lunes, 19 de enero de 2015

INTO THE WOODS (U.S.A., 2014)

* Precrítica de 'Into the woods' (U.S.A., 2014), de Rob Marshall, con Meryl Streep, Anna Kendrick y Chris Pine.-







A mí, personalmente, no me causa excesivo entusiasmo, pero no por ello puedo dejar de reconocer que el del musical es un género que, con los lógicos altibajos (que suelen afectar a todos ellos), goza habitualmente de buena salud cinematógrafica. Llega ahora a las pantallas españolas —se estrena el próximo 21 de enero— para confirmar ese diagnóstico, la enésima muestra: 'Into the woods', transposición al celuloide de un musical de amplia carrera (y enorme éxito) en las tablas teatrales (en lo que también constituye una dinámica muy extendida en el ámbito de los musicales, la de la ósmosis entre teatro y cine), de manera que cabe esperar una favorable acogida del público a esta versión fílmica que alterna, como es preceptivo, las piezas musicales de rigor con una trama basada en una curiosa mescolanza de los cuentos clásicos de los hermanos Grimm, 'tuneados' de acuerdo a las nuevas tendencias en la materia (es decir, estética tenebrosa y tono festoneado por apuntes de terror, en busca de un espectro de público más allá del estrictamente infantil).

¿Y algo más? Por supuesto que sí, faltaría… Un elenco de voces y rostros jóvenes con pujanza y buena presencia, representativo de esas generaciones que vienen (como siempre) empujando y buscando su sitio en ese Eldorado que sigue siendo la factoría de cine hollywoodiense, y, como guinda del pastel y señuelo máximo (basta con observar los cárteles del film para constatarlo), la reina, la diosa. Sí, ella. Meryl Streep, ese monstruo de la interpretación indesgastable cuya cota jamás baja por debajo de lo brillante, capaz con su sola presencia de elevar el nivel global de cualquier cinta, sea del género que sea, y poseedora de una clase y una versatilidad respecto a las cuales es difícil hallar parangón, no solo presente, sino incluso pasado (y habrá que ver si futuro). Una actriz que ya no compite en los terrenos de la fama y el reconocimiento coyunturales, sino que juega en otra liga, ésa que la confronta con la historia y la leyenda. Tengan por seguro que, más allá de cualesquiera otros valores que albergue la película, la sola presencia de la Streep ya justifica el precio de la entrada.

* Apuntes sobre el cine que viene LXXI.-


5 comentarios:

David dijo...

Así que no la has visto todavía
Mmm... Pues nada...a ver si te gusta
y Meryl "justifica" el precio de la entrada.
Un saludo.

Josep dijo...

Mmmm.... a mí sí me gusta el musical, pero aunque seguramente la veré, de momento me chirría la intervención de la Meryl: Mamma mía no he querido verla, fíjate, y no es porque no me guste la actriz, pero no la veo en un musical. Y el director, Marshall, me encantó en Chicago pero me aburrió en Memorias de una Geisha, donde carecía de la inspiración coreográfica de Bob Fossé, de modo que..... veremos.. :-)
Un abrazo.
p.d.: me debes un correo, malandrín.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues no, David, no la he visto aún, y tampoco tengo claro si llegará a caer en sala. Eso sí, supongo que el trabajo de Meryl Streep, más allá de que la crítica lo haya aclamado de manera generalizada, estará a su nivel habitual, y, siendo así, la entrada queda perfectamente cubierta. Supongo, claro...

Un abrazo y hasta pronto.

Manuel Márquez Chapresto dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Manuel Márquez Chapresto dijo...

Anímate, Josep, que seguro que la Streep funciona en un musical como en cualquier otro género: de maravilla. En Mamma mía, precisamente, brilla a un gran nivel, y es que yo creo que esta mujer, hasta anunciando pegamento de dentaduras, vaya... Sobre Marshall no puedo opinar, ya que no he visto ninguna de las dos pelis que mencionas, con lo cual habré de ponerme a la tarea algún día, sobre todo con la celebradísima Chicago.

Un abrazo y hasta pronto.

Creative Commons License
Los textos de esta obra están bajo una licencia de Creative Commons.