lunes, 6 de enero de 2014

12 años de esclavitud (Twelve years a slave; U.S.A.-Gran Bretaña, 2013)

* Apuntes sobre 12 años de esclavitud (Twelve years a slave; U.S.A.-Gran Bretaña, 2013), de Steve McQueen, con Chiwetel Ejiofor y Michael Fassbender.-

NOTA PREVIA.- La presente reseña, sin constituir estrictamente una crítica, contiene alusiones a aspectos fundamentales de la trama de la película, lo cual se advierte expresamente en interés de quién aún no la haya visto y prefiera ignorar los mismos.

Los últimos estertores de la cartelera del recién finiquitado año 2013 nos han regalado una de las entregas más impactantes y valiosas del año, la que constituye el estreno de la última cinta de Steve McQueen, '12 años de esclavitud' (Twelve years a slave; U.S.A.-Gran Bretaña, 2013), todo un alegato vibrante e intenso contra el racismo en Estados Unidos en el siglo XIX en formato de drama capaz de combinar el lirismo y la brutalidad a través de un repertorio de imágenes brillantemente trazadas, capaces de suscitar una inusual coincidencia (a la que me sumo sin la más mínima objeción) en una crítica cinematográfica que no ha tenido reparo alguno en caer rendida ante los méritos de la propuesta.


Como toda obra de calado, cabe encontrar en el entramado y desarrollo narrativos de '12 años de esclavitud' un sinfín de líneas temáticas de interés, en todas las cuales han venido a incidir las innumerables reseñas que se han ocupado de ella: desde las más obvias, por su peso argumental, que son las que giran en torno a su eje central (el ya mentado de la esclavitud), hasta muchas otras que orbitan alrededor de ésta: la capacidad de resistencia de los humanos ante la adversidad; la necesidad de adaptación a un entorno hostil como mecanismo de supervivencia; el encaje de la violencia como una vivencia cotidiana; la incongruencia de compatibilizar la profesión de una fe religiosa supuestamente piadosa con prácticas inhumanas; el miedo al conocimiento como fuente de peligro; o la desesperanza como amenaza latente ante una prolongación inesperada de una situación a priori inimaginable; por citar algunas de ellas, especialmente significativas.


Pero hay una que a mí me ha llamado particularmente la atención (y en la que quizá no se ha incidido tanto como en las arriba citadas), y que es la que atañe a la influencia del azar en los devenires vitales, un elemento que siempre ha tenido un peso importantísimo en un cine tan alejado estílistica y tonalmente de esta cinta como es el de Woody Allen, y que, en este caso, constituye un punto de arranque que se erige en premisa a partir de la cual se desarrolla toda una peripecia posterior, trágica y ominosa, erigida en tronco central del relato. McQueen pone especial cuidado en retratar, al principio de su película, a un Solomon Northup instalado en una posición económica, social y familiar firmemente asentada y acomodada: profesionalmente reconocido por sus buenas dotes como violinista, tenido en buena estima por sus honorables vecinos, rodeado de mujer y dos hijos e instalado en una vivienda de categoría estimable, todos sus signos externos de vida (vestimenta, solvencia monetaria, trato de sus cercanos) lo sitúan más cerca del status de aquellos que, posteriomente, serán sus dueños y torturadores que de esa triste y penosa condición a que un penoso y casual episodio criminal lo terminará abocando.



Un episodio que, adaptado al contexto actual, y en la medida en que todo puede llegar a convertirse en efímero y circunstancial, le puede ocurrir, en último extremo, a cualquiera. A tí, a mí, a los nuestros, a los demás. A cualquiera revestido de la frágil y quebradiza condición humana, una esencia sin blindaje ni defensa ante el papirotazo con que la vida nos quiera abatir. Algo que esta extraordinaria película, '12 años de esclavitud', a través de la historia que cuenta, nos ayuda a recordar: nada desdeñable aprendizaje...

* Con motivo de su reapertura en este nuevo año, este establecimiento quiere desear a su distinguida clientela un muy feliz 2014...


12 comentarios:

Sol Elarien dijo...

En la página de Brainpickings de ayer había un texto de Alan Watts sobre la inseguridad que guardaba relación con lo que comentas del azar. Decía que la única certeza es que cada uno de nosotros, en algún momento, sufrirá, y que a pesar de los mejores planes los accidentes ocurren y la muerte siempre llega al final.
Besos y feliz año: Sol

39escalones dijo...

Bueno, esta película no entra en absoluto entre mis prioridades (no sé qué van a contarnos ya de este tema que no nos hayan contado antes millones de veces), pero te hago caso y, por si las moscas, y para evitarme spoilers, he leído el texto en diagonal. Así, de entrada, me parece que la película, como termina de pasar casi siempre con el cine comercial americano, escoge un planteamiento y un protagonista que es atípico dentro del problema que pretende analizar, en aras, supongo, de un mayor atractivo entre el público. No sé si no termina siendo contraproducente... Ya te contaré... si la veo.
En todo caso, feliz año, y un abrazo.

Anónimo dijo...

¡Feliz Año, Manuel! A mí 12 años de esclavitud me interesó por todos los temas que planteas (me ha encantado tu reflexión sobre "la influencia del azar en los devenires vitales"). Pero me cautivó por cómo me cuenta su director esa historia: su narración cinematográfica, la puesta en escena... la fuerza de sus imágenes. Es una propuesta visual potente. Y por el uso que realiza por ejemplo de las canciones dentro de la trama...

Besos
Hildy

V dijo...

Ante todo Feliz año Manuel. Podría decir que esta película me pareció muy bonita...que es la mejor forma de decir que me gustó más bien poco. Una película de este tipo, creo, debe ser cualquier cosa menos bonita...
Y aquí pues...sería largo de explicar.
Bueno voy a decir algo que me gustó...como descubren los esclavos la razón de ser de los cantos espirituales. Acxabo de leerte a ti y a la admirada Hildy y la verdad, estuve en otra película. Es curioso como una película puede generar opiniones tan dispares y todas respetables. Un abrazo

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Sol, buenos días; estoy suscrito al boletín de Brainpickings, pero me cuesta leerlo (mi inglés ha avanzado mucho últimamente, pero dentro de un orden...). ¿La certeza del dolor? Sí, hay poca duda. Y de la muerte, ninguna. Eso sí, que demore, que no hay prisa alguna,

Un abrazo y hasta pronto.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Alfredo, buenos días; no te puedo más que recomendar que la veas, al fin y al cabo no deja de ser uno de los títulos relevantes de la temporada, y, más allá de su mayor o menor calidad, creo que no le faltan elementos de interés. ¿Particularidades del personaje? Si, no le faltan, aunque también haya mucho de retrato general de fenómeno y época. En fin, que ya nos contarás...

Un abrazo y hasta pronto.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Hildy, buenos días; tuve ocasión de leer tu reseña sobre ella hace unos días (en ese maravilloso atracón cinematográfico del que diste cuenta en tu blog), y ya me consta que a tí sí que te ha gustado, y bastante. Creo que se trata de una cinta por encima del nivel medio de la producción actual; ¿perfecta? No, por supuesto, pero si muy estimable...

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Víctor, buenos días; como bien sabes, en esta ciber casa la discrepancia no sólo no está mal vista, sino que es especialmente bienvenida y agradecida. Y si es la tuya que, además, no es caprichosa, sino fundamentada en argumentos, pues más aún. A mi la peli no me pareció nada bonita, aún cuando cuente con imágenes de indudable belleza; y es una ficción con vocación de público amplio, perspectiva que no cabe olvidar. Pero, como bien señalas, es tema para debate amplio...

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

José Núñez de Cela dijo...

Cosas veredes...

Por este rincón de la costa ha pasado por las carteleras en un suspiro. QUizá regrese con el halo de los premios y pueda verla. Me apetece.

Saludos y feliz año!

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, José, buenas tardes; pues me resulta sorprendente ese paso fugaz, porque es un peli que ha aguantado bastante bien en cartelera. Si, ten por seguro que ahora volverá a coger aire comercial, y, si tienes ocasión, no la desaproveches; en mi humilde opinión, merece, y mucho, la pena...

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

Alberto Espinosa dijo...

¿Es la mejor película del año? Para mí sí, absolutamente. Lo explico, además, aquí: "Este negro es mío"

al fondo hay sitio dijo...

Excelente reseña, muy interesante la pelicula pero sincerament esta pelicula parece ser o pasaria a ser otra pelicula comercial más del cine norteamericano por como se desarrolla.

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