miércoles, 13 de marzo de 2013

La trama (Broken City) (U.S.A., 2013)


Al cine de Hollywood (como al de cualquier otro lugar) se le podrán hacer muchos reproches, pero pocos (más bien, ninguno) en lo que atañe a oficio o solvencia técnica: incluso en el más anodino o rutinario de los muchos productos que manufactura, elementos como el pulso narrativo o el ritmo de la acción ofrecen un nivel sobresaliente. Así sucede en 'La trama (Broken city)', film de suspense criminal que no viene a poner nada nuevo bajo el sol del género, pero que aporta su buena hora y tres cuartos de entetenimiento con traza firme y segura.

'La trama' centra su argumento en una historia de corrupción política con derivadas criminales y sexuales que, insisto, no brilla por su originalidad, pero que se desarrolla de manera aseada y eficaz, gracias a un trabajo de realización que huye de cualquier alarde y se limita a cumplir con los cánones básicos en la materia. Sus señuelos principales radican en los integrantes de su cuadro de intérpretes, con tres figuras de primer nivel entre las que brilla particularmente un Russell Crowe que, sin descomponer el horrible peinado de su personaje, el alcalde Nicholas Hostetler, compone un tipo de cinismo campechano que nada tendría que envidiar a los mil y un personajes reales  que en él podrían verse reflejados.

De digestión tan liviana como rápido su olvido, 'La trama' es el tipo de producto que, en tiempos analógicos, hubiera ocupado su hueco en las estanterías de ofertas del videoclub del barrio, carne de sesión doble en mesa-camilla para tardes de sábado lluvioso. Suena poco glamouroso (lo es...), pero no toda película con las mismas pretensiones, las cubre con igual eficacia. Reconozcásele el merito...

Cartel de “La trama (Broken city)”, película distribuida en España por DeAPlaneta © 2013 Emmett/Furla Films, Black Bear Pictures, New Regency Pictures, Closest To The Hole Productions y Leverage Communications. Todos los derechos reservados.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Django desencadenado (Django unchained; U.S.A., 2012)

Hay dos elementos que, hecha abstracción del tema de su 'tarantinismo' más o menos elevado -con todo lo que ello comporta en términos de referencias y géneros-, son moneda común en los acercamientos críticos al ultimo film de don Quentin: el grado de violencia que se muestra en pantalla y el tratamiento que hace de la cuestión racial. Obviamente, son cuestiones de calado en el contexto de una propuesta que hace de ambas santo y seña identificativo.

En 'Django desencadenado' hay violencia, aunque quizá no tanta como hemoglobina: probablemente, se trata de un componente más coreográfico que narrativo, especialmente en esa coda delirante, marca de la casa, con que Tarantino obsequia a su parroquia (los incondicionales siempre plantean qué hay de lo suyo...).  Y la cuestión racial vertebra una trama cuya liviandad es poco congruente con el metraje de que se sirve para desplegarse, y está tratada con toda la irreverencia de que el director es capaz para dotar a su cinta de un tono en el que lo socarrón siempre escapa a cualquier atisbo de trascendencia.Pero se habla poco de algo que, en mi humilde opinión, constituye el espíritu y esencia de esta película, y que es su condición de drama amoroso.

Al fin y a la postre, ¿qué otra cosa es el impresionante tour de force -rodado, por otra parte, con una brillantez abrumadora- que el bueno de Django despliega hasta encontrar a Brunhilda, sino el largo y tortuoso camino que conduce al paraíso soñado? El mismo que, antes que él, hubieron de recorrer los amantes de empeño insobornable en pos de una amada de incierto hallazgo y esquivo reencuentro. No se trata de asociar el nombre de Tarantino al de un redivivo Homero reciclado por mor de la posmodernidad cinematográfica: no son esas sus claves ni sus pretensiones. Pero quizá no venga mal, de vez en cuando, ver algo más allá de lo obvio: que la sangre y los tiros teñidos de negro no oculten la pulsión amorosa de un heroe atípico. ¿Un western amoroso? Pues quizá sí...

Cartel de “Django desencadenado”, película distribuida por Sony Pictures Releasing de España © 2012 A Band Apart y The Weinstein company. Todos los derechos reservados.
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