miércoles, 6 de marzo de 2013

Django desencadenado (Django unchained; U.S.A., 2012)

Hay dos elementos que, hecha abstracción del tema de su 'tarantinismo' más o menos elevado -con todo lo que ello comporta en términos de referencias y géneros-, son moneda común en los acercamientos críticos al ultimo film de don Quentin: el grado de violencia que se muestra en pantalla y el tratamiento que hace de la cuestión racial. Obviamente, son cuestiones de calado en el contexto de una propuesta que hace de ambas santo y seña identificativo.

En 'Django desencadenado' hay violencia, aunque quizá no tanta como hemoglobina: probablemente, se trata de un componente más coreográfico que narrativo, especialmente en esa coda delirante, marca de la casa, con que Tarantino obsequia a su parroquia (los incondicionales siempre plantean qué hay de lo suyo...).  Y la cuestión racial vertebra una trama cuya liviandad es poco congruente con el metraje de que se sirve para desplegarse, y está tratada con toda la irreverencia de que el director es capaz para dotar a su cinta de un tono en el que lo socarrón siempre escapa a cualquier atisbo de trascendencia.Pero se habla poco de algo que, en mi humilde opinión, constituye el espíritu y esencia de esta película, y que es su condición de drama amoroso.

Al fin y a la postre, ¿qué otra cosa es el impresionante tour de force -rodado, por otra parte, con una brillantez abrumadora- que el bueno de Django despliega hasta encontrar a Brunhilda, sino el largo y tortuoso camino que conduce al paraíso soñado? El mismo que, antes que él, hubieron de recorrer los amantes de empeño insobornable en pos de una amada de incierto hallazgo y esquivo reencuentro. No se trata de asociar el nombre de Tarantino al de un redivivo Homero reciclado por mor de la posmodernidad cinematográfica: no son esas sus claves ni sus pretensiones. Pero quizá no venga mal, de vez en cuando, ver algo más allá de lo obvio: que la sangre y los tiros teñidos de negro no oculten la pulsión amorosa de un heroe atípico. ¿Un western amoroso? Pues quizá sí...

Cartel de “Django desencadenado”, película distribuida por Sony Pictures Releasing de España © 2012 A Band Apart y The Weinstein company. Todos los derechos reservados.

16 comentarios:

39escalones dijo...

No estoy muy de acuerdo. A mí me parece más bien una forma, muy torpe y traída por los pelos, de dotar de "trascendencia" a lo que no es más que un divertimento demasiado largo y excesivo, echando mano del mito de Sigfrido. Una vez más el Tarantino "chico malo", el que hace películas para recaudar dólares entre los que se tienen a sí mismos por irreverentes (pero que son más que dóciles comercialmente), desea revestirse de la seriedad del cine que le gusta de verdad más allá de poses (los clásicos, la nouvellge vague, el cine de autor de los 70) y, de nuevo, pierde la partida. Su última buena película sigue siendo "Jackie Brown". De eso hace ya 16 años. ¿Hasta cuándo vamos a seguir dándole bola? ¿Hasta que los dólares digan que es bueno?
Abrazos

39escalones dijo...

Por otro lado, hay múltiples ejemplos de westerns (de los de verdad) "amorosos". Y no solo "heteros"...
Más abrazos

Luisa Tomás dijo...

uff... A mí la peli me cansó muchísimo. Me pareció larga en exceso. La parte central, cuando aparece DiCaprio, me pareció pesadísima. Me aburrí. Y Tarantino me gusta, pero esta vez... me ha hartado. Con todo, tu forma de diseccionar la peli me parece magistral.

daniel dijo...

Estoy muy de acuerdo, en el fondo es el amor lo que hace que Django se zambulla en esa aventura, aunque obviamente otros ven solo violencia, y más violencia.
A mí me encantó, como espectáculo me convenció hasta decir basta.

Un abrazo!

carnet manipulador de alimentos dijo...

Una decepción 'Django', no me esperaba un clásico pero sí una película más divertida. Apenas aparecen esos diálogos crujientes marca de la casa, y como siempre, qué pena que sus pelis estén tan vacías. ¿Cuándo encontrará messieur Tarantino algo para lo que tan bien sabe hacer: contar? Un saludo!

marcbranches dijo...

Esencialmente de acuerdo con la diatriba de 39escalones. En mi blog ya escribí sobre las intrascendencias de Tarantino hace un par de semanas. Me parece que la historia de amor es una mera excusa narrativa, y a Quentin le interesa muy poco...

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Alfredo, buenos días; me queda cristalino que a tí no te ha entusiasmado la propuesta de Tarantino (a mí sí que me ha gustado bastante). De todos modos, sobre el tema del tema (valga la redundancia), no quería hacer ningún tipo de valoración, ni en positivo ni en negativo, sino solo llamar la atención sobre lo poco que se ha llamado la atención (valga otra redundancia) sobre ello, me ha resultado extraño. Jackie Brown tendría que revisarla, guardo poco recuerdo de ella, más allá de lo que me impactó la presencia física tan poderosa de su protagonista. En cuanto a los planteamientos artístico-comerciales de Tarantino, creo que, al igual que sucede con cualquier otra 'vaca sagrada' del cine (léanse nombres como Allen o Scorsese, y añada cada cual los que recuerde y quiera), no engaña a nadie que no esté por la labor; quizá el problema sea que muchos entramos al trapo y a sabiendas. En fin...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Luisa, buenos días; muchas gracias por tus cariñosas palabras, que te agradezco más si cabe teniendo en cuenta que no me he partido el espinazo con el bisturí... Lamento que no te haya gustado la peli, aunque bien me consta que en tu misma postura se sitúa mucha gente que no tiene prejuicio alguno contra don Quentin.

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Daniel, buenos días; ya veo que tú eres de los que disfrutaste del invento, me alegro. Está claro que ver violencia no significa andar con el ojo errado: la hay, y en cantidades industriales y bien explícitas. Pero no es lo único, no...

Un abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Marcbranches, buenos días; pues tendré que pasarme por tu cibercasa, a echarle ojo a lo que allí hayas contado (seguro que con chicha y sustancia sobradas, marca del autor...). ¿La trama amorosa, un mero pretexto? No lo veo así, francamente. Tema diferente es que resulte interesante, o que esté bien desarrollada, o que enganche emocionalmente a través del dibujo de sus protagonistas. Pero si podemos apreciar tres motores del desarrollo dramático de la trama (pongamos que amor, dinero y venganza), no creo que haya ninguno de los tres que prevalezca claramente sobre los dos restantes. Pero es una visión, claro...

Un fuerte abrazo y buena semana.

SuperWoman dijo...

A mi con Tarantino me pasa un poco como con Almodovar: las pelis del principio me hacian gracia, pero llega un momento en que todo te suena a repe y como ademas no es mi estilo personal, pues me aburre. Con tu critica no me has motivado tampoco a cambiar de opinion y he de decir que tu y Boyero sois mis guias espirituales (ahora que eso del conclave esta de moda) en esto de las pelis... Me fio mucho de vosotros y de momento no me fallais.
Un supersaludo

padres dijo...

Tarantino es único. Su estilo lo diferencia de todo el resto. El resto de los directotores de cine pueden superponerse pero las escenas de Quentin son únicas.

Tal vez esta peli sea un poco mas floja de lo que venimos acostumbrados, pero asi y todo es llevadera.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Superwoman, buenos días; no sé si es un honor, una responsabilidad o ambas dos cosas, pero, en todo caso, te agradezco muchísimo el aprecio que me haces con tu consideración. ¿Quién me iba a decir a mí que emparentaría algún día con un pope como Boyero? En fin, habrá que seguir intentando estar a la altura...

Un abrazo y buen día.

dj bodas sevilla dijo...

La verdad es que cuando vi la película... aunque ya llevaba buenas referencias de amigos (cosa que a veces juega en contra) la sensación que me llevé no fue para nada violenta, aunque se recree en ello en algunos momentos del film, al revés el recuerdo que me llevé fue más cómico. creo que Tarantino controla a la perfección ese equilibrio.

Enhorabuena por el blog!

Nati dijo...

Aunque no soy quien para poner en cuestión los mimbres de Tarantino -que conoce muy bien su oficio- la película me llegóa a cansar en determinados momentos. Es como si Tarantino se quisiese mucho a sí mismo y se autoimitase.

Eso sin contar con el hipertrofiado final...

Alfredo dijo...

Hoy me dió por comentar| Parto del hecho de que me encanta Tarantino (hasta me gustó,un poco Death Proff). Cuanto más veces veo sus pelis más cosas le encuentro (como me pasó con Malditos...).
Pero al grano, esta última tiene lo mejor del cine de Tarantino (no se por qué algunos cineastas lo criticaron por el tema del esclavismo, en fin) buena trama, mejor accion y una banda sonora bárbara.
Los actores, no sé, me parecen perfectos (quizá el mas flojillo el Foxx), pero lo dicho, sin desperdicio, y "pegao" a la butaca que es lo que se pide.
Cuidarse mucho.

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