martes, 1 de enero de 2013

Atrocious (México, 2010)

Desde que, hace ya más de una década, una película como 'El proyecto de la bruja de Blair' ('The Whitch Blair Project'; U.S.A., 1999) obtuviera un éxito comercial descomunal gracias a la combinación de una serie de elementos más o menos novedosos —entre los cuales alcanzó no poco peso su difusión viral en una Internet aún en pañales...—, la modalidad del género de terror basada en el formato de (supuesto) vídeo doméstico no ha dejado de gozar de una excelente salud, constatada en sagas tanto en el ámbito doméstico español (la trilogía Rec) como en el más internacional proveniente del cine estadounidense (es el caso de los films que componen la tetralogía Paranormal activity); productos que, con presupuesto mínimos, atraen a las salas a un montón de fieles seguidores que los convierten en oro puro en cuanto a su rentabilidad. Que al calor de tales éxitos no paren de surgir productos que siguen esa misma estela formal y genérica no deja de ser una manifestación de la más pura lógica industrial (los experimentos, ya se sabe, con gaseosa...). Y es en ese ámbito en el que cabe enmarcar un producto como 'Atrocious'.

'Atrocious' se atiene escrupulosamente a los cánones del subgénero, y nos ofrece, en un metraje verdaderamente comprimido (setenta minutos), un desarrollo de imágenes 'camara en mano' que, en un formato de falso documental, pretende relatar un episodio criminal de impacto (el asesinato de tres miembros de una familia de clase media catalana, los Quintanilla, en una casona antigua de Sitges) sobre el que planean, de manera insinuada o velada, ciertos elementos de condición supuestamente paranormal: sangre y espíritus, una combinación que, al calor de las modas imperantes, garantizan la satisfacción de un público siempre ávido de productos de este corte y para el que, muy probablemente, supone un activo más valioso la atención a tales cánones que elementos como la originalidad o la creatividad —elementos, estos dos últimos, de los que la película no anda, precisamente, sobrada—.

Pero, ¿qué sucede con el público en general, ése que no es devoto del género, o el subgénero, ni le presta especial atención, y que, por tanto, acude a una propuesta de este tipo con una actitud más abierta? Para este espectador, el principal problema deriva, precisamente, de aquellos rasgos que para el aficionado constituyen virtudes señeras, y que se materializan, muy especialmente, en que, debido a esa compresión y concisión a la que arriba se apuntaba, la película de Fernando Barreda Luna alcanza tal grado de austeridad y despojamiento que, privada de cualquier otro contenido que no sea el correspondiente a la estricta linealidad de una trama —por otro lado, de una liviandad extraordinaria— pautada a modo de diario, deja al receptor sin la más mínima clave o referencia a la que anclar la necesaria conexión emocional con la historia. Nada sabemos de los personajes, más allá de lo que es su nombre de pila y su aspecto físico; no tenemos antecedente alguno de la situación en que se centra el nudo argumental; desconocemos el más mínimo detalle colateral o complementario que nos permita ubicar la narracción en ciertas coordenadas.

De esa manera, aunque la película se desarrolla con un ritmo vivo y poderoso, la desorientación termina adueñándose, más allá de las vueltas y revueltas por los vericuetos de ese laberinto en el que se mueve la mayor parte de la acción (vueltas que, por lo demás, llegan a hacerse visualmente cansinas en un momento dado...), de una trama que, con independencia de ello, tampoco dispone de mayores ni ulteriores bazas para sustentar sobre la misma un producto de entidad suficiente. ¿Propuesta fallida? Es muy probable que para la legión de seguidores de este tipo de films, no; respecto al resto, queda en evidencia que nos encontramos ante una película que, siendo benévolos en la apreciación, no cabría calificar más que de flojita.

CALIFICACIÓN: 5 / 10.-

NOTA.- Aprovecho la ocasión que brinda la coyuntura de la fecha para desear a los lectores de este blog un feliz año 2013.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Tú ves, Manolo, como yo llevaba razón cuando juraba que nunca más haría un comentarios de cine. Ya sospechaba yo, y llevaba toda la razón al sospechar, que había en el ambiente unos cuantos maestros cinéfilos que me dejaban a mi "para recoger los restos de palomitas y los envoltorios de los caramelos". Lo mío no va por estos derroteros. Yo estoy más orientado hacia la Literatura Infantil. ¡Enhorabuena! Te seguiré desde mis blogs y ya te haré críticas a tus críticas. Un abrazo de Carlos de la Haza

J.C.Alonso dijo...

Hombre, Manolo. lo primero bien hallado en este 2013. Lo segundo, apunto un film que no lo tenía noticias y veo que ha estado por Sitges con un acogida algo fría. Estaremos atentos y repito; bienvenido, que sea un buen año. Abrazos

Anónimo dijo...

¡Una nueva entrada, qué bueno Manuel!

Mira, te cuento, a mí las películas de terror me dan bastante repelús... pero El proyecto de la bruja de Blair me aburrió inmensamente... Así que la premisa de momento no me atrae en exceso. Sí reconocerte que la primera de REC me pareció bastante curiosa... y me quedé con ganas de ver la tercera (me hacía cierta gracia el tema boda y zombis)...

Sin embargo la noche de fin de año nos dio por organizar antes de las uvas, una velada de terror... y vi una película que tenía su aquél, LA NIEBLA de Frank Daranbot... terror que hace pensar...

Besos
Hildy

Clares dijo...

Feliz año, Manuel. Y ahora, a lo que vamos, que yo soy una aficionada al cine de terror, miedo, suspense, sangraza y seres estrambóticos, así que he recibido con ilusión esta crítica, pero al final... qué lástima. De todos modos, siempre viene bien saber de películas así, para cuando no hay otra cosa. Últimamente, con la jubilación, lo de ver pelis es ya un verdadero abuso. Sí me apunto para pronto lo de la bruja, que creo que no la he visto. Un abrazo y muchas gracias.

Elarien dijo...

¡Feliz año! Espero que los Reyes hayan llenado de cosas buenas tus zapatos y los de los tuyos, películas incluidas. Un abrazo.

daguetta80@hotmail.com dijo...

Para que te parezcan buenas este tipo de películas tiene que gustarte el estilo, pq como esperes algo más te llevas un chasco que pa' que. Ya lo he visto otras veces. Saludos!!

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Don Carlos, buenas noches; qué agradable sorpresa la de encontrarme aquí, en esta humilde 'blogo-casa', con su comentario. Y, por favor, ni se le ocurra dejar de hacer comentarios sobre cine; bien me consta que son otras materias las que predominan en sus querencias, tanto esa literatura infantil a la que alude como la otra, la adulta, en la que también está más que versado, pero no por eso sus aportaciones cinéfilas, estoy convencido, van a tener menos enjundia y valor. Aquí las espero con cariño e ilusión...

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, J. C. Alonso, buenas noches; la alegría y el placer son míos, al comprobar que no le has perdido la pista a este 'cibertrasto' que tan inactivo ha andado últimamente. Al film, francamente, creo que, salvo que seas seguidor entusiasta del subgénero, no lo redime ni su presencia en Sitges ni cualquier otra circunstancia. Pero, bueno, ésa es mi visión... Deseo que para tí sea, igualmente, un año fenomenal éste que ahora arranca.

Un fuerte abrazo y seguimos trasteando.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Hildy, buenas noches; me alegra que te haga ilusión reencontrarte con que esta 'cibercasa' vuelve a abrir y ponerse al día, después de un periodo de descanso. ¿Te aburrió La bruja de Blair? No me sorprende, a mí me pareció uno de los globos más artificiosamente hinchados de los últimos veinte años... En cuanto a la saga REC, me pasa como a tí, no he visto la tercera (las dos primeras, sí), pero, francamente, tampoco tengo mayor curiosidad al respecto.

¿Ver La niebla como 'previo' a las uvas? Propuesta bizarra, pardiez... Ví esa peli hace unos meses, y me causó bastante impresión, cierto; eso sí, tengo una gran curiosidad por ver la versión cinematográfica que, del mismo texto de Stephen King, hizo bastantes años antes Carpenter. Supongo que bastante diferente...

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Fuensanta, buenas noches; feliz año igualmente de mi parte para tí. Me ha sorprendido esa querencia que mencionas por el cine de terror, era algo que, la verdad, no me esperaba. Eso sí, no me preguntes por qué, que voy a ser incapaz de darte razón alguna; tonterías de uno, supongo... Ésta, desde luego, te la puedes ahorrar tranquilamente, y, si me apuras, la de la bruja de Blair también, aunque ésta, aun cuando sea solo por su condición de culto, igual vale que no la dejes pasar.

Ah, y qué envidia más cochina con esas 'pechás' de cine que te permite pegarte la jubilación. Y no digo nada más, que mejor que no, mejor que no...

Un fuerte abrazo y seguimos trasteando.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Hola, Elarien, buenas noches; muchas gracias por tu visita y tu comentario. No me puedo quejar del trato que nos han dado los Reyes: generosos y atinados (pelis, desde luego, nunca faltan, cómo no...). Espero, en todo caso, que los tuyos también se hayan comportado.

Espero verte por aquí y un fuerte abrazo.

39escalones dijo...

Feliz 13, amigo Manuel.
Estas cosas son cine del no cine. Falsos atajos, superficialidades en las que cómodamente cae la gente que no tiene el talento, o no dispone de la financiación, para hacer cine cine. Y, obviamente, atraen al público al que el cine como tal no le interesa. Engaña porque la forma es la del cine, se ven en un cine y tal y cual. Pero hacer cine es otra cosa.
Abrazos, y que el año venga bueno.

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