miércoles, 22 de agosto de 2012

Ted (U.S.A., 2012)

SINOPSIS ARGUMENTAL.- John Bennett es un chico triste y solitario, cuya mayor ilusión en la vida es tener un amigo con quien poder hablar. Ted, un osito de peluche, regalo de sus padres en Nochebuena, se convertirá en ese amigo especial a cuyo lado John crecerá y se convertirá en un adulto jocoso e inmaduro, enganchado a la marihuana y a las pelis de serie B —actitudes y aficiones a cuyo sustento contribuye poderosamente la 'colaboración' de tan peculiar osito—, al que su relación con la bella Lori Collins, una chica madura y con aspiraciones vitales bastante más estables y convencionales, parece venirle un tanto grande. La tensión entre esos dos polos de atracción personal y de exigencia de fidelidad emotiva dará lugar a que John tenga que decidirse y madurar. O no tanto....

EN UN PÁRRAFO....- Caca-pedo-culo-pis: combinación de cuatro palabras a la que, si se añade algún otro vocablo más de índole similar (aunque algo más subidillo de tono...), se encomienda esto que no deja de ser una variante (pretendidamente) gamberra de la comedia romántica, y pelín ñoña, de toda la vida, en la que la introducción de un tercer elemento que juega, a nivel de estructura argumental, un papel de distorsión y distracción que lo convierte en polo máximo de atención (no en balde el osito Ted es la auténtica estrella de la función...), constituye una premisa narrativa de cierto interés que muy pronto se revela de un potencial muy limitado: al final, el pelo que se revela más significativo no es el que recubre al osito, sino el que se le toma, de manera descarada, al espectador que espera un producto con más vitriolo. Jugar la carta de la provocación con el freno de mano apretado suele dar lugar a este tipo de resultados; se amplia el espectro de público potencial, pero la capacidad de impacto de la cinta se resiente. Otra vez será...

EN SU HABER.- Lo conseguido del contraste entre la apariencia tiernamente angelical del osito Ted (un peluche de catálogo, vaya...) y lo disoluto de sus hábitos expresivos y de vida; vía que, como premisa de arranque, y en su planteamiento inicial, es tremendamente prometedora (claro, que lleno está el mundo de promesas quebradas...).

EN SU DEBE.- 1, que, en el fondo, y visto lo visto en su resolución argumental, hayamos de terminar concluyendo que los exabruptos y salidas de tono del osito son mera pose, y que, tras ese barniz superficial de provocación e incorrección política, lo que hay es eso, un peluche (y no solo en el sentido literal del término); y 2, esa horrenda costumbre (no por extendida, menos execrable) de introducir, vía doblaje, 'morcillas adaptativas' (léase, alusiones y menciones a personajes y expresiones del famoseo y marujeo nacional) con las que ganarse unas risas complementarias (y que no tienen nada que ver con la voluntad e intención de los implicados en la cinta, aunque a éstos, supongo, tal circunstancia les debe traer absolutamente sin cuidado).

UNA SECUENCIA.- La fiesta organizada por Ted con la presencia de Sam J. Jones (el protagonista de Flash Gordon) como máximo señuelo con el que engatusar a su colega John: el desmadre que se organiza y la pelea con que culmina son una buena muestra de lo que podría haber dado de sí la cinta, moviéndose en el tono humorístico con el que se maneja, con una mayor propensión al desmelene. Cámara en movimiento espídico y mamporros a diestro y siniestro: no hay, en última instancia, más carga de fondo que en el resto del film, pero algo de ritmo sí que se le imprime...

CALIFICACIÓN: 4 / 10.-

8 comentarios:

39escalones dijo...

Una "buena" muestra del poder del cine para generar estupidez. Lo que en algún momento fue el cine independiente, y lo que es ahora...
Abrazos

Anónimo dijo...

Ja, ja, ja... Yo a los peluches en el cine les tengo muy abandonados.

A TED no he ido a verle, el osito capullo.

Al Castor que cura de una depresión a Mel Gibson también le abandoné.

A los muppets de mi infancia no les di la oportunidad de la nostalgia...

Pero ¡si adoro los peluches!... qué pasa.

Besos
Hildy

SuperWoman dijo...

Guau, me dejas mucho mas tranquila, mi amigo americano nos queria llevar a verla y pasamos... me siento reivindicada. Posiblemente sea la mejor cerveza del mundo pero yo soy bebedora de vino, de siempre.
Un supersaludo

babel dijo...

El trailer con el que insisten en TV ya lo dice todo sobre esta película. Tu artículo, lo corrobora: Huir!

Saludos, Manuel. Estamos de vuelta. Este año, 40 días de vacaciones!!!. Ahí es nada.

Hasta pronto!

Manuel Márquez Chapresto dijo...

No sé si tanto como estupidez, compa ALFREDO, pero lo que sí tengo claro es que se trata de un globo no hinchado, sino hinchadísimo. Aun no esperándome nada en particular, me defraudó enormemente: el colmo del fracaso...

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, compa HILDY, si adoras los peluches, jamás de los jamases, ni por equivocación, se te ocurra echarte este películo al coleto; los aborrecerás sin remedio alguno, y tampoco es plan.

Abrazo fuerte y buen fin de semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Seguro, compa SUPERWOMAN, que tu amigo americano te habrá llevado a mil y un lugares maravillosos (bastante de ello he visto en las magníficas fotografías de tu cibercasa), pero todo, todo lo habría arruinado si le hubieras hecho caso a la hora de ver este bodriazo. Señor, señor...

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues sí, compa BABEL, no es mala opción esa de la huida (ya lo dice el aserto; una retirada a tiempo, una victoria...). Y si el otro día te felicitaba en tu cibercasa por tus 500.000 visitas, no menos felicitable me parece lo de los 40 días de vacaciones; aquí han sido algunos menos, pero han sentado muy, muy bien...

Un fuerte abrazo y seguimos trasteando.

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