lunes, 4 de junio de 2012

Escalofrío en la noche (Play misty for me; U.S.A., 1971)


SINOPSIS ARGUMENTAL.- Dave Garber es un joven y atractivo locutor radiofónico, presentador de un programa musical nocturno en una emisora de Carmel (California). Su palmito y su labia le granjean el favor de un elevado número de chicas, con las que él mariposea en devaneos sin mayores pretensiones, y a ellas viene a sumarse una nueva admiradora, Evelyn, que le pide noche tras noche el tema musical ‘Nebuloso’. Dave y Evelyn terminan conociéndose en el bar en el que él suele tomar la última copa antes de llegar a casa, y, dada la falta de prejuicios de ambos al respecto, acaban solazándose en la cama. Una muesca más en el cabecero, para Dave; pero no es ésa la visión que del episodio tiene Evelyn, que aspira a algo más, mucho más, de manera que lo que empieza siendo solo un pequeño engorro para las aspiraciones de Dave de asentarse sentimentalmente (entablando una relación de noviazgo convencional con Tobie, una joven y bella artista plástica), alcanza muy pronto las dimensiones de un serio problema, que aún adquirirá tintes más dramáticos que los que, en un principio, cabría esperar.

EN UN PÁRRAFO….- Cuando su carrera como actor ya había marcado varios hitos importantes, Clint Eastwood debutaba en lides de dirección con este thriller ‘psicopático’ de factura tersa, limpia e intensa, demostrando unas maneras que aún habrían de mejorar sustancialmente (hasta alcanzar la maestría derramada en sus obras magnas de los últimos veinte años), pero que ya permitían vislumbrar que talento cinematográfico no era algo de lo que Clint anduviera escaso. Una pieza de entretenimiento con un fuerte componente musical (tanto en lo temático como en lo ambiental), y en la que el suspense de corte hicthcockiano se alterna con audacias de índole erótico-festiva muy propias de esa época de aperturismo (los 70’ de camisas floreadas y campanas de pantalón de tamaño catedralicio…) en que surgía la propuesta (aunque tampoco le falten apuntes de un pretendido romanticismo, que, vistos a día de hoy, quizá quedan un tanto ñoños). Más allá de sus numerosos guiños visuales al corpus cinematográfico de sir Alfred, muy interesante…

EN SU HABER.- 1, la dosificación de la información (y de la acción), manejada con un tempo que, aun siendo pausado, no resta agilidad a la evolución narrativa, de manera que el relato avanza con brío e intensidad; un mecanismo de relojería (incluso en sentido literal) a cuyo correcto funcionamiento, tratándose del género del suspense criminal, se encomienda la suerte de la cinta (y que aquí se gestiona con notable acierto); y 2, la concepción del personaje antagonista, una psicópata de manual que, bien interpretada (salvo algún exceso puntual) por la televisiva Jessica Walter, avanza, con una modernidad galopante, la configuración de un arquetipo que el cine de décadas posteriores explotaría, con notable éxito comercial, hasta la saciedad (y el aburrimiento, también…).

EN SU DEBE.- 1, alguna concesión (comprensible, por otro lado) al exhibicionismo del protagonista (y director; he ahí el quid de la comprensión), que pasa buena parte del metraje en paños menores, para disfrute de la vista de sus admiradores de uno y otro sexo —aunque bien mirado, de todos modos, y teniendo en cuenta el vestuario que suele utilizar el personaje (algo que también valdría para su némesis, la enloquecida Evelyn), igual esta circunstancia habría que consignarla más bien en el haber…—; y 2, la secuencia en que Dave Garber pasea románticamente junto a su amada Tobie, con el fondo musical de un meloso tema de Roberta Flack: esas florecillas, esa puesta de sol; un contrapunto quizá excesivo al tono ominoso en que se mueve la línea argumental básica del film (y un apunte sensiblero que ha envejecido con escasa fortuna).

UNA SECUENCIA.- Tras una noche de 'intenso debate', Dave y Evelyn se despiden, con las primeras luces del día, en la puerta de la casa de él. En ese momento, aparece un vecino que les increpa porque no le dejan dormir con sus voces, y, ante la sopresa (preocupada) de Dave, Evelyn se revuelve contra él con una agresividad tan inusitada como injustificable. Es una escena sencilla, y sin aparente trascendencia, pero que marca un punto de inflexión en una relación aún incipiente y que ya 'apunta maneras' en cuanto a las complicaciones que acarreará para nuestro 'hombre de la radio'. A partir de ahí, un crescendo suave, pero implacable...

CALIFICACIÓN: 7 / 10.-

22 comentarios:

Josep dijo...

Recuerdo haberla visto en el cine de estreno, Manuel, y sí que marcó un camino luego más que transitado trillado. Como añadido a tu reseña, diría que entonces, después de haber visto a Eastwood en una serie de películas en plan macho-man, a todos nos sorprendió el giro argumental porque en ésta la niña se las trae de mala manera, vaya que sí, y él queda un pelín demasiado blando, para lo que nos tenía acostumbrados... jajaja...
Un abrazo.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Cine de estreno, compa JOSEP, guau (como dicen los del anuncio ese de los cepillos eléctricos...); yo, por aquel entonces, tenía una edad en la que, me temo, no me hubieran dejado acceder a la sala a ver un producto tan subidito de tono como éste (para los baremos de la época, claro está...): mis visionados han sido, todos, bastante más recientes (el último, anoche, aprovechando el pase televisivo, inesperado, en Canal Sur TV; no me pude resistir...). Lo curioso es que ese 'trillamiento de camino' al que certeramente aludes, no llegó hasta bastantes años después, al calor del taquillazo de Atracción fatal, que dio lugar a todo un aluvión de productos en su estela. Y sí, también resulta curioso el matiz 'tiernista' que Eastwood le dio a su personaje, con un punto sensiblón que ni por asomo se hubiera podido vislumbrar en sus forajidos-Leone o en sus 'dertijarris'; bueno, supongo que una forma como otra cualquiera de lavar imagen (sin detergente ni suavizante), o, al menos, maquearla un poquito. Ventajas del 'juanpalomeo'...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Marcos Callau dijo...

Me al apunto, por supuesto. No la he visto. ¡Con lo que me entusiasma Clint, como director! Aunque no sea el que acabó siendo, será interesante ver sus comienzos en la dirección. Un abrazo.

39escalones dijo...

Lo has contado estupendamente, Manuel. Es una película sorprendente por muchas cosas. Primero, porque Eastwood rompe con su imagen habitual como actor. La ruptura es deliberada, por eso intenta reflejar expresa o implícitamente aspectos distintos de su personaje que en sus películas como actor no aparecen. De ahí el abuso del romanticismo o de la excesiva presencia de "carne"... La textura visual viene impuesta por su deseo de utilizar imágenes documentales de un festival de música que por aquel entonces tenía una edición fija todos los veranos por los alrededores, heredero del flower-power de la zona de San Francisco, en las cuales incluso se inserta él mismo junto a su novia en la película en la edición de 1970. El contraste indeseado con la película propiamente dicha le llevó a preferir una fotografía "de grano gordo", para evitar saltos de calidad con respecto a la imagen documental. Los interludios románticos, pasadísimos hoy sin duda, son fruto también de esa atmósfera "hippie" de la California de entonces (por cierto, ya sabes que Eastwood acabó siendo alcalde de Carmel un par de años, pero por intereses espurios, me temo...).
Por último, tres notas que revelan el cine que Eastwood llevaba -y lleva- dentro: los celos obsesivos como tema -"Él", de Luis Buñuel, por ejemplo, y su "hija", "Vértigo", de Alfred Hitchcock-; la clave de la solución de la trama, el poema "Annabel Lee" de Edgar Allan Poe (un verso da una solución a un misterio, fórmula trilladísima luego en la literatura más alimenticia); por último, la presencia breve de Don Siegel como camarero del bar. La primera película de Eastwood en la dirección es muy muy muy de Donald Siegel. Muchísimo en la forma; muchísimo más todavía en espíritu.
Un abrazo, y disculpa por este rollazo...

José Núñez de Cela dijo...

Eastwood, siembre Eastwood. De lo poco que nos queda.

Fernando R. Genovés dijo...

Hay cantidad de películas de los 70 que se me han escapado u olvidado. Tal fue el impacto que dejó en mí la "década prodigiosa". Así pues, me parece que habrá que ir a la repesca...

Salucines

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues sí, compa MARCOS, de su interés no te quepa duda alguna: está lejos aún de la depuración formal y narrativa que mostraría en sus grandes pelis, pero ya apunta maneras mas que sabrosas, vaya...

Un fuerte abrazo y buen día.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

De disculpas por el rollazo, 'ná de na', no se aceptan, compa ALFREDO: lo que se dan son las gracias, que es lo que se merece comentario tan nutritivo y didáctico como el tuyo. De lo de la alcaldía de esa Carmel en que se ambienta la peli sí lo sabía; pero de lo de la adaptación del grano de la fotografía a las imágenes tomadas en el festival de Monterrey (ya decía yo que tenían una pinta de documental que tumbaba 'p'atrás'...) no tenía ni repajolera idea. Esas referencias que apuntas (Él, Vértigo) no te las puedo discutir, y son tremebundas, pero yo veo aún más puntos de contacto con Psicosis (casa en alto, cuchillos que rasgan con furia). Desde luego, muy sencillita, pero no por ello carente de enjundia la propuesta.

Un fuerte abrazo y buen día.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, compa JOSÉ, no sé si de lo poco o mucho, pero es una fortuna contar con él, y, siendo conscientes de que, por imperativo fisiológico (y salvo 'milagro oliveiriano'...), ya no serán muchas las entregas nuevas que nos queden por disfrutar, ahí quedará, desde luego, para eterno disfrute de este atajo de zotes en que nos heoos empeñado en convertirnos, ese inmenso corpus fílmico que se abría con esta pieza. Así que duro con él...

Un fuerte abrazo y buen día.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Ésta, compa FERNANDO, es 'manifiestamente rescatable'; sin ser una gran peli, se deja ver con interés y agrado y apunta ya destellos del gran talento de su 'manufacturero'. Eso sí, cuando la veas, nos cuentas...

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

Anónimo dijo...

¡No la he visto!...

... sin embargo hay algo que me ha llamado la atención... Hubo una época que al guapo de Clint le hicieron sufrir las damas de la pantalla... porque un año antes fue el protagonista de una película que me dejó en el sitio EL SEDUCTOR... donde tampoco le trataban muy bien las señoras protagonistas...
Besos
Hildy

babel dijo...

Manuel, me la voy a apuntar porque no la he visto y porque tu comentario me anima. Reconozco las bondades del tito Clint -digo como director, como actor es excepcional-, pero a mi siempre me pesan más los "debe" que los "haber" que refieres. Seguramente es una valoración subjetiva, en la que también pesa un fuerte rechazo a otros haberes de este señor, no precisamente cinematográficos. Pero ese zumillo conservador total que tiene el fondo de muchos films suyos, me puede demasiadas veces...
Saludos ;)

Piru dijo...

Compañero Manuel, espero que cuando puedas te pases por el blog para ver una pequeña sorpresa que te tengo preparada

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues ya ves, compa HILDY, no conozco yo ésa que tú mencionas, El seductor, de la que no tengo referencia alguna... En ésta, que está bastante bien, desde luego que lo maltratan las mujeres (sobre todo, una), y a conciencia: se supone que en justo castigo a su vena ligona impenitente. Más o menos...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Ese zumillo, o tufillo, o como queramos llamarlo, siempe ha estado ahí, compa BABEL, cómo negarlo; de hecho, fue ése, probablemente, el motivo por el que yo no me acerqué al cine de Eastwood, ni como actor ni como director, hasta que ví en el cine Bird. Y ahí me atrapó, ya para siempre. En todo caso, se trata de admitir, más allá de la discrepancia ideológica, y venciendo el prejuicio que de ello deriva, que este tío es un verdadero talento haciendo cine, y dejarse llevar. Y disfrutar. Espero que veas ésta algún día, y nos cuentes; creo que te gustará...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, bueno, compa PIRU, allá que me he pasado, muy a vuelapluma, eso sí, y descubro, con grata sorpresa, que he recibido de tu parte un Liebsterblog. Te lo agradezco, de corazón, y me comprometo, como ya hiciera hace unos días con el buen compa bloguero Fernando R. Genovés, a dar cumplimiento a su requisitoria. Eso sí, con calma, que cualquiera que vea el ritmo al que actualizo esta casa (y visito los blogs amigos), ya verá que no ando muy presto, no...

Un fuerte abrazo y buena semana.

SuperWoman dijo...

Me suena el argumento... es una especie de atraccion fatal pero en hombre solterito, ?no? Y coincido contigo en que Clint destapo la caja de los talentos al poder tomar las riendas de su carrera profesional, tanto actuando como dirigiendo... Nunca mas volvere a despotricar de Vin van Diesel, no nos vaya a sorprender tambien ;)
Un supersaludo

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues creo que tú misma lo has señalado muy bien, compa SUPERWOMAN; no llegué a hacer mención expresa de esa peli (tentado estuve...), pero la apelación genérica al aluvión ochentero que hago en el texto, está pensando, sobre todo, en ella. Sobre lo de Vin Diesel, pues no sé, tampoco daría yo nada por sentado: de esta gente sabemos, al fin y al cabo, lo que vemos (que es lo que nos enseñan). O sea, poco, muy poco. O sea, nada, casi nada. En fin...

Un fuerte abrazo y buen día.

Kinezoe dijo...

Pese a sus defectos, es una de mis favoritas de su director. Me encanta la atmósfera de esa película, y he de confesarte que el papel de la chica me sorprendió.

Buena reseña, amigo. Un abrazo y feliz semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Muchas gracias, compa KINE, por tus cariñosas palabras; la peli, cierto, tiene sus defectos, algo lógico si tenemos en cuenta que se trata de una opera prima, y bastante apegada a su momento de realización en su aspecto visual, pero, a nivel global, funciona, y muy bien. Y la chica, sí, una mala malosa bastante solvente; me sorprendió verificar en la IMDB que apenas había hecho, ni hizo después, cine (eso sí, tele por un tubo, y no catódico, precisamente…).

Un fuerte abrazo y buen día.

Hugo dijo...

sin duda alguna el cine de antes era mucho mejor, alguna película que me puedas recomendar y donde conseguirla?

Hugo dijo...

NO hay como las viejas películas sobre todo las de suspenso eran de suspenso ahora pura ciencia ficción

Creative Commons License
Los textos de esta obra están bajo una licencia de Creative Commons.