lunes, 21 de mayo de 2012

Feliz Navidad (Joyeux Nöel; Francia, Alemania, Gran Bretaña, Bélgica, Noruega y Rumanía, 2005)


SINOPSIS ARGUMENTAL.- Navidad de 1914. La Primera Guerra Mundial ha comenzado, y, en el frente de guerra, en la frontera galo-germana, tropas de tres nacionalidades (francesa, británica —escocesa— y alemana) libran furiosos combates desde sus trincheras, sembrando de cadáveres el campo de batalla. Mientras tanto, cerca de allí, en un salón lujoso y confortable, Anna Olsen, cantante lírica, deleita a jerifaltes políticos y militares con las excelencias de su canto, en compañía de su pareja (sentimental y artística), el soldado alemán Nikolaus Sprink: ambos se empeñarán en desplazarse a las trincheras alemanas, para que los compañeros de Nikolaus puedan disfrutar también de un rato de esparcimiento musical. Y surge el milagro: al conjuro de la música, que los escoceses secundan con sus gaitas, los mandos de los tres grupos conciertan una tregua durante lo cual, más allá de banderas y nacionalidades, los soldados confraternizan y olvidan, momentáneamente, sus motivos de discordia (que, probablemente, no son realmente suyos…).

EN UN PÁRRAFO….- Superproducción multinacional de ámbito europeo, ‘Feliz Navidad’ es una ficción basada en hechos reales que, curiosa y paradójicamente, y por más ‘buenrollismo’ (y fe en la condición humana) que se quiera poner sobre el tapete, parte de una premisa argumental tan poco verosímil que resulta difícilmente creíble, contribuyendo de manera poderosa a tal sensación el que su desarrollo narrativo (por lo demás, bastante correcto formalmente, y con un ritmo y cadencia adecuados) incida especialmente en episodios y situaciones que, excesivamente sensibleros (y previsibles), solo con una mente muy abierta se pueden admitir como realistas. Es lo que sucede cuando, desde una realidad tan dura y amarga, se pretende erigir un espectáculo de tono amable para el disfrute de todo público: probablemente la taquilla lo agradezca, pero…

EN SU HABER.- Su denuncia de la inhumanidad de la guerra, de lo absurdo de que hombres a los que no separa nada que tenga que ver con su condición intrínseca de tales (y que, más allá de eso, comparten querencias, miedos, ilusiones e ideales) hayan de matarse entre sí en nombre de nacionalidades y banderas que protegen los intereses de los poderosos, y no los suyos propios. Una denuncia formulada desde una elementalidad un tanto simplista, pero que no por ello deja de mover a la reflexión del espectador (y bien está que así sea…).

EN SU DEBE.- 1, lo heterogéneo de un reparto en el que (exigencias de la multinacionalidad, cabe suponer) todos los protagonistas brillan a un nivel discreto, con la única excepción de los dos ‘cantores’ (obviamente, doblados por intérpretes líricos profesionales…), Diane Kruger y Benno Fürmann, sobre los que recae el máximo fulgor y lucimiento (aún así, yo me quedo con Gary Miller, mucho más creíble y solvente); y 2, la recurrencia a tópicos y situaciones excesivamente previsibles, ya sea el ineludible partido de fútbol ‘internacional’ o el intercambio de bebidas alcohólicas variadas con las que brindar y confraternizar (cabe suponer que así fue, pero, ¿era imprescindible no dejar fuera de la historia ni una sola de las opciones…?).

UNA SECUENCIA.- Los franceses cargan, a bayoneta calada, contra una trinchera alemana que les recibe con una abundante ración de fuego; llega un momento en que los cadáveres se acumulan ante el teniente Audebert, que dispara enloquecidamente su pistola desde su posición de primer avanzado, y usa estos cadáveres como parapeto. Pero, entre ellos, no todos están muertos… Un golpe de efecto tan tramposo como tremebundo.

CALIFICACIÓN: 5 / 10.-

6 comentarios:

Fernando R. Genovés dijo...

Oído cocina... Pues como que ni pierdo tiempo en buscarla y verla, ¿no?

Salucines

Anónimo dijo...

... la vi, amigo Manuel, cuando la estrenaron y no se me ha quedado en mente prácticamente ninguna escena... Alguna en las trincheras...

Las películas antibélicas, es decir, aquellas que muestran el sinsentido y el horror de la guerra nos han dejado muestras impresionantes (tiempo de amar, tiempo de morir, Sin novedad en el frente, Gallipolli, Senderos de gloria...). Y aquellas que como la película reseñada tratan de mostrar que no son tantas las cosas que diferencian a los 'soldados-hombres' de distintas trincheras-bandas... son muchas. Y mucho mejores que ésta: LA VAQUILLA, MEDITERRÁNEO o LA GRAN ILUSIÓN.

Respecto LOS OJOS SIN ROSTRO no me decido a comprarla. Es una película que me apetece infinitamente pero creo que me va a angustiar bastante. Terminaré viéndola.

Besos
Hildy

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues no sé qué decirte, Fernando, porque si me atengo a las puntuaciones de las bases de datos web que consulto habitualmente (IMDB y Filmaffinity) —y a las que tampoco me gusta atender como si fueran el oráculo del sumo sacerdote de la cinefilia (porque, obviamente, no lo son…)—, parece que no es tan mala peli (bueno, y a mí tampoco me ha parecido un bodrio: simplemente, demasiado ñoña y sensiblera). Pero es mejor que veas, contrastes y, por supuesto, nos cuentes…

Un fuerte abrazo y buena tarde.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Abundantes y sabrosas referencias esas que apuntas, compa HILDY (no he visto todas, pero sí buena parte de ellas, y ésas quedan a un nivel bastante superior a ésta —no me sorprende, por tanto, que poca huella te dejara...—). Ésta es, sí, bastante flojita...

Sobre Los ojos sin rostro, tengo clarísimo que terminarás viéndola, por supuesto que sí. Y te va a impresionar, porque el suyo sí es cine de impacto. Y ya nos contarás, claro...

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

39escalones dijo...

Alguien vio el final de "Senderos de gloria" y pensó que lo que Kubrick sugiere con tanto acierto, tacto y sensibilidad, sin necesidad de alharacas y sensacionalismo, merecía una película entera. Eso solo podía conllevar un resultado: minutaje excesivo, gratuito, redundante, lleno de subrayados que lo único que consiguen es quitarle efectividad a lo que Kubrick nos enseñó en apenas cinco minutos. No siempre hace falta una película entera para contarnos lo que es una guerra y lo que el ser humano pierde en ella, vidas aparte.
Abrazos

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Yo, compa Alfredo, más que un Senderos de gloria 'extended', lo que veo en esta peli es un exceso de simplicidad (que no sencillez), como si la intención fuera la de darle a su espectador todo demasiado mascadito, demasiado de cajón. No sé, que no me gustó, vaya, tampoco se me ocurre qué más vueltas darle...

Un fuerte abrazo y buena tarde.

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