viernes, 4 de mayo de 2012

5 metros cuadrados (España, 2011)


SINOPSIS ARGUMENTAL.- Alex y Virginia forman una pareja de lo más normal: jóvenes, humildes, sencillos, sus aspiraciones vitales más profundas pasan por casarse (pronto), adquirir una casa y fundar una familia. Y todo parece apuntar a que sus sueños podrán materializarse con relativa facilidad: una promoción inmobiliaria (Señorío del mar) a las afueras de su localidad les permite asentar la primera base de su futuro, con la compra de un piso en la misma. Pero los problemas no tardarán en surgir: la construcción se paraliza y los múltiples intentos por hallar una solución alternativa (en dinero o en especie) tropiezan, una y otra vez, con la mezquindad de la empresa promotora, empeñada en no dejarse más ‘plumas’ de la cuenta en el empeño. En su lucha por reivindicar lo que considera, en justicia, como suyo, Álex va viéndose abandonado, poco a poco, por todas las personas que le rodean, y, cada vez más solo, se ve abocado a una situación en que la dignidad se tiñe de desesperación.

EN UN PÁRRAFO….- Drama intimista con tintes sociales, la cinta de Max Lemcke, lejos de moverse en el registro que se podría esperar de la presencia a cargo de sus papeles protagónicos de una pareja televisiva de tremendo gancho comercial , traza una historia llena de amargura y que, sin alcanzar ese punto exasperado que se desprende de un cine europeo que también apunta a una crítica social de fondo (como podría ser el de los hermanos Dardenne), tampoco se recrea en la más mínima amabilidad ni concesión a la esperanza. Con la sencillez como premisa formal —la narración se desarrolla conforme a cánones convencionales—, y sin la más mínima alharaca formal, Lemcke dibuja una panorámica muy poco complaciente con nuestro entorno humano más próximo, en la cual la dignidad se convierte en una isla complicada, rodeada por un mar de esas mezquindades individuales que, por su cotidianidad y habitualidad, llegan a hacérsenos hasta/casi disculpables. No es una obra maestra y no hará historia, pero no dejará de ser una pieza de interés con la cual podremos documentar algún día, con perspectiva, lo que y quienes fuimos (ni más ni menos que lo que y quienes ahora somos….).

EN SU HABER.- 1, su absoluta falta de pretenciosidad, de la cual deriva que no estamos ante un cine de tesis explícita, sino de una propuesta cuya denuncia social se desprende con naturalidad de su desarrollo dramático, algo en lo que el guión (y su materialización por Lemcke) aciertan de pleno; y 2, la contención con que desarrolla su papel Fernando Tejero, una gratísima sorpresa, en la medida en que demuestra su capacidad para desenvolverse en un registro muy alejado de aquel en que se ha movido habitualmente hasta ahora, y hacerlo con una solvencia sobre la que cabía albergar dudas fundadas a la vista de algunos trabajos previos (como, por ejemplo, el que desarrollaba en ‘8 citas’).

EN SU DEBE.- 1, lo relativamente previsible de su resolución argumental; cabe entender que un desarrollo de la trama establecido en los términos en que lo hace esta película no ofrece demasiadas salidas convincentes, pero quizá hubiera resultado digno de agradecer un esfuerzo más acusado en este terreno (aun así, el final tampoco arruina la narración previa, todo hay que decirlo); y 2, la escasa claridad con que la historia aborda un aspecto sustancial de la misma, como es el de las cantidades económicas que se mueven en la transacción inmobiliaria con que arranca su parte central; cabe entender que se ha buscado no entorpecer la agilidad de la narración con un (habitualmente farragoso) trasiego de cifras y papeles, pero quizá se podría haber buscado una especie de ‘punto medio’ en ese aspecto.

UNA SECUENCIA.- Alex, confinado, junto a Virginia, a un pequeño cuarto de la vivienda de sus (futuros) suegros, intenta, con escaso éxito, reparar una vieja colchoneta pinchada. Jaime, el padre de Virginia, se queda a solas con él y lo emplaza a una breve charla en la que, tras expresarle su cariño y comprensión, le recalca lo insostenible de la situación: Virginia y él llevan ya un mes viviendo en su casa, y eso no se puede prolongar por mucho tiempo más. Es el comienzo de un lento y agónico proceso en el que todo conspirará para mover el suelo bajo los pies de la pareja. Y entendemos perfectamente que es solo el comienzo…

9 comentarios:

39escalones dijo...

Aquí me has pillado, amigo Manuel. No quise verla porque no soporto a la pareja protagonista. Y además, porque no quiero "estropearme" el recuerdo de "El pisito". Dudo mucho que ninguna película actual llegue a su grado de análisis, profundidad y reflexión.
Abrazos.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, bueno, compa ALFREDO, entiendo humanamente tus prevenciones, pero ya te advierto de que tampoco es para tanto. Vamos punto a punto:

- Punto uno, la pareja protagonista: Fernando Tejero y Malena Alterio no se han convertido en Bogart y Bacall, o Grant y Hepburn, o cualquiera otra que se te ocurra; pero también te digo que tienen poco que ver con esos caricaturescos, afectados y un punto zafios personajes con los que se convirtieron en celebridades televisivas. Eso sí, dentro de un orden...

- Punto 2, 'El pisito'; es que eso, compa, son palabras mayores, y, si vas con esa referencia, dudo que vayas a encontrar nada homologable, pero no solo aquí, en el cine patrio, sino en cualquiera otra cinematografía. Y ésta es una propuesta sencilla, que no solo es que no llegue, sino que tampoco lo pretende, y, en ese sentido, aunque le falten vitriolo e ingenio, sí que es un producto honesto.

¿Conclusión? Pues no sé; no me atrevería a insistirte en que la veas, pero tampoco creo que te vaya a generar urticaria...

Un fuerte abrazo y buena semana.

MoniConTomate dijo...

Pues mira que a mí esta pareja me gusta… Y lo cierto es que cuando estrenaron la peli pensé que tenía que verla sí o sí porque era un registro muy diferente para los dos; además que el tema merecía todo mi interés. Y como tantas veces me pasa, me quedé sin verla. Así que ahora me has puesto los dientes largos.

Gracias, como siempre, por esta magnífica entrada.

Un abrazo, Manuel

Anónimo dijo...

... me estás pillando por todas partes con el cine de estos lares... ¡Ésta tampoco la he visto! Ay, ay, ay... que me pongo roja, roja, roja. Y no te creas, que me interesaba bastante porque recopilaba y sigo recopilando (y viendo, y sufriendo)... todas aquellas películas que reflejan de alguna manera la crisis que llevamos arrastrando desde 2007 (para mi vergüenza tampoco he visto el documental de MERCADO DE FUTUROS de Mercedes Alvárez..., tengo que enmendarme).
¿Por cierto, no tiene nada que ver, pero has visto GRUPO 7? Mira tú que me apetece.

Beso
Hildy

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Esto no es nada, compa MONI, que no se arregle con un visionado tranquilo y sin prisas: insisto, no es una obra maestra, y la pareja protagonista no llega a lo genial, pero tanto la cinta como sus intérpretes hacen un trabajo bastante digno, y creo que te sorprenderá gratamente. Y ya nos contarás (ah, y gracias por tus amables palabras, como siempre...).

Un fuerte abrazo y buen día.

V dijo...

Pues es una cinta que me apetece ver y no solo por ser tema de actualidad. No se que tal se combinará esafalta depretenciosidad con los críticos apuntes sociales y su dosis de amargura. Tras tu excelente reseña la anoto sin dudarlo. A ver si el cine patrio me da una alegría. Un saludo.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bien me consta, compa HILDY, por el seguimiento que hago de tu blog, que lo tuyo con el cine español es meramente casual, y no el fruto de una inquina prejuiciosa (desgraciadamente, muy extendida, más de lo que a algunos nos gustaría…) contra el cine que por aquí se manufactura (a veces, mejor; a veces, peor; como en botica, vaya…). Ésta, insisto, no es una joya sublime, pero sí se deja ver dignamente.

Por lo demás, y aunque me consta que no te sirve de consuelo, he de decirte que yo tampoco he visto aún, pese a las muchas ganas que le tengo, Mercado de futuros. E idéntica tesitura en lo que atañe a Grupo 7: muchísimas ganas de disfrutarla, y muchísima flojera para buscarme un hueco en el que darme un salto al cine para poder hacerlo. En fin, que ya ves cómo está el patio…

Un abrazo muy fuerte, buen fin de semana. y hasta pronto.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

La combinación, compa V, aunque no explosiva, sí que resulta, al menos, y en mi modesta opinión, decente. No deslumbra, pero se puede ver sin excesivos sobresaltos. ¿Exceso de indulgencia? Pues no te diré yo que no, pero me quedo más tranquilo si le echas ojo, y nos cuentas, claro...

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Baco Ovni dijo...

No me gustan los actores que participan, sin dudas es un filme que no gastaré ni un euro en ver. Gracias igual por la sinopsis.

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