viernes, 14 de octubre de 2011

Inside job (U.S.A., 2010)

Probablemente, no resultaría exagerado afirmar que, desde 2002, año en que se estrenaba el celebérrimo 'Bowling for Columbine' —que hizo de su controvertido realizador, Michael Moore, una auténtica celebridad, así como dio impulso comercial a un género, el del documental, que hasta ese momento había tenido escasa repercusión entre el gran público—, ninguna pieza de no ficción había vuelto a levantar tanta expectación como la generada por un trabajo como 'Inside job': uno de esos curiosos e inusitados fenómenos de concurrencia del foco mediático sobre su temática, la crisis financiera internacional (en candelero permanente de unos años a esta parte) y viralidad monstruosa, tanto física como virtual, a la hora de difundir sus bondades, que terminan resultando en un clamoroso éxito, tanto de crítica como de público, coronado por la obtención del Oscar al mejor documental. Bingo...

¿Y está realmente justificada un clamor tan desorbitado como el generado por esta cinta? Pues, en la humilde opinión del que dedica estas letras a glosar su visionado, francamente, no. Y no es que no se trate de un buen documental, o de que le falten a la película de Charles Ferguson elementos meritorios, que los tiene, sin duda alguna; pero no tantos como para trascender su condición de pieza de género incapaz de desafiar, siquiera mínimamente, a las convenciones de fondo y forma de ese molde al que se somete, lo cual provoca que, al fin y a la postre, lo que tenemos en pantalla no deje de ser un documental más, cuya valentía en la denuncia, tan vigorosa como maníquea, de los excesos de una oligarquía financiera internacional no se traslada a una estructura formal más arriesgada.

'Inside job' se desarrolla, desde el punto de vista narrativo, como uno más de tantos y tantos documentales que hemos podido, y podemos, contemplar en cualquier cadena televisiva, generalista o especializada, bajo la estructura alternante de un relato basado en imágenes de archivo y gráficas, que constituyen el tronco central de su discurso, ése sobre el que se arma su tesis (y que, en este caso, se presenta en varios capítulos numerados, cual actos teatrales, asimilables a una suerte de presentación, nudo y desenlace), y una colección de testimonios que podemos dividir en dos grandes grupos: el de los “buenos” (es decir, aquellos cuyos planteamientos se mueven en parámetros similares a los de las tesis defendidas por la cinta) y el de los “malos” (o sea, todos los que, de una u otra manera, han contribuido a ese desastre que el documental pretende explicar y clarificar, ya sean presentes o ausentes —la lista de los “que no quisieron contestar a nuestras preguntas” es verdaderamente extensa, y se entiende...—). Nada nuevo, en ese aspecto, bajo el sol (de Wall Street...).

Su exposición argumental es clara y, pese a lo arduo que puede resultar la componente matemática de su leit-motiv, se hace perfectamente comprensible para el profano; en cuanto a su ritmo, el despliegue de imágenes es vigoroso y contribuye a que la narración resulte amena y enganche emocionalmente al espectador —siempre y cuando éste no se deje abrumar, eso sí, por la exhibición obscena de esa desvergüenza con que un puñado de degenerados ha dado lugar al estado de cosas que el documental retrata—. Ciertamente, 'Inside job' no viene a aportar ningún dato ni información relevante o novedosa que no haya sido expuesta con profusión a lo largo de estos últimos años en los más variados soportes, formatos y contextos; y, por lo demás, se trata de una cinta claramente “militante”, que toma una postura rotunda de denuncia y que se “moja”. Algo que no tiene por qué reportarle ningún reproche (al menos, no de mi parte, en la medida en que, básicamente y en lo sustancial, comparto su tesis de fondo), pero que sí hubiera podido resultar una buena excusa para haber asumido algún riesgo más pronunciado a la hora de su articulación formal, excesivamente apegada, insisto, a los cánones del género en su acepción más clásica. Si esta malhadada crisis le brinda al señor Ferguson una oportunidad para una secuela (que muy de temer es que así sea...), ojalá que así sea.

* NOTA ACLARATORIA:  He intentado, como de costumbre, publicar esta reseña ilustrada por un cartel de la película en cuestión, pero, por ahora, parece que no puede ser. Lo seguiremos intentando.



14 comentarios:

Carmen dijo...

A mi me impactó tanto el contenido que apenas me fijé en la forma. Me pareció una exposición clara y contundente del por qué y el cómo de esta crisis, a quién ha beneficiado, cuales son las consecuencias y que medidas serían realmente eficaces. Las entrevistas muy bien planteadas y las reacciones de los entrevistados (excelente selección de personajes, por cierto) muy bien filmadas.

Aunque acabé totalmente desalentada y con ganas no de emigrar sino de crear vida alternativa en oro planeta, me resultó imprescindible para entender el momento en que vivimos...por eso quizá no fui más allá.
Abrazos fuertes.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Entiendo perfectamente tu postura, compa CARMEN; al fin y al cabo, quizá éste sea el tipo de producto en el que las formas son algo absolutamente accesorio, dado que su objetivo está muy clarito y muy marcado, y, para ello, no hacen falta grandes florituras. Pero a mí, francamente, me hubiera gustado algo un poquito más audaz también en las formas; sin excentricidades ni tonterías, que tampoco es eso, pero sin ese formato tan, tan, tan exprimido.

Y en cuanto al contenido, me parece bastante bueno en su aspecto "compilatorio", un buen resumen del "estado de cosas"; pero, por otro lado, creo que para cualquier persona medianamente informada (sin excesos: el telediario del mediodía y una miradilla al periódico de vez en cuando) tampoco le aporta nada que no supiera.

Nada, que estoy criticón; debe ser el cansancio acumulado a viernes (seguro que si hago la crítica el domingo por la tarde, sale mejor parada...).

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

José Núñez de Cela dijo...

Estoy con Carmen. Ante la magnitud del fondo o del contenido, las formas bien pueden quedar en segundo plano. De acuerdo con que tampoco plantea grandes novedades o descubrimientos, pero toda la información junta, en un mismo contenedor, da para mucho.
A mi, sin embargo, me llamó mucho la atención el hecho, puesto de manifiesto en la pelicula, de que el premio nobel de la paz no haya hecho nada por modificar la situación y arroparse con los mismos que llevaron a su país a una posible ruina. También considero un hallazgo cinematográfico el papel de Paulson como malo de película; da todo el perfil.

Por cierto, la programación en el Plus un día tan señalado, previo a la manifestación 15-O, ¿coincidencia o intencionada?

saludos

babel dijo...

Estoy con los comentarios anteriores, me pareció un trabajo necesario, a pesar de las formas, por mucho que lo narrado se haya dicho mil veces aporta siempre novedades que, al menos personalmente, desconocía. Tambien cabe decir que el documental se queda a final de 2009 y ha llovido bastante desde entonces en este terreno. De cualquier manera, didáctico y necesario, en mi opinión, aunque supongo que al buen cinéfilo le corresponde hacer lo que tú has hecho, eso también.

Un saludo ;)

Anónimo dijo...

Mi querido Manuel efectivamente Inside Job no innova en la forma de plantear un documental. Es un documental periodístico muy efectivo y buenísimo que tiene el contenido adecuado para hacerle impactante y funcionar y llegar a las plateas.

Parece mentira pero a pesar de estar expuestos en un mundo de sobreinformación seguimos igual de mal informados... y no viene mal que nos expongan claramente lo que está pasando y lo que ya se sabe pero no nos molestamos en "leer" o "escuchar" detenidamente.

Así Inside Job, que he tenido la oportunidad de ver varias veces en distintos patios de butacas,me parece no innovador y original en la forma y planteamiento pero sí una contundente bofetada y un efectivo instrumento para abrir los ojos y los oídos a una realidad determinada. Las respuestas o el rostros de alguno de los entrevistados ... valen más que mil palabras o tesis (bueno, es una exageración, una buena tesis nunca puede ser equiparable a una sola imagen... que puede ayudar a intuir dicha tesis).

Nunca sentí tantos enfados y gritos de impotencia entre los espectadores de las salas. Ni debates tan interesantes alrededor de su metraje.

Besos enormes
Hildy

Josep dijo...

Ese documental lo tengo en pendientes y me da una pereza terrible porque me huelo lo que tú apuntas.

Lo cierto es que esas frases del cartel que has insertado le dan un aire que no me acaba de convencer, porque los eslóganes de ese tipo me dan yu-yu.

Un abrazo.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Deduzco de tus palabras, compa JOSÉ, que a tí también me ha gustado mucho; a mí no es que no lo haya hecho, lo que pasa es que, ante tantísima loa leída con anterioridad, pensaba que se trataría de algo "diferente", y la verdad es que no lo es. ¿Que el premio Nobel de la Paz no haya hecho nada te sorprende? A mí, no tanto; sigo esperando, tras la esperanza que despertó su elección, algo que vaya más allá de su hermosísima retórica, pero mucho me temo que ése vaya a ser su gran legado para la historia de la humanidad. En cuanto a Paulson como "malo de la peli" (nunca mejor dicho...), pues no sé, a mí es que no me termina de convencer esa división tan tajante buenos/malos que establece el documental, las cosas, para bien y/o para mal, son más enrevesadillas. En cuanto a lo de su emisión en el Plus, es un dato que desconocía, así que no puedo sacar conclusiones sobre el mismo, pero bien podrían ir por ahí, por donde tú apuntas.

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

No creo, compa BABEL, en las "obras necesarias" (todo arte es contingente, prescindible), pero sí en las importantes, o interesantes, o trascendentes, y ésta, por su calado, y más allá de su calidad formal, lo es, sin duda alguna. Su tarea "compilatoria" es muy útil, y está muy bien lograda, y sí, tratándose, por lo demás, de un documental, quizá no haya que aplicar tanto rigor a su contemplación. En cuanto a lo que viene "cayendo" desde 2009, no sé, caer sí que ha caído, claro (y lo que, cabe temer, queda por caer....), pero me da la impresión de que no dejan de ser fenómenos redundantes, repeticiones de la misma historia. Y ojalá que pronto tenga el The end...

Un fuerte abrazo y buena semana.

39escalones dijo...

Creo que, en efecto, como en el caso de quienes me preceden, el revuelo del documental, al igual que sucede con Michael Moore (sus películas más atractivas para el público han sido las ligadas a temas como las armas e Irak, pero otras, aun con el mismo estilo, no han tenido apenas tirón), viene por el tema que trata. No creo que haya sido intención de Ferguson innovar en el campo del documental, sino poner sus herramientas, efectivamente dinamizadas y estilizadas gracias al éxito de otros documentales recientes precedentes, al servicio de ilustrar y aclarar una cuestión que, en el fondo, la gente resume en una palabra, "crisis", que esconde más que explica.
Abrazos.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Todas esas apreciaciones, valiosas y reflexivas, que aportas en tu comentario, compa Hildy, no me son ni ajenas ni extrañas; implican una valoración muy positiva de una producción que posiblemente la merezca, pero más por sus valores extracinematográficos que por lo estrictamente fílmico -aunque, desde ese punto de vista, tampoco se trata, ni muchísimo menos, de un mal producto-. No sé, igual le tengo que echar una nueva mirada en mejores condiciones (no es la pantalla de un ordenador el lugar quizá más idóneo), y, a partir de ahí, sacar conclusiones nuevas... Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Las frases del cartel, compa JOSEP, acabo de verlas hace poquito; estoy teniendo muchos problemas para ver imágenes de Blogger en mi ordenador (y no parece que sea sencillo encontrar la solución; en fin...). El documental es una buena pieza, sobre todo en lo que respecta a su contenido; el único problema es que, formalmente, no se aleja un ápice de ese formato que ya hemos visto cuatrocientos millones de veces, y, claro, esperaba otra cosa, un poquito más, no sé, pues eso, ya me entiendes...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Eso de que el "palabro" crisis esconde más que explica, me ha dejado un pelín intrigado, compa ALFREDO (aunque creo que me barrunto por dónde van tus tiros, y supongo que los comparto en buena medida). Alguien tenía que mentar la bicha -al amigo Michael-, y ya lo has hecho tú, con lo cual casi puedo dar el círculo por cerrado. Sobre el cine de Moore habría para entrar en amplias y vagas disquisiciones, pero eso mejor lo dejamos para otro día...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Luis Cifer dijo...

a mí me gustó bastante y me enteré de bastantes cosas que desconocía y me cabrearon bastante, creo que ese era el objetivo del film.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Me alegro, compa LUIS CIFER, de que te gustara; a mí, la verdad, no es que me disgustara, es que me esperaba (no sé muy bien en base a qué, también he de confesarlo; quizá su extraordinaria repercusión mediática) algo más audaz formalmente. Pero no es una mala peli, en absoluto...

Un abrazo y buen fin de semana.

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