sábado, 10 de septiembre de 2011

La piel que habito (España, 2011)


¿Terror? ¿Suspense? Olvídense de etiquetas de género que no hacen referencia más que a aditamentos, elementos complementarios de lo que, en última instancia y en puridad, es, por enésima vez, y como siempre, la última propuesta de Pedro Almodóvar, ‘La piel quehabito’: un tremebundo drama pasional, con el amor como eje vertebrador y explicatorio, desde lo más profundo del absurdo y la carencia de la lógica más elemental, y urdido con la brillantez formal —tanto en lo estético como en lo constructivo, y más allá de los excesos puntuales que también constituyen su “marca de la casa”…— a que el director manchego nos tiene acostumbrados.

Almodóvar, que en su faceta de escritor destaca por la pulcritud con que hila y abrocha los desarrollos argumentales (en sus guiones puede haber situaciones más o menos atractivas, episodios mejor o peor trazados, pero difícilmente encontrará uno eso que se suele calificar como “agujero”…), arma, en esta ocasión, y tomando como material de soporte (desconozco si más o menos fielmente, dado que no he leído la obra en cuestión) una novela de Thierry Jonquet, ‘Tarántula’, una historia cuyas connotaciones morbosas —un personaje recluido en un entorno de asepsia y frialdad clínicas (y no solo en sentido metafórico) y sometido al dominio y capricho de otro cuyas motivaciones e impulsos se nos escapan (al menos, al principio)— terminan constituyendo el envoltorio de una trama en la que es el amor, en todas sus facetas, el motor y eje acerca del cual gira absolutamente todo.

Y lo hace con una estructura narrativa delicada cual pieza de orfebrería: abre la función con una primera parte, situada en el presente, en la cual acumula episodios inexplicados e inexplicables, desperdigando situaciones extrañas y claves que no podemos atrapar, en un “totum revolutum” que descoloca a un espectador cuyos únicos puntos de referencia claros son los dos personajes protagonistas: Vera, la víctima recluida; y Berto, el doctor que la retiene esclavizada. Esta primera parte se cierra con un episodio un tanto atrabiliario —y en el que Almodóvar introduce uno de esos elementos que tan de su gusto son, un personaje estrambótico y violento (que nos remite, de manera fácil, al Pol Bazzo de ‘Kika’, por situarnos en un referente muy similar) que protagoniza un episodio de sexo sucio y de cierre abrupto (por decirlo de alguna manera)—, que juega el papel de cesura, a partir de la cual arranca, en un flash-back amplio, una segunda parte que nos va a dar, con progresión pausada y precisa, todas las claves y explicaciones que nos desvelarán los misterios esbozados en el arranque, hasta desembocar en un final contundente y seco, que nos devuelve al punto temporal del arranque, y lo cierra, con un broche coherente (y sin margen para mayores florituras).

¿El resultado? En mi modesta opinión, la propuesta más redonda que ha conseguido cuajar Almodóvar desde ‘Hable con ella’; un film en el que, ciertamente, es incapaz de soslayar esos tics, temáticos y/o formales, que adornan y puntuan todas sus películas (posiblemente, no le haga falta, a estas alturas: su público, si no los implora, los soporta estoicamente, ya sean las irrupciones innecesarias de sexo y drogas en la trama, o los injertos musicales demasiado explícitos –en esta ocasión, a cargo de Concha Buika-), pero que, en cualquier caso, consigue enganchar emocionalmente, por la buena dosificación del suspense de su historia, y resultar, además, muy atractivo en sus aspectos accesorios, ya sean esos estilizadísimos decorados o esa música ambiental (una magistral partitura, una vez más, de Alberto Iglesias), amén del excelente trabajo de una pareja protagonista, con especial mención para un Antonio Banderas que, si algo demuestra de manera palmaria, gracias a su convincente trabajo, es cuán lamentablemente desaprovechado está en el cine hollywoodiense.

Antes de que alguien (ojo, en su perfecto derecho...) pueda señalar que me muestro excesivamente indulgente con un Almodóvar de cuya última película se han predicado, de manera generalizada, epítetos como ridículo, absurdo, patético y similares (y sí, ya sé, ya sé aquello de excusa no solicitada, acusación manifiesta…), ya me declaro reo: sí, efectivamente, simpatizo con Almodóvar, y me gusta, en general, su cine. Pero tampoco me cuesta trabajo reconocer en qué ocasiones (que las hay, y bastantes) su trabajo ha flojeado, y se ha movido por debajo de su nivel más elevado. No creo que sea éste el caso: ‘La piel que habito’, llegado el momento, y vista en perspectiva, se convertirá en una de sus piezas a reivindicar. Tiempo al tiempo…

39 comentarios:

Elvira dijo...

Hombre, me haces dudar, porque de entrada no me tentaba nada, pero nada. Soy poco fan de Almodóvar, lo reconozco. Y leí una crítica en El País que me acabó de tirar para atrás.

Un beso y buen fin de semana!

Holiday dijo...

Me encanta Almodóvar,en cuanto tenga tiempo y regrese a la vida real intentaré verla,aunque por lo que cuentas me parece que se asemeja bastante a "hable con ella" ¿no?...quizás una de las pelis suyas que menos me gustan (a pesar de Cámara y de lo bien llevado que está el tema estético,de luz,de colores,musical...como siempre;)
Buen finde y mejor semana.
:)

BCNdays dijo...

Me encanta el cine de Almodovar y también me gustó La piel que habito aunque a mi entender tiene algunas irregularidades que viendo otras cintas suyas te das cuenta de que forman parte del atractivo de su cine. Decir que es la mejor desde Hable con ella es obviar a Los abrazos rotos y aunque sé que somos muy pocos los que lo vemos así, para mi Los abrazos rotos es una obra maestra (ya podéis despellejarme, jeje). Volviendo a La piel que habito, la pulcritud en su dirección y el desgarrador relato de fondo la convierten en una gran película. Buen fin de semana Manuel y un abrazo!

babel dijo...

Manuel, a mi también me gustó mucho la película y ando enfrascada en hacer la reseña, pero suscribo mucho de tu punto de vista, me parece que la crítica (que ya afilaba cuchillos por estos pagos antes del estreno) se ha cebado en demasía, boyerin a la cabeza, claro. Es mucho más difícil de lo que parece sostener un film en interiores y con un puñado reducido de actores, no hay tantos directores capaces. Además, Almodovar elabora un cuadro preciosista -y un tanto barroco- con sus planos, otro valor añadido.
Una cosa solo, a la que no hace referencia nadie: el "2012" con el que comienza el film... ya te digo, ando elaborando la reseña, a ratos, pero creo que este film tiene más connotaciones de las que a primera vista parece.

Saludos ;)

Marcos Callau dijo...

No me la imaginaba yo así. Anotamos tu recomendación aunque Almodóvar no se encuentre entre mis preferencias.

Laura Uve dijo...

No me suele gustar Almodovar, mañana, pese a todo, tengo prevista verla. Tu reseña es muy buena.... a ver......

Un abrazo!!

Luis Cifer dijo...

le tengo mucho miedo a esta peli, he recibido opiniones de todo tipo.
Habrá que verla para poder opinar.

Superwoman dijo...

Pues me vas a permitir con mucho respeto hacia ti, Manuel, que esta vez me fie mas de Boyero (que suele acertar en mi gusto en lo que Almodovar se refiere)... no soporto a Almodovar, salvo cuatro o cinco pelis puntuales es que no he podido con nada de su filmografia... "Hable con ella" es una pelicula de factura impecable, pero personalmente no puedo con el melodrama inverosimil y le tome antipatia a los personajes casi desde el principio. Lo reconozco, es visceral.
Un supersaludo

Música dijo...

tengo muchísimas ganas de verla, se que me va a gustar. Buena entrada compañero. Un beso enorme y felices mil veces los que gustan del cine y no están privados de buenas películas

39escalones dijo...

Un truño estilizado, todas las vergüenzas de Almodóvar (las que algunos le hemos visto siempre, no así la prensa, especialmente TVE y el grupo PRISA) al aire.
En cuanto al cierre de tu comentario, soy más que escéptico en cuanto a tu optimismo; más bien será una de las justas causas para "desreivindicarlo".
Abrazos.

V dijo...

La vi hace una semana. Y cuanto más tiempo pasa, más convencido estoy de que estamos ante una obra clave de su filmografía. Y ello por que creo que nunca como en esta película habíamos visto una autobiografía del manchego tan completa. Almodovar es sin duda ese cirujano experto en transgénesis. Y sus proyectos enrevesados, bizarros y complejos buscan imposibles como el del doctor. En su último proyecto transgenésico se dan cita desde Douglas Sirk, hasta Bergman, Cavani, Fassbinder,Losey, Franju,infinidad de influencias que se toman prestadas y que se van tejiendo como una piel donde habitar hasta construir el famoso modelo o estilo Almodovar.
Un coctel donde se mezcla lo mejor y lo peor.Aquí, una vez más hay tanto diseño como cutrez, tantas buenas ideas como otras desechables o directamente infumables (ese tigrinho...) Hacía tiempo que no pasaba tan rápidamente de la inspiración al bochorno. Yo si veo agujeros negros y de gran profundidad. Pero también buenas ideas. Y por cierto, esto no es ningún nuevo giro en su carrera hacia otros horizontes como se nos ha vendido. Para bien y para mal, es el Almodovar transgenésico de siempre al cien por cien. Un afectuoso saludo.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Si no eres muy fan de Almodóvar, compa ELVIRA, no te debería caber duda alguna, más allá de lo que yo cuente: ésta no es tu peli. La crítica de El País supongo que sería la celebérrima de Boyero; pero de eso ya hablaremos más adelante, que toca (qué se le va a hacer...).

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

No, no, compa ROSE, espero no haber inducido a ningún equívoco, esta peli de Almodóvar (que, si te gusta él como autor, te va a encantar, seguro...) no se parece mucho a Hable con ella, con la cual, si acaso, aparte del tema (permanente) del amor extremo, o "rarito", sí guarda alguna otra concomitancia por desarrollarse en un ámbito, digamos, médico. Citaba Hable con ella como última peli de Almodóvar que me había entusiasmado, algo que ésta ha vuelto a hacer. Ya nos contarás cuando la veas...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Me alegro, compa BCNDAYS, de que compartamos valoración positiva acerca de esta última entrega almodovariana. Cierto es que a Los abrazos rotos le debo un nuevo visionado, en condiciones mejores (descansadito, no medio dormido...) de las que tenía cuando le dí el único hasta la fecha; igual tras él tengo que matizar esa parte de mi reseña, por qué no. Ésta, en todo caso, me ha gustado, y mucho, aun con sus "almodovaradas" de turno (ésas sin las cuales, probablemente, el cine de Almodóvar sería mejor, pero no tan suyo...).

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Tengo pendiente de leer tu reseña, compa BABEL (ya veo, eso sí, que la has publicado), y allí, supongo, habrá ocasión de entrar en mayores disquisiciones. En todo caso, me congratulo de comprobar que compartimos apreciaciones generales.

Sobre la polémica "Boyeril", desconozco qué fundamento, en lo personal, hay para esa inquina mutua que estos dos personajes, ya de por sí, cada uno por su lado, bastante polémicos y controvertidos, por su radicalidad, se vienen profesando desde hace algún tiempo. Lo que sí tengo claro es que es algo de lo que ambos se están beneficiando, y bastante, bajo el viejo axioma aquel del "que hablen de mí, aunque sea bien", sobre todo si se tiene en cuenta que los dos se mueven como pez en el agua en el terreno de la polémica y el mal rollo folletinesco. En fin, allá ellos, a mí es algo que me trae bastante sin cuidado (aunque no deja de sorprenderme que se esté escribiendo -yo mismo lo hago con esto- más de esta polémica que de la peli en sí; en fin...).

Por último, y en cuanto a esas connotaciones a las que apuntas (y que comprobaré cuando lea tu reseña), no sé si van en un sentido similar al que refleja Carlos Loureda en su reseña en Cine invisible, que hace una lectura en clave social de la peli, que yo, francamente, soy incapaz de encontrar. Pero, bueno, no hay que precipitarse; leeremos y hablaremos...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues he de confesar, compa MARCOS, que yo, tampoco; de hecho, los prejuicios con los que iba (fruto de numerosas lecturas previas) no me hacían presagiar, ni por asomo, que me iba a encontrar con lo que luego me encontré. De todos modos, si Almodóvar no se cuenta entre tus preferencias, casi mejor no derroches tontamente los euracos de la entrada, y resérvalos para algo más acorde a tu gusto: esto es "Almodovarcao" al 150 %...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues nada, compa LAURA UVE, como ya la habrás visto (tu mañana fue mi ayer...), a la espera quedamos de lo que nos cuentes. ¿Te gustó, no te gustó...? Ah, y muchas gracias por el piropo a la reseña; con que haya metido en ganas a alguien que la haya leído, ya me doy por satisfecho...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues sí, compa LUIS CIFER, la crítica se está dividiendo cual melón abierto en canal; hay opiniones para todos los gustos. Pero, miedo, ¿quién dijo miedo? Nada, a verla, y, cuando la veas, a contar qué te pareció. Ya iremos a trastear a tu cibercasa, a ver qué nos cuentas...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Ay, compa SUPERWOMAN, no soy yo quién para permitirte, o no, que coincidas o discrepes (ni Boyero, tampoco, claro...); además, qué quieres que te diga, yo también estoy a veces más de acuerdo con Boyero que conmigo mismo (pero a veces, solo a veces). Espero que con Boyero respecto a Almodóvar, solo coincidas en que no te gusta, y no en la inquina personal a que lo tiene sometido (por motivos que ignoro, igual habrá quien los conozca, o no), y que, eso sí, les está viniendo fabulosamente a ambos dos (de hecho, se habla más de la polémica entre ellos que de la peli en sí).

¿Que no te gusta el cine de Almodóvar? Bueno, el cine de este hombre es así, no da opción para muchas medias tintas; o te entra, o no te entra. Es muy personal, muy visceral, muy caprichoso (y, técnicamente, en mi modesta opinión, y pese a todos sus excesos y manías, muy brillante). Es lógico que, a quien no le guste, no lo soporte. Pero eso tampoco es ningún problema. Hay miles y miles de directores haciendo pelis, así que asunto resuelto...

Un fuerte abrazo y buena semana.

David C. dijo...

Espero el estreno en Perú con ansias para verla.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, compa MUSICA, con ese entusiasmo que derrochas proclamando el amor por el cine, no me extraña que la vayas a disfrutar, y mucho. Ah, y muchas gracias por tu cariñoso comentario acerca de la calidad del texto (más fruto de la estima personal que de la valía del "juguete"...). Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

No creo que te sorprenda mucho, compa ALFREDO, si te digo que no me sorprende lo más mínimo tu "andanada" (que, por cierto, me parece muy bien que no te prives de lanzarla; en esta cibercasa, la discrepancia siempre es bienvenida). En cuanto a tus apuntes sobre el bondadoso tratamiento que aplican en TVE y Prisa a la obra del manchego, no voy a poner en cuestión el hecho en sí, dado que es cierto (y entendible en cuanto a sus motivaciones y objetivos: biznes is biznes, llu nou...), pero creo que, en esa misma tesitura, sería justo hacer mención a que es la misma bondad con que se le trata en Cannes o en Hollywood, ámbitos a los que no creo que llegue, ni por asomo, la influencia que puede derivar del largo brazo de las huestes de Cebrián, con lo cual algo será lo que le ven en esos pagos para profesarle la veneración que le profesan (y, ojo, que con ello no estoy entrando en cuestiones sobre el fundamento técnico y/o artístico de dicho trato, siempre discutible). También un último apunte: si este hombre se llamara Pierre Almodoir, y hubiera nacido en Burdeos, Poitiers o Marsella, su foto estaría en las aulas de los colegios, los niños franceses le rezarían por las mañanas y Sarkozy y la Bruni lo sacarían en procesión sobre sus propios hombros todos los fines de semana (que tampoco es que a mí me guste tanto ombliguismo como el que gastan nuestros vecinos del norte, pero jode mucho que estemos precisamente en el extremo contrario, el de la leña al manchego hasta que se haga pupa). En fin... Un fuerte abrazo y buen día.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Ese análisis que planteas, compa V, enfocando al personaje de Robert Ledgard como una transposición del propio Almodóvar, me parece de lo más acertado (y, ciertamente, no había reparado en ello ni mientras veía la peli, ni posteriormente; ventajas de tener buenos comentaristas en un blog, siempre se aprenden cosas...). Y sí, la peli es un Almodóvar canónico, nada que se aleje de sus referentes y códigos de estilo, de fondos y formas, tanto en lo bueno como en lo menos bueno. En cuanto a lo del tigrinho, al que tanta cera se le está dando en tantos sitios, corto y pego lo que escrito en mi comentario en el blog de la compa Babel: La “perra” que le ha dado a todo el mundo con tachar de ridículo el disfraz de ¿tigre? del personaje que interpreta Roberto Álamo: leches, que viene de un baile de disfraces, no de la toma de posesión de la ministra de Hacienda, ¿cómo va a ir vestido, con un traje de Armani? Además, creo que el disfraz es muy cutre porque el personaje lo es, con lo cual me parece un ejercicio de coherencia tremendo (y ojo, que no siempre a Almodóvar le dan ataques de eso). ¿Que lo podía haber disfrazado de bombero? Pues sí, claro; y no haberlo hecho aparecer en pantalla, claro también, con un pequeño retoque de guión. Ya lanzados, hacemos del personaje de Elena Anaya una “referencia verbalizada” (se habla de ella, pero no aparece en pantalla) y a Banderas lo metemos en un bucle elíptico de dos pares de aquellos, y con Marisa Paredes solita, hacemos la peli. Pero tampoco es plan, ¿no…? Un abrazo muy fuerte y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

¿Aún no llegó a Perú, compa DAVID C.? Pues estáte atento, y no te la pierdas, que merece la pena, ya verás. Un abrazo y buen día.

Luisa Tomás dijo...

Hay películas de Almodóvar que adoro, pero ésta me ha decepcionado... Para gustos, los colores. O Almodóvar.
Un abrazo

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues sí, compa LUISA TOMAS, ésa de "para gustos, Almodóvar" podría ser una formulación, además de ingeniosa, bastante precisa para definir la circunstancia de que este hombre a nadie, o a casi nadie, deja indiferente. Y también está claro que no toda su filmografía se mueve al mismo nivel (¿y la de qué director con un cierto volumen de pelis lo hace...?). Otra vez será...

Un abrazo y buena tarde.

Superwoman dijo...

Querido Manuel, no puedo tenerle inquina personal a Almodóvar porque jamás hemos comido, ni yacido juntos (que decía mi profe de Historia) para que me despierte un sentimiento semejante... Si que le tengo inquina y bastante, al personaje que representa, a sus aires de Dios, a sentirse ofendido cada vez que alguna persona no "aprecia" suficientemente su arte... En ese aspecto me cae mejor el personaje que representa Boyero por eso mismo, puede que considere a los que no piensan como él imbéciles supinos, pero al menos les da libertad para conservar su santa imbecilidad...

Pero seamos sinceros, creo que tanto Boyero como Almodóvar no dejan de ser dos personajes que interpretan cada uno su papel. Si tuviera que apostar, te diría que de inquina personal entre ellos poco. Entre los personajes que ambos representan, sin embargo, mucha. Y como tú bien indicas, bien que les aprovecha.
Un supersaludo

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Lo de comer con él, compa SUPERWOMAN, igual algún día te cae la breva, pero sobre lo de yacer, me barrunto que lo tengo yo más factible que tú... Te entiendo perfectamente,y está claro que me expresé mal cuando hablaba de una pretendida inquina tuya hacia Almodóvar.

Lo que sí veo que tenemos claro es que estos dos personajes, amantes de la controversia y la radicalidad, tienen, por lo demás, dos egos como el del chiste del suicidio de los argentinos. Y ahí arranca todo, o casi todo...

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

Anónimo dijo...

... me estoy dando un paseo maravilloso por tu blog.

Yo entré con miedo a La piel que habito... con mirada prejuiciada, lo reconozco, (que es la peor manera de enfrentarse a cualquier cosa)... e inesperadamente me atrapó, me dejé llevar por el delirio.

Besos

Hildy Johnson

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Una alegría, compa Hildy, la de comprobar tu presencia en esta humilde cibercasa, a la que te doy la más calurosa bienvenida y en la que espero te sientas cómoda y bien acogida. Sobre la peli, como ya había indicado en algún comentario previo, yo también iba con las "orejeras orientadas" (fruto de un ejercicio chungui de lecturas excesivas...), pero, al igual que tú, lo que me llevé con su visionado fue una muy grata sorpresa.

Seguiremos trasteando por aquí; un fuerte abrazo y hasta pronto.

calamarin dijo...

Yo ya la he visto dos veces... y digo lo mismo que tú, aunque soy fan del manchego, no tengo el menor problema en reconocer que hay obras suyas infumables. Pero creo que la Piel, el algo diferente en su filmografia... hacia tiempo que él lo buscaba y lo ha conseguido.

Uno dijo...

Ya te expliqué en mi blog como y por qué me ha gustado la película. Solo darte ahora la enhorabuena por el excelente análisis que has hecho de ella.
Un saludo

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Dos veces, compa CALAMARÍN, no puedo más que suponer que te ha gustado, y mucho... Pero no concuerdo contigo en ese apunte acerca de que se trate de algo nuevo, o diferente, en la filmografía de Almodóvar; este hombre no ha dejado de evolucionar y avanzar (eso sí, no siempre con el mayor de los aciertos) en todas y cada una de sus pelis, y ésta no deja de ser otro paso adelante más, pero siempre dentro de una línea muy personal, y muy clara. Pero, bueno, son perspectivas, miradas, ya se sabe...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Muchas gracias, compa UNO, por tu elogioso comentario acerca de la reseña, y bienvenido a esta humilde cibercasa; efectivamente, ya diste cuenta en tu blog de tus argumentos y explicaciones acerca de la peli, así que poco más con lo que extenderse, supongo. Seguimos, pues, en la tarea...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Música dijo...

uy, gracias a tí por decirme cosas tan bonitas, un honor y un placer volver a establecer contacto con tan buen ejemplar de cernícalo y poder compartir tantos valores y gustos pares y dispares. Un beso enorme de sal para que todo le salga al gusto ;-)

Música dijo...

uy, gracias a tí por decirme cosas tan bonitas, un honor y un placer volver a establecer contacto con tan buen ejemplar de cernícalo y poder compartir tantos valores y gustos pares y dispares. Un beso enorme de sal para que todo le salga al gusto ;-)

Noemí Pastor dijo...

Hola, ya estoy aquí. Coincido en tus elogios a la peli y discrepo en un punto: no es una peli de amor, sino de dominación y animalidad (el tigre, los documentales selváticos) maquilladas de ciencia, elegancia y sofisticación.
A mí me gusta Almodóvar porque me emociona. Y me pasa con pocos.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, compa NOE, es que, probablemente, lo que pasa con Almodóvar es que su concepto del amor -tan bizarro, tan bestia- abarca, también, todos esos elementos. No es solo en esta peli, es en toda su filmografía, en la que difícilmente se encuentra una relación sentimental que no esté traspasada por lo extremo, incluso lo friqui, puestos ya a poner etiquetas. Y sí, el cine de este hombre emociona, y mucho; ahí sí que tiene una auténtica varita mágica (llamada talento, claro...).

Un fuerte abrazo y buen dia.

Decoracion de interiores en Chile dijo...

Almodovar es un grande, tiene su estilo claro esta, pero es de esos directores que realmente hacen que el cine se convierta en un generador de emociones, es decir, provoca en ti una reaccion positiva o negativa, lleno de detalles que a veces marcan mas que el mensaje global de sus peliculas.
Saludos desde Chile.
Andrea Villarreal.

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