jueves, 18 de agosto de 2011

Le quattro volte (Italia, 2010)


Que de un cine como el italiano nos lleguen dos estrenos en esta misma semana —cuando, hace solo unos años, ése era el número total de films que se podían estrenar a lo largo de toda la temporada cinematográfica—, debería ser un síntoma de pujanza y buena salud. O no, si se tiene en cuenta que éstas son fechas en que la cartelera muestra una atonía sometida a la lógica del sol y playa bastante fuerte. En cualquier caso, se trata de dos estrenos situados en las antípodas el uno del otro, dados sus perfiles tan tremendamente diferenciados: frente al comercialismo descarado (¿quién dijo que de refritos y secuelas tuvieran el monopolio en la factoría usamericana...?) de 'Manuale d'amore 3', tercera entrega de una franquicia cuyo potencial meloso y engatusante parece no desfallecer, nos encontramos con una de esas marcianadas que cuesta trabajo calificar y “deshuesar”: 'Le quattro volte', una cinta de marcado corte experimental, y que llega, tras su exhibición en la pasada edición de Cannes, a nuestros pantallas (eso sí, a muy poquitas...) bajo la firma de un perfecto desconocido que atiende al nombre de Michelangelo Frammartino.

Cuesta trabajo escribir sobre films como éste; no por el hecho de que no la haya visto (al fin y al cabo, esta sección se dedica a eso, a películas no vistas...), sino por la circunstancia de que todas las referencias disponibles apuntan al mismo cripticismo desolado que parece desprender la película; un territorio (ése mismo que transitan gentes como Albert Serra o Kim-Ki Duk, por nombrar a dos directores cuyos modos cinematográficos tampoco son aptos para todos los —amplios— públicos que suelen acudir a las sala oscura) en el que el celuloide exige un esfuerzo adicional de acercamiento al espectador que pretende disfrutarlo. Cuando lo consigue —e, insisto, no es fácil...—, la experiencia puede alcanzar el grado de lo sublime. Pero cuando falla esa conexión emocional, quizá la única alternativa válida es la huida (y no la de Steve McQueen, precisamente...). En cualquiera de los dos casos, solo hay una vía de comprobación, y ésa es la del visionado directo. ¿Lo demás? Pues, como esto que acaban de leer, vueltas y vueltas. No se me mareen, amigos lectores...

* APUNTE DEL DÍA: nota de preestreno en La Butaca sobre Conan el bárbaro, aquí

* Apuntes sobre el cine que viene LXVII.-

15 comentarios:

Mario dijo...

Me gusta lo del cine experimental pero es cierto como dices -que suena más que lógico aunque no faltan entusiastas a toda prueba- que si no nos compenetramos con lo que vemos pues la pasamos mal y como va de cine especial hay muchas probabilidades de que pase, pero ciertamente las novedades auguran momentos curiosos que ya tienen una cierta paga a su favor salvo que las extravagancias sean tantas que hasta eso no funcione. Un abrazo.

Mario.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Veo, compa MARIO, que coincidimos en lo sustancial; en todo caso, es una cuestión, fundamentalmente, de riesgo, que creo que es el atributo que más propiamente cabe aplicar a proyectos de este tipo. Y el riesgo, ya se sabe, funciona en sentido doble; para acá y para allá...

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Marcos Callau dijo...

Hola Manuel. Mal verano cinematográfico con derroches de imaginación comno "Conan" (ahora paso a leer la nota del preestreno), "Los pitufos" o la precuela de los simios. Lástimas que los italianos tampoco den en el clavo. Un abrazo compa Manuel, espero que los últimos coletazos de agosto te pillen en la sombra.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, compa MARCOS, el verano suele ser siempre flojillo en cuanto a estrenos cinematográficos, tanto en cantidad como en calidad. La de los monos a mí me gustó bastante, dentro de sus parámetros (muy comerciales). Ésta, más allá de que esté mejor o peor, no voy a tener ocasión de verla en pantalla grande, así que habrá que esperar a formato doméstico; y a ver qué tal...

Buen verano, un fuerte abrazo y hasta pronto.

Josep dijo...

Pues a mí lo que me ha dado pena es leer esta semana que los cines de verano de Sevilla están de capa caída, cuando al parecer -cosa que ignoraba- antes eran un buen caldo de cultivo de cinefilia: ahora parece que intentan ofrecer buenos productos, pero la gente está muy protestona y el ambiente se enrarece. ¿Esto es así, que tú lo sepas también, quizás en tu ciudad, o ha sido la típica noticia de verano para rellenar y sin fundamento?

A lo peor es que el espectador medio está más por ver esos blockbusters que rarezas italianas al fresco andaluz (suponiendo que la noche acompañe, claro) y monta el pollo al quedarse sin el refrito de turno...

Un abrazo.

Holiday dijo...

Manuel,ya que hablas de cine italiano me gustaría preguntarte si conoces una peli de la Loren y el Mastroiani en la que se intercalan cuatro-creo-historias en las que ambos son matrimonio pero en muy diversas circunstancias....es una peli que me encanta y que ví una vez por casualidad,incluso cuando estuve en Roma y con mi precario italiano traté de hacerme entender y conseguirla,pero nada...no hubo manera,¿¿sabes a cuál me refiero??
Un abrazo!!!!

V dijo...

Lo del cine italiano, desde luego, si nos ponemos es para darle pero que muchas vueltas. No he visto ninguna de las dos películas, pero efectivamente, parecen estar en las antípodas. Y digo parecen, ya que no las he visto, Y eso que en una sale De Niro y Bellucci, pero ni por esas. Un saludo.

babel dijo...

Sé que acabaré viéndola. Me refiero a la de la cabra, perdon, "Le quattro volte", "Gianni y sus mujeres" es un título que no me atrae, de momento.
El cine experimental siempre me resulta interesante, pero los resultados son muy dispares. Este verano he visto la última de Svankmajer y la he disfrutado, pero otras de otros cineastas no puedo con ellas. Albert Serra, ya que lo mencionas en tu artículo, me resulta más infumable que una piel de plátano. Lo dicho, la veré, pero de momento me da muuucha pereza.

Un saludo ;)

Jesus Castillo | Culturismo sin Tonterias dijo...

Mario, Lo del cine italiano, desde luegolas novedades auguran momentos curiosos que ya tienen una cierta paga a su favor salvo que las extravagancias sean tantas que hasta eso no funcione

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Desconocía, compa JOSEP, que los cines de verano de Sevilla hubieran sufrido problemas de algún tipo -no he andado muy al tanto, no...-; en cuanto a los de mi ciudad, Córdoba, siguen funcionando fenomenalmente, aun con la afectación (lógica e inevitable) de la crisis económica, y aunque yo no los frecuente como quisiera (y debiera, son una auténtica gozada). Buenas pelis, en condiciones de proyección más que aceptables (se acabó el tiempo aquel en que las pelis eran prácticamente inaudibles, había que imaginarse los diálogos...), y un detalle más: gracias al desplome del ladrillo (no todo iba a ser malo...), esos cines, ubicados en solares en pleno casco antiguo, con un valor patrimonial "buitrero-constructor" impresionante, han quedado a salvo y me sospecho que para un rato bien largo. En fin... Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Creo, compa ROSE, que te refieres a "Matrimonio a la italiana"... Yo de cine italiano ando bastante frito (bueno, ¿y de cuál no ando igual, o casi...?), pero es que ésta, casualmente, la ví hace no mucho en casita, en DVD, y recuerdo que me resultó bastante graciosa. Si tienes ocasión de agenciártela y verla "en condiciones" (preferiblemente, en V.O. subtitulada), verás como la disfrutas mucho más... Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, lo del cine italiano, compa V, creo que es algo que se hace extensible a la práctica totalidad del cine europeo, con la única particularidad del francés. Estas dos pelis, pues no sé, habría que verlas, claro, para poder hacer una valoración concreta, y no este prejuicio que esbozo en estas líneas (como ocurre siempre en esta sección). ¿De Niro y Bellucci? Acerca del primero perdí la fe hace bastantes pelis (me cuesta trabajo recordar cuál fue su último trabajo digno de su historial y caché...); y en cuanto a la segunda, me temo que el tipo de fe que le profeso no estaría muy bendecido por las autoridades vaticanas, más bien al contrario... Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues nada, compa BABEL, tampoco creo que sea cuestión que merezca mayores prisas. Es cierto que al cine de corte poco (muy poco, más bien) comercial, hay que acercarse con todas las prevenciones. Espíritu abierto y disposición de ánimo, sí, por supuesto. Pero papanatismo snob y tragaderas universales, pues no, qué quieres que te diga. A cierta edad, uno se gana el derecho ya a no dejarse "enrear" por según qué cosas... Un fuerte abrazo y buena semana.

Anónimo dijo...

Alberto Q.

http://traslaspuertas.wordpress.com/

Es una pena que propuestas interesantes de este tipo pasen desapercibidas. Me la apunto por tu recomendación!!!

Un abrazote

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, compa ALBERTO, estas propuestas dan de sí lo que dan: poco, porque su perfil no esá destinado al gran público. Por ahora, poca vuelta de hoja, me temo...

Un fuerte abrazo y buen sábado.

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