lunes, 18 de julio de 2011

Truman Burbank (El show de Truman; U.S.A., 1998)


Truman Burbank, todo un ejemplo. Ciudadano modélico, vecino educado, marido cariñoso, trabajador entregado. Una muestra tan acabada de las virtudes de la especie humana (en su vertiente socio-convencional), que más pudiera parecer una creación televisiva, un personaje de ficción, que un ser real, de carne y hueso. Un ser perfecto que se desenvuelve en un mundo perfecto, el de la placidez y tranquilidad de un pulcro e inmaculado Sea Haven, más allá de cuya limitada frontera todo es ignoto e incierto.

Pero Truman sufre. Calladamente, a escondidas, pero con la intensidad y la desesperación que solo el sufrimiento por amor es capaz de insuflar hasta al más impávido de los mortales; un amor hecho de un recuerdo inconsistente y un collage facial que lucha contra el olvido. Más allá de eso, Truman sospecha. De manera intuitiva, irracional, pero con la convicción que le va inculcando la acumulación de evidencias tan tenues como insistentes: un extraño objeto que se estrella contra el suelo; una lluvia de comportamiento inexplicable; algún personaje que reaparece sin lógica alguna.

Del sufrimiento y la sospecha, como no podía ser de otra manera, surge el ansia de escapar. Huir, y huir bien lejos. A las islas Fidji, nada menos. En contra de toda oposición (la de su amantísima esposa, Meryll; la de su no menos amantísima madre; la de su amigo de la infancia, el fiel e incombustible Marlon…) y de todo obstáculo (sus miedos, sus desconfianzas; su profunda aversión al mar y a los viajes, fruto de experiencias infantiles desgraciadas), Truman se embarca, y no solo metafóricamente, en un viaje, en pos de la felicidad (tan inasible) y de la verdad (tan improbable), del que, probablemente, ya no pueda haber marcha atrás.

Y el héroe universal, el hombre tranquilo y comedido, el ser intachable y perfecto, conquista los corazones de todo el planeta. ¿Real, ficticio? ¿Y nosotros? ¿Reales, ficticios? Tanto da. Un elegante saludo a la platea. Mutis por el foro. Y se apaga el televisor. Fin. Off…

* APUNTE DEL DÍA: publicado en Suite101 un artículo sobre caracterizaciones en el cine. Después de ver a la Streep "disfrazada" de la Thatcher, no sé si me asusté o me derretí...

* Los buenos buenosos X.-

15 comentarios:

Titajú dijo...

Mucho me gustó esa película, donde la realidad y la ficción se mezclan.
Y la película debe ser ser buena, porque es que tengo al Jim atragantao...
En fin, sin te veo después: buenos días, buenas tardes y... buenas noches.

V dijo...

Execelente película que nunca está de más traer a la memoria. Aterra y divierte al mismo tiempo. Genial. Y por cierto, yo soy de los que pienso que Meryl, aficionada a las composiciones,nos regalará una dama de hierro impecable e implacable. Un saludo.

Carmen dijo...

Genial, toda una pionera en la denuncia de lo que por entonces aún estaba despuntando, el fenómeno de los reality shows. Me gustó el argumento, la fotografía y sobre todo la interpretación de Jim Carrey, que como dice Titajú creo que no volvió a estar a la altura.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

A mí también me gusta, compa TITAJÚ, y no mucho, sino muchísimo, mucho más allá de lo que su calidad objetiva pueda marcar (y no es que crea que sea una mala peli, que no lo es, en absoluto). En cuanto a Jim Carrey, a mí también se me hace insufrible con sus muecas y su histrionismo, pero, en este caso, lo borda, demostrando que talento no le falta y que, bien dirigido y con un papel a medida, está muy por encima de su perfil habitual.

Un fuerte abrazo y buena semana.

39escalones dijo...

No me parece mala película, aunque sí bastante sobrevalorada. Y no hablo desde el punto de vista de la verosimilitud (inexigible en el cine), sino de la credibilidad (indispensable en el cine, entendida como coherencia dentro de las propias reglas que plantea el guión). La cuestión es que, más allá de la superficial, obvia, facilona y telegrafiada lectura de la película (que el personaje de Ed Harris se llame Christof, tiene tela...), la película no aporta nada que no dijera ya Calderón de la Barca en "El gran teatro del mundo". Entiendo, por tanto, que los yanquis (o los australianos) crean que han descubierto la rueda; pero para nosotros esto tendrían que ser ruedas de molino. Como diría Luis Aragonés, ya tenemos el culo pelao para viñetas de éstas...
Abrazos.

Sue dijo...

Es una de mis películas preferidas y la primera de Jim Carrey que me gustó. A partir de aquí comencé a tomarle en serio (incluso cuando interpretaba a un payaso).
La he visto varias veces, es una de esas películas que tengo que ver de vez en cuando.

Un saludo.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Me alegra, compa V, comprobar que compartimos afición por esta hermosa y divertida peli (no me atrevería a calificarla de obra maestra, ni muchísimo menos, pero sí muy por encima de la media de la producción de su corte y género). Y también supongo que la Streep nos ofrecerá, con su interpretación de la Thatcher, uno de esos trabajos majestuosos a los que tan (mal) acostumbrados nos tiene. En fin, tiempo al tiempo...

Un abrazo y buena tarde.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Veo con alborozo que a tí también, compa CARMEN, te entusiasma la propuesta. Ciertamente, su denuncia de la manipulación televisiva, aun con todo el edulcorante que el tratamiento y el perfil imponen, es innegable, si bien yo creo que su reflexión va más allá de eso, y lo que pone en cuestión es la paradoja de la libertad del ser humano, y de en cuántas ocasiones no hay carcelero más cruel de uno que uno mismo.

Y Jim Carrey, sí, creo que lo borda; recuerdo que la primera vez que la ví, en el cine, iba con las referencias de críticas que hablaban maravillas de su trabajo, y mi temor estaban en que pudiera llegar a decepcionarme; pero no, no, nada de eso, creo que está a la altura del papel, y lo despacha con una solvencia absoluta.

Un fuerte abrazo y buena tarde.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, bueno, compa ALFREDO, veo que no compartes el entusiasmo generalizado del resto de comentaristas... Algunas de tus objeciones puedo compartirlas, en la medida en que, al fin y a la postre, estamos ante un producto de corte muy comercial, de eso no hay duda, y eso condiciona algunos elementos y algunas opciones de guión (un guión que, por otro lado, a mí me parece magníficamente construido; tema distinto es el de si conectas emocionalmente con la historia que cuenta, o no, una historia cuyo leit-motiv, cierto es, tampoco es novedoso, aunque sí lo sea, en buena parte, el contexto en que se desarrolla). Y sí, lo de Christoph es un detalle indigno del actorazo que lo encarna (supongo que si el nombre de personaje lo hubiera podido elegir él, otro gallo hubiera cantado...).

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

A mí también, compa SUE, me gusta revisarla periódicamente; es de esas pelis que me dejan un buen cuerpo automático cuando pasa su último fotograma. No discuto que se tratará de un mecanismo un poco simplón, apelar a la tripa fácil, pero, oiga usted, qué eficacia...

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Josep dijo...

A esta, Manuel, le tengo muchas ganas de volver a verla, porque al salir del cine me quedé patidifuso al comprobar que había soportado sin cabrearme una película de Jim Carrey y ello me impidió acabar de cuadrarla: quiero decir que por una parte me encantó y por otra no tanto, casi como Alfredo, así que no tengo ya más que repasarla con calma un día de estos, cuando acabe con la lista de pendientes, que viene a ser como la tuya...
Eso sí: tu reseña me ha gustado muchísimo porque lleva el aire de la llamada...

Un abrazo.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, compa JOSEP, ya sabes que las reseñas de esta sección, a la que tan poca continuidad le doy, siempre tienen un aire más "literario" (para entendernos, ojo...) que "técnico" (también para entendernos; en esta casa se despacha poca literatura y menos técnica aún...), quizá de hoy que muevan algo más al interés por ver las piezas que caen bajo sus "garras". A mí me da que, si la revisas, y en línea con lo que apunta el compa ALFREDO, no te va a gustar demasiado; pero me alegraría de lo contrario...

Un fuerte abrazo y buena semana.

David C. dijo...

Quiero volver a ver la película. Jim Carey es un buen actor si como director explotas bien su talento.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Si la revisas, compa DAVID C., creo que la disfrutarás sin problema alguno (a mí así me sucedió con la última revisión...). ¿Carrey? Es probable que tu apreciación vaya bastante bien encaminada: se trata de que alguien contenga esa tendencia histriónica desaforada con la que se desenvuelve en sus trabajos más celebrados a nivel de gran público...

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Pau dijo...

Una buena película... y un buen post

Creative Commons License
Los textos de esta obra están bajo una licencia de Creative Commons.