miércoles, 8 de junio de 2011

NACIDAS PARA SUFRIR (España, 2009)

Cine sencillo. Comedia amable, con un puntito de acidez (incluso mala baba, llegado el caso). Fijación por un mundo de pueblo, poco glamouroso, alejado de la sofisticación de lo urbano. Y una especial querencia por dirigir la mirada hacia un universo cerradamente femenino. Ésas son las claves bajo las cuales Miguel Albaladejo, un cineasta ya asentado y con un bagaje que empieza a adquirir un volumen respetable, manufactura su última propuesta, “Nacidas para sufrir”: un film de bajo vuelo, una comedia agridulce que, sin aspavientos ni estridencias, nos ofrece una historia a ras de tierra cuajada entre seres comunes, de ésos con los que convivimos a diario sin que su peripecia personal merezca mayores atenciones de nuestra parte.

Y nos la ofrece con la suavidad, buen pulso y cariño con que, incluso en aquellos casos en que se ha adentrado en historias más “bizarras”, por llamarlas de alguna manera (como podía ser el caso de “Cachorro”, o “Rencor”), acostumbra a desenvolverse Albaladejo, un director alérgico a los golpes de efecto y que siempre prefiere dejar que sus historias se desarrollen sobre el despliegue pausado y bien contado de episodios que se encadenan en un proceso ordenado, carente de cualquier alarde o extravagancia formales, y donde se fía más el enganche emocional del espectador al trabajo interpretativo y a la enjundia de los diálogos que a otros aspectos más impactantes.

“Nacidas para sufrir” es la historia de una relación sui generis, la que se entabla entre Flora, una solterona irredenta, sacrificada, bastante chapada a la antigua y un tanto rácana, y Purita, su asistenta, una chica simple, trabajadora hasta la extenuación y de mundo tan limitado como sus entendederas. Dos personajes que se desenvuelven en un pequeño pueblo de la España profunda, en el que su vulnerabilidad solo se expone a un peligro cierto ante amenazas externas (en un principio, las sobrinas de Flora, interesadas en que ésta abandone su casa –y a Purita-; más adelante, la reaparecida madre de Purita –un obstáculo entre ésta y su interesada bienhechora—), situación ante la que Flora decide buscar un “blindaje” bastante particular (y del que no daré detalles, por respeto a todo aquel que desee ver la película sin que le haya sido excesivamente destripada).

Esa historia, tan simple, tan de andar por casa, nos la ofrece el bueno de Albaladejo con un despliegue argumental bien trabado, en el que hay cabida para episodios más y menos cómicos , y en el que siempre hay contrapunto para el tono que el relato va adoptando, de forma que siempre aparece un punto de humor en las situaciones más duras, igual que surge el matiz acre, incluso siniestro, en aquellos pasajes más cómicos. Hábil jugada, en ese terreno, la del director alicantino, que consigue, de esa forma, que la trama se mantenga en un equilibrio tonal permanente, aunque en él predomine, inequívocamente, la pauta amable, simpática.

Tan hábil como la de rodearse de un conjunto de actrices —la mayoría de ellas, presencias habituales en la filmografía previa del director (desde su musa, Mariola Fuentes, hasta su hermana, Geli Albaladejo, pasando por Marta Fernández Muro o una magnífica Malena Alterio)— de nivel más que notable, con especial mención para las dos protagonistas. PetraMartínez, veterana curtida en mil y una batallas televisivas y cinematográficas, compone una Flora comedida, casi hierática, y no por ello carente de una emoción contenida que se transmite en miradas penetrantes, silencios adustos y llantos callados de una forma magistral; y, para darle la réplica, como esa Purita que de puro simple raya en lo celestial, también lo borda, a tono con su nivel habitual, esa Adriana Ozores a la que su perfil de anti-estrella impide que se le suelan reconocer sus enormes méritos, que aquí pone una vez más en la palestra, componiendo un nada fácil personaje con una solvencia que para sí quisieran algunas de nuestras divas internacionales más celebradas.

La de “Nacidas para sufrir” constituye, pues, y en suma, una experiencia cinematográfica tan grata como apetecible, que, ciertamente, no deslumbra, pero deja un regusto a cine hecho con cercanía y sensibilidad, que no resulta demasiado abundante, ni en nuestro cine ni en ningún otro, y que, aunque solo fuera por ello, ya merecería la gratitud del espectador hacia su autor. Un Miguel Albaladejo que, lejos de esos relumbrones hacia los que ha ido derivando el cine de otro autor con el que siempre ha cabido encontrarle ciertas coincidencias (el manchego Pedro Almodóvar), sigue manteniendo, cuál guardián de las esencias, una fidelidad a ultranza hacia su particular mirada: bien está que así sea, mientras que la siga proyectando con la misma ilusión...

* APUNTE DEL DÍA: supongo que ya era hora: las reseñas dedicadas a pelis españolas irán agrupadas bajo una nueva etiqueta, "Cine español". Qué menos...

* Cine español I.-

9 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Razones suficientes para visionarla nos dejas, Manuel. Dicen que las comedias agridulces son las mejores comedias. Un abrazo.

39escalones dijo...

En general, me gusta el cine de Albaladejo. Son comedias, o como poco, películas con tono amable (aunque posean sus tintes dramáticos) que huyen de la caspa y consiguen darle la vuelta a los lugares comunes de la comedia típica española para hablarnos de otras cosas, con una sonrisa en los labios o con una pinza en el corazón, depende. Visualmente no es nada torpe, y los guiones, el habitual punto flaco del cine español (incluido Almodóvar en un lugar prominente), suelen estar mejor que la media. Vale la pena, seguro.
Abrazos.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues sí, compa MARCOS, creo, francamente, que, sin ser una magna obra, sí que merece la pena. ¿Las comedias agridulces, mejores? Bueno, no sé; lo que sí está claro es que, a diferencia de las comedias "puras" (si es que éstas existen, que igual no...), al ofrecer un contrapunto dramático, suelen tener más chicha, pero no por ello han de tener más calidad. Eso depende, sobre todo, del talento de la gente que anda tras ellas (director, guionista, intérpretes, etc...), supongo.

Un fuerte abrazo, gracias por comentar y buen día.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Vaya, vaya, compa ALFREDO, he de confesarte que me ha sorprendido tu declaración genérica sobre el cine de Albaladejo, que pensé que no te sería de excesivo interés. Pero me alegro, me alegro muchísimo, porque veo que coincidimos en apreciar positivamente sus propuestas sencillas, cuidadas y cercanas. Tienes, además, muchísima razón en lo del cuidado de los guiones (no solo los diálogos, que también, y muchísimo -ahí está "Ataque verbal", toda una declaración de intenciones en ese aspecto-, sino toda la construcción dramática de sus historias). Y también me temo que la sombra de Almodóvar, con quien tanto se le compara, por motivos obvios, no va a dejar de perseguirle en la vida (y no es bueno, porque creo que son más las discordancias que las coincidencias, aunque ésta últimas "canten" mucho...).

Un fuerte abrazo, gracias por comentar y seguimos trasteando.

abogado malaga dijo...

Totalmente de acuerdo con Marcos, las comedias agridulces son las mejores comedias, nada como unas risas enfrentadas a la dura realidad, es lo que nos ayuda a enfrentar la vida con una sonrisa

plared dijo...

Una comedia agridulce como dices, aunque en mi opinion adolece de los mismos defectos que todo el cine español. Naufraga en sus intenciones y aunque sea intrinsicamente pretende de alguna manera adoctrinar.

La diferencia con comedias de este estilo de otrso paises es precisamente ese. Siempre hay un mensaje y siempre es intrinsico.

La calidad para mi es inexistente y a mitad de la pelicula han dejado de interesarme sus andanzas. Po lo que mi opinion no es muy favorable.

De cualquier manera elevaria el papel de su protagonista. Esta mujer suele brillar en cualquier sitio. Saludos

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bienvenido a esta cibercasa, compa Plared, y gracias por tu comentario, aunque, como bien puedes suponer, discrepo respecto a la mayor parte de su contenido -lo cual espero no resulte obstáculo para que reincidas, si a bien lo tienes-.

Lo del naufragar en sus intenciones no lo comparto; creo que si por algo destaca esta peli (que, cierto es, tampoco es una obra maestra, ni creo que lo pretenda), es (como todo el icne de autor) por su falta de pretenciosidad. Y en cuanto a su pretensión de adoctrinamiento, yo no lo he visto en ni uno solo de sus fotogramas; más bien, se trata de una historia tan ceñida a la peripecia personal de los personajes, que difícilmente cabe extraer más conclusiones genéricas que las ligerísimas que pueden derivar de un retrato social determinado (y tampoco demasiado concreto ni cerrado). De todos modos, no sé, quizá me ilustraría el que nombraras alguna de esas comedias de esos otros países con las que estableces el término de referencia; así me podría hacer una idea (siempre y cuando hubiera visto las pelis, claro) de esas diferencias.

Que tu opinión no sea favorable, bueno, ya se sabe, cuestión de apreciaciones. El cine, más allá de sus calidades intrínsecas, formales o técnicas, llega o no llega. Está claro que a tí ésta no te llegó...

Y, por último, en cuanto a la protagonista, ¿a cuál de ellas te refieres? Supongo que haces alusión a Adriana Ozores (y no porque Petra Martínez no sea buena actriz, sino porque ha hecho bastante menos cine), pero tampoco me queda claro.

En fin, que tampoco pretendo hacer de esto una refutación general ni un tercer grado. Lo dicho, que muchas gracias por pasar y comentar, y que ojalá repitas, que de la discusión tranquila y sosegada sale el buen fruto para todos.

Un abrazo y buen fin de semana.

Noticias tecnologicas dijo...

Hola Manuel, es la primera vez que aterrizo en tu blog. Justo leí esta entrada que es la última que has publicado y me has dejado anonadada, me han entrado muchísimas ganas de ver esta película, y probablemente lo haga.

Un abrazo desde Valencia!

keko dijo...

Pues nunca oí hablar de esta peli, a mi em gusta mucho el cine español y me has dejado con curiosidad, la iré a ver pronto, muchas gracias^^

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