jueves, 16 de junio de 2011

Micmacs (Francia, 2009)


Si alguien le dijera al director galo Jean Pierre Jeunet que la expresión “morir de éxito” es una frase hecha, una fórmula usable a modo de muletilla afortunada en diversas situaciones, es probable que éste pudiera lanzar a su interlocutor una mirada poco bondadosa: él dirigió, en el año 2001, “Amèlie”, uno de los éxitos comerciales más impresionantes de toda la historia del cine europeo. Y sigue (cinematográficamente) vivo, pero no parece, vista su trayectoria posterior en las lides de dirección, que lo haya tenido nada fácil. Una sola película, en 2004 (“Largo domingo de noviazgo”), y ésta que ahora llega a nuestras pantallas (por cierto, con un retraso más que notable, dado que data del 2009): escaso bagaje, en términos cuantitativos, para quien, en comandita con su compañero Marc Caro, había debutado con una sorprendente “Delicatessen”, allá por el ya lejano 1991, y que, sin duda alguna, va a tener muy complicado reeditar esos laureles con los que fuera orlado en los albores de su carrera.

Porque, a decir verdad, esta su última entrega, “Micmacs”, no viene precedida de referencias excesivamente halagüeñas provenientes de nuestro país vecino, y aun cuando su aspecto visual (al menos, el que trasluce el material promocional contemplable en su web) parece moverse en terrenos (oscuros y bizarros) más próximos al de sus cuasi experimentales entregas al lado de Caro que al más luminoso y volátil aspecto que nos presentaba su heroína romántica, no por ello parece que haya conseguido captar la atención ni de crítica ni de público. Es más, me atrevería a maliciar que, si no se tratara por la presencia al frente de su reparto de un intérprete que ha conseguido cierta notoriedad posterior gracias a un megaéxito como “Bienvenidos al norte”, el ínclito Dany Boon, este film difícilmente hubiera llegado a las salas oscuras de nuestro país. En todo caso, y acogiéndonos a la teoría que asimila el talento a la energía (que, como saben, ni se crea ni se destruye, solo se transforma...), habrá que darle una oportunidad. Se verá...

* Apuntes sobre el cine que viene LVIII.-

4 comentarios:

39escalones dijo...

Primero, una leve apreciación: "Delicatessen" es del 91, creo. Del 95 es "La ciudad de los niños perdidos".
Dicho lo cual, a mí el cine de este señor me cansa bastante. Su imaginación y los alardes visuales que la sirven merecen reconocimiento, pero confieso que una película suya requiere esfuerzos que no siempre estoy dispuesto a realizar.
Abrazos.

babel dijo...

Hola Manuel, yo la vi hace tiempo, porque ya circula en DVD por ahí afuera y a mi sí me gustó, me parece muy divertida, aunque no es su mejor película, creo que merece la pena. Le dediqué una reseña, pero no me tomes la palabra al pie de la letra, porque conozco otras personas de buen criterio cinematográfico en las que produjo el efecto contrario. De todas formas, guste o no el conjunto, tiene unos cuantos gags divertidos.

Un saludo ;)

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Efectivamente, compa ALFREDO, Delicatessen es del 91, y no del 95. Es lo que tiene mirar (mal y rápido) en la IMDB: es como si no miraras en ningún sitio. Gracias por el apunte, ya está corregido. En cuanto a los excesos "imaginero" de Jeunet, tienes razón en que, probablemente, se pasa por momentos, pero no sé si llega la cosa al punto de requerir esfuerzos "adicionales". Yo esos, llegado el caso, los hago en la mesa; en el cine, no creo que merezca la pena...

Un fuerte abrazo, y buen sábado.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

A diferencia de tí, compa BABEL, no la he visto, así que le echaré ojo a tu reseña, para pillar más detalles. El cine de Jeunet, por su potencia visual, es difícil que deje indiferente: o te engancha, y mucho, o te repele, y bastante, me temo. Lo que he visto (trailers, reportajes, etc...) no me ha ofrecido mala pinta, eso sí, así que no dejaré de verla, supongo,llegado el momento.

Un abrazo, gracias por comentar y seguimos trasteando.

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