lunes, 16 de mayo de 2011

La mosquitera (España, 2010)

Como célula que reproduce, a pequeña escala, el universo de las relaciones humanas —aun con sus muy particulares condicionantes—, la familia siempre ha sido un material narrativo excelente para la creación cinematográfica. Ya sea en tono de drama o de comedia, o en contextos de género de lo más diverso (desde el western al terror, pasando por cualquier otro), el de la familia es un elemento recurrente y que cabe rastrear en toda época y territorio. Y, dentro de ese extenso panorama, hay un tipo de familia muy particular —ése que se ha dado en llamar disfuncional, y en el que cabe una casuística amplísima— que aún da más juego, si cabe, como leit motiv argumental para una película: un microcosmos poblado de seres envueltos en actitudes/actuaciones que se apartan de lo común, o habitual, siempre resulta muy jugoso. Y es con ello con lo que juega el director catalán Agustí Vila en su última propuesta, La mosquitera.

Alicia, Miguel y Luis. Madre, padre e hijo, cohabitando con una troupe inmensa de perros y gatos en un amplio y lujoso piso de una ciudad acomodada (nada que ver, por tanto, con entornos sórdidos ni arrabaleros: ésta es una familia de posibles...), en una ciudad indeterminada —tanto da...—, en un triángulo de relaciones en las que el afecto fue algo del pasado o aún está por llegar, bien sea como consecuencia del hastío que genera el roce de la convivencia prolongada (es el caso de Alicia y Miguel, una pareja entre la cual la inapetencia sexual campa a sus anchas, y determina reacciones y salidas) o como resultado de un estado de seudosomnolencia adolescente (es el caso de Luis, el hijo). Súmese a ese cuadro de situación un elenco de seis personajes accesorios con su carga correspondiente de desequilibrios personales (y profundos), que van desde la hermana que maltrata a su hija pequeña hasta los padres cuya única esperanza en el horizonte parece ser la de un mutis por el foro pronto y discreto, y ya tiene el guión de Vila ingredientes más que sobrados para un guiso de los que cubren con potencia las paredes estomacales.

¿Y qué tal se porta Agustí Vila al mando de los fogones? Pues quizá no alcance las excelencias “bullinianas” de un Adrià (si he de creer lo que sobre ello se cuenta y escribe, ya que jamás probé tan sofisticados manjares), pero tampoco se le da nada mal. Vila despliega su historia con pulso suave, sin estridencias, y va encadenando situaciones y episodios con continuidad dramática acertada —aun cuando no siempre sea capaz de huir de lo más obvio, olvidando que su propuesta argumental se mueve, sobre todo, en el terreno de la extravagancia: las huidas extramaritales de sus protagonistas , pese a lo puntualmente escandaloso de su planteo, no dejan de ser situaciones de manual...—. La resultante de ello es una trama que, desde sus premisas de retrato de una familia poco convencional (aunque tampoco extraordinaria), se desarrolla con eficacia y consigue despertar el interés, no falto de su punto morboso, del espectador que entra en su juego.

No poco, eso sí, ayudan en el empeño los dos intérpretes principales de la función. Eduard Fernández y Emma Suárez, actor y actriz de talento acreditado y carrera cinematográfica de enjundia, ofrecen un trabajo sutil y contenido, en el que cuentan, más que las palabras (que, por cierto, manejan indistintamente en castellano y/o catalán sin aspaviento alguno), gestos y miradas (algo lógico, teniendo en cuenta que sus personajes sufren serias carencias de comunicación verbal), y en el que su naturalidad, como arma fundamental, les permite hacer creíbles y cercanas situaciones con las que, a buen seguro, y aun cuando no se traten de situaciones excesivamente atrabiliarias, no solemos encontrarnos en nuestra cotidianidad. No sobran en nuestro panorama cinematográfico intérpretes de su nivel, y tener la ocasión de disfrutarlos haciendo una pareja, aun cuando sea un tanto sui géneris, merece, y mucho, la pena.

‘La mosquitera’ constituye, pues, y en suma, una propuesta curiosa y llamativa, y que se mueve en parámetros por los que no se suelen desenvolver con habitualidad las producciones de nuestro país. Visualmente elegante, desde la sencillez de la puesta en escena, y narrativamente clara y fluida, es la de Agustí Vila una cinta interesante y que, además de haber cosechado un buen puñado de premios en numerosos festivales internacionales, ha contado con el favor de cierto sector de la crítica. Esperar que, más allá de eso, pudiera despertar el interés de un público amplio quizá sería ya soñar despierto. Qué se le va a hacer...

* APUNTE DEL DÍA: ví este fin de semana "Midnight in Paris", y no termino de entender el entusiasmo con que ha sido acogida por buena parte de la crítica. No está mal, pero...

10 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Hola compa Manuel. Apunto tu recomendación. Me gusta mucho Emma Suárez. También resulta interesante el retrato de una familia que, por una vez, está bien situada económicamente y sin embargo, adolece de los valores más importantes. Pero para mí, mejor si no se parece a la cocina de Adriá jejeje. Por cierto que esta tarde voy a ver "Midnight in Paris". Ya contaré. Un abrazo.

39escalones dijo...

Apuntada queda. A priori no es algo que me interese mucho, pero tras leerte, allá que va.
Un abrazo.

ANRO dijo...

Querido Manolo, entre todos los amigos blogueros que visito, tienes el incuestionable honor de ser el único referente en cuanto a cine español se refiere.
Confieso humildemente que no suelo escoger una peli española cuando decido ir al cine. Ultimamente me he llevado unos chascos tremendos salvo honrosas excepciones.
Tiramos piedras sobre nuestro propio tejado. Hace muy poco ví por televisión la peli "Que se mueran los feos"...bueno, te digo que me avergoncé de haber sido tan tonto, porque cuando la pasaron en el cine le dije a mi mujer que yo no iba a ver chorradas....tuve que anudarme la lengua y como te digo, avergonzarme.
Por eso digo que cuando leemos tu blog sentimos ese pequeño empuje que necesitamos para fiarnos de nuestros propios méritos.
Gracias Manolo.
Un abrazote.

Josep dijo...

No me digas, Manuel, que la has visto en versión original (esto es: bilingüe) en tu hermosa ciudad (a la que no conozco todavía), porque ese dato por sí solo ya me intriga muchísimo.

No he visto la película y me temo que, como tengo el patio montado, habrá que esperar al dvd porque padezco invasión palomitera: Piratas el próximo y después X-Men... :-(

Pero me la apunto, aunque tu recomendación no es muy brava, porque la Suárez siempre me ha gustado y eso de ver en pantalla el bilingüismo me hace ilusión...

Un abrazo.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, compa MARCOS, no es una propuesta de digestión rápida, pero a mí me ha sorprendido gratamente. Y sí, Emma Suárez está como siempre; o sea, muy, muy bien (igual que su partenaire, otro monstruo, Eduard Fernández). Lo de las familias acomodadas "hechas polvo" es un tema que tiene bastante buena acogida en un sector del cine europeo al que le gusta ahondar en este tipo de temas; y sí, siempre resulta, cuando menos, llamativo. Lo de la alusión a Adriá, quizá me lo podría haber ahorrado; al fin y al cabo, solo lo conozco por referencias ajenas (y me sospecho que así va a seguir siendo por los siglos de los siglos, amén...). En cuanto a Midnight in Paris, ya hemos hablado de ello, ya sabes; a mí, bueno, pues eso...

Un fuerte abrazo, gracias por comentar y seguimos trasteando.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Compa ALFREDO, me alegra que la apuntes en base a lo que has leído aquí, pero, eso sí, avisado quedas: ésta igual termina siendo de las que acaban en esa sección en la que con tanto "cariño" te aplicas a darle caña de la buena a "tó lo que se menea" (a 24 por segundo, eso sí...). O igual no...

Gracias por la regularidad comentarista (se agradece un montón, de veras...), un fuerte abrazo y hasta pronto.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Jodé, compa ANTONIO, tu comentario me ha "llegao", como decía el anuncio aquel del Canal Plus de hace unos años... Intento que lo mío no sea una cruzada quijotesca en defensa de algo, el cine español, que no debería necesitarlo, si se mirara con un mínimo de lógica y realismo (es decir, siendo conscientes de que no es ni mejor ni peor que cualquier otro, y que en él, como en cualquier otro, hay de todo), además de que a mí me da urticaria todo lo que huela a nacionalismo, sea del ámbito e índole que sea. Pero supongo que es aquello de reaccionar en defensa del débil al que todo el mundo apalea, sin que uno sea capaz de encontrar fundamento alguno para ello; no entender que se despotrique sin tasa de Torrente 4 (que sí, que vale, que es un bodrio...) y no se diga nada de lindezas como Fast y furious 5, y cine de semejante ralea (eso sí, envuelto en barras y estrellas...); no comprender esa postura, a lo gata Flora, de denunciar que el cine español es un cine subvencionado, y luego, cuando llega una peli (mala, buena regular, tanto da) que hace veinte millones de euros de taquilla, denunciarlo también (¿qué pelis pretendemos que hagan taquillazos? ¿las de Guerín, Rosales, Recha, Rebollo? Un poquito de realismo, por favor... En fin, lo de siempre...

Un abrazo muy fuerte, muchísimas gracias por el ánimo que me dan tus palabras y seguimos trasteando.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

La he visto en V.O., bilingüe, exactamente, compa JOSEP, y no solo en mi ciudad (que también), sino sentadito en el salón de mi casa, vía Filmin. Una auténtica delicia (por 10 euros al mes, un catálogo de pelis "pata negra" verdaderamente estimable; date una vueltecita y compruébalo tú mismo...), y un bálsamo para los que vivimos en el orto cinematográfico...

A la Suárez, si tanto te gusta, la vas a disfrutar, y muchísimo, porque se exhibe generosísimamente, y en todos los aspectos (físico y emocional); y lo del bilingüismo, aunque parezca algo chorra, funciona, resulta bastante natural (o, al menos, a mí me lo ha parecido; igual cuando lo veas tú, que lo conoces de cerca y en lo cotidiano, me pegas un "repasito"...). En fin, que ya nos contarás...

Un fuerte abrazo, gracias por pasar y comentar, y seguimos en el lío.

babel dijo...

Todavía no la he visto, estuvo muy poco tiempo en la cartelera en Valencia, pero te confieso que tampoco hice demasiados esfuerzos por que no se me pasara de largo. Y ahora no hago más que leer reseñas que invitan a verla apuntando aspectos positivos, pues habrá que hacerle un hueco. Y esto parecerá una herejía, pero Emma Suarez me parece sobrevalorada, no acaba de gustarme, otro motivo que me ha impulsado a ir dejándola de lado, la película, digo. La que sí tengo ganas de ver es la de Allen, aunque parece que no te ha gustado mucho, a juzgar por la apostilla... Ya veremos qué tal, un saludo.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, compa BABEL, si me guío por los referentes cinematográficos habituales de tu cibercasa, creo que ésta, aun sin ser la repanocha, te puede gustar, sí... ¿Emma Suárez sobrevalorada? No sé, a mí me parece una buena actriz, con buenas dotes interpretativas, y, además, bastante gancho en pantalla; eso sí, no niego que también me condicione la apreciación el hecho de que, físicamente, también me resulte muy atractiva (y eso, se quiera o no se quiera, también pesa...). De la de Allen he publicado una crítica amplia en La Butaca, y allí explico con más detalle el por qué no me ha entusiasmado: problema, quizá, más de listón que de calidad intrínseca del "producto", me temo...

Un fuerte abrazo, gracias por comentar y buen fin de semana.

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