viernes, 18 de febrero de 2011

¿Las mejores intenciones?

* Este artículo fue publicado originariamente en El (viejo) glob de Manuel, el 24 de enero de 2006, bajo la etiqueta Medios de comunicación.-

Pues no, amigos lectores, no es mi intención la de hablarles del film de Bille August que fue estrenado en España con tal título, sino de algo bastante más difuso e inconcreto: me refiero a las intenciones y propósitos con que los medios de comunicación manejan ésa que constituye la materia prima de su producto final, la información. 

Entiendo que algún alma cándida me pueda argüir lo que debiera ser obvio. ¿Intenciones? Muy sencillo: mostrarnos la realidad, contarnos lo que pasa, ¿no? Pues no; sinceramente, pienso que no. Aun suponiendo que eso fuera materialmente posible (que no lo es, por imperativos de espacio y tiempo: la realidad es demasiado amplia como para poder mostrarla en su globalidad dentro de un marco físico limitado –no habría suficientes páginas para un periódico de extensión razonable, ni suficientes horas para un informativo televisivo o radiofónico convencional-), permítanme que tenga mis serias dudas acerca de si, además, está en la voluntad y el ánimo de las personas que dirigen esos medios que tienen la responsabilidad de "contarnos lo que pasa". 
No se trata tampoco de pintar un panorama apocalíptico, basada en paranoias conspiratorias o en proclamas catastrofistas, con invocaciones a la implantación real de algún Leviatán o Gran Hermano encargado de manipularnos, alienarnos y hacer de nosotros marionetas cómplices, por omisión aturdida, de las injusticias que consagra un orden económico y social manifiestamente desequilibrado a favor de grandes (y escasas) oligarquías. Por muy tentador o sugerente que pueda pintar, no tengo el más mínimo interés en ese discurso, ni por vocación ni por convicción, aun reconociéndole su buena parte de fundamento cierto. Y es que las cosas suelen funcionar de una forma, por así decirlo, mucho más pedestre. 
Los medios de comunicación –los de masas, los que tienen un impacto verdadero en la conformación de eso que se da en llamar opinión pública-, en el marco de una economía capitalista de mercado, como es la nuestra (tanto la de este país como la de los de su entorno), son el producto de empresas mercantiles. Empresas cuyo objetivo último no es la transmisión de información (más o menos veraz), la puesta en conocimiento de la realidad circundante a los ciudadanos que los consumen, sino, como en cualquier otra empresa mercantil, la obtención de un beneficio –bien es cierto que cabe hallar una excepción en el supuesto de medios de comunicación de titularidad pública, pero sobre éstos mejor corramos un tupido velo (o hablemos otro día, para no atragantarnos con excesos)-. ¿Y –me preguntará alguien, bientintencionadamente- es incompatible la obtención de un beneficio con la veracidad y objetividad de la información? Pues no siempre ni necesariamente; pero en un supuesto de conflicto de intereses, ya se imaginan ustedes lo que pienso acerca de a qué se le confiere la prioridad pertinente. Blanco, y en botella... 
¿Renegar, pues, de los medios? No, tampoco se trata de eso: en mi caso, he de confesar que soy un consumidor voraz de prensa en todos sus formatos, registros y soportes. Eso sí, procuro aplicar un mínimo de cautela y ciertas prevenciones "operativas" a la hora de valorar las informaciones que me transmiten, partiendo de la base que ha de implicar el conocimiento de las empresas responsables del producto, sus tendencias, querencias, afinidades y recelos: es ese mecanismo (no siempre de fácil aplicación: cada vez se hila más fino en ese aspecto) el que permite corregir sesgos, parcialidades y otros aditamentos indeseables. O, lo que es lo mismo, se trata de abordar la información que se recibe con un mínimo de espíritu crítico.

Aun así, resulta evidente que, por más prevenciones que se articulen y lleven a la práctica, hay aspectos contra las que resulta de todo punto imposible actuar. Me refiero, concretamente, a lo que no aparece, a lo que no se cuenta. Que, además, por los motivos arriba expuestos, es muchísimo más, en términos cuantitativos, que lo que sí aparece, lo que sí se cuenta. Ahí es donde realmente radica un peligro contra el que no existe arma posible: la información inexistente –pese a la existencia de hechos que, por su relevancia e interés, tendrían que ser objeto de la misma- es el más tremebundo de los molinos de viento al que Quijote alguno pueda pretender hacer frente. Y también tengo la completa seguridad de que no hay selecciones neutrales, también en este terreno operan intencionalidades muy, muy específicas ¿Resignación, pues? No, no, no: búsqueda incesante a través de medios alternativos. Pero ésa es –además de tarea ardua y costosa- harina de otro costal. 
Otro día, amigos lectores, hablamos de los medios públicos, si bien les parece.

* APUNTE DEL DÍA: La web 2.0 es como una sección de Cartas al director tamaño XXL. Hay gente a la que esa visión le aterra. A mí me encanta...

* Antecedentes penales (El viejo glob de Manuel) VIII.-



18 comentarios:

ANRO dijo...

Uff, qué tema, Manolo!....conozco un poco el medio y es muy difícil equilibrarse en el mismo. A mí me pasa un poco lo mismo. Me gusta contrastar todo tipo de noticias en diferentes medios y luego guardar cautela, porque las cosas, sobre todo las que afectan a hechos muy puntuales, suelen tener varios aspectos, depende del medio que las maneje.
Tengo el convencimiento de que el verdadero corazón de la noticia muchas veces se nos oculta, pero....
Bueno, Manolete, durante tres o cuatro semanas no me vas a ver el pelo, porque me largo nuevamente. ¡¡Pero vuelvo!!
Un abrazote.

Reyes dijo...

Querido Manuel ; no me importa ser conspiranoica , pero de verdad creo que vivimos en una época de manipulación total.
Incluso gente que se ha dedicado al periodismo hablan de la era de la desinformación.
Lo siento porque dices que te gusta leer prensa pero cuanto más leas , menos sabrás.
Besos y buen fin de semana.

Josep dijo...

En este país los medios, casi todos, están sujetos a intereses que nada tienen que ver con sus suscriptores, consumidores o llámalos como mejor te apetezca.
Y lo sabes muy bien, porque desde que escribiste esto hasta hoy, ése periódico que tanto te gusta ha cambiado de línea editorial con un matiz importante y eso te ocurre a tí y nos ocurre a todos y no tiene nada que ver con la evolución natural y más con la falquitrera.
Un abrazo.

Kaplan dijo...

Yo asumo que los medios sean parciales, subjetivos y dependientes del poder, ya sea político o económico. Hoy en día montar un periódico que tenga una tirada más o menos importante requiere una inversión tal que es insostenible si no se doblega uno ante cajas y bancos, gobiernos o empresarios. Lo que tenemos que aprender nosotros es a "interpretar" lo que ellos ya nos interpretan de la realidad.
Pero lo que no soporto es que esos medios se promocionen como "periódico independiente", "la verdad por delante" o "somos imparciales". Es como cuando una multinacional de telefonía nos cuenta que "lo que nos importa eres tú" y sandeces por el estilo.
Los periódicos que se hacen llamar independientes meten en su accionariado a las cajas de ahorros; dos de los diarios más importantes de este país cuentan con asesores y consejeros multimillonarios, con intereses económicos muy claros...
Pero es que siempre ha sido así. La prensa franquista manipulaba y ocultaba; la prensa de cualquier otro país, ya sea libre o bajo dictadura, nos filtra la realidad que le interesa. En un medio trabaja un director, varios redactores jefes, jefes de sección, redactores y comerciales, todos ellos con sus intereses y opiniones políticas... La objetividad y la independencia, Manuel, son imposibles.
Un abrazo

Titajú dijo...

Yo también formo parte de la la teoría de que nos manipulan: no tienes más que coger un libro de historia escolar y ver qué es lo que se estudia o, sin ir más lejos y por tocar algo de lo que tú hablas, ir al cine, sobre todo español, de los últimos tiempos.
Todo se ve desde un mismo prisma, sobre todo si tenemos en cuenta que el 90% de la sociedad de este país, esos de "no sabe no contesta", tienen como único medio de conocimiento, la tv.
y Dios nos coja confesados.

babel dijo...

Te metes en un tema complejo, siempre hay excepciones, pero yo también comparto que los medios son un arma de manipulación y sobre todo, educación de la sociedad hacia intereses no demasiado claros la mayoría de las veces. De los medios públicos es lo previsible, de los privados, la consecuencia. Personalmente apoyo las posturas que, frente al mundo de consumismo y manipulación en casi todos los frentes, lo único qu está en nuestras manos como arma defensiva es la educación y la cultura: enseñar a las nuevas generaciones a pensar por sí mismos como garantía de libertad individual frente a tanto despropósito. Mi abuelo, hombre que solo sabía a duras penas leer y escribir, y que vivió dos guerras y alguna dictadura física (la hay ideológica también) me dejó en herencia una filosofía: podrán obligarte a no hablar o meterte en la cárcel, a decir lo que no quieres decir para evitarlo, pero dentro de tu cabecita nadie puede forzarte a pensar del modo que tu no quieras. Ahí estan, tratando de invadir ese último bastión humano. Solo esperemos que no lo logren...

Un saludo.

Andrea Cherry dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Andrea Cherry dijo...

Hola Manuel, ni bien entré vi la imagen de la entrada y me llevé la sorpresa de que se trataban de portadas de periódicos de mi país.
La libertad de prensa y la imparcialidad al menos dónde yo vivo deja mucho que desear, creo que las noticias se dan a conocer según el punto de vista de las personas que las escriben, editan y los intereses políticos...la prensa tiene mucho poder en la decisión de las personas o en los puntos de vista de estas, he visto a muchas personas regalar su punto de vista basados en algunos cuantos medios de comunicación sin tratar de llegar al fondo de alguna determinada situación. Obviamente hay medios más confiables que otros pero creo que en cuanto a información uno tiene que ir sacando información de diferentes fuentes, sacar conclusiones propias y procurar que estás conclusiones se fundamenten para no bailar a ciegas en la salsa de aquellos que nos quieren manipular mismos títeres.
Un abrazo.

39escalones dijo...

Cuando leo sobre estos temas, recuerdo siempre lo que dice Buñuel en sus apresuradas memorias. En ellas habla de su odio al exceso de información y advierte contra de su dictadura moral. Internet ha venido a darle, en buena parte, la razón. Era un visionario, estaba claro.
Abrazos.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Compa ANTONIO, siendo la fuga, como es, para bien, nada que objetar ni de qué quejarse, cómo no... ¿Ocultar los medios el corazón de la noticia? Pues sí, es bastante frecuente. No se cuenta todo, y cuando faltan claves, es difícil saber con certeza (el ejemplo del 23-F, tan en candelero en estos días con motivo de su aniversario, sería excelente en ese aspecto...).

Compa REYES, yo no creo que sea cospiranoia, sino consciencia de la realidad. Y sí, ya me consta quien que no por más leer, voy a sacar más en claro. Pero es un hábito cogido de pequeñito, y cuesta dejarlo casi tanto como el tabaco...

Bien, compa JOSEP, sobre la prevalencia del interés económico respecto a cualquier otro, creo que, como bien apuntas al final, el que esté libre de pecado, pues eso, que lance el primer misil tierra-aire (o del tipo que sea...). El problema es que, en el caso de la prensa, se supone que hay un papel digamos que casi institucional al que, a priori y sobre el papel, tendrían que atender. Y, en la práctica, pues eso. Pero, bueno, tampoco hay que ser catastrofistas: para prevenir y combatir eso, está el sano ejercicio de pensar. ¿Que se practica poco? Probablemente. Pero hay que ponerse a corregir eso...

Un fuerte abrazo a los tres, gracias por vuestras visitas y comentarios y seguimos trasteando.

P.S. Pido disculpas, una vez más, a todos los que visitais y comentais habitualmente (me gusta contestaros con un mínimo de presteza), por el retraso tan grande en las contestaciones. Pero es que ando muy, muy liado (y no es un camelo, creo...).

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Compa KAPLAN, veo que tu análisis, además de profundo y enjundioso (y poco objetable, la verdad sea dicha), es verdaderamente demoledor. De todos modos, a mí no me extraña que la prensa se promocione con calificativos "chachi piruli", más bien al contrario, en eso consiste la publicidad: todos lustramos el coche cuando queremos venderlo (aunque el motor esté hecho una porquería...). Pero está claro que debemos "protegernos" de alguna manera contra esa maraña de intereses que intoxican la información.

Compa TITAJÚ, lo de la manipulación global (es decir, no sólo la proveniente de los medios, sino la de otros ámbitos) y la predominancia de la tele como elemento alienante, aunque va bastante más allá y más arriba del tema que planteaba mi reseña, son cuestiones de tremendo interés y alcance. Y dan miedito, desde luego que sí; sobre todo, porque no se ven venir por el horizonte grandes alternativas, me temo...

Compa BABEL, tu planteamiento y tus "herramientas de defensa" no puedo más que compartirlo/as al cien por cien. Educación y cultura; no son garantía de fiabilidad cien por cien en cuanto a generación de una sociedad más sana, más humana, pero a buen seguro que ayudan, o, cuanto menos, nos ponen en el camino correcto. Y muy hermoso el ejemplo de tu abuelo y lo intachable de su proclama: a no olvidar, nunca...

Un fuerte abrazo para los tres, muchas gracias por vuestros comentarios y seguimos trasteando.

Mario dijo...

Los medios de comunicación son indispensables para mantenernos informados, pero es cierto que hay que agarrarlos con pinzas ya que la mayoría de las veces se mueven bajo intereses propios siendo empresas que quieren vender y subsistir como tantas otras, se dan muchos casos que se rigen en base a ideologías y se inmiscuyen con excesiva subjetividad, defienden su clase social o buscan respaldar la corriente que los favorece, por eso hay que ser muy crítico y ser analítico para comprender las noticias, sin embargo no se puede ser tampoco un total desconfiado, solo cauto y mirar con atención, tampoco podemos prescindir de ellos entonces hay que movernos con
pertinencia entendiéndolos y respetándonos. Un abrazo.

Mario.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Compa ANDREA CHERRY, muchas gracias por visitar y comentar. Los periódicos de tu país en la imagen son meramente casuales, fue la primera foto disponible que encontré de un quiosco de prensa. En cuanto a tu visión sobre el tema, muy acertada, ciertamente. A mayor variedad de puntos de vista, menos margen para la manipulación (y aún así...).

Compa ALFREDO, no he leído las memorias de Buñuel, pero bien supongo que en las mismas habrá cera para repartir entre mil y uno, no sólo respecto al tema informativo. De todos modos, yo creo que, en cuestión de información, es mejor tener un exceso del que descartar que un defecto del que echar en falta, aunque lo primero también comporte sus problemas, claro...

Compa MARIO, bienvenido a esta cibercasa, en la que te veo trastear por vez primera, y que espero sea de tu interés como para que vuelvas a "reincidir". Interesante tu comentario, desde luego, que me ha despertado el interés por dejarme caer por tu blog, al que le echaré una buena miradita en cuanto me sea posible...

Un fuerte abrazo para los tres, que tengais buen día y hasta pronto.

Antonio dijo...

Está claro, cada medio va a lo suyo. Tienen muchos intereses sobretodo económicos detrás, y al final las personas no significamos nada para ellos.

acompañantes colombia, escorts bogota, prepagos colombia dijo...

si las diferentes noticias pueden tocar a grupo determinado de personas por eso hay que tener mucho cuiadado con lo que se está informando

PMM dijo...

Pues sí, compa Manuel, el tema medios de comunicación / empresas mercantiles es totalmente cierto. Cada día tienes ejemplo de ello. La mism noticia contada por dos medios diferentes, no parece la misma noticia, y digamos que si hay gente que sólo lee uno dellos se queda con una única versión.
Internet nos ha dado la posibilida de comaprar y contrastar, y aún así siempre nos queda la duda de cuál será el más objetivo.

Alex Sanchez dijo...

Yo la verdad ya no se si creerme nada de lo que cuentan, muchas opiniones diferentes, creo que hay que creer en uno mismo .

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues sí, compa PMM, esas discordancias de visión siempre son significativas, aunque, por otro lado, también se suele apreciar demasiada homogeneidad informativa, especialmente en lo que atañe a la selección de contenidos sobre los que se marca la atención. Y sí, Internet, desde luego, ha facilitado mucho el acceso, y, con ello, la capacidad crítica (a más diversidad, más apertura de visión -aunque, ya te digo, dentro de un límite...-).

Un fuerte abrazo y buena semana.

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