domingo, 9 de enero de 2011

Política "a la contra"

Fíjense en su cara (aunque esté lejos de ser George Clooney...) y retengan su nombre, amigos lectores: Darrell Issa. Ése es el hombre: para el gran público, a nivel internacional y hasta el día de hoy, se trata de un perfecto desconocido; pero en pocos meses, y si consigue avances significativos en lo que constituye su objetivo específico y declarado (convertirse en el azote de Barack Obama, desde su cargo de presidente del Comité de Control y Reforma del Gobierno del Congreso estadounidense), no tengan la más mínima duda de que se convertirá en toda una celebridad. Tiempo al tiempo.

Y es que ejercer la política “a la contra” siempre ofrece réditos inmediatos, cómodos y sustanciosos: nada genera adhesiones ni simpatías más incondicionales que la de transmitir una imagen de que se trabaja contra el poder establecido, sea éste cual sea (recordarán los más viejos del lugar aquella vieja proclama, lanzada en los momentos en que los entusiasmos de los albores de la transición empezaban a mitigarse, de que “contra Franco vivíamos mejor”...). Debe ser la condición humana, de la que surge esa vena, ese impulso, que nos hace ponernos, al menos en el plano de los afectos, siempre del lado del, aparentemente, más débil, y más aún si éste se erige en paladín de la lucha contra el poderoso, en voluntarioso y esforzado David enfrentado al Goliat de turno.

Esa labor “a la contra” es fundamental, básica, para la buena salud de la vida política de la comunidad en que se ejerce. Sin oposición, sin crítica, los ejercientes del poder terminan instalándose en un colchón, cálido y blandito, de autocomplacencia, desde el cual su (distorsionadamente positiva) visión de la realidad en la que se mueven, les lleva al apalancamiento, la inercia y el inmovilismo. Una posición en la que el trabajo en pos del bienestar del común queda postergado por intereses y prioridades de otro jaez. Sea bienvenido, pues, todo látigo fustigador de los poderes establecidos: son, como proclama la vieja salmodia, justos y necesarios.

Pero no nos equivoquemos: no siempre (o, para ser más precisos, casi nunca) ese ejercicio crítico se hace con un afán de mejora de la situación, sino que, generalmente, las causas e intenciones son otras bien distintas, y lo que se pretende no es sino el desgaste del criticado, como vía a través de la cual ocupar finalmente su lugar (o sea, aquello del viejo cha-cha-cha, del “quítate tú pa’ ponerme yo”...), o propiciar que lo ocupen aquel, o aquellos, a quienes se sirve, o de cuyo grupo se forma parte, de lo cual siempre se termina obteniendo algún tipo de beneficio. ¿Invalida eso el ejercicio crítico desde un punto de vista moral? Probablemente, no, o, al menos, no de manera absoluta; pero está claro que sí que lo enturbia, más aún cuando, una vez alcanzado el objetivo último, de reemplazar al criticado, se terminan reproduciendo pautas de conducta muy similares a las que, en su momento, se consideraron tan negativas o inadmisibles.

Suerte, señor Issa, y que le vaya bonito: escrute usted a fondo, revise cuanto haya de revisar y critique concienzuda e impíamente, tanto a Obama como a su porquero. Pero no olvide aquello de que arrieros somos (aunque, eso sí, va todo a tal velocidad, que las riendas son cada vez más difíciles de manejar —incluso para el arriero de marras—). En fin...

* APUNTE DEL DÍA: hoy he revisado "Mejor imposible" ("As good as it gets"), y he vuelto a disfrutar, una vez más, de una historia con un guión admirablemente bien construido (aunque le sobre algún exceso meloso, para mi gusto particular), además de una interpretación fabulosa de Jack Nicholson. No se hacen muchas pelis así, no...

* A salto de mata L.-

8 comentarios:

Eowyn dijo...

Dado que estoy bastante deprimidilla por la "vuelta al cole" me limitaré a comentar que estoy totalmente de acuerdo en lo que dices sobre "Mejor imposible". De lo mejorcito que he visto en muchos años.
El análisis político lo dejaré para otro momento...
Un abrazo y feliz vuelta a la normalidad...

39escalones dijo...

Totalmente de acuerdo en los excesos melosos de "Mejor imposible".
Y en cuanto a ir a la contra, en cuanto a la política, forma parte del espejismo democrático en que vivimos. Curiosamente, es uno de los pocos ámbitos en los que la crítica a las decisiones de la mayoría es aceptada. En cualquier otro, la mayoría suele identificarse con "lo bueno" o con "la razón", llámese audiencias, listas de ventas, taquilla, etc. Como se te ocurra criticar "lo popular", "lo mayoritario", estás listo; enseguida te tildan de elitista, de cultureta o de vete a saber qué. Pero en política, ya se sabe, todo vale. Incluso decir la verdad, aunque nadie lo haga.
Abrazos.

Josep dijo...

Chinchar y currar poco. En el banco de la oposición, el líder se dedica a chinchar al que manda y a salir en la tele sin tener que responsabilizarse por nada.

Nunca he comprendido el afán por ser jefe de gobierno, cuando donde mejor se está es en la contra: la paga es excelente, el trabajo escaso y los errores carecen de importancia.

A veces, el que lleva la contra sirve para controlar los desmanes del que manda. Pero no me fío mucho ni del uno ni del otro.

Mejor Imposible, aún con su melaza, es un remanso pacificador de los ánimos exaltados del cinéfilo desengañado.

Un abrazo.

Titajú dijo...

"Mejor Imposible" es un peliculón, de los de verdad. A mi me gusta mucho Helen Hunt actuando, y Jack, Jack es un crac.
En cuanto a política, mi padre tiene un primo que lo primero que dice cuando le ves es:
-"Me opongo".
Y si le dices "oye Paco, que estamos hablando de migas con boquerones", pues suelta que a él le gustan más con longaniza, pero que él, por principio, se opone.
Yo también me opongo a todo, leñe.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Espero, compa EOWYN, que esa depre "vuelta al cole" no haya sido para tanto, o, en todo caso, que la tengas ya superada, a estas horas. Si aún así sigue apretando, ya sabes, una buena peli (como la citada, en la que me alegro coincidamos sobre gusto...) lo cura todo. Me quedo a la espera de tu análisis político, y, sí, mi vuelta a la normalidad, todo en orden (al menos, a estas horas, que ya me vale...).

Compa ALFREDO, aun con excesos melosos, una peli de manual, para enseñar a las escuelas, en lo que se refiere a construir dramáticamente una historia. Veo que tu análisis "político" viene a coincidir con el mío, aunque tú lo "descarnas" más todavía, si es que cabía, que ya veo que sí. Será que a mí me queda todavía un resto de "pardillez" del que no termino de desprenderme, me temo...

Un fuerte abrazo a los dos, gracias por vuestros comentarios y seguimos trasteando.

Marcos Callau dijo...

No he visto "Mejor Imposible". Creo que lo de "ir a la contra" suele ser un engaño sin más, una mascarada bajo la que se ocultan muchas más inquietudes. Un abrazo, Manuel

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Veo, compa JOSEP, que no le andas muy a la zaga al compa Alfredo, desde luego que no, pero bien poco se puede objetar a los argumentos que pones sobre el tapete, más que razonables. En cuanto a Mejor... imposible, creo que la has definido con una maestría de la que yo no hubiera sido capaz: dicho queda, pues...

Me alegra (tanto como verte de nuevo por estos ciberpagos...), compa TITAJÚ, que compartamos querencia por ese pedazo de peli que es Mejor... imposible, así como por el buen hacer de su pareja protagonista (cuya integrante femenina, por cierto, no tengo idea de por dónde andará últimamente...). De tu vena opositora nata tampoco me cabían muchas dudas, pero no está mal que en ella te reafirmes, vaya...

Compa MARCOS, lo de Mejor... imposible es algo que deberías ir subsanando cuanto antes. Es una peli de corte muy, muy clásico, en cuanto a disposición del relato, y creo que te va a gustar mucho. Y sí, es probable que, en muchísimas ocasiones, en las posturas de oposición haya más de pose que de convicción; también, claro, cómo no...

Un fuerte abrazo a los tres, gracias por comentar y seguimos trasteando.

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la verdad estoy de acuerdo con lo que dises.

un abrazo

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