miércoles, 8 de diciembre de 2010

Un totum revolutum (eso sí, cinematográfico...)

* Este artículo fue publicado originariamente en El (viejo) glob de Manuel, el 15 de enero de 2006, con el título "Grageas de cine I" y bajo la etiqueta Grageas de cine.-

- Shelley Winters, in memoriam: me desayuno con la noticia del fallecimiento, en su residencia de Beverly Hills y por causas naturales, de Shelley Winters. Tenía 85 años y un historial de actuaciones cinematográficas verdaderamente apabullante por su volumen. Nunca fue una estrella al uso, porque su perfil físico no se lo permitió, pero sí una actriz de carácter y tremendamente valiosa a la hora de dotar a sus personajes de matices y recovecos enriquecedores de su perfil. Y aunque siempre será recordada por sus secundarios, con ribetes de protagónico, en dos obras maestras como La noche del cazador (The night of the hunter, 1955) o Lolita (1962), yo me quedo, quizá porque constituye un paradigma de su condición (la de secundaria que adornaba y engrandecía aquel film en el que hacía aparición), con su Pat Kroll, esa prostituta ingenua y vulnerable que termina convirtiéndose en la víctima del protagonista de Doble vida (A double life, 1947), una extraña y fascinante obra menor de George Cukor. Hasta siempre, Shelley... 

- Lo profesional y lo personal: sin entrar en valoraciones acerca de sus méritos artísticos, me da la impresión, visionando en su reciente pase televisivo por TVE-2 Soldados de Salamina, que a su director, David Trueba, se le ha ido la mano (y muy largamente), en el recreo y solaz basado en primeros y primerísimos planos de su bien amada Ariadna Gil. No me parece ni bien ni mal –además, he de confesarlo, siento por Ariadna Gil una franca admiración, me parece enormemente atractiva-, y no tengo juicio de valor alguno acerca de tal circunstancia, pero me planteo la pregunta de si se hubiera reproducido en términos similares en el supuesto de que el personaje de Lola Cercas hubiera estado interpretado por cualquiera otra actriz. Creo, sinceramente, que no...

- Campanella, o las bondades de una fórmula: tuve ocasión de ver hace unos días Luna de Avellaneda, el último largo del director argentino –del que, actualmente, y con marchamo estelar, Tele 5 emite su serie Vientos de agua- Juan José Campanella, y volví a disfrutar de una comedia dramática, o drama cómico (ya sé que en la jerga anglicista tan bienamada por los perseguidores de "palabros" a eso se le llama dramedy, pero me resisto, hasta donde me sea posible, a pasar por ese aro), entretenida, consistente, tierna, efectiva y talentosa. Campanella trabaja con un coguionista (Fernando Castets) con el que elabora unos entramados de situaciones y diálogos enormemente ingeniosos y eficaces, basados en unas constantes de situación muy sugerentes (un protagonista en situación familiar y profesional inestable, alrededor del cual gira un universo humano diverso y antitético, y un entorno social en crisis) y cuenta con una dupla de actores fija (Fernando Darín y Eduardo Blanco), alrededor de los cuales dispone a otros elementos de peso y personalidad variables (pero siempre enormente enriquecedores), y con ambos elementos, sabiamente mezclados en su probeta, obtiene la fórmula: películas que, desde la ternura y la apelación a la inteligencia del espectador, resultan tremendamente accesibles y, en consecuencia, comerciales. Luna de Avellaneda es, tras el bombazo de El hijo de la novia (2001) –el que le confirmó la buena mezcla de sus ingredientes-, un paso más en la senda que ya abriera, en 1999, El mismo amor, la misma lluvia. Queremos más...

- No es ingenua la mirada: a alguien que no haya visto Solas (1999), los cantos a la dignidad, la incorruptibilidad y la integridad personales que se desprenden de las actitudes de uno de los protagonistas de Habana Blues (2005) –concretamente, el personaje de Ruy, al que da vida el actor cubano Alberto Yoel- pueden resultarle, en el contexto de una situación social como la cubana, un rasgo de ingenuidad excesiva, o el producto de una mirada intencionadamente naïf, fruto mayormente de la simpatía que por la isla caribeña profesa abiertamente el director y guionista del film, Benito Zambrano. Pero resulta indudable que un autor novel que ha sido capaz de trasladar al celuloide una mirada sobre el mundo tan amarga, descorazonadora y tremenda como la que, magistralmente, refleja Solas, puede ser calificado con muchos epítetos, pero no con el de ingenuo. En Habana Blues hay, simplemente, una mirada a través de otros cristales (que también son auténticos y reales, no una mera invención del autor: gracias por regalarnos una Habana sin mugre ni desconchones en las paredes, también existe, como el sur...).

* APUNTE DEL DÍA: actualizo esta nota para incluir un enlace a mi crítica (más extensa) de Biutiful, en La Butaca.

* Antecedentes penales (El viejo glob de Manuel) V.-
* Grageas de cine I.-

7 comentarios:

David dijo...

Jo, qué mezcla. Post viejo, con añadido nuevo. En fin... De lo nuevo... A mí es que la que he visto de Inárritu me aburrió mucho, y no tengo ganas de ver esta. Ahora mismo en realidad no tengo ganas de ver nada, pero menos cosas que no me llaman la atención.
Un saludo.

Marcos Callau dijo...

No he visto "Doble vida" de Cuckor pero sí que la recuerdo en "La noche del cazador" y me gustó mucho esta actriz que, por cierto, la recuerdaba de otras películas pero aún no he logrado saber cuales. Un abrazo.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bueno, compa DAVID, un poquito de todo, como en la vida misma... Si te aburrió alguna de las anteriores de Iñárritu, entonces con ésta mejor ni lo intentes: no sólo es que te vas a aburrir, es que te vas a a amargar, que es peor. Espero que la abulia esa que te aqueja se te pase pronto; ni es buena (en sí), ni es buen síntoma (de lo que quiera que sea). Así que ánimo y "p'arriba"...

Compa MARCOS, "Doble vida" es un folletín de suspense de lo más recomendable; la ví hace muchísímos años, y no estaría mal revisarla un día de estos. En cuanto a La noche del cazador, es una obra maestra absoluta, y ella está, como todo, genial. A esta mujer, me temo, no le ayudó en nada su físico nada glamuroso, que la confinaba en papeles que no eran para las megadivas de la época. Lo de siempre, vaya...

Un fuerte abrazo a los dos, gracias por vuestros comentarios y buen resto (restillo, vaya...) de semana.

39escalones dijo...

Uf, cuánta cosa... La Winters, pues eso, que consiguió una filmografía más que notable para lo que el cine americano suele ser con las "no-guapas oficiales".
Y de las otras cosas, a mí el problema de "Soldados de Salamina" me parece que consiste en la innecesaria conversión del protagonista en mujer con respecto a la novela. Eso hace que la película se llene de momentos reflexivos en plan "quiero ser madre para que mi vida esté llena" que no vienen ni a cuento ni aportan nada, además de resultar postizos y de lo más evidentes.
En cuanto a "Solas", chapeau absoluto. Y sobre "Luna de Avellaneda", me temo que para mí es lo peor de Campanella; creo que lo estropea su, esta vez, desmesurado sentimentalismo.
No están mal estas cocteleras...
Abrazos.

ANRO dijo...

Amigo Manolo, empiezo por el final. De acuerdo en la fenomenal actuación de Barden....pero ¿no te parece que dos horas y media de angustia es too much? ¿no te parece que un guión tan lleno de jirones acaba por irritarte y las posibles emociones se ralentizan?... Es lo que a mí me ocurrió con esta peli. Cuando terminó la proyección salí del cine con el alma cargada y con ganas de pegarle una hostia al maravilloso director de "Babel" (Ahí sí que había equilibrio emocional)
Todo lo anterior de Iñárritu me ha gustado, "Biutiful", francamente no.
¡Qué decir de la Winter!...una gran señora del cine.
De Campanella, me gusta casi todo.
Un abrazote.

Josep dijo...

Lo pasado, pasado está... :-)

Aun estando -como no- muy de acuerdo en el aprecio a la grandísima Shelley Winters, ahora mismo me interesa más conocer de primera mano un dato que entiendo primordial para ahorrarme un buen cabreo: ¿está doblado de voz el astro Bardem en esa película lo mismo que lo estuvo en su oscarizado trabajo ? ¿O en esta ocasión se puede observar su trabajo al cien por cien?

Porque si está doblado, va a ir al cine rita la cantaora...

Agradecería el esclarecimiento, colega...

Un abrazo.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Compa ALFREDO, veo que, como buen maestro, dominas todos los "palos": apreciaciones precisas y concisas, todo un mérito. Estas "cocteleras", como bien las denominas, fueron un invento que se me ocurrió en su día para poder dar reseña breve a varias pelis a la vez, sin tener que dedicarles un texto más extenso a cada una de ellas. Igual es cuestión de retomarlas un día de estos...

Compa ANTONIO, puedo estar de acuerdo en el "pasote" de Iñárritu en cuanto a "volumen de dolor", es posible que se haya pasado algún pueblo, lo cierto es que del cine sales moralmente hecho papilla (si eres capaz de implicarte emocionalmente en la historia -en mi caso, así fue...-), pero, en mi apreciación, no creo que haya exagerado en cuanto a verismo: la realidad da para eso y mucho más. Pero, en fin, son apreciaciones personalísimas, eso está claro...

Compa JOSEP: Bardem no está doblado. Aún así, ya sé que no es santo de tu devoción; también me consta que te encontrarás algún que otro comentario minimizando su trabajo (que si es lo de siempre; que si es muy fácil brillar con un papel tan al límite; que si tal, que si cual...). En fin, allá cada cual; en este caso, sinceramente, creo que comentarios así sólo pueden obedecer a un afán provocador (por llamar la atención a base de llevarle la contra a la opinión generalizada) o a posicionamientos de otro tipo, que nada tienen que ver con el cine. Pero, bueno, tampoco voy a cebarme en ello: lo suyo es que lo veas (ahora que todavía no está "pasado"...), compruebes y nos cuentes...

Un abrazo muy fuerte a los tres, gracias por vuestras visitas y comentarios y que tengais un buen fin de semana (de cine, a ser posible...).

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