miércoles, 17 de noviembre de 2010

18 comidas (España, 2010)


Tan celebrada en otros territorios artísticos (pocas experiencias tan jugosas como una jam-session jazzística o bluesera, o un monólogo teatral que se va por los cerros de Úbeda...), no es la improvisación una invitada muy bien vista en los del cinematógrafo: escaleta, guión técnico, dietario de producción, script, marcas de rodaje; salvo en los terrenos del cine experimental y de vanguardia, todo parece conspirar en un rodaje y sus aledaños contra cualquier apunte no previsto y controlado. Por eso resulta particularmente sorprendente encontrarse con un proyecto, como el último del gallego Jorge Coira, “18 comidas”, que hace de la improvisacion —junto a una estructura formal basada en el tan en boga últimamente “cine de episodios”, o de historias cruzadas— su santo y seña identificativo: el film de Coira se presenta como un conjunto de pequeñas historias, más o menos conexas, y con la comida como temática aglutinante, en cuyo desarrollo interpretativo se da un amplio margen a actores y actrices para que desplieguen sus personajes en condiciones de libertad. ¿Señuelo —sin fundamento real— para suscitar la atención de un sector de público predispuesto a estos “guiños” experimentales, o ejercicio efectivo de riesgo? Sólo a la vista del resultado final, podremos salir de dudas.

Más allá de eso, el film de este joven director gallego, especialmente curtido en lides televisivas y no tanto en las cinematográficas, en las cuales su única experiencia previa se remonta al ya algo lejano 2004 (con “El año de la garrapata”), presenta algún otro atractivo, como puede ser el de combinar en su reparto (necesariamente coral y numeroso, en función de la arquitectura dramática de la cinta), la presencia de un puñado de actores poco conocidos fuera de su Galicia natal con el de algunos nombres ya consolidados en el panorama del cine español, con especial mención para Luis Tosar, cuya implicación, por otro lado (al fin y al cabo, también ostenta la condición de coproductor), parece extenderse bastante más allá de su mera presencia en pantalla. ¿Garantía de éxito? Difícilmente cabe esperarlo: el nombre de Tosar puede constituir un reclamo interesante, pero no dota a esta producción, sencilla y sin excesivas pretensiones, de un vuelo comercial mucho más alto del que suele estar reservado para films de este corte. Quizá la presencia de un Ferrán Adriá, o de un Argiñano, dada su temática, le hubiera resultado mucho más interesante. Cuestión de maridajes...

* APUNTE DEL DÍA: Lluvia. Poco más...
* Apuntes sobre el cine que viene LIV.-


7 comentarios:

Rose Holiday dijo...

Pues con todo lo que cuentas,incluído Tosar,espero poder verla.
Me encantan ese tipo de historias cruzadas (cito,por ejemplo,"Amores Perros") y encima si hablan de comida e improvisación (soy una maestra en el género vital aunque estudiante y mala del jazzero)...
Gracias por la recomendación.

Para este finde tengo reservada "Que se mueran los feos",ya te contaré.
:)

José Núñez de Cela dijo...

De entrada, tiene muy buena pinta, aunque es posible que tenga problemas de distribución y muchos nos quedemos sin poder verla, al menos la presencia de L. Tosar, puede ser un aliciente para los distribuidores... esperemos

Saludos

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Ojalá tengas ocasión, compa ROSE; a mí bien que me gustaría, pero me temo que es el tipo de peli que no llega a Córdoba ni por equivocacion, así esté en el reparto Tosar o la reencarnación de Cary Grant... No sé si se moverá en una línea similar a ese pedazo de película que mencionas, Amores perros (está por ver hasta dónde se "cruzan" las historias). Y no te quites méritos, que seguro que improvisas jazz tela marinera de bien. Emplazada quedas, para finalizar, a contarnos lo de Que se mueran los feos...

Compa JOSÉ, una alegría verte por aquí; bien que apuntas a los problemas de distribución, mucho me temo que ahí será donde le empezará doliendo. Tosar es una baza importante, por supuesto, pero no sé si será suficiente, en estos tiempos que corren...

Un fuerte abrazo a los dos, gracias por pasaros y comentar y que tengais buen día.

Marcos Callau dijo...

Yo creo que de no ser por Tosar poca genta cudirá a verla pero bueno, habrá que esperar los resultados que yo ya me lo espero todo...

ANRO dijo...

Lo que ocurre con estas pelis es que no suelen llegar a otras provincias, en especial a estas islas tan lejanas.
Dicho ésto, la verdad es que me gustaría verla dada mi afición a los buenos platos.
Desdeluego la presencia de los maestros cocineros patrios sería deseable en un proyecto de esta índole.
Estaremos al tanto.
Un abrazote.

Josep dijo...

Pues déjame -una vez más- llevar la contraria, amigo Manuel: la improvisación en el jazz y en el blues me chifla, como ya puedes suponer, pero en el cine y en el teatro me parece recurso de gentes con pocas ideas: son artes totalmente distintos ya que la música despierta sentimientos pero la letra, la palabra, manejan ideas y ahí la dispersión nunca es buena consejera, en mi opinión: por eso digo siempre que en cine no hay democracia que valga: manda el director y sanseacabó.

Y además, francamente, el amigo Tosar no es para mí reclamo que revista atractivo alguno: me temo que goza de inmerecida fama.

Un abrazo.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Compa MARCOS, mucho me temo que ni con Tosar va a tener esta peli un público muy amplio, igual en tu Zaragoza teneis ocasión de echarle ojo, pero no va a ser ésa la situación más habitual. Qué se le va a hacer...

Compa ANTONIO, lo de las islas me temo que es como lo de mi Córdoba: no hay "masa crítica" para productos de este corte, y no hay más vueltas que darle (al menos, por ahora). De todos modos, me da a mí que lo de la comida, pese a lo que "pesa" en el título, tampoco va especiamente dedicado a gourmets como tú, sino más bien en plan filosófico, creo. Pero lo suyo sería verla y opinar después (y no antes, que es a lo que se dedica este menda sin escrúpulos...).

Si esto fuera un partido político, compa JOSEP, está claro que tú serías eso que llaman en la jerga tertuliana el "verso suelto"; pero como este blog es un blog, y no eso otro, habrá que buscarte otro calificativo (desde aquí emplazo al E.C.H. -equipo de comentaristas habituales- a que se piense algo...). De todos modos, tu reivindicación "directorial" y denuncia de la improvisación no contradice ninguna toma de postura por mi parte: yo me limito a constatar que el de la improvisación es un señuelo fuerte del film, no valoro la circunstancia (ahora bien, entre tú y yo, y sin que nadie se entere, tampoco me termina de convencer; bueno, más bien es que no me la creo, que siempre suele ser una "falsa improvisación", algo "con pinta de", pero muy lejos, en realidad, de ello...). En lo de la inmerecida fama de Tosar, igual sí que podemos discrepar un poquito más: creo que es un muy buen actor, y su única desgracia es que es español. Si fuera francés, caminaría bajo palio y se le sacaría en procesión (incluso aquí, en España). Muy berlanguiano todo, vaya...

Un fuerte abrazo a los tres, gracias por vuestros comentarios y buen fin de semana.

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