miércoles, 20 de octubre de 2010

Elsa Pataky (o sobre físicos y talentos)

La abundante presencia en los medios de comunicación, a lo largo de la pasada semana, de Elsa Pataky —promoción obliga—, con motivo del estreno, el pasado viernes, del último film de Bigas Luna, “DiDi Hollywood”, ha vuelto a poner sobre el tapete de la actualidad, esa letanía, ya cansina, sobre los inconvenientes del atractivo físico, la dificultad que supone para el reconocimiento del talento y todas esas zarandajas que, no por mil veces repetidas, sus protagonistas dejan de esgrimir cada vez que surge la ocasión. Y ya está bien, amigos lectores, ya está bien.

El de la relación entre físico y talento siempre ha sido asunto controvertido, y que ha dado bastante juego en los territorios colindantes al artisteo, en general, y al cine, en particular: el mito, o el tópico, de la guapa tonta (del que, quizá, haya constituido Marilyn Monroe el ejemplo más señero —de su reciente reivindicación “intelectual” hablaremos más en extenso otro día...—) es tan antiguo, o casi, como este mismo invento del celuloide. Y esa queja amarga de actrices con un poderoso atractivo físico acerca de cómo dichos dones sepultaban sus facultades interpretativas (reales o presuntas), y de la que Elsa Pataky  se ha hecho tan reiterado eco en estos últimos diás pasados, también es tan vieja como el propio cine. Pero la cuestión es que se trata de una queja “tramposa”.

Porque la del atractivo físico, amigos lectores, no es una condena perpetua e insoslayable, pese a que los lamentos de sus “sufridoras” parezcan darlo así a entender. Algo tan simple y elemental como dejar de asomar la esbelta osamenta por gimnasios y centros de belleza, y una ligerísima modificación en la dieta, durante, pongamos, un mes, o un mes y medio, acaba con el “problema” de manera tan sencilla como efectiva. Y, una vez liquidado el “problema”, hala, a exhibir el talento por platós y escenarios, sin riesgo de que unas curvas deslumbrantes o unas turgencias exageradas nos impidan apreciarlo en todo su brillo y esplendor.

Pero me temo que las cosas no son tan simples; y que ese talento camuflado o sepultado, probablemente, es más presunto (y pregonado) que real (y demostrado); al menos, a tenor de lo que de él se ha podido vislumbrar todavía. Y si más de ello hubiera , no hay nada que temer: la historia demuestra que no existen atributos, por muy “fermosos” y exhuberantes que fueren, capaces de tapar talento alguno. Reparen, si tienen alguna duda al respecto, en actrices como Sofia Loren o Meryl Streep. ¿Acaso son feas, o la madre natura las privó de méritos físicos más que estimables? Pues no. Y son dos actrices como la copa de un pino.

Quizá no estaría de más, por parte de todas esas actrices (no es Elsa Pataky la única que esgrime este discurso, aunque sí una de las más señaladas) un plus de consciencia de las propias limitaciones (artísticas), sin que ello suponga el cuestionar sus esfuerzos y su afán de superación (cuando lo hay, que no siempre es el caso...), y de gratitud por poder disfrutar de un estatus profesional al que acceden, precisamente, gracias a ese físico del que tanto parecen renegar. Tampoco pienso yo que tengan que pedir disculpas por ser tan hermosas, que no es culpa suya; pero, por favor, que no nos cuenten milongas pretendidamente dignificadoras de su nivel actoral. ¿Qué les parece a ustedes, amigos lectores...?

APUNTE DEL DÍA: este último fin de semana, no hubo cine, pero el anterior, sí. Y tocó una de dibujitos: "Gru: Mi villano favorito". La crítica de La Butaca, aquí, en este enlace.

* Varietés artísticas y culturales XXI.-

27 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Yo, por mi parte, no me tomaré a Elsa Pataky como una verdadera actriz hasta que no la vea hacer de fea. Por poner un claro ejemplo me gustaría recordar el papel que protagoniza Grace Kelly en "La angustia de vivir" junto a Bing Crosby. Aquí hay dos ejemplos en uno. Bing Crosby interpreta a un cantante acabado y Grace Kelly a una mujer afeada y sumida en la depesión. Tienes razón, el "problemilla" de la Pataky ya está muy visto.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Para mí, la cuestión, compa MARCOS, no está en verla haciendo de fea, sino en verla haciendo un trabajo solvente, ya sea fea, guapa o como sea. Y si tanto le pesa el físico, que engorde treinta kilos y se siente a esperar llamadas de los productores, qué sé yo... No conozco esa peli de la que hablas, pero sí que debe estar muy, muy bien.

Gracias por el comentario, un abrazo y hasta pronto.

Josep dijo...

Es lo que tiene el famoseo, Manuel, y la poca capacidad de trabajar, esforzarse y aplicar todo ello a un talento que debería existir como razón de esa fama que más bien es una popularidad conseguida por medios artificiales y espúreos.

No he tenido ocasión de escuchar a la Pataky manifestarse conforme a lo que dices, pero hace dos días, en mi paseo nocturno con Llamp, escuchaba en la radio una crítica bastante feroz respecto a esa película que acaba de presentar y ella no salía nada bien parada tampoco.

Un abrazo.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Pues has debido andar en algún otro país ignoto, compa JOSEP, porque incluso sin seguir prensa especializada ni estar muy al tanto, yo sí que me harté de ver y oír en prensa generalista declaraciones de ese tenor -de lo que no tengo constancia aún es de las críticas a posteriori, pero, según apuntas, no están siendo muy benevolentes...-. En cuanto a distinciones entre famoseos, popularidades y demás, el problema de este caso es que no estamos ante un personaje que aspira a vivir de exhibirse en la telebasura sin más mérito que el de sus "hazañas catreriles", sino ante alguien que se dedica a la interpretación. Que me parece fenomenal que lo haga, y yo me alegro de que cuaje una buena carrera, exitosa y bien retribuida; pero, por favor, que deje de quejarse de ese físico privilegiado que es el que se la hace posible. En fin...

Un fuerte abrazo, gracias por el comentario y hasta pronto.

39escalones dijo...

Antes quizá no era así, pero hoy, con los medios de que disponemos, un actor o una actriz sí pueden influir personalmente en la imagen qu eel público obtiene de ellos. Por ejemplo, esta señorita, pese a insitir en que desea ser tomada en serio como actriz, en su web personal, recoge toda foto, portada o publirreportaje en el que aparece ligera de ropa enseñando muslamen. Obviamente, está en su derecho y, más obvio todavía, a nadie le amarga un dulce. Pero hijo, si luego quieres pasar por actriz del método, además de escaparate, y sobre todo, además de aptitudes, son recomendables las actitudes. Y saliendo en revistas de corazoneo presumiendo de novios y promoviendo de ti sin parar imágenes tuyas enseñando cachas, no es el mejor camino para que nadie te tome en serio, ni como actriz ni como persona. Y menos cuando esa superficialidad no viene avalada por sus dotes artísticas, todavía supuestas.
Abrazos, amigo.

Clares dijo...

Amigo Manuel, tanto me gusta esto que creo que voy a tomártelo prestado para que mis alumnos de 2º de Bachiller hagan un comentario crítico, si tú me das permiso. Te pasaré luego las conclusiones a que ellos lleguen, que seguro que te divertirán y hasta te ampliarán la visión. A mí me parece un post muy irónico y acertado. Mi opinión es que ni la fealdad ni la belleza ocultan el talento de nadie. Además, que cada profesión requiere una condición física, y estas son como los futbolistas, que no todo el mundo tiene el físico adecuado. Hablamos más cuando mis chicos y chicas opinen, ¿vale?

David dijo...

Yo creo que estáis equivocados. Lo del físico no es tan importante en el mundo del cine... Donde verdaderamente cuenta lo de ser guapo es en los blogs...
Un saludito.

ANRO dijo...

Me apunto a la opinión de DAvid, ja, ja, ja...¡mira que somos guapetes todos los blogueros!

Efectivamente el hecho de ser guapos o guapas no interfiere para nada en el talento. Lo que ocurre es que la gente fea se tiene que currar más el talento y la gente guapa tiene una baza a su favor.
Es cierto también lo que dice el amigo Marcos. Cuando una guapa se viste de fea e interpreta tiene un buen test por delante para demostrar su valía.
Un abrazote

Bruja Truca dijo...

Aparte del tema que expones hoy, compa Manuel, diré que me niego a ver esa película porque está hecha por dos personas cuyo valor artístico me produce dolor de estómago, uno es Bigas Luna y la otra Elsa Pataki. Se han juntado dos buenos valores del mercado de la carne. No hay quien la venda mejor, con el pretexto de hacer cine (para mí que Bigas Luna debería empezar a hacer cine porno) ni quien más ligera sea a la hora de enseñarla.

Yo suscribo totalmente el comentario de 39 escalones. Si quieres ser tomada en serio, primero tómate en serio a ti misma. Te indignas porque quieres ser una actriz seria y nadie te toma como tal pero después posas para interviú y similares con cara de salida y poca ropa. Pues hay que elegir entre que tu foto esté junto con las de las actrices serias o en taller mecánico de mi barrio.

Un abrazo y feliz jueves.

David dijo...

Anro... y tú de los más guapos, que lo sepas.

Rose Holiday dijo...

Menudo post te has currado,mi querido compadre,esto ,pa empezar.
Pa seguir te diré que has tocado un tema que a mí personalmente me toca mucho las narices,sobre todo desde que en un concierto delante de varios "pesos pesados" de la música me vinieron a decir "eres la mejor ,pero a los 37 años y con ese look no resultas demasiado comercial,vamos a esperar a que a esta otra que no lo hace ni lo hará como tú le salgan las tetas" (y lo de las tetas lo suscribo literalmente)
Para seguir,creo que una actriz lejos de su belleza o atributos,debe tener presencia,actitud,voz y fotogenia...
lo del talento se presupone ¿o qué?
está claro que la Pataky está muy buena y que no tiene muchos reparos en desnudarse para mostrar cuán fotogénica es...ahora que de actriz tiene tanto como yo de paragüero.

Elvira dijo...

Muy de acuerdo, Manuel. Yo creo que a esta chica le falta sustancia, digámoslo así.

Un abrazo y buen fin de semana

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Excelente planteamiento, compa ALFREDO; incides en un aspecto elemental, que es el de la coherencia: no se puede estar permanentemente explotando un perfil, y, cuando llega el caso y momento, quejarse de que todo el mundo te mide por él. Pues no lo explotes, y punto. Pero supongo que debe ser complicado renunciar a los beneficios y ventajas que proporciona (que, en este caso, son más que evidentes). En fin...

Qué emoción, compa CLARES: satisfacción, y mucha, es lo que me causa el que cojas mi texto para tan magnífico uso. Bueno, y responsabilidad, también, que estoy convencido de que tus chicos lo van a despellejar a modo (y de eso se trata, y bien está que así sea...). Estoy de acuerdo contigo en que el talento, cuando existe, no hay belleza que lo sepulte. El problema se da cuando escasea, como parece ser el caso. En fin, que quedo expectante, a la espera de los resultados de la "razzia" de tus alumnos sobre el texto. Ah, y felicidades por los elogios, me llenan de alegría y son todo un estímula para seguir.

Compa DAVID, genio y figura, vaya que sí. En mi caso, de todos modos, te puedo asegurar que la Pataky está, sin el más mínimo atisbo de dudas, bastante más buena que yo; claro, que igual esa circunstancia no se da en tu caso, o en el del compa Antonio. Con el cual, por cierto, parece que empiezo a observar que está surgiendo el comienzo de una gran amistad, ¿o son alucinaciones mías...? Ya me contareis, malvados...

Un fuerte abrazo a los tres, muchísimas gracias por vuestros comentarios y hasta pronto.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Compa ANTONIO, tengo que insistir; los blogueros guapetones sois David y tú (y no sé si alguno más); yo milito en el batallón de los "otros"... Ah, y no me terminan de convencer esos ejercicios de "interpretación feista", con que algunas megaguapas intentan reivindicar su talento (caso de Charlize Theron en "Monster", por ejemplo); ahí la caracterización ayuda mucho, también, a camuflar carencias. El talento se calibra mejor, creo, trabajando con tus condiciones físicas naturales, las que tengas, más hermosas o menos. Pero, en fin, son visiones, claro...

Compa BRUJA TRUCA, a Bigas Luna le tengo perdida la pista últimamente -no he visto sus últimas pelis, vaya-, pero me da la impresión de que, tras un comienzo muy prometedor (más por lo transgresor o rompedor de sus propuestas, quizá, que por su valía intrínseca, pero, bueno, eran los tiempos y circunstancias que eran...), ha terminado de echarse a un "fango cómodo", donde, como bien señalas, a base de enseñar mucha carne (como su "camarada" Aranda), todas las carencias se tapan y suplen. Y de la Pataky tampoco espero grandes cosas en el futuro (aunque, ojo, que me encantaría equivocarme, mejor para todos...).

Un fuerte abrazo a los dos, muchas gracias por vuestros comentarios y hasta pronto.

Kinezoe dijo...

A mí me parece que tú lo explicaste perfectamente. Me encanta la solución aportada en tu tercer párrafo. Es tan sencillo como eso: dejar de obsesionarse por el culto al cuerpo y concentrarse más en otros menesteres, porque, no nos engañemos, lo que la mayoría exhibe no es ni mucho menos genético al 100%...

Un abrazo, amigo Manuel, y buena semana.

Cristina dijo...

las rubias, las rubias, las rubias no son tontas!

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Desde luego, compa ROSE, si la que tú tienes es una vivencia personal del "fenómeno", motivo de más para que te endemonies con el tema -yo, afortunadamente, jamás me ví en la tesitura de tener que poner mi físico como elemento de valor en una situación así (los resultados, ya te lo puedo asegurar, hubieran sido lamentables para mí...)-. Pero me temo que es lo que las "exigencias del mercado" terminan determinando: algo no funciona bien cuando vende más la carne que el talento...

Compa ELVIRA, no sé si es, exactamente, sustancia lo que le falta, pero es probable que también, también...

Compa KINE, en el tema de los "ajustes corporales" ni siquiera me había dado por entrar (francamente, no me lo planteé), pero bien nos consta a todos que también funcionan a tutiplén. Y a mí es algo que tampoco me molesta demasiado; allá cada cual con su cuerpo. Pero, eso sí, que nadie se tire media vida en el quirófano y después venga con la gaita de que lo importante para él/ella es el interior de la persona, que el físico es algo secundario, y vainas de ese tiempo. Un pelín de coherencia, please...

Un fuerte abrazo a los tres, muchas gracias por vuestros comentarios y que tengais un bonito fin de semana.

PEPE CAHIERS dijo...

Curiosamente hace algunos días tuve la oportunidad de ver la versión de Garci "Ninette" y, la verdad que, comparada con la de Fernando Fernán-Gómez queda bastante mal parada, porque aunque los actores no son malos, los de la versión del 65 estaban sublimes. Eso si, algunos pueden justificar esta nueva versión por los múltiples desnudos que realiza la Pataky a lo largo de la película, pero reconociendo que está de muy buen ver, ¿aporta algo?.

Palmira Oliván dijo...

Manuel:

Guapa o fea, no me creo a la Pataky cuando actúa. Tampoco puedo dejar de verla, por más Garci que la dirija, como una adolescente de "Al salir de clase" (y de adolescente, poco le queda).

Cuando haga de Adela (o cualquier papel) en la "Casa de Bernarda Alba", hablaremos del gobierno... ;)

Un abrazo y buen finde, compi.

Scotty dijo...

Vaya, aquí habláis de un tema del que nunca he entendido tanta pasión: el fan/atismo por determinados actores o actrices. Concretamente, la Pataky me parece un bluff incomprensible. Aunque nunca se sabe. me pasó al principio con Penélope Cruz y ya vemos. Ahora hasta me gusta.

Un saludo.

Música dijo...

ay la falsa modestia q mala es...

Superwoman dijo...

No voy a opinar, no voy a opinar, no voy a opinar... pero vamos, es que opino lo mismo que tu y si opino la muchacha no va a salir muy bien parada...
Un supersaludo

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Compa CRISTINA, bienvenida a esta cibercasa, y gracias por tu comentario. ¿Rubias tontas? Creo que ese tópico ya está muy superado; la tontería se ha extendido más allá del color del pelo, pero no más de lo que lo podía haber hecho en otro momento. No es una cuestión de tinte, sino de talento, me temo... Ah, y ya me doy una pasadita por tu blog.

Compa PEPE CAHIERS, ese ejemplo que expones, el de la Ninette de Garci, creo que es bastante revelador respecto a lo que ha sido la carrera de Elsa Pataky hasta la fecha; ha demostrado poco más de lo que ahí mostraba (que era mucha y hermosa carne...). En fin...

Compa PALMIRA, cuán largo lo fiais, un papel en La casa de Bernarda Alba, ésas son palabras mayores. No sé si algún día llegará tal "evento", a veces llega a sorprendernos la capacidad de mejora de una persona en un campo determinado, pero, en este caso, ese recorrido de mejora habría de ser extensísimo, sin duda.

Un fuerte abrazo a los tres, gracias por vuestros comentarios y que tengais buen día.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Bienvenido a esta cibercasa, compa SCOTTY, en la que espero te sientas cómodo y encuentres contenidos de tu interés. Lo del fanatismo, los mitos, las estrellas y demás, es algo que va ligado a la dimensión industrial del cine desde casi sus orígenes, y, naturalmente, es un invento comercial fomentado y explotado por los que manejan el negocio, pero que juega con los entresijos de la naturaleza humana -que, a lo que se ve, y dados los pingües resultados del invento, se deja seducir con facilidad por ese mecanismo-. Otro tema es el objeto elegido en cada momento y lugar, y el “recorrido adicional” que dé; en este caso, parece que más bien cortito. Pero nunca se sabe, claro; ojalá dentro de algunos años podamos escribir otras cosas...

¿Falsa modestia, compa MÚSICA...? Yo me temo que se trata, más bien, de una meada fuera de tiesto. De Chanel número 5, por supuesto, pero no por ello menos meada que la del perro de mi vecina de enfrente cuando pilla la puerta de la calle... Aunque también me sospecho y barrunto que esta mujer se tiene en estima bastante más alta de aquella a la que debería aspirar por su real valía; o se ha terminado creyendo al coro de aquellos que, para poder contar con su (real) belleza, le doran la píldora glosando sus (presuntos) talentos. No sé, pero igual por ahí podrían ir los tiros. O los disparos...

Pues sin querer, sin querer, compa SUPERWOMAN, ya has opinado (y muy bien me parece que lo hagas...). Por cierto, ¿a esta mujer se le conoce en tus tierras, o allí teneis estrellas autóctonas que la eclipsen...? Porque me da a mí que los teutones son algo más inmnes a este tipo de virus (o es que igual no tengo ni repajolera idea de cómo van allí las cosas, eso sí que lo puedes dar por seguro...).

Un fuerte abrazo para los tres, gracias por vuestros comentarios y que tengais muy buena semana.

Cristina dijo...

Los cines de Barcelona no los conozco todos, pero en el últmo que estuve fue en uno que está junto a la estación de Sants viendo Toy Story 3 en 3D y casi palmo de frío.

Isabel Romana dijo...

¡Eres terrible! ¡Mira que aconsejar a las bellas incomprendidas que se pongan gordas...! ¡A buenas horas te hacía caso yo, de estar en el pellejo o en las condiciones físicas de Elsa Pataky, (que no estoy)!Oye, que ya vendrá la vejez y pondrá cada talento en su sitio. Me he divertido mucho leyéndote. Muchas gracias por tus buenos deseos.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Espero, compa CRISTINA, que la próxima vez que te dejes caer por la sala oscura no te encuentres con esos problemas "refrigerantes"; y, te insisto, me interesa mucho una clasificación tipológica de los cines, seguro que tiene su miga.

Compa ISABEL, una alegría verte por aquí, tiene su mérito con lo liada (y viajera) que andas. Bueno, tanto como recomendarles que engorden, no diría yo, pero tampoco les vendrían mal a más de una algunos cañonazos de lentejas...

Un fuerte abrazo para los dos, gracias por vuestros comentarios y que tengais buen día.

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