martes, 21 de septiembre de 2010

TODO LO QUE TÚ QUIERAS (ESPAÑA, 2010)


Cuando, en el año 2000, Achero Mañas presentaba en el Festival de Cine de Donostia su primer largo, “El Bola”, el cine español pudo esbozar una sonrisa de satisfacción y congratularse por el surgimiento de un cineasta con una mirada propia y poderosa, capaz de aunar en su opera prima lo personal (una historia de un dramatismo inusitado, cuyo material argumental era nitroglicerina en estado puro) y lo social (la cinta constituía una denuncia en toda regla de un fenómeno, como el de los malos tratos a la infancia, raramente tratados en la pantalla grande). Los méritos (extraordinarios) de la película le valieron el reconocimiento de público y crítica, además de un aluvión de premios de diversa índole, que convirtieron a Mañas en el “chico de oro”, el hombre a seguir.

No resultaba extraño, desde esa perspectiva, que la expectación ante su siguiente película fuera muy elevada. Y “Noviembre”, el siguiente título de Mañas, se vio aquejado del “síndrome del despeñamiento de la segunda”, consistente en que, tras una opera prima deslumbrante, el listón se sitúa tan alto que es tremendamente difícil superarlo: “Noviembre” era un proyecto arriesgado, en lo formal y en lo temático, y aunque, en mi humilde opinión, no resultó en absoluto un fiasco, sí que careció de la acogida de su predecesora. Y, a partir de ahí, el silencio: denso y prolongado.

Nada menos que siete años son los que Achero Mañas ha tardado en dar a luz su siguiente proyecto cinematográfico como director. Era lógico, pues, que hubiera bastante expectación ante lo que pudiera ofrecer un film como “Todo lo que tú quieras”, precedido, por lo demás, de informaciones acerca de su enfoque dramático indudablemente “apetitosas”, en la medida en que retomaba esa combinación de elementos personales y sociales con los que “El Bola” había cuajado en un film magnífico. Pero, ay, nuestro gozo en un pozo; el último film del director madrileño, más allá de algún destello puntual (por lo demás, altamente frustrante, en tanto en cuanto nos muestra lo que pudo haber sido y no fue), queda lejos, muy lejos, del nivel de sus precedentes.

Y no es un problema de falta de valentía el que aqueja a la nueva cinta de Mañas, no, nada más lejos de ello; la historia que aborda “Todo lo que tú quieras” plantea un amplio abanico de conflictos morales, personales y sociales (desde la asunción de la pérdida de un ser querido por parte de los protagonistas -es la muerte de la esposa y madre de ambos la que da pie al arranque argumental del film- hasta la conciliación de vida laboral y familiar, pasando por la desorientación en materia de educación infantil o la falta de superación de clichés en el tratamiento de las rupturas matrimoniales), todos ellos interesantes, de plena vigencia y perfectamente válidos para dotar de consistencia dramática a una trama fílmica.  Pero siempre que se haga, claro está, con un guión bien construido; y es ahí, en el guión, donde la película se “descose” irremediablemente, y pierde la posibilidad de enganchar al espectador e introducirlo en sus redes.

Son demasiadas las líneas abiertas, demasiados los meandros por los que la historia se introduce, sin que ninguno de ellos quede convenientemente abrochado; todo, a la postre, se diluye en una serie de líneas argumentales no cerradas, con la consiguiente insatisfacción. Y, finalmente, “Todo lo que tú quieras”, pasado un arranque acertado, incluso brillante, se dispara en múltiples direcciones sin llegar a concretarse en ninguna y termina generando una sensación de frustración demasiado fuerte, demasiado evidente. Una pena, porque, más allá de ese arranque, hay un acertado trabajo de ambientación, unos diálogos, en general, bien construidos, y unos trabajos interpretativos a cargo tanto de Juan Diego Botto como de la niña Lucía Fernández realmente notables, mesurados y bien dirigidos, en un ejercicio de contención que se adapta de manera excelente al tono de la pelicula. Pero falla lo esencial; falla la historia.

El cine español no anda sobrado de directores valientes y talentosos, y tengo a Achero Mañas por director dotado de ambas cualidades, valentía y talento. Reza el viejo tópico que hasta el mejor escribano echa un borrón, y por tal deberíamos tener lo sucedido con este su último film. Pero no podemos olvidar que, como toda industria, la del cine no se caracteriza, precisamente, por su piedad, y los créditos ilimitados no existen ni siquiera para las “primadonnas”: ojalá no sea esa impiedad la que ponga fin a una prometedora carrera, y tengamos oportunidad de comprobar pronto que esto fue sólo un inesperado tropezón. El autor, creo, la merece... 

10 comentarios:

ANRO dijo...

Pero Manolo, dos resbalones son mucho para una industria tan precaria como el cine español. Estoy de acuerdo contigo. La primera peli de Achero Mañas fue buena, más que buena. Estuve a punto de ir a "Lo que tú quieras·, pero comentarios, opiniones y el propio trailer me han frenado. Ahora veo que tú tambien coincides así que mi interés ha decaido al bajo cero.
Sigo preguntándome qué falla en el cine español de los últimos años. Generalmente hay poco gancho en los guiones, poca formación en los actores, artificiosidad en las situaciones y un desánimo generalizado en los potenciales espectadores.
Vuelvo la mirada hacia atrás y solo hay que nombrar a Berlanga, a Martin Patino, Jaime de Armiñán, Vicente Aranda....quyé nos queda¡ Un sobrepasado Almodóvar y poco más.
Esta es la cuestión y no creo que tenga solución inmediata.
Un abrazote.

Titajú dijo...

A lo mejor, si se dejasen de pensar en subvenciones y cosas así (por cierto, creo que hubo una película por ahí sobre Manolete que no se llegó a estrenar, ¿no? O por lo menos, yo no me enteré) y se centrasen un poco, a lo mejor volvían a hacer algo decente.
Yo no voy a gastar un euro en cine español, lo siento mucho, creo que YA NO se lo merecen.
Y eso que hay títulos memorables, de la altura de lo mejorcito de Gregory Peck (lo siento, sigo enamorada).

Anónimo dijo...

Alberto Q.

Estimado Manuel. Suscribo todo lo que pones de NOVIEMBRE (a mí me gustó pero el nivel de EL BOLA no le vino bien porque todo el mundo esperaba algo fuera de serie). Hoy en día aguanto más NOVIEMBRE que EL BOLA, lo que son las cosas...

Esta última no la he visto pero lo haré. Veo que comentas que se pierde y parece que no remata pero Achero es de los tipos que hay que seguir en este cine español nuestro, en mi opinión.

Un abrazote

Marcos Callau dijo...

No he visto ninguna de estas películas y ya pena ya porque me han dicho que merecen la pena, sobretodo "El bola". Ya te diré cuanod lo vea...

Bruja Truca dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Bruja Truca dijo...

Esa niña me da grima.
Aparte de esto, ni siquiera había oído hablar de la película, ¿le han dado alguna promoción? Empecemos por ahí. Nos saturan con "Lope", a la que no pienso ir a ver por pesaos, y de otras ni nos enteramos.
Un abrazo.

Josep dijo...

Ya vi tu apunte esbozado y esperaba leer los argumentos que manejas, Manuel, y me sabe mal, porque el cine patrio necesita de gente joven que sepa tirar del carro con fuerza: de esa película tuve conocimiento a través de la radio y la tele públicas y me pareció que ls historia, como tú cuentas, podía ser interesante: mal vamos cuando los guiones fallan, porque son la clave.

Tenía mis dudas en verla si es que se me acerca, pero ahora, después de tu reseña, que me parece muy comedida y gentil para con ese novato que ya no lo es, me parece que la dejaré, si es el caso, para el dvd o la tele.

Un abrazo.

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Compa ANTONIO, no sé cuántos son los resbalones "admisibles" para poder seguir haciendo pelis; en esto, como en casi todo esto en la vida, no a todos se les mide por el mismo rasero, ni están en igual circunstancia. Hay quien la caga treinta veces, y ahí sigue, y quien, a la primera de cambio, ya no vuelve a empuñar la cámara. Espero que no sea éste último el caso de Mañas, que me sigue pareciendo un cineasta a tener en cuenta, incluso con este tropezón. En cuanto a fallos del cine español, sigo pensando -ya lo sabes bien- que no es ni ajeno ni diferente a la situación general del cine; niego, pues, la mayor. Con causas y particularidades específicas, pues sí, claro; pero no mejor ni peor que otros cines, me temo...

Compa TITAJU, lo de las subvenciones (ojo, yo también preferiría que no las hubiera, pero porque no fueran necesarias; desgraciadamente, lo son...) es lo del gordito con labia. ¿Qué hacemos, le callamos la boca también...? Cada uno juega con aquello que puede poner sobre el tapete, y el cine español lo hace con eso. Ojalá mañana pudiera jugar con una industria que, gracias a la colonización cultural sobre medio mundo, puede imponer condiciones leoninas de modo que obliga a que se estrenen en 300 salas bodrios que, de ser españoles, no saldrían ni del cajón de la productora. Manolete, proyecto del que no tengo ni repajolera idea de cómo andará, es una producción usamericana, aunque el personaje sea tan españolísimo. Y sobre no gastarte un euro en cine español, es una decisión respetable, faltaría, pero sí que te puedo asegurar que, si con esa medida piensas que te garantizas mejor calidad en la elección de pelis, ya te anticipo que no necesariamente. Aunque no hace falta que te lo diga; leche, si eso lo sabeis todos... En fin...

Compa ALBERTO, me parece fenomenal que reivindiques Noviembre, y que pienses en ver esta última, pese a lo generalizado de las críticas negativas. Es la mejor opción: ver primero, opinar después (ojo, no siempre lo hago yo así, tampoco...).

Un fuerte abrazo a los tres, gracias por vuestros comentarios y que tengais buen día.

Anónimo dijo...

¿Pero dónde habéis leido tantas malas críticas? yo he leido en prensa y en internet muchísimas maravillosas. Creo que simplemente Achero Mañas ha conseguido enfrentar a la opinión como ya ocurrió en Noviembre. A mi me ha gustado mucho, me parece una historia fantástica, original y loca.
Y por otro lado sois unos pesados con el tema de las subvenciones, en España absolutamente todas las industrias (incluida la del cine claro) están subvencionadas. Para España la cultura que tanto despreciais es un buen escaparate fuera de nuestro país. Son importantes los futbolistas, pero también es importante Penélope Cruz o Almodovar, hacen que la gente de fuera nos vea como un pais de talento, con gente válida y eso siempre es bueno para animar a los negocios.
De verdad que es muy aburrido cada vez que lees un blog de cine o noticia de cine siempre haya comentarios sobre las subvenciones y las ayudas estatales. ¿por que seodia tanto a los del cine cuando es igual en todos lados?

Manuel Márquez Chapresto dijo...

Compa MARCOS, yo te recomendaría que vieras todas, desde luego, incluso ésta que no me ha parecido nada cuajada, pero El Bola, desde luego, es la más recomendable de las tres, sin ningún género de dudas. Es buena, buenísima; muy dura, también, eso sí...

Compa BRUJA TRUCA, la niña, francamente, en esa imagen que se ve en el cartel (no sé si será por el claroscuro, la luz, o lo que sea), da hasta yuyu, parece más una muñeca de porcelana que una cría, lo cual, por otra parte, flaco favor le hace, a ella y a la peli (te puedo asegurar que la chiquilla es un auténtico encanto, una maravilla, nada que ver con el cartel). ¿Sobrepromoción de Lope y falta de pábulo para ésta? Posiblemente, no te lo discutiré, pero, puestos a hablar de promociones, me temo que las grandes diferencias se dan en otros terrenos.

Compa JOSEP, yo tengo que seguir insistiendo: ve a verla al cine, hay quien ha sido capaz de verle una redondez que a mí no me ha aparecido, pero, aún así, y devolviendo los "argumentos allenianos", hay en ella detalles que ya la dotan de más cine que a muchísimas de sus compañeras de cartelera; pero, eso sí, a mí me parece que el guión no está bien trabado.

Un abrazo muy fuerte para los tres, disculpas por el retraso en la respuesta y que tengais una magnífica semana.

Creative Commons License
Los textos de esta obra están bajo una licencia de Creative Commons.