lunes, 9 de agosto de 2010

Killers (U.S.A., 2009) (Apuntes sobre el cine que viene XLIV)

¿EL SEÑOR Y LA SEÑORA QUÉ...?

Soy de los que piensan que toda obra artística —entendida en sentido amplio; es decir, las canciones de Georgie Dann, por ejemplo, irían incluidas en este concepto...— es contingente, no necesaria, y, por tanto, perfectamente prescindible. Pero como me consta que tal opinión no es, ni muchísimo menos, compartida por mucha gente, no me queda otra que entrar en el debate sobre la delimitación entre lo que son obras prescindibles y obras imprescindibles. ¿Y qué criterio aplicamos? Bien, veamos. Desde la perspectiva de la historia general del arte cinematográfico —ya sé, suena un poco pomposo, pero son exigencias del guión...—, supongo que el ¿95, 96, 97? por ciento de las películas que se estrenan todos los años son perfectamente prescindibles, en la medida en que nada significativo aportan al mismo. Pero ¿estarían ustedes dispuestos a rebatirle a ese batallón de mozuelas (hormonalmente, al borde del apocalipsis nuclear) que atiborran sus álbumes de Tuenti y sus fondos de escritorio con las angelicales (y no tanto) imágenes de Ashton Kutcher, la absoluta imprescindibilidad de un film como “Killers”? ¿A que no? Pues eso; yo, al menos, no lo intentaría....

Y es que “Killers”, cuya acumulación de topicazos y memeces por centímetro cuadrado de celuloide debería ser estudiada en un laboratorio, bajo un microscopio, y no en una revista de cine —tal es su desmesurado volumen—, entra de lleno en la simpar categoría de vehículo de lucimiento al servicio de la estrellita de turno —que para eso, y  no otra cosa, pone los cuartos el chaval...—, y sus “tabletosos” y “chocoláticos” abdominales, que luce tan generosa como inopinadamente, a falta de otros talentos más “técnicos” que esgrimir. Y es que a esta joven promesa, que cada día es menos joven (a la fuerza ahorcan: el reloj no hay cuenta corriente que lo frene...) y que dejó de ser promesa hace ya bastantes años (y films), confirmando que no hay más cera que la que arde, parece ser que no le basta con ser el ilustre acompañante (conyugal) de otra ex-estrella, como Demi Moore, y se empeña en pepetrar (con la complicidad delictiva de otras gentes del gremio, como la guapísima Katherine Heigl), propuestas en las que no es posible encontrar un solo átomo de talento u originalidad, quizá con el único objetivo de seguir engordando una chequera que no debe andar precisamente tísica, o de promocionar las bondades de los gimnasios angelinos. Él sabrá...

PRONÓSTICO: salvo error u omisión, como decía aquel...

4 comentarios:

Superwoman dijo...

Una peli para ver en cine mudo. Agradables de mirar si que son los dos, ?no?
Llevas una racha de escribir loca, ?vacaciones?
Un supersaludo

Manuel Márquez dijo...

Pues sí, compa SUPERWOMAN, vacaciones, aunque aún sin coger el petate (para ir a la playa unos días, vaya...). Y sí, se aprovecha para, entre otras cosas, hacer lo que más le gusta a uno, que es juntar letras (lo de escribir debe ser otra cosa, supongo...). Me ha hecho gracia, por cierto, tu "enfoque de la cuestión"; de todos modos, un producto como éste, puesto a verlo en plan chuflilla, pierde mucho sin diálogos. Y, eso sí, a estos dos sí que te los puedes llevar al lago ese del Este al que vais a bañaros: te haces voyeur a la fuerza...

Un fuerte abrazo y buen jueves de agosto.

Josep dijo...

Estamos estajanovistas, ¿eh?

Lo he leído todo, que conste, pero me detengo sólo aquí, porque ese bodrio lo tengo en cartelera este fin de semana y no voy a ir a verlo.

¿Porqué? Si no fui a ver Mr. & Mrs. Smith, ¿cómo puedo ir a ver esta? Es una mala copia de una mala copia (el original, claro, pertenece a Huston & family) y, además, la desvergüenza de usar el titulo de Killers a mi escaso entender daría para una denuncia en toda regla por apropiación indebida de un título que señala una de las mejores muestras de cine negro (y tampoco creo que haga falta señalar más).

De las otras que acompañan, antes y después, pues va a ser que tampoco...

Creo que guardaré mis cartuchos con bala de punta hueca para Salt... ;-)

Un abrazo.

Manuel Márquez dijo...

Sabia decisión, creo, la tuya, compa JOSEP. No la de comentar sólo en esta entrada, claro, sino la de no ir a ver este "pedazo de peli". Lo de denunciar lo del título por apropiación indebida supongo que ni merece la pena; sería sentar un precedente que te obligaría a tirarte toda la vida haciendo lo mismo, tal es la proliferación del fenómeno. Y balas de carga hueca para Salt; compa, empiezas a preocuparme (y no porque doña Angelina no las merezca, eso sí...).

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

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