lunes, 9 de agosto de 2010

Jugada perfecta (Just wright; U.S.A., 2010) (Apuntes sobre el cine que viene XLII)

DE NEGROS, CON NEGROS, ¿PARA NEGROS...?

No es cuestión de atractivo físico —sólo—, ni es cuestión de calidad interpretativa —exclusivamente—. Eso de la presencia en pantalla (como lo del glamour, la química; en suma, esos conceptos que, si en terreno de estadísticas baloncestísticas anduviéramos inmersos, llamaríamos “intangibles”...) es algo difícil de definir, en un plano conceptual, pero que todos tenemos muy claro cuando de lo que se trata es de aplicarlo a algún caso en concreto, con nombre y apellidos (aunque sean artísticos). Y lo de Queen Latifah es una cuestión, precisamente, de eso, de presencia en pantalla. Sin el más mínimo empacho en seguir mostrando su poderosa (y voluminosa) anatomía, totalmente alejada de los modelos estéticos (dictatorialmente) imperantes en su mundo “laboral”, pero con la misma rotundidad y magnetismo que siempre ha exhibido, aparece ahora en su última entrega, “Jugada perfecta”, una comedia romántica que cuenta con pocos avales más consistentes que los de su presencia al frente del reparto —dado que ni el resto de integrantes del mismo, ni su directora, Sanaa Hamri, son mínimamente conocidos en nuestro país—.

¿Suficiente? Es difícil que una figura que, pese a ser bastante conocida entre el público cinematográfico general, no tiene el rango de primerísima estrella, pueda, fuera de su país de origen, “tirar” de una producción de nivel medio hasta convertirla en una propuesta solvente y con aspiraciones de obtener resultados estimables en taquilla. Y más aún si la producción que ofrece, más allá de lo que evidencia su material promocional en cuanto a previsibilidad (muy elevada) y convencionalismo (otro tanto de lo mismo), parece, por el perfil y entorno de sus personajes principales, buscar, sobre todo, un nicho de público más identificado por distintivos raciales que de otro corte. Algo que, en los últimos años, parece funcionar muy eficazmente en el mercado usamericano —y ahí está el reciente ejemplo de un film como “Precious” para confirmarlo—, pero que, por motivos obvios, ofrece la contrapartida de sus limitaciones en mercados externos. Algo que aquí podremos comprobar a partir del próximo viernes...

PRONÓSTICO: pues debería ser que no...

2 comentarios:

Rose Holiday dijo...

Manuel,ayer vimos Toy Story 3.....sencillamente impresionante,gracias por la recomendación, (después de una verbena durísima a cinco horas y media de coche y sólo dormir 3 horas te aseguro que es incluso mejor:te hace despertar de admiración..;).
Una gran peli :)
Un fuerte abrazo;)

Manuel Márquez dijo...

No sabes cuánto me alegro, de verdad, compa ROSE. Ya sé que recomendar esta peli es jugar al poco riesgo, es apostar sobre seguro; pero, aún así, me llena de satisfacción el pensar que alguien que, a lo mejor, sin mi "empujoncito", se la hubiera perdido, no lo ha hecho, y la ha podido disfrutar tantísimo como lo hicimos los míos y yo (que no los pasamos en grande...).

Un fuerte abrazo y hasta pronto.

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