domingo, 27 de junio de 2010

La boda de mi familia (Our family wedding; U.S.A., 2010) (Apuntes sobre el cine que viene XXXVI)

QUÉ BONITO, TODO...

Que un género (como el de la comedia), o un apartado, o subgénero, dentro del mismo (como sería el del romance), llegue, sometido a una extraña ley de Murphy, a degradarse hasta extremos insospechados, no puede resultar, en modo alguno, un fenómeno casual: cabe suponer que confluyen en la generación del mismo, cuestiones que atañen al emisor —aquejado, desde un punto de vista global, de una falta de creatividad rayana en el encefalograma plano...—, y otras que afectan al receptor —un público cuyo nivel de exigencia, “curtido” en un consumo televisivo de dimensiones colosales, se adocena día a día sin remedio—. En cualquier caso, las consecuencias prácticas saltan a la vista (o, más bien, a la pantalla) en forma de comedias románticas incapaces de recuperar el hálito de encanto de sus precedentes clásicos (a los que, por otro lado, fagocitan sin el más mínimo empacho), convertidas en contenedores industriales de melaza mal digerida y desarrollos de guiones en las  que el tópico y la falta de inventiva campan a sus anchas y largas.

Ésas son las trazas que muestra en sus elementos promocionales diversos, un film como “La boda de mi familia”; una propuesta que, bajo el señuelo de unos componentes argumentales tan políticamente correctos como los de la interracialidad e interculturalidad, y con el atractivo que siempre proyectan figuras de gancho comercial indudable, como el oscarizado —y excelente actor— Forest Whitaker y la latina America Ferrera, nos vuelve a contar, por enésima vez, la historia de enfrentamientos y fricciones familiares que se desarrollan alrededor de la organización de una boda. Gags explotados hasta la saciedad; situaciones argumentales mil veces vistas en comedias de similar pelaje; todo un compendio, en suma, de los males que aquejan a una industria que, incapaz de reinventarse, se empeña en reincidir en fórmulas que, pese a todo, aún siguen funcionando, aunque cada vez lo hagan de forma más languideciente —así lo evidencian los discretos resultados en taquilla de este film en su país de origen—. ¿Un desfallecimiento pasajero, el signo de los tiempos? Quién sabe...

PRONÓSTICO: pues va a a ser que no, supongo...

7 comentarios:

39escalones dijo...

Pues yo estoy seguro de que no...
Abrazos

Manuel Márquez dijo...

Pues ya verifico, compa Alfredo, que seremos dos (y espero que muchos más, visto el paño...).

Un fuerte abrazo y buena semana.

PMM dijo...

Ay, pues tal como la has puesto, se me han quitado las ganas.

Josep dijo...

Leo, Manuel, unos conceptos drásticos que en tu estilo me chocan, porque tu bonhomía hasta ahora los había mantenido a raya, más propios de gentes sulfurosas como yo mismo y me da la sensación que se te está agotando la paciencia, de lo que no me alegro en absoluto, pero que comprendo muy bien, por el hartazgo que supone ver una y otra vez comedietas infames del estilo de la que anuncias.

Mira si la cosa está mal, que en "mi cine" se estrena ¡el miércoles! esa del Eclipse y la van a exhibir hasta el domingo, cuando lo habitual es cine sólo el sábado y domingo y, ocasionalmente, también el viernes.

Y seguro que llena, y me alegraré por la familia que mantiene "mi cine", pero preferiría lo mismo con idéntico resultado en otro tipo de película....

Desde luego, ni con la que avanzas ni con la eclipsada, conmigo que no cuenten.

Un abrazo.

Noemí Pastor dijo...

Siento ver en semejante payasada a América Ferrera, que tan bien estaba en "Las mujeres de verdad tienen curvas".

Anónimo dijo...

Feliz verano, Manuel.
Te echaré de menos.
Piensa que siempre podremos ponernos a dirigir pelis.
No fuiste tú quien me dijo que había que actuar ??
Jeje.
Nos leemos a la vuelta.
Besos.

(Reyes)

Manuel Márquez dijo...

Prefiero, compa PMM, que las veais (que las veamos), para comprobar si los malos presagios se confirman, o (albricias...) no, pero está claro que el tiempo escasea y hay que elegir; en consecuencia, pues eso...

Compa JOSEP,te agradezco que me atribuyas esas virtudes a las que haces alusión (templanza, bonhomía y demás...), pero veo que comprendes perfectamente que todo tiene un límite: era ir viendo trailers, notas de producción, fotos y demás, e ir encendiéndome poquito a poco... Por no hablar de lo de siempre (que ya sé que muchos de vosotros no comulgais con esta milonga...): saldrá con chiquicientas mil copias, tantas como cincuenta estrenos españoles juntos. En fin... De Eclipse, ni sé, ni quiero saber; eso es otra historia.

Compa NOEMÍ, ya sabes que en este mundillo de la interpretación, más allá de las coherencias y líneas generales que uno/a le quiera dar a su carrera, hay algo que suele imperar, y es el taco de facturas que hay que pagar todos los meses. Seguro que, con bodrios como éste, a America Ferrera se le hace el trago mucho más llevadero. Eso sí, esa peli que nombras era, ciertamente, una más que digna propuesta.

Compa REYES, ya veo que cierras el chiringuito temporalmente. ¿Dirigir pelis...? Ni de coña, creo que no sería capaz ni tras un curso intensivo de quince años. Zapatero a la Moncl...; ejto, a tus zapatos. ¿Actuar? Es lo que tiene el hablar por no callar, que uno termina dando consejos de esos de los de predicar pan y dar trigo, ya sabes. Espero que al retorno te podamos disfrutar con las pilas bien cargadas; también yo echaré de menos tu verbo anárquico, vitriólico... y bien trovado, también, vaya...

Un fuerte abrazo a los tres y que tengais un muy buen día.

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