jueves, 13 de mayo de 2010

Rosa y negro (Rose et noir; Francia-España, 2009) (Apuntes sobre el cine que viene XXX)

CINE DE COLORINES.-

Más allá de disquisiciones y debates sobre calidades generales en la producción cinematográfica actual ―asunto tan discutible como cualquier otro, y que daría para extenderse a lo largo de páginas y páginas―, sí hay algo que me fascina en este mundo (y que motiva, entre otras cosas, mi interés y mi atención hacia él), y es el de la tremenda diversidad genérica, estilística y temática que, como consecuencia del elevado volumen de propuestas que llegan a las pantallas de estreno, se puede encontrar. ¿De qué otra manera cabría explicarse que se estrene este viernes una comedia franco-española ambientada en el siglo XVI y cuyo personaje protagonista es un modisto homosexual? No me negarán que la historia pinta cuanto menos curiosa. Pues bien, ésa es la propuesta que nos llega del país vecino, y que esgrime como señuelo principal el de contar con Gérard Jugnot (en triple condición de director, autor del guión y protagonista) como alma máter de un invento en el que concurren elementos cómicos de suficiente calado como para trascender sus barreras temporales y decantarse en una historia que, por la universalidad de sus bazas argumentales, nos pueda resultar cercana y comprensible.

No será fácil que Jugnot consiga revalidar con esta "Rosa y negro" el tremendo éxito que conquistara hace no muchos años con “Los chicos del coro”, uno de esos films que, de manera totalmente inesperada, acabó no sólo arrasando en taquilla, sino que, trascendiendo los límites de la pantalla, llegó a convertirse en todo un fenómeno artístico-musical (incluyendo una extensa y triunfadora gira de los chicos de marras por buena parte de nuestro país).  Ésas son “cosas que pasan”, pero todos sabemos que no pasan todos los días. Y ni siquiera el acompañamiento, en reparto y cartelera, de un actor de tirón comercial en nuestro país, cual es el caso del inagotable Juan Diego, o la firma de la banda sonora a cargo de un autor que ya se ha ganado un prestigio importante, como es nuestro Roque Baños, aportan mayores garantías en tal sentido. O sea, que salvo que se dé una confluencia de casualidades totalmente imprevisibles, no cabe esperar grandes colas en la puerta de las salas. Pero es importante que propuestas como ésta cuajen y lleguen, porque también tienen su nicho de público y porque así, también con films pequeños, es cómo el cine se hace verdaderamente grande. ¿No creen...?

PRONÓSTICO: no sería mala opción, no...

3 comentarios:

39escalones dijo...

Tengo bastantes dudas de que esto no sea tiempo perdido, amigo Manuel. No me gustó "Los chicos del coro" (excesivamente sentimentaloide, subrayados continuamente remarcados una y otra vez hasta llorar por obligación) ni tampoco me entusiasma su protagonista. Juan Diego lo puede bordar, nunca mejor dicho...
Abrazos.

PMM dijo...

Pues por lo que dices, pinta bien, A ver si convenzo a la otra mitad.

Manuel Márquez dijo...

A mí Los chicos del coro, compa ALFREDO, tampoco me pareció una peli que mereciera tanta atención como la que concitó, pero, en fin, público manda, ya sabes. Ésta, como ya cabía esperar, ni siquiera la tengo a mano, con lo cual no es opción. Y sí, Juan Diego debe bordarlo, suele hacerlo...

Compa PMM, en tus manos está, supongo, lo del convencimiento. Y, si así es, ya nos contarás, porque a mí no me va a ser posible, ya sabes...

Un fuerte abrazo a los dos y buen fin de semana.

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