jueves, 13 de mayo de 2010

Reykjávik-Rotterdam (Islandia, 2008) (Apuntes sobre el cine que viene XXVIII)

FRÍO, FRÍO...

No hacía falta ser un lince para predecir que al calor (o, más bien, al frío...) de la saga Millonium (perdón, quería decir Millennium...), surgirían una miríada de productos, y no sólo literarios ―da miedo comprobar cómo los estantes de las librerías rebosan de productos nórdicos que nada tienen que ver con el salmón―, que, a rebufo del descomunal éxito literario de las novelas de Stieg Larsson, intentarían aprovechar el tirón de éste para llevarse su parte del pastel. Y cuando hablo de surgimiento, me estoy refiriendo, también, al rescate de producciones recientes y que, en su momento, nadie pensó en hacer llegar a nuestras pantallas. Es el caso de un film como “Reykjavík-Rotterdam”, una propuesta islandesa (esta semana parece estar abonada a los films provenientes de países en situación económica crítica...) estrenada en su país hace más de un año y medio y que, con total seguridad, de no haber mediado el éxito de la saga Salander (a cuyo amparo invoca desde su mismo cartel anunciador), jamás hubiera llegado a ser estrenada en nuestro país.

Una película que, firmada por el director Óskar Jonásson, ofrece a su público en potencia una  trama de intriga criminal que, según se desprende de la información que ofrece su distribuidora, resulta de corte bastante convencional ―lo suficiente como para que haya surgido la inevitable “adaptación usamericana”, con Mark Wahlberg en su papel protagónico (se ve que los estadounidenses, conscientes del bajo nivel de conocimiento del idioma islandés entre su población, prefieren, en vez de doblarla, hacer una nueva...)―, y que cabe esperar se desarrolle a buen ritmo narrativo y ofrezca una cierta solvencia en el nivel interpretativo de sus protagonistas (los cuales, y eso sin ningún género de duda, nos garantizan que no nos aburriremos por tener muy vistas sus caras). Pero son todas ellas suposiciones sin el más mínimo fundamento en precedentes ni de autor ni de cinematografía de origen, con lo cual, en supuesto de craso error, habrá que elevar las quejas (como se suele decir en estos casos) al maestro armero. Ojalá que no haya necesidad...

PRONÓSTICO: salvo milagro, me va a pillar lejos...

3 comentarios:

39escalones dijo...

Bueno, como creo que hay alguna distribuidora española en el ajo igual hay más oportunidades de verla. Personalmente, yo estoy harto de estos pseudo-thrillers nórdicos que prometen mucho y andan todos faltos de chicha.
Abrazos.

Noemí Pastor dijo...

Casualidad de casualidades. Estoy leyéndome el famoso libro "La isla secreta", sobre Islandia, y sale Baltasar Kormákur, que es hijo de Baltasar Samper, pintor catalán afincado allá. Te contaré cuando acabe con el librito. Besos.

Manuel Márquez dijo...

Ya me extrañaba a mí, compa ALFREDO, que esto llegara aquí, a este rincón del mundo, no mediando presencia propia de por medio. En todo caso, ya veo que no andas con el sueño perdido a la espera del "evento"; bien me consta que a tí lo de la trilogía Larsson no te llegó a hacer nada de tilín (a mí, la primera sí que me gustó; las otras dos, en fin, corramos aquello que se suele correr en estos casos...).

Compa NOE, no creo yo que sea casualidad; si tú siempre andas liada con buen producto del género, qué se te va a escapar a tí del "ramo"... Y eso, ya nos contarás, ya, una vez finiquites el empeño, cómo no.

Un abrazo muy fuerte a los dos, gracias por comentar y hasta pronto.

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