miércoles, 31 de marzo de 2010

La libertad en Internet (Metablog XXX)


Uno de los “debates-Guadiana” que más fuerza viene cobrando en las últimas semanas en el mundillo este del bloguerío –aunque con presencia también (eso sí, mucho menor) en los medios convencionales-, es el de la libertad en Internet. Tema amplio, sugerente y de calado, y en el que vienen a confluir –como en el que se suscita alrededor de cualquier tema con cierta carga de profundidad- opiniones, visiones y perspectivas de lo más variopinto: algunas, con la mejor de las intenciones, destinadas a aportar un punto de vista, un pronunciamiento basado en las convicciones y principios de quien las formula; otras, no tan bien intencionadas, y que se lanzan al ruedo con la única pretensión de defender los particulares intereses de la persona o colectivo que las propugna (algo perfectamente legítimo, siempre y cuando se explicite con claridad y previamente ese vínculo justificatorio, lo cual, desgraciadamente, no suele ser lo más habitual). Sea como fuere, el debate está ahí, y la Red “hierve” en una “olla” que, a veces, amenaza con estallar, no tanto por la virulencia de la cocción, como por la excesiva acumulación de “viandas” en su interior.

Este humilde escribiente, amigos lectores, no tiene una opinión muy formada sobre la cuestión. En primer lugar, observo que se introducen en el debate muchos elementos que no siempre, ni todos, están estrictamente relacionados con el tema de la libertad, aunque, de manera difusa, guarden alguna relación con ella. Y, por otro, tiendo a pensar, de manera bastante elemental, quizá más intuitiva que reflexiva, que lo de la libertad en Internet no guarda grandes diferencias con lo que sucede respecto a la libertad fuera de la Red: los centros de poder (eso que antaño se llamaba los "poderes fácticos"...), sustentadores de ese status quo que tan beneficioso les resulta –y encargados de hacernos el “trabajo sucio”, para que podamos dormir tranquilitos después de habernos quemado las pestañas ante la pantalla-, consienten la suficiente como para generar una ilusión de efectividad aceptable –o, al menos, como para que el producto resulte atractivo y confortable-, y verifican, con tranquilidad, que todo aquello que puede poner en solfa el estado actual de las cosas se mantiene en una marginalidad lo suficientemente minoritaria o irrelevante como para poder roncar a pierna suelta (nosotros, también, ojo...). Poco más o menos.

En todo caso, lo que más sorprendente y llamativo me resulta en la órbita de este debate no son sus argumentos de fondo (aunque también les preste atención, cómo no...), sino el tufo de ombliguismo y superioridad con el que habitualmente se maneja (o nos manejamos...). Quizá sea el fruto de un cierto sentimiento o complejo de superioridad (intelectual, tecnológica...), que impulsa a sus partícipes a considerarse (o considerarnos...) a sí (o nosotros...) mismos una suerte de avanzadilla, élite o vanguardia; también debe influir, supongo, la circunstancia de que las gentes que se mueven (o nos movemos) en este medio, suelen (o solemos) dedicarle un tiempo bastante prolongado al mismo; pero abrigo la fuerte sospecha de que los que pululan (o pululamos) por Internet, sobredimensionan (o sobredimensionamos) exageradamente la importancia y relevancia reales de este mundillo, y su capacidad de influencia sobre el cuerpo social en que se desenvuelve.

Hablando en plata, que las campanadas de fin de año en una cadena de televisión generalista de ámbito nacional, no las da Enrique Dans, sino Belén Esteban; que el personal anda más pendiente de las andanzas de Jesulín de Ubrique que de las de Fernando Berlín; o que si preguntas a pie de calle por el nombre de un par de periodistas, la proporción de quienes te mencionen a Ana Rosa Quintana o Jorge Javier Vázquez respecto a los que nombren a Nacho Escolar o Sindo Lafuente, debe andar por un 2.000 a 1, punto arriba, punto abajo. ¿Deseable, apetecible? Probablemente, no —o, al menos, desde luego, no para mí—; pero convendría no perder la perspectiva y ser conscientes de que el alcance real de Internet, incluso en el caso de esos nombres importantes y con un predicamento importantísimo en su ámbito, si se observa desde una perspectiva global, y especialmente en comparación con otros ámbitos comunicativos (fundamentalmente, la tele...), sigue siendo, a día de hoy, muy, muy limitado; y su influencia y relevancia, proporcionales a tal alcance, aunque tampoco cabe negar que con una proyección, en perspectiva de futuro, clara y fuertemente ascendente.

Así, chispas más o menos (qué bonita expresión, y qué poco se utiliza ya...), veo yo, amigos lectores, la cuestión. ¿Cómo la ven ustedes...?

(La imagen que ilustra esta reseña ha sido tomada del Flickr del usuario jlmaral, a quien le expreso mi más sincero agradecimiento, y está publicada bajo una licencia Creative Commons)

18 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Yo creo que hay mucha diferencia entre los blogs desinteresados que existen sólo por y para satisfacer una la necesidad del propio autor de escribir o intercambiar cierto tipo de cultura y los que existen para conseguir vender un producto. En los primeros las opiniones son libres pero se realizan siempre (o deberían realizarse) con el cuidado necesario de no faltar el respeto a nadie que ofrezca un punto de vista distinto. Creo que hay bastante libertad aunque siguen existiendo los blogs con censura.

Manuel Márquez dijo...

Ésa que apuntas, compa Marcos, es una de las mil y una caras de ese poliedro a que aludía al principio del artículo, aunque no sea una de las que más en candelero se encuentra actualmente. Estoy de acuerdo contigo en que la libertad actual para escribir, al menos en nuestro país, es muy alta; la responsabilidad, proporcionalmente, también, claro. Y blogs "faltones", me imagino que los habrá a espuertas, pero te puedo asegurar que, a día de hoy, aún no recuerdo haber visitado ninguno.

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

HLO dijo...

Me gusta el título de tu blog y tu forma de expresarte

Enhorabuena

Manuel Márquez dijo...

Muchas gracias, compa HLO, por tu visita, comentario y palabras tan animosas: bienvenida seas a esta cibercasa, en la que espero encuentres siempre un ratito de lectura que te merezca la pena. Se intenta, se intenta...

Un abrazo y buen fin de semana.

Josep dijo...

Amigo Manuel, veo que no te mojas mucho; el apunte que lanzas sobre la culturilla de quienes viven por y para la tele sí es una diátriba lógica, pero ya sabes que yo, que ando un tanto escandalizado, veo en el analfabetismo intereses no confesos de ese poder fáctico que pretende cercenar, poco a poco, esa libertad de expresión que se pude encontrar en internet ahora mismo: malos vientos soplan, me temo, aunque tiendo a ser pesimista, defecto reconocible y difícilmente evitable visto cómo van pintando bastos: con la excusa de proteger derechos de autor, acabarán en una censura inimaginable hace unos lustros.

Como sea, el tema va para largo, me temo.

Un abrazo.

Rose dijo...

A ver...por partes,por un lado mencionas el tema de la libertad en internet y comparas el alcance de dicha libertad-tan cuestionada sobre todo desde el fenómeno "feisbuk"-con el de la tele de este siglo.
Estoy de acuerdo contigo en que los que supuestamente direccionan los hilos de la libertades de pensamiento,obra y omisión...;) hoy día ejercen mejor su poder-llamémoslo así- desde estereotipos tipo Belén Esteban que desde la alternativa del blog,como sitio de referencia,opinión,expresión o difusión de otra realidad (debemos tener en cuenta que muchas personas no son quien dicen ser o lo utilizan para vender algo.

Yo creo que por un lado,la libertad está en poder elegir,sin más.
Yo elijo no ver la tele y cuando quiero la veo o la apago.
También elijo escribir mi blog con un perfil no irreal pero sin hacer más mención que la justa a quién soy y dónde estoy,sin mentiras,pero sin verdades absolutas,pretendiendo en todo momento no faltar al respeto/libertad de aquel/llos que me leen.
¿Quién maneja el cotarro??,¿feisbuk?,¿cocacola??quién decide qué cine veo ¿telecinco?,¿¿blokbaster??...

Como siempre,depende de la mayoría.

Yo ,que soy de esa inmensa minoría,me pongo a salvo,gracias ;)

(por eso me gusta leerte)

39escalones dijo...

En efecto, la libertad en Internet ha de tener los mismos límites que fuera de ella: la ley y los derechos de los demás que, supuestamente, ésta protege. Algunos confunden la libertad con el libertinaje. Por otro lado, si nos ceñimos al debate económico, esto es, derechos de autor, yo soy partidario de salvaguardar éstos cuando es el autor el destinatario de los mismos. Que no siempre, a menudo, casi nunca, es así. Pero vivimos en una sociedad en la que priman más los derechos de intermediarios y especuladores que los de los productores, sean agrícolas o culturales. Ése es el verdadero enemigo de la libertad, en Internet o fuera de ella, la especulación.
Abrazos.

Manuel Márquez dijo...

Compa Josep, sigues insistiendo en mi "falta de remojo" -como ya me comentabas al hilo de una reseña de Alicia en su "cibercasa" sobre el tema-, y yo, francamente, no estoy de acuerdo con esa apreciación. Tema distinto es el de si la piscina en la que me baño no es la misma en la que se baña una fracción posiblemente mayoritaria del bloguerío (cuyos postulados no comparto plenamente, por motivos que, habiendo repetido ya varias veces, no voy a reiterar...), y que, por motivos fácilmente entendibles, tiende a enarbolar conceptos como cultura y libertad para pretender el sostenimiento de una situación insostenible (aunque a lo mejor fuera deseable desde ciertos puntos de vista). Y ése es otro debate, el de la gratuidad de contenidos y su relación con la protección de los derechos de autor, que, obviamente, y aunque sólo sea por motivos "espaciales" (el hecho de que se desarrollan en este terreno, el del ciberespacio), están íntimamente relacionados (pero aún así, son distintos). En todo caso, seguiremos discutiendo del tema, cómo no...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Manuel Márquez dijo...

No era mi intención, compa Rose, establecer comparaciones entre Internet y la televisión en cuanto a su condición de "espacios de libertad", o la posibilidad de la segunda como alternativa al primero (o viceversa); la alusión a la tele se ceñía al tema de la relevancia. Pero los apuntes que marcas en tu comentario son bien interesantes, y abren vías nuevas de reflexión, a las que, quizá, haya que "meterles mano" en otra ocasión. Muchas gracias, en todo caso, por lanzarlas y plasmarlas aquí (y disculpa por el retraso en darles respusta...).

Un fuerte abrazo y buen día.

Manuel Márquez dijo...

Poco puedo objetar o matizar acerca de lo que apuntas, compa Alfredo, en un comentario que introduce, además, puntos de conexión muy agudos y certeros -y que también darían para más de una vuelta, y de dos...-. Gracias a tí, también, por aportarlos al debate.

Un fuerte abrazo y buen día.

PMM dijo...

Ese es el tema de la década y quizás del siglo, porque por lo que se ve no tendrá pronta solución. Confieso que estoy totalmente perdida porque si bien comparto eso de la libertad en internet, también defiendo el derecho a que el que se ha estrujado el cerebro para "inventar" algo, llámese libro, película, canción, o lo que sea... tiene derecho a poder ganarse la vida con ello y que otros no lo disfruten de gorra, y a día de hoy no sé cómo se puede solucionar.

Kinezoe dijo...

Me da la impresión de que se avecinan cambios, si no es a corto a medio plazo, pero cambios; la situación tal y como la vivimos actualmente empieza a no ser sostenible. Me gustaría pensar que estos cambios se van a realizar con sentido común, aunque tengo mis dudas... Está claro que una cosa es la libertad y otra bien distinta el libertinaje. Tampoco se puede pretender defender el todo-vale en la Red... Sentido común.

Por cierto, la solución no es un canon (o conjunto de éstos). Eso, más bien, legitimaría ciertas acciones o comportamientos. Complejo tema.

Un abrazo, amigo Manuel.

Rose Holiday dijo...

Tienes razón, Manuel,quizás me he centrado en comentar lo que "si conozco o manejo" del tema.
Si te fijas,hay otra comadre bloggera,Dondelohabrédejado,el link en mi blog,que también toca el tema-desde otro punto de vista-en su último post y hasta yo misma he tratado de escribir sobre ello,pero nunca encuentro el enfoque correcto.

Quedo a la espera de ese otro post,que seguro,será super ilustrativo :)

(y la peli que mencioné...:Cenizas del Cielo..,por cierto)

Manuel Márquez dijo...

No sé si de la década o del siglo, compa PMM, pero, desde luego, sí que es un tema de mucho calado, en el que, además, veo que, en lo que se refiere a la cuestión del acceso a contenidos, tenemos una postura bastante similar. Ahora bien, yo sí que creo que hay fórmulas para dar solución al problema, pero, como no podía ser de otra manera, conllevan "pérdidas" para todas las partes implicadas, y eso es lo que complica su puesta en práctica. Pero no queda otra, me temo...

Veo que, en tu caso, compa Kinezoe, también mantienes una visión bastante próxima a la que yo vengo manteniendo desde hace tiempo. Y que creo que tiene bastante lógica (aunque no por ello esté más extendida entre las voces más influyentes de este entorno). Pero, sí, cambios habrá, desde luego que sí, no puede ser de otra forma...

Compa Rose, no creo que se trate tanto de un enfoque "correcto" o "incorrecto"; te insisto, tu reflexión a mí me ha parecido muy interesante, y sí, a ver si en base a ella me animo a escribir algo (que estoy de un vago y un anárquico...). Intentaré pasarme por el blog de la compa a la que haces mención; y gracias por el apunte sobre la película, me temo que ni la he visto ni la conozco.

Un fuerte abrazo para los tres y que tengais un magnífico día.

José Núñez de Cela dijo...

Muy amplia la discusión planteada y con muchos recovecos, aristas o planos...

Creo que es difícil cambiar la a-"cultura" mayoritaria, no solo de este país sino de todos los del ámbito occidental "pseudodemocrático", no digamos en los que la libertad de expresión no es solo un espejismo, como aquí, sino algo inexistente por decreto y a lo mejor la expresividad que permite la red es un medio para ello, aunque mucha gente utiliza internet no para expresarse sino, como se ha dicho, para vender, comprar, informarse de algo (banal o trascendental), etc.
Por lo menos los que la utilizamos para opinar y expresarnos (unos mejor que otros pero la mayoría con interés precisamente por la liberta de opinión) podemos pretender que una parte de la sociedad tenga acceso a "otras cosas", más allá de la uniformidad que pretenden los medios de comunicación/control. En la medida que internet escape a esa función de los medios, tendrá su valor para muchos de nosotros.

Perdón por la extensión y por lo atropellado del discurso.

Un saludo y enhorabuena por tu blog

AlbertoPVicario dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
AlbertoPVicario dijo...

Muy interesante lo que dices acerca de la relevancia que creemos tener tanto nosotros como el mundo virtual del que formamos parte.

Muchas veces cuando hablo con amigos que no tienen cuenta en Twitter ni blog y menciono a, por ejemplo, Enrique Dans o Ignacio Escolar me miran extrañados (y supongo que pensarán que soy un tipo bastante raro)

Lo cierto es que estos nombres (especialmente el primero) son poco conocidos a pie de calle y dudo que la popularización de Internet haga que alcancen un reconocimiento público mucho mayor que el que tienen ahora.

La gente traslada sus costumbres del mundo 1.0 a la red. A quienes en televisión ven Sálvame no creo que les llegue nunca a interesar muchos de los debates que se generan en redes como Twitter...

Manuel Márquez dijo...

Compa José, bienvenido a esta tu cibercasa, y disculpas por el retraso en contestar a tu comentario, sobre cuya extensión no tienes por qué preocuparte: está bien que sea amplio y sustancioso. ¿Desordenado, caótico? Bueno, no es mucho más ordenado el artículo mío, y es que me temo que el tema da más para recovecos y "pérdidas" que para claridades muy tajantes.

Gracias también a tí, compa Alberto, por asomarte a estos pagos a dejar tu comentario. Muy interesante, por cierto, dado que creo que da totalmente en la tecla acerca de una realidad de la que los que muchos trasteamos en estos ámbitos quizá no somos muy conscientes. Pero es así, como tú lo señalas...

Un abrazo a los dos, gracias por visitar y comentar y que tengais un buen día.

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