jueves, 4 de marzo de 2010

Euforia roja (Pasión furgolera XI)

Selección española de fútbol; convicción generalizada y entusiasta de que el equipo se proclamará campeón del mundo dentro de unos meses, en Sudáfrica. A eso, en castellano antiguo, se le llama euforia. ¿Desmedida, fundada? Veamos.

Motivos no faltan para sustentar tan ilusionantes pronósticos. A diferencia de lo ocurrido en campeonatos del mundo anteriores, en los que tal condición era esgrimida alegremente (por obvios intereses comerciales, claro está) por la prensa deportiva sin más sustento que el del supuesto potencial de las competiciones futbolísticas nacionales (obviando la circunstancia, nada baladí, de que, en las mismas, los jugadores determinantes, los que marcaban las diferencias en los equipos punteros, siempre eran los de fuera....), España sí que es clara favorita para ganar el Mundial de Sudáfrica.

Lo es por su juego, de un nivel técnico muy superior, a día de hoy, al de sus más directos rivales (Brasil, Argentina, Alemania, Italia... y el “tapado” de turno, claro está), y por sus resultados, en los que no sólo asustan los números, de una rotundidad palmaria, sino la forma tan desahogada en que se han conseguido (el equipo siempre ha transmitido la sensación de no querer hacer, en ningún momento, más sangre de la estrictamente necesaria, y de que, en caso de necesidad, un pisotón mínimo de acelerador aún hubiera hecho la fosa más insalvable). Lo es porque el grupo humano que lo integra ha alcanzado un equilibrio ideal entre ambición (rayana en la codicia, en el aspecto deportivo) y sencillez (de trato, en la faceta personal), alejado de individualismos y divismos (y evitaremos nombres sobre el particular, por lo obvio). Y lo es porque la ansiedad a la que daba pie el ser portadores de la etiqueta de “equipo perdedor”, desapareció de manera definitiva gracias a un triunfo tan catártico como merecido en la pasada Eurocopa -en ese sentido, el equipo acude a Sudáfrica sin esas urgencias históricas que tanto daño le pudieron hacer, de manera clara, en ediciones pasadas-.

Pero ser favorito no es una garantía absoluta de éxito.También hay factores que pueden jugar en contra de las pretensiones de la roja, y, puestos a templar entusiasmos y situar las cosas en una posición más equilibrada, no estaría de más que diéramos un repaso a los mismos.

Para empezar, una competición cuya fase decisiva -a partir de octavos de final- se dilucida en eliminatorias a partido único, siempre arroja un grado de incertidumbre (el que aporta la introducción de un componente azaroso innegable) que nunca se puede descartar. Y no hay que apelar, necesariamente, al tópico aquel del “día malo”, porque ni siquiera es necesario un bache tan prolongado: bastan diez minutos de “apagón” sobre el campo para que el contrario te noquee con un par de goles que, con los nervios y el aturullamiento subsiguientes, no eres capaz de remontar a posteriori. O, más allá de eso, puedes, incluso, tener un buen día, en el que desarrollas tu juego al buen nivel habitual, y toparte con un rival en estado de gracia (o sea, con el “día tonto”...); algo sobre lo que se le podría preguntar a Zico, Sócrates, Juninho Cerezo o cualquier otro miembro de aquella gloriosa selección brasileña de 1982 a quien, en noches de insomnio y pesadilla, aún se le debe aparecer el fantasma resurrecto de Paolo Rossi enfundado en su casaca azzurra y escondiendo bajo la misma, cual barriga de embarazada, el balón de aquel fatídico triplete goleador con el cual quedaron sepultadas las bien fundadas esperanzas de la amarilla.

Por lo demás, la tradición histórica pesa. Y mucho. España nunca ha ganado el Mundial, ni siquiera ha jugado una final, y no es nada frecuente que un equipo sin entorchados previos, y que no juega en casa, sea el máximo favorito a conquistarlo... y lo conquiste. De hecho, esa circunstancia sólo se dio en una ocasión, en 1954, con Hungría -selección que, por aquel entonces, también había arrollado a cuanto rival se había puesto en su camino, y cuya nómina de estrellas (Kocsis, Czibor, Puskas y compañía) hacía temblar las piernas del más bragado adversario-, y ya sabemos cómo acabó aquello. ¿Puede ser, situada en una tesitura bastante similar, el caso de España en Sudáfrica?

A este humilde escribiente, bastante más “nacionalista” en materia cinematográfica que en la vertiente deportiva, no dejaría, de todos modos, de hacerle ilusión que la selección española ganara el Mundial. Porque, al fin y al cabo, uno nació donde nació, vive donde vive, y, dejando de lado un mínimo de racionalización sobre el fenómeno, siempre abriga un punto de “forofismo patrio”, quizá más fruto de un residuo sentimental infantil no eliminado que de una convicción o sentimiento íntimo maduro, pero que ahí está, y, por tanto, mejor no negar. Tampoco hace daño, claro...

P.S. Ésta va dedicada a mi compa Antonio, porque sí, ¿por qué no...?


(La imagen que ilustra esta reseña ha sido tomada del Flickr del usuario cabezadetyrco, a quien le expreso mi más sincero agradecimiento, y está publicada bajo una licencia Creative Commons)


15 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Podemos hacer un gran papel en el Mundial, tenemos equipo y nivel de juego para eso. Me agrada ver esta unión hacia la Selección española... hacen falta ejemplos así en España.

Josep dijo...

Pues si gana, gana, y si no, tampoco se acaba el mundo.

Claro que una victoria enaltecerá los ánimos patrios y vendrá muy bien a algunos en este año de elecciones: veo fotos de furgolistas y ......... cada dos por tres en la prensa del movimiento...

¡Uy, no! Que dicen que ya no existe eso...

Ya veo que te empiezas a comer el coco con lo de las imágenes, Manuel: me parece que el tema no está tan claro como algunas lecturas que tú recomiendas por ahí en el caralibro; no hay espacio ni tranquilidad para tocar el tema -y tampoco toca en esta sección- pero empiezo a pensar que hay una nueva censura mercadotécnica de ceporros ilustrados con el consentimiento de las más altas esferas que cada vez tienen la cabeza más cerca de los pies....

Un abrazo y buen fin de semana.

Manuel Márquez dijo...

Compa Marcos, me alegro de verte por aquí, por esta cibercasa: bienvenido a ella. A mí, francamente, y aunque soy muy furgolero, mucho, me gustaría más que aquello que nos galvanizara colectivamente fuera algo de más sustancia, y más relevante para nuestra convivencia como pueblo (y no niego la importancia de los símbolos colectivos, icluidos los deportivos, para esa cohesión, pero...). En todo caso, me sumo también a los deseos de que el resultado mundialista sea bueno.

Ay, compa Josep, que ya te estaba temiendo: elecciones, movimiento (y yo, con estos pelos, con los comentarios sin moderar...). Chistes malos aparte, en lo que estamos totalmente de acuerdo es en que, si no se gana, pues no pasa nada. Claro que no. Ojalá fuera la "no victoria" de la selección en el mundial del fútbol el problema más gordo con el que tuviera que lidiar este país a partir del verano, pero me temo que no. En cuanto a lo de las imágenes, tampoco creas que me como el tarro demasiado, pero sí que procuro aquello del "prevenir, mejor que curar". El tema este de los derechos de propiedad intelectual e Internet, ciertamente, es campo de minas, y de las no detectables, de las puñeteras. Pero de Alierta y Google ya hablamos otro día...

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Superwoman dijo...

Ay, vamos a tener gresca en casa... a la que un Supernene me mente a Deutschland, vamos a perder los papeles por el "mardito fumbol"...
No, es broma, por supuesto, no llegara la sangre al rio, como siempre y me mantengo muy esceptica respecto a las posibilidades de Spain, que es un poco como el Atleti de las selecciones, siempre les ocurre algo en el ultimo momento.
Un supersaludo

Corpi dijo...

Fíjate si tira esta selección, que hasta los etarras se enfundan la camiseta roja.
O ganamos el mundial este año, o no lo hacemos nunca.
Amunt Espanya.
Un saludo.

ANRO dijo...

Allá está el Josep en negativo!...Claro que si pierde pasa algo Josito, el mendas por lo pronto no tiene el 1 por ciento añadido a las perras que tengo ahorradillas.¡¡¡

Manolo, tienes que prohibir las entradas de estos tipos así de un plumazo.

Ahora en serio, creo que tus relexiones Manolo son absolutamente correctas. Yo también creo que la Roja está como nunca y que el divismo está desterrado del conjunto. Todos se acoplan a la perfección y ésto lo hemos podido ver a lo largo de todos estos años que culminaron en esa merecidísima copa de Europa.
Yo tengo esperanzas más que fundadas de que España va a estar en la final y no por jilipoyeces patrioteras. Desde pequeño he tenido muchas ilusiones en lo que es el futbol como deporte de equipo y aunque desgraciadamente hemos visto episodios lamentables yo creo que un buen ejemplo de buenos deportistas unidos es un espejo fenomenal para los chavales de hoy.
Desde luego, tal que empiece el mundial no me vais a ver el pelo(el que no tengo)
Gracias por tu dedicatoria amigo y espero que tú y tu chico esteis al pie del cañón en Junio.
Y al Josep le ponemos cerrojo al bocarro para que no sea cenizo.
Un abrazote.

Kinezoe dijo...

Yo no soy muy furgolero aunque reconozco que este tipo de encuentros me gusta verlos. Ya veremos en qué acaba la cosa esta vez. De momento, vaya todo mi apoyo para la selección ;-)

Un abrazo, amigo. Y buen fin de semana.

M.M. Clares dijo...

Aunque no soy un aficionado de primera, la pasión me va por dentro. Veo sólo partidos internacionales porque los de aquí terminan por parecerme un tostón que Freud, si viviera, calificaría como "narcisismo de las pequeñas diferencias". De momento, los único que se salen del marco son los del Barça y he de reconocer que veo esos partidos con el mismo interés que antes veía los del Madrid. Y es que soy un tibio que no acabo por definirme.

Entre tanta película, lo del fútbol me ha gustado. Es una buena combinación ésta.
Saludos

Rose dijo...

Pues al igual que tú,querido compadre....no soy futbolera y el nacionalismo lo practico más bien poco (algo en la copla,el flamenquito y la paella...y por supuesto el cine)
Pero ya puestos a pedir,que ganen,hombre,que ganen.
:)

Manuel Márquez dijo...

Compa Superwoman, no creo que vayas a tener bronca con los supernenes a cuenta de los "pataten", ya que, como rival, no los veo muy en condiciones de plantarle cara a España con garantías -dicho sea con todo el respeto, que los alemanes siempre son temibles, por lo competitivos...-. Y, en cuanto a España, también tendrías que ir sacudiéndote las cautelas: el equipo está muy, muy fuerte. Eso sí, esto es furgol, y ya se sabe...

Compa Corpi, lo de los etarras con la camiseta, en fin, cosas veredes, que dijo aquel. Y lo del ganar ahora o nunca, pues no sé, igual volverá a haber más opciones, pero también igual no seremos ni tú ni yo quienes las veremos. A saber...

Un fuerte abrazo a los dos, muchas gracias por visitar y comentar (como siempre) y hasta pronto.

Manuel Márquez dijo...

Compa Antonio, mándame algún programilla de filtrado de comentarios, y lo encasqueto aquí, para que, al menos en las entradas de esta sección, ni el Josep ni su loro puedan meter el pico. Y sí, disfrutaremos del Mundial (punto uno) y nos soplaremos unos buenos "güisquises" con ese "uno persent" (Maragall dixit...) adicional que tu banco te va a soltar tan alegremente. Lo de la dedicatoria no merece mayor agradecimiento; al fin y al cabo, tú la instigaste con tu reseña anterior...

Compa Kinezoe, si no eres muy furgolero, pero sigues viendo con regularidad a la selección, te vas a terminar enganchando: hacen uno de los juegos más espectaculares que jamás se haya visto en un campo de furgol, da gusto verlos...

Un fuerte abrazo a los dos, gracias por visitar y comentar y buen resto de domingo.

Manuel Márquez dijo...

Gracias, compa M.M. Clares, por visita y comentario: bienvenido a esta tu cibercasa, en la que hallarás siempre buena acogida y (espero que) contenidos de tu gusto. Disfrutar con las andanzas furgoleras del Barcelona actual no debería ser motivo de preocupación: es un equipo que hace un furgol de lo más apetitoso, así que bien está gozar de él más allá de querencias y banderías...

Compa Rose, no te esperaba en una entrada de este corte, pero bien que me alegro de verte por aquí. Está claro que esos "elementos nacionalistas" que mencionas, sobre todo los culinarios, bien merecen replantearse estas "neutralidades" que algunos gastamos, pero, en fin, mejor lo universal...

Un fuerte abrazo a los dos, gracias por visitar y comentar y que empeceis la semana con buen pie.

Josep dijo...

¡Que os leo!

Vaya par: como el dúo Sacapuntas, no te digo... o como Los Morancos: dos andaluces graciosillos.... ya veréis, ya... :-)

Un abrazo -de oso- para los dos...

Manuel Márquez dijo...

Creo, compa Josep, que nos podría valer cualquiera de los dos "referentes": el compa Antonio me debe sacar, fácilmente, un par de cabezas, así que no nos iría mal imitando a los Sacapuntas; y los Morancos, en fin, genios y figuras, humor fino e intelectualoide, del que me gusta...

Un abrazo muy fuerte.

Madiam dijo...

A ver si es verdad y unos dan una alegria,que este año tenemos un equipazo!! espero que no nos encontramos con el arbitro cafre de constumbre!

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