miércoles, 17 de febrero de 2010

Camino (España, 2008) (Grageas de cine LXIX)

Con motivo de la próxima entrega de los premios Goya -circunstancia que ha propiciado su pase televisivo en una cadena de ámbito nacional-, he tenido ocasión de ver aquella que fue, con un total de seis estatuillas, la gran triunfadora de la edición del pasado año: Camino, de Javier Fesser. Una propuesta, sin duda alguna, diferente, a contracorriente de las líneas más habituales de nuestro cine, y muy, muy llamativa; además de una conjunción de aciertos y fallos que hacen que su valoración final se haga muy complicada.

¿Aciertos? Lo arriesgado de su propuesta argumental, una historia centrada en un episodio de religiosidad extrema, frente al cual es difícil no posicionarse (sobre todo, ideológicamente), con rotundidad -algo que, curiosa y milagrosamente (dicho sea sin segundas intenciones...), el film sí consigue-; las magníficas elecciones de los intérpretes que integran su reparto, con especial mención para una sobrecogedora Carmen Elías (algo esperable, dado el nivel de desempeño profesional habitual de esta actriz) y una sorprendente Nerea Camacho, todo un descubrimiento, pleno de frescura, espontaneidad y buen hacer; o el tratamiento de la imagen, con una fotografía en claroscuro muy contrastado (un trabajo excelente, a cargo de Alex Catalán) que dota al relato de un clima formal muy acorde con el desarrollo de su trama.

¿Fallos? Las inserciones de imágenes correspondientes a los sueños de la protagonista, que, aun cuando puedan resultar brillantes y espectaculares en algunos casos, no terminan de encajar demasiado bien con la trama principal -contribuyendo más a cierta pérdida de ritmo que a un enriquecimiento del film-; o el auténtico desmelene con el que, a nivel de exacerbación de sentimientos, y muy especialmente en su tramo final, nos “regala” Fesser, que convierte su historia en un dramón de dimensiones colosales, de forma que, lejos de “echar el freno” en los episodios más tremebundos del mismo, parece regocijarse en colocar un ladrillo encima del acelerador, para, de tal manera, alcanzar un clímax no apto para personas de cierta sensibilidad -o, para entendernos entre nosotros, aquellos espectadores de “kleenex fácil”...-.

¿Conclusión? Un film estimable y que, probablemente, si hubiera pulido mínimamente esos excesos antes apuntados, podría haber alcanzado el estatus de película grande; ése al que tanto, tantísimo, le cuesta llegar a la mayor parte de la producción cinematográfica actual -y no sólo española, desde luego-; en todo caso, una propuesta que sitúa a Javier Fesser como un cineasta consolidado y del que caben esperar nuevas entregas capaces de aunar solvencia técnica y comercialidad, a partes iguales -algo de lo que la industria del cine español anda muy necesitada-. Ojalá se cumplan los vaticinios.

26 comentarios:

ANRO dijo...

Pues mira por donde, Manolo, esta peli la tengo pendiente y no por falta de ganas de verla.
Cuando ví el trailer pensé en principio que era un producto patrocinado por el O.D. y dije para mí "lagarto, lagarto", después me informé que nones de nones pero ya se había retirado de las carteleras. Tendré que desafiar a la Sinde para verla o probar si la tiene algún amigo. Me alegra que me hayas refrescado la memoria y las ganas de verla.
Un abrazote.

Manuel Márquez dijo...

Compa Antonio, a mí también me sorprendió, cuando la ví hace unos días, y a pesar de que referencias escritas no me faltaban, el hecho de que la obra no saliera, precisamente, muy bien parada con la visión que de ella da la peli. Y sí, merece la pena, por lo poco trillada que resulta, si se la somete al contraste de los parámetros habituales de nuestro cine, así que, total, por una vez que le dés un disgustillo a la ministra, tampoco te tienes que flagelar. Y ya nos contarás.

Un abrazo muy fuerte, gracias, una vez más, por comentar, y hasta pronto.

Dana Andrews dijo...

La verdad es que no he tenido ocasión de verla pero tenía ganas el año pasado. Ahora, tras leerte, confieso que tengo más. Creo que es una película que me llamó mucho, aunque sólo sea por la mirada de la portada. Con esa mirada se dicen muchas cosas...

Josep dijo...

¡Mecachis en la mar! La vi anunciada el sábado, creo, y se me pasó.

Muy interesante tu reseña, Manuel, aportando una visión crítica alejada de los fastos que pude leer cuando la estrenaron. Me parece que iré a comprar alfalfa al mismo almacén que Antonio...

Un abrazo.

Manuel Márquez dijo...

Compa Dana Andrews, bienvenido a esta cibercasa, en la que espero te sientas cómodo y bien acogido. La peli, más allá de lo que os cuente de ella, merece la pena, es una rara avis dentro del panorama de nuestro cine, más allá de que pueda gustar más o menos.

Compa Josep, cierto es que la echaron en la nueva TVE -o sea, sin cortes-, y sus dos horas y pico larguillo se me fueron en un suspiro. Y creo que es una buena peli, pero lastrada por sus "pasotes emocionales": un clímax narrativo de casi una hora, en fin, creo que deja exhausto a cualquiera. Cuando te tomes la ración esa de alfalfa, ya nos contarás...

Un fuerte abrazo a los dos, gracias por comentar y hasta pronto.

Viola Tricolor dijo...

Hola manuel, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices en tu primer párrafo, y con toda tu crónica, lo explicas muy bien, yo la vi hace muy poco también y cuando terminó pensé, me ha gustado ¿? Porque sí, la película me gustó pero tiene muchas cosas que me parecieron un horror, así que al final casi me la estropeó, empezando por el final, como tu comentas, que si encima fuera cierto todavía tendría alguna razón de ser pero es que no es así, me parece lo peor de la peli, tampoco me gusta la parte de los sueños, ni las del quirofano, la mejor escena eso si es una en el hospital cuando esta postrada en la cama, y le dice a su padre que porque le ha tenido que ocurrir eso a ella, es una escena sencilla, para mostrar el dolor no hace falta más, en fin que le falta pudor cuanto habla sobre la enfermedad. Me gustó mucho el papel de la hermana, con ella si se muestra más cauto, nos cuenta muchas más cosas entre líneas, y la niña claro, la historia con el niño es lo más bonito. Los padres estan bien pero a mi al final me acaban cansando, cada uno en sus respectivos papeles. En fin que podria haber sido una obra de arte pero tienen muchas cosas que la lastran, empezando por esa mania de que una peli no es buena si no dura dos horas y media. Y si, deja muy exhausta :), muy bien explicado.

Manuel Márquez dijo...

No sabes cuánto me alegro, compa Viola, de comprobar cómo coincidimos en nuestras apreciaciones sobre la peli, vaya que sí. Desconocía ese dato que señalas de que la historia real en que se basa el film no acaba como el final de éste (y no me extraña, porque, si así hubiera sido, de veras que resultaba poco verosímil, qué barbaridad de final...). De todos modos, el autor es muy libre de introducir en su guión la situación dramática que más le apetezca. Eso sí, creo, francamente, que se le fue la mano...

Un fuerte abrazo, gracias por comentar y que tengas buen día.

PMM dijo...

Coincido plenamente contigo, compa Manuel. Hay cosas que sobran y por sobrar hacen que le pierdas un poco el gusto a la película. Pero nadie le quita la valentía de al menos tratar el tema de la forma que lo ha hacho

Elvira dijo...

Pues sí, la película critica el o.d. sin cebarse, sólo mostrando la situación para que el espectador saque sus conclusiones, bastante evidentes. Y lo mejor para mí los actores, lo hacen muy bien.

Buena reseña, Manuel.

Un abrazo

Manuel Márquez dijo...

Compa PMM, más que valentía, casi temeridad, diría yo; había momentos en que no me podía creer que Fesser se atreviera, con tal osadía, a plantear ciertos aspectos -los más escabrosos- del Opus. Bravo por él, desde luego...

Compa Elvira, a mí también me parece que los intérpretes están magníficos, y que Fesser, lejos de regodearse, ha planteado esa vertiente crítica con mucha mesura formal (el tremendismo lo dejó para los aspectos emocionales, vaya...).

Un fuerte abrazo a las dos y gracias por pasar y comentar; que tengais buen día.

Carol Guerra Hidalgo dijo...

No la he visto todavia pero tiene muy buena pinta. BESOS AMIGO.
Mi foto de los jarrones es en Portugal, en Faro si no me equivoco.

Manuel Márquez dijo...

Gracias, compa Carol, por pasarte una vez más a comentar: la peli, además de por sus valores generales, a tí, como fotógrafa, te va a resultar muy atractiva, porque su tratamiento de la imagen es muy, muy depurado. Y te agradezco la información sobre la localización de la foto; ya decía yo que no me sonaba un escenario así en nuestra ciudad...

Un fuerte abrazo y buena noche.

Clares dijo...

Hola, Manuel. He dejado el comentario a tu crítica de esta peli al final, porque aún diría yo que la estoy procesando. No la vi en su momento por prejuicios, lo digo claramente. Me espeluzna esto del Opus. La gente me hablaba bien y me decía que no era lo que me imaginaba, pero yo, que encima soy perezosa para salir de casa, al final no fui. Aproveché que la ponían en la tele y la vi, menos mal que un bloguero, Miguel Ángel, me avisó. Y me alegro mucho de haberla visto. No me parece una película para marcar época, pero me dejó estupefacta en algunos aspectos. En efecto, el director no se posiciona, y trata de hacer algo de lo más equilibrado y objetivo. Digo "trata" porque está en el filo, ya que queda claro todo el proceso de manipulación de la madre y de la Obra, y cómo interpretan a su modo los sucesos y las palabras. De acuerdo contigo en los interpretes, están inmejorables; en la fotografia, en la dirección, en el guión. Sólo que a mí los sueños de la niña no me molestaban, porque representan precisamente esa parte a la que nadie tiene acceso y por tanto no puede ser manipulada de ningún modo. Es la reserva que todos tenemos intacta. No me pareció mal incluirlos. Ya ves, yo que soy una sentimentalona, no lloré en ningún momento; la muerte de la niña no podía ser de otro modo tal como venían las cosas. Sólo me emocioné en un momento del padre, cuando se rebela, de un modo débil, contra su mujer. Ese personaje me pareció perfecto, redondo, con sus contradicciones y sus sentimientos, y eso que apenas habla. Menudo mérito tiene ese actor. Para terminar, que me gustó muchísimo, pero que me ha abocado a muchas reflexiones, lo cual a lo mejor era la intención de Fesser.

Manuel Márquez dijo...

Pues bien está, compa Fuensanta, que para el final lo hayas dejado, porque vaya comentario sustancioso y nutritivo, de los que aportan "chicha" a la reseña previa, vaya que sí... Nada que objetar a tus apuntes, dado que vienen a coincidir sustancialmente con lo expuesto en la crítica; eso sí, me parece muy bien que subrayes la tarea de Mariano Venancio, que, con su contención y su intensidad, sabiamente mezcladas, le da a su personaje una profundidad tremenda. Me alegro de que también te haya gustado, y, desde luego, ojalá films como éste sirvan, entre otras cosas, para que nos desprejuiciemos todos (yo, el primero...) a la hora de elegir pelis...

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

39escalones dijo...

Tengo dudas en cuanto a ese desmelene morboso-sentimental que comentas, no estoy seguro de que sea un error. Por otro lado, el mayor acierto para mí es el extraordinario paralelismo que se consigue entre la trama principal y la estructura clásica de los cuentos infantiles, con sus arquetipos y sus mecanismos narrativos puestos en su sitio. Personalmente, sí me parece una película grande.
Abrazos y buen finde.

Manuel Márquez dijo...

Fantástico: dos párrafos ya escritos, y comentario al c... Ay, esto del Blogger... En fin, volvamos al ajo. Por partes, compa Alfredo. Lo del "error", quizá se trate de una falta de propiedad al definirlo, desde el punto de vista técnico; al fin y al cabo, se trata de una opción autoral, te puede gustar más o menos, pero error, lo que se dice error, quizá no quepa hablar de tal (eso sí, yo sigo pensando que Fesser se pasa ochenta mil pueblos, y a mí me hubiera gustado algo más contenido emocionalmente). En cuanto a lo de película grande, uf... Creo que podemos partir de la base de que el concepto "película grande" es bastante, como diría yo, voluble, y, aún suponiendo que lo tuviéramos establecido conforme a un canon mensurable y verificable, aún habría que ver qué pelis entran en él (y cuáles, naturalmente, no). Desde mi particular entendimiento de lo que es una película grande (que, a buen seguro, no coincidirá con el tuyo), Camino no lo es. Una buena peli, sí; bastante buena, si me apuras; pero grande, grande, no. Pero eso es lo que te cuento hoy. Igual hablamos dentro de un par de años, y vete tú a saber...

Gracias por el comentario, un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Kinezoe dijo...

De haber estado un poco más comedida en el aspecto emocional creo que habría sido un producto más redondo, pero yo no la vi tan polémica como la pintaron en su día. Eso sí, triste es lo suyo...

Confío en Javier Fesser como cineasta. Tiene técnica y sabe contar historias. Ya veremos qué es lo próximo que nos regala...

Gran post. Un abrazo, Manuel. Y buen fin de semana.

Manuel Márquez dijo...

Muchas gracias, compa Kinezoe, por tus animosas palabras, son un buen estímulo para la tarea. Y ya veo que coincidimos, tanto en los excesos emocionales de esta peli como en la confianza de que Fesser está perfectamente capacitado para futuras entregas del máximo interés; ojalá lleguen pronto y aquí estemos (si el universo no se extingue antes...) para disfrutallo...

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Rose dijo...

Oye...y las ganas que tengo de ver esta peli y que nunca se me ocurre!!!
y es que entre que veo poco la tele y que no me paso por el videoclub....en fin,gracias por la recomendación,en cuantito la vea te comento ;)

Noemí Pastor dijo...

Vaya. No la vi en su momento (la Obra me toca de cerca), aunque me gusta Fesser, y ahora me pica la curiosidad. Esperaré al próximo pase televisivo.

Luisa Tomás dijo...

No la he visto. Creo que no voy a poder con ella. Hay cosas que me superan. Pero te leo con interés.Buen post, compa

Manuel Márquez dijo...

Por el videoclub, compa Rose, no sé si vas a tener ocasión de pillarla (pero, ¿todavía hay videoclubs...?), pero en la tele, una vez estrenada en días pasados, supongo que no habrá problema en pillarla en sucesivas reposiciones. Y ya contarás cuando la veas, creo que es una propuesta bastante interesante.

Compa Noe, ya digo, no creo que ese próximo pase televisivo se demore demasiado; y creo que te va a sorprender la propuesta, porque es muy llamativa. No sé hasta qué punto te toca personalmente la obra, pero, desde luego, la visión que Fesser lanza sobre la misma, sin el más mínimo aspaviento ni trazo grueso, es tremebunda.

Gracias, compa Luisa, por visita y comentario. Bueno, es una peli dura, a qué negarlo, pero creo que merece la pena el esfuerzo, porque calidad no le falta.

Un fuerte abrazo a las tres y que tengais buena semana.

ganar en internet dijo...

A mí también me parece que los intérpretes están magníficos, y que Fesser, lejos de regodearse, ha planteado esa vertiente crítica con mucha mesura formal (el tremendismo lo dejó para los aspectos emocionales, vaya...).
un saludo

ropa para bailes dijo...

Habia leido otra review de esta pelicula haceu tiempito, y aun la tengo pendiente de ver, creo que lueo de leerte este fin de semana me hare un lugar,lo dudaba por lo controvertida de la historia pero creo que hay cosas que no por controversiales uno debe dejarlas de lado.

online subtitulada dijo...

He tenido la oportunidad de verla, reconozco que hubo momentos donde me aburrí, pero sinceramente en general le doy un ocho.

RB dijo...

Acabo de ver esta película en DVD después de tenerla guardada unas semanas. Al principio me pareció que iba a ser una cursilería de vida y milagros, pero en seguida me di cuenta del trato cinematográfico del personaje de la madre y empecé a entender que, aun admitiendo cierto respeto a la fe católica, las intenciones de Javier Fesser hacia OD no eran en absoluto benignas, y con razón. Esta película demuestra perfectamente el abuso de una criatura inocente por adultos ciegos a su propia hipocresía, y, como tal, empezó a gustarme. Es verdad que algunos aspectos del argumento resultan tópicos poco perdonables, pero, dado el carácter al fondo satírico de la obra hacia casi todo que no sea radicado ni en lo concreto y ni tampoco en los deseos y experiencias naturales de una adolescente, sea el exceso de religiosidad sea el romanticismo exagerado que la acompaña, la simpatía que desarrolla acerca de la protagonista acaba justificándolo. Seguiré con interés la carrera de Javier Fessner, tanto como de Nerea Camacho.

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