lunes, 9 de noviembre de 2009

EL ESPÍA QUE SURGIÓ DEL FRÍO (THE SPY WHO CAME IN FROM THE COLD; GRAN BRETAÑA, 1965)

SINOPSIS ARGUMENTAL.-

Alec Leamas es un agente del servicio secreto británico destinado en Berlín –zona americana-, desde donde controla a los agentes infiltrados en la zona soviética. Allí asiste a la eliminación de Peters, un agente doble, bajo las balas de la policía germano-oriental, y, tras ese episodio, retorna a su país para un periodo de descanso. Durante este lapso, se hará pasar por un desempleado, que se ocupará temporalmente en una pequeña biblioteca, donde conoce a Nan, una chica afiliada al Partido Comunista que se enamora de él perdidamente y con la que emprende una relación sentimental. Pero el descanso de Leamas durará poco, y bien pronto tendrá que embarcarse en una nueva operación, en la cual, supuestamente, y haciéndose pasar por un traidor a su país, habrá de procurar la eliminación de uno de los máximos responsables de los servicios de espionaje alemanes del Este. La jugada resulta bastante más complicada de lo que parecía en un principio, y Leamas se irá viendo envuelto en diversas vicisitudes que darán a la operación un giro completamente inesperado...

RESEÑA CRÍTICA.-

Cabría suponer que la transposición a la gran pantalla de una novela de género tan cinematográficamente agradecido como el de espías, no debería ser tarea de especial dificultad: por un lado, a las alturas históricas en que esta película fue realizada, los precedentes eran más que abundantes, y las claves del género estaban más que consolidadas; y, por otro, el contar con un material argumental de consistencia más que acreditada (no en vano, estamos ante uno de los grandes clásicos de la narrativa “negra”), garantizaba un punto de arranque para el guión altamente prometedor.

Pero, al igual que sucede con la trama de este
Espía que surgió del frío, las cosas no siempre son tan sencillas como parecen, y es preciso eludir ciertas trampas, esquivar ciertas dificultades, para que el empeño llegue a buen puerto: básicamente, se trata de desarrollar el hilo argumental con claridad suficiente –no hay que enrevesar lo ya enrevesado, sino, mas bien al contrario, clarificar al máximo los puntos más oscuros-, y de elegir la encarnadura actoral más adecuada para dar vida a personajes sobre los cuales el imaginario colectivo lector –el juez más riguroso de este pleito...- ya tiene un prejuicio profundamente arraigado.

Tanto en un aspecto como en otro, el equipo de producción de este film realiza una tarea de absoluta solvencia, y salva con total elegancia ambos escollos sin despeinarse lo más mínimo, consiguiendo un resultado final, si no excepcional, sí bastante notable: nos encontramos ante una película seria y sólida, cuya trama nos engancha de un modo natural e imperceptible y que desarrolla su historia sin sobresaltos ni alharacas, de manera tremendamente efectiva.

El director, Martin Ritt, un hombre que había sido perseguido por las hordas mccarthystas, y cuyos orígenes se sitúan en el mundo de la televisión, desarrolla un trabajo sobrio, sin la más míníma concesión al deslumbramiento visual –planificación totalmente estandarizada, en un blanco y negro muy bien conseguido, que traslada muy gráficamente el clima de frialdad y sordidez en que se desarrolla la historia-, conforme a su línea de trabajo habitual: despliega con eficacia un guión muy bien trabajado por Paul Dehn –autor británico con alguna experiencia en el género del suspense, y que posteriormente desarrollaría la práctica totalidad de los guiones de las secuelas de la saga simiesca, iniciada con
El planeta de los simios-, que no se despega en lo más mínimo de su referente literario, y desarrolla en una narración perfectamente lineal toda la trama contenida en el mismo, marcando con precisión un ritmo que ayuda a seguir sin mayores dificultades los constantes retruécanos argumentales a que la historia se ve sometida. El primer escollo quedaba, pues, perfectamente salvado.

Para el segundo, Ritt tuvo la inmensa fortuna de contar con un hombre que, en aquel momento –muy poco antes de que iniciara su desbocada huida hacia el precipicio de alcohol y desequilibrios emocionales permanentes en que su vida se habría de convertir-, se hallaba en auténtico estado de gracia interpretativo: Richard Burton. Su trabajo como Alec Leamas, ese espía frío e hiératico, tan eficaz y entregado a su trabajo, como torpe e inexpresivo a la hora de afrontar sus relaciones personales –paradójicamente, con serios problemas también con el alcohol: ¿una relación premonitoria...?-, es de un nivel excelente, y le valió, con toda justicia, una nominación al Oscar como mejor actor principal (aunque el gato al agua se lo terminara llevando Lee Marvin, por su trabajo en el western cómico
Cat Ballou). Particularmente destacable es el punto de distanciamiento y frialdad que Burton sabe establecer con sus miradas, una herramienta interpretativa que el británico utiliza de manera absolutamente magistral, convirtiéndose en su principal arma expresiva. En cualquier caso, también cabe reseñar que estuvo perfectamente secundado por el resto de intérpretes, entre los que habría que destacar a los dos alemanes confrontados (Peter Van Eyck, como Mundt, y Oskar Werner, como Fiedler) y a su partenaire femenina, Claire Bloom, cuya candidez pone el contrapunto tierno y amable a ese mundo plagado de violencia soterrada y sordidez extrema en que se mueven todos los personajes vinculados a los servicios de espionaje.

No nos encontramos ante una película brillante, es cierto; pero El espía que surgió del frío constituye un ejemplo más que digno de buena película de género, con valores más que apreciables y que garantiza un buen ratito de cine, para todo amante de las historias de suspense, sin el más mínimo margen para el aburrimiento. Avales más que suficientes para calificarla positivamente, y recomendarla sin ningún género de dudas a los fieles seguidores del género.

28 comentarios:

Clares dijo...

Pues ya ves, Manuel, qué oportunamente publicas esta crítica, porque es la fecha de la caída del muro de Berlín, cuando los espías dejaron de surgir del frío para empezar a surgir de las arenas de los desiertos. Nos hemos comprado una tele enorme, enormísima, así que ahora nos encanta vovler a ver películas que ya vimos o clásicos que se nos escaparon, asi que tu recomendación viene muy a punto.

Manuel Márquez dijo...

Pues ya ves, compa Fuensanta: me consta que va a sonar a boutade, pero te puedo asegurar que no había caído en la coincidencia que señalas (y no será porque no están dando bien la matraca los medios con el tema...). Eso sí, coincidir, ha coincidido. Y espero y deseo que disfrutes enormemente de esa enorme tele: así da gusto ver las pelis, vaya que sí...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Josep dijo...

Aparte de la coincidencia oportuna, me alegro de haber leído esta estupenda reseña de una película que vi en la tele hace taaaanto tiempo que ya casi ni recuerdo; en mi memoria queda como una excelente película de espías, de las que podríamos llamar "seria" en contraposición a productos como Bond y similares.

Justo ayer repasaba un episodio de la serie Calderero, Sastre, etc. del mismo John Le Carré y pensaba que este tipo de narraciones del mundo del espionaje soportan mucho mejor el paso del tiempo.

Gracias, pues, por recordármela con tanto sentimiento: directa va a la lista de recuperables.

Un abrazo.

Superwoman dijo...

Le Carre siempre grande... esta no la he visto, pero hace poco pillamos "The constant gardener" y aun tengo los pelos de punta...
Un supersaludo

Manuel Márquez dijo...

Efectivamente, compa Josep, recuperable; quizá sea ése un buen término para calificar a este film que, sin ser algo grandioso, sí que es un producto bastante digno y merecedor de un visionado -bien me consta que lo disfrutarás-. Gracias, una vez más, por tu constancia y fidelidad "comentadora"...

Compa Superwoman, Le Carré es uno de esos referentes sòlidos y siempre fiables (curiosamente, yo no he leído casi nada suyo de su producción más antigua y sí, en cambio, sus últimas novelas, en las que se adentra en territorios más políticos, por decirlo de alguna manera...). El jardinero fiel, efectivamente, es eso que solemos llamar un "peaso" de película, sin duda alguna. Gracias también a tí por lo mismo; fidelidad comentarista a prueba de todo...

Un fuerte abrazo a los dos, y hasta pronto.

39escalones dijo...

Fíjate que ésta no la he visto, y me alegra que la recuperes aquí con esta brillante disección porque ya se me había pasado apuntarla en la lista de pendientes; y eso a pesar de que la novela me gustó mucho (aunque la leí en una madrugada de resaca...).
Abrazos.

ANRO dijo...

Estoy de acuerdo con Clares y este comentario sobre "El espía que surgió del frio" viene totalmente al pelo.
Como muy bien dice Josep sobre la serie "Calderero, sastre etcc" también basada en un relato de le Carré, "El espía que surgio ..." es el contrapunto a las pelis de James Bond. En John le Carre el mundo del espía es gris y frío (de ahí el título) y nada sofisticado como el de su oponente.
Hay una curiosa anecdota sobre esta peli. El guión se corresponde casi punto por punto con la novela excepto en el nombre de la chica que en la novela se llama Liz Gol y en la peli Nan Perry. Pues bien fue una exigencia de Burton para que no se vieran paralelismos con su entonces mujer "Liz" Taylor. ¡Curioso!
Por otra parte tu comentario es excelente y pone en situación perfecta a quien se proponga a visionar el film, cosa por otra parte totalmente aconsejable.
Un abrazote

ares dijo...

Gran película

De Amor Lucia dijo...

La he visto por primera vez hace 2 semanas y hoy estuve buscando información y una reseña crítica. Y bueno agradesco enormemente tu tiempo escribiendo la reseña, me ha gustado mucho. Me ha reafirmado mi contraposición por el moralismo y los valores cinematográficos, creo que el cine debe ser desgarrado, puro y animal.

Viola Tricolor dijo...

Hola, que casualidad que esta mañana leyendo unos babelias retrasados he dado con un artículo de Boyero hablando de literatura de espías y de paso de pelis y hablaba de la serie que comentais de Le carré de la que nunca habia oído hablar y que he apuntado. Así que apuntaré ésta también que no se si la he visto.
Lo he encontrado, es que me ha parecido muy interesante para estos dias de inviernos que se nos avecinan.
Un placer leerte Manuel, que por cierto hoy te he leído por partida doble :p ...
Besos.

Pabela dijo...

Vaya no soy muy adepta a las pelis de espionaje, no sé bien porqué...ni siquiera la figura de James Bond me satisface pero he de decirte que con tu reseña vaya si dan ganas de echarle un vistazo!
Un abrazo Manuel.

Manuel Márquez dijo...

Compa Alfredo: es probable que leerla en una madrugada de resaca reforzara su disfrute, más que mermarlo; la atmósfera brumosa y el ambiente frío se ajustan bastante a las sensaciones corporales asociadas a tal estado. Pero tampoco estaría mal que la peli la vieras bien sobrio: seguro que la disfrutas...

Compa Antonio: no puedo más que agradecerte que, como ya es costumbre en las majestuosas reseñas "históricas" de tu blog, aportes informaciones interesantes y jugosas que completan la reseña. Burton y sus "burtonadas": vaya crack...

Gracias también a tí, compa Viola, por aportarnos el artículo de Boyero (a ver si tengo ocasión de echarle ojo, ya sabes cómo andamos); y por la "doble lectura" (ya te diré algo en tu "cibercasa"): sabiendo que andas bastante liada, y con muy poco tiempo, más valoro el detalle de que pases por aquí, leas y comentes...

Compa Pabela, te puedo asegurar que, en línea con lo que ya han apuntado comentaristas precedentes, ésta no tiene nada que ver con las de Bond, así que es muy probable que si tus reparos al género vienen por esa referencia, puedas disfrutar con ésta perfectamente.

Muchas gracias a todos/as por los comentarios y un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

Alberto Q.
www.lacoctelera.com/traslaspuertas

Yo no la he visto pero queda anotada aunque ya aclaras que no es brillante.

Genial el póster del filme, por cierto.

Saludos, Manuel.

Vivian dijo...

No he visto esta película, pero después de leer tu magnífica entrada la apunto para verla, conseguiste despertar mi curiosidad e interés, además Richard Burton siempre me ha parecido un gran actor, cuya ajetreada vida fuera de la pantalla ha eclipsado, en parte, su carrera como actor.

Me gustó mucho tu blog, todo un descubrimiento, seguiré pasando, y, con tu permiso, te enlazo en el mío.

Saludos

Manuel Márquez dijo...

Compa Alberto, gracias por pasar por aquí; y tienes razón en lo que apuntas, el cartel está verdaderamente guapetón, muy de estética sesentera, pero bastante interesante, cierto.

Compa Vivian, bienvenida a esta tu cibercasa, y me alegro un montón de que te haya gustado lo que por aquí has encontrado: pásate cuanto quieras, que siempre hallarás buena acogida y una compaña (toda esa caterva de comentaristas que nos preceden, y que son los que lo que le dan a este invento su mayor interés) la mar de estimulante. Y muchas gracias por ese enlace, para el cual no sólo tienes mi permiso, sino mi gratitud (además de su justa correspondencia, y no por reciprocidad, sino por méritos de tu casa...).

Un fuerte abrazo a los dos y buen fin de semana.

Jesús Angel Ortega dijo...

Que tal Manuel!
Que magnífica película has elegido en esta ocasión.
la verdad es que no me canso de visionarla de vez en cuando. La ví la última vez hace unos dos meses, y la verdad es que no me aburre.
Burton está sublime en su interpretación y es cierto que su papel parece que sea premonitorio de su penosa vida privada posterior.
En cualquier caso un magnífico filme de espionaje, con el telón de acero y sus polos opuestos de fondo y con unas interpretaciones muy dignas y creíbles.
En definitiva un peliculón.
Enhorabuena Manuel por esta acertada reseña a esta película imprescindible del género de espionaje, como muy bien dicen por aquí, "serio".
Un abrazo.

Isabel Romana dijo...

Pasé a darte un abrazo, querido amigo. Últimamente voy un poco de cabeza y aún sigo así. Besos.

Manuel Márquez dijo...

Compa Jesús Ángel, qué alegría verte de nuevo por aquí, y más aún si constato que esta peli es una de las que te gustan especialmente. A mí quizá no me entusiasma tanto, pero no dejo de reconocerle sus valores y, sobre todo, como tú bien señalas, la extraordinaria interpretación de Burton.

Compa Isabel, ¿qué quieres que te diga? Todos, o casi todos, andamos poco más o menos; me imagino que tú ahora, con el libro, más de lo habitual (por cierto, qué alegría, y qué ilusión me hace ahora recordar aquella entrevista para Ciberanika...).

Un fuerte abrazo a los dos y hasta pronto.

Apesardemi dijo...

Me encantaba el binomio cine de espías-guerra fría. El tema dió buenas películas. Ésta me gustó mucho.

Un abrazo, compa.

Manuel Márquez dijo...

Me alegro, compa Apesar, de que la opción te resulte satisfactoria. La verdad es que la combinación daba (y da aún) mucho juego, y garantiza, en el peor de los casos, un buen entretenimiento.

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

keko dijo...

Estupenda reseña, es una pena que no hagan películas como las de antes, aunque siempre hay excepciones.

un saludo

Keko dijo...

Por cierot este blog es estupendo, enhorabuena

walter disney dijo...

Apesardemi, las pelis de Bourne son un genial ejemplo de que es posible seguir haciendo muy buen cine en este género aunque haya terminado la guerra fría.

Cirujano Plastico en Cali dijo...

Me parece un muy buen articuloe incluso sugeriria que se sigan trabajando este tipo de temas y de peliculas asi alla terminado hace muchisimo tiempo la guerra fria.

"SEO in London" dijo...

Pues lamentablemente no he visto el film, pero esta reseña junto con los comentarios a favor ha despertado mi interés. Les prometo que en mi siguiente comentario daré mi opinión al respecto.

luna nueva rmvb dijo...

supuestamente la habia visto, pero no me acuerdo muy bien :(

frases de desamor dijo...

buen articulo, me dejaste sorprendido!.

Novasoft dijo...

Perdón la consulta, no vi, pero ¿de qué año es la película? Parece vieja. Tienes idea dónde se pueden conseguir?

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