lunes, 14 de septiembre de 2009

HOMBRES INTRÉPIDOS (THE LONG VOYAGE HOME; U.S.A., 1940)


SINOPSIS ARGUMENTAL.-
A través de diversos episodios, basados en piezas teatrales de John Irving, asistimos a las peripecias de la tripulación del Malcairn: sus ocupaciones y preocupaciones, sus anhelos, sus pequeñeces y miserias... Un juego de relaciones marcado por la disparidad de las personalidades de los integrantes del grupo, y por las pautas de comportamiento que impone la vida a bordo (en contraposición a las que rigen en su vida en tierra, totalmente diferentes), retratado con pinceladas breves y vigorosas.
RESEÑA CRÍTICA.-
En una filmografía tan ingente en volumen como lo fue la del maestro John Ford, hubo cabida para todo tipo de temáticas y enfoques, no obstante lo cual cabe apreciar ciertas líneas predominantes, que son las que marcan su impronta y las que la hacen perfectamente etiquetable y reconocible. En ese sentido, Hombres intrépidos no encaja plenamente en el marco más tipico del universo fordiano, pero tampoco se aleja excesivamente de las coordenadas en las que el sabio Jack se movía con mayor comodidad.
Aquí nos encontramos con un grupo de marinos, marcado por su identidad colectiva (rudeza, misoginia, simplicidad, tosquedad, desarraigo) y sus disparidades individuales, que permiten abarcar un abanico amplio de tipos, cada cual con sus particulares connotaciones; y su peripecia viajera, en la que hay cabida para los episodios más diversos, desde los de talante más festivo y relajado (esa fiesta inicial: ron y putas para conjurar los negros augurios previos a la partida), hasta los de carácter más grave, bien a nivel general (el bombardeo que sufre el “Malcairn” por la aviación alemana, y que cuesta la vida a uno de los tripulantes) o bien a nivel personal (la muerte de Jan a causa de las heridas que sufre en una trifulca a bordo).
Todo ello, narrado con una sobriedad y una eficacia no exentas de una enorme calidad técnica: la maestría de Ford en la composición de los planos, sean del tipo que sean; el dominio de los recursos acessorios y de los detalles de dirección artística –bajo una apariencia de simpleza tremendamente engañosa, refulgen pinceladas de auténtico genio-; y el manejo del tempo narrativo, conforman un bloque de recursos cinematográficos más que sobrados para alumbrar una película cuajada y sólida, y a la que sólo su pretendido perfil de contención le impide alcanzar picos de mayor brillantez.
Quizá si hay un aspecto en el que, desde el punto de vista formal, Ford sí efectúa un auténtico alarde, es el en el de la iluminación y la fotografía, de una potente vena expresionista, que nos recuerda, de forma casi automática, a los maestros alemanes de la década de los 20 (Murnau, Lang); en cualquier caso, son elementos que se adecuan enormemente a la generación de ese clima ambiental entre claustrofóbico y fantasmagórico que impregna todo el film, y que hace emanar de sus secuencias, siempre saturadas de claroscuros, un halo de tristeza que llega a resultar casi opresiva.
No todo en este film de Ford es motivo de plácemes y parabienes. También hay ciertos “puntos negros”, más allá de esa inmensa oscuridad que desprenden sus imágenes, como el de la inmensa misoginia que deriva de la distribución de papeles por sexos (no hay mujeres protagonistas, y las únicas que aparecen son, cómo no, prostitutas), sin que para ello quepa hallar disculpa en la naturaleza de la historia narrada; o el esquematismo que, en ocasiones, aqueja a su diálogos (en ese aspecto, tampoco ayuda lo más mínimo el hecho de que la versión vista sea doblada, y no en su inglés original); o la presencia de la versión más envarada del ya bastante envarado John Wayne, algo que para aquellos que no le profesamos una especial devoción puede dar al traste con el más equilibrado de los repartos. En definitiva, se trata de aspectos puntuales, que no empañan la consideración global de la obra, pero sí ensombrecen un tanto su apreciación.
Buena muestra de la filmografía fordiana, Hombres intrépidos no se encuentra, obviamente, en el elenco de las obras maestras de John Ford, ni siquiera en la nómina de sus mejores películas, pero ofrece momentos de buen cine y se erige como un film consistente, interesante y de visión siempre estimulante y enriquecedera, lo cual no es escaso bagaje si consideramos sus pretensiones de partida.

15 comentarios:

Superwoman dijo...

Esta no la he visto, creo, a veces es dificil recordar porque mi Superpadre tiene una jarta de antiguas en casa... Siento no poder aportar mas.
Un supersaludo

39escalones dijo...

Excelente resumen. Una gran película escondida quizás entre algunos títulos míticos de Ford que la hacen pasar un tanto desapercibida.
Un abrazo.

Manuel Márquez dijo...

Pues no te la voy a recomendar en particular, compa Superwoman, porque teniendo Superpapá una buena colección de pelis antiguas en casa, seguro que hay un puñado de ellas de John Ford, y mejores que ésta (sin que ésta tampoco sea mala, conste...).

Compa Alfredo, muchas gracias por tus elogiosas palabras (viniendo de quien vienen, alguien que entiende de cine un montón, me llenan de satisfacción). Sí que es cierto que no es éste uno de los títulos más "sonados" del gran Ford, pero no por ello deja de ser un film estimable.

Un abrazo muy fuerte para los dos, y muchas gracias por pasaros y comentar.

Josep dijo...

Muy buena reseña, amigo Manuel, de una película que hace demasiado no repaso; siendo cierto que no es de las mejores de Ford, si tuviéramos que darle una puntuación, seguiría siendo más que recomendable su visionado.

Para no perder mi costumbre, debo protestar una vez más (y no por la cicatería con que nos dejas huérfanos durante días, que también) porque soy de los que piensan que John Wayne acostumbra a ser infravalorado en su trabajo como actor; aunque ese debate lo dejaremos para otro dia, si te parece, jugando yo en campo propio (que asi tengo ventaja).

Un abrazo.

putas dijo...

Esta pelicula de Ford no la conocia. El post es muy muy denso, pero me la veo y pongo una critica.

Rose dijo...

Jopé,mi querido Manuel...ni idea tú,a ver si tengo ocasión y la veo...eso si,los western y pelis coloreadas y demás.los sábados de invierno por la tarde,en casa, mantita de por medio y palomitas...
un lujazo......
Abrazo bloggero,amigo.

Isabel Romana dijo...

Me encantan este tipo de películas. Cuando era jovencita no me gustaban nada. Ha sido desde unos años a esta parte cuando he ido aprendiendo a apreciarlas. Un abrazo, querido amigo.

Susy dijo...

La recuerdo vagamente, seguramente colándome en el cine del barrio a la vuelta del cole.
Un beso, Manuel.

marcbranches dijo...

Va, voy a darte un gustazo, para que veas que soy un ángel generoso.





Esta no la he visto.




De nada, hombre.

Josep dijo...

¡Hola!

¡Hooooolaaaaaaaaaaaaaaa!


¡Eeeoooooooooooo!


¿Hay alguieeeeeeeeeeeeeeen?



¡Eeeoooooooooooo!

Manuel Márquez dijo...

Qué vergüenza, mami, qué vergüenza, dos avisos, como en los toros (y a cargo de mi buen compa Josep, más dolor todavía si cabe). El único consuelo es el de haberle devuelto una pedrada (por varios miles infligidas...) al buen compa Marc. Rose, Isabel y Susy, no puedo menos que, después de tantos días, agradeceros la visita y el comentario, como siempre, y esa fidelidad digna de mejor atención por mi parte.

Estoy reorganizando mi seguimiento del bloguerío (nuevo programa de feeds, nueva ordenación y otros etcéteras), y creo que, en pocos días, ya podré actualizar algo más, y con más frecuencia, y seguir vuestras cibercasas con algo más de regularidad. Prometo, al menos, intentarlo.

Un fuerte abrazo para todos, y buen fin de semana.

mujer dijo...

Una obra de arte, quien como superwoman no la haya visto, que no deje de verla.

Cirujano Plastico en Cali dijo...

Esta pelicula no me la he visto.. pero hay que verla para poner un comentario respecto a ella. Me ha gustado mucho este blog ya que incita mucho a la cultura...

Juan Manuel Rodríguez de Sousa dijo...

La acabo de ver, y me he quedado un poco fastidiado con el final, por lo demás me ha encantado.
Saludos y me alegro de conocer tu blog,

Manuel Márquez dijo...

Gracias, compa Juan Manuel, por visita y comentario. Me alegro de que el blog te haya gustado, y, ya sabes, encantado de recibirte en esta "cibercasa" tantas veces como quieras.

Saludos cordiales.

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