viernes, 17 de julio de 2009

En la Luna (Mi Buenos Aires querido XIII)

Es el signo de los tiempos: aniversario redondo, expectación mediática. Se cumplirán dentro de unos días los cuarenta años de la llegada del hombre a la Luna, y asistiremos a un despliegue monstruoso de programas especiales, suplementos de prensa y toda la parefernalia acostumbrada en este tipo de eventos. Generalmente, soy bastante inmune a la influencia de estas mecánicas de funcionamiento, pero, como toda regla suele tener su excepción, he de confesar -como así he apuntado en algún comentario hecho en territorio amigo- que aquí concurre tal circunstancia: y es que es tal la fascinación que este acontecimiento aún me provoca, que no voy a tener el más mínímo inconveniente en dejarme llevar por la corriente y sumergirme a conciencia en el aluvión que, a buen seguro, se nos va a echar encima en los próximos días.

No creo que se trate de una cuestión evocativa: sinceramente, soy incapaz de rescatar un recuerdo personal del acontecimiento -cuando se produjo, este humilde escribiente apenas contaba con cinco añitos-, del que apenas me queda un pequeño rescoldo en algún rincón de mi muy frágil y quebradiza memoria. Ese apasionamiento surgió muchos años después, y se nutrió, fundamentalmente, del campo de las imágenes, más que del de los relatos: esas fotografías de fondos metálicamente negros, negrísimos, sobre las que se recortan las figuras de blancura impoluta de unos humanos expuestos a la más brutal de las vulnerabilidades, en un medio ya no hostil, sino casi sobrenatural, aún, y a pesar de haberlas visto en miles de ocasiones, me encogen el corazón cada vez que las contemplo.

Más allá de todo lo que se ha dicho y escrito acerca del tema, de esas frases tan rotundas como grandilocuentes, y de todos los tópicos y lugares comunes, exprimidos hasta la médula, que siempre rodearon las observaciones sobre ese momento, soy incapaz de imaginarme lo que pudo sentir Armstrong al poner su pie sobre la superficie de la vieja amiga. Pero sí tengo una certeza rotunda, absoluta: tuvo que ser algo muy intenso, muy fuerte, algo que merece la pena ser vivido y sentido. O sea, que algunos -porque me consta que es algo que muchos compartimos- seguiremos soñando. Y quién sabe si llegará ese día en que el sueño, de alguna manera, y con todas las salvedades y distancias (dicho sea sin segundas intenciones...), se haga realidad; aunque no haya conexión inalámbrica capaz de superar ese océano de años-luz, no les quepa duda de que intentaría volver por aquí para contarlo. O inventarlo. Tanto da, es un sueño, ¿no...?

20 comentarios:

Corpi dijo...

Me apunto contigo a un viaje a la luna, amigo. Organízalo y me llamas. Un saludo.

Manuel Márquez dijo...

Pues no sería mala idea, compa Corpi, no, ni muchísimo menos. Lo que pasa es que me temo que tú igual no tendrías muchas ganas de volver, y yo allí no me quedo ni loco. Pero, bueno, tampoco pasa nada, lo de la vuelta por separado seguro que lo podemos arreglar.

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Josep dijo...

El tener más años en ocasiones como ésta, es una ventaja, porque yo recuerdo perfectamente la emoción de ver en la tele, pequeña y en B/N, el alunizaje retransmitido por Jesús Hermida.

De hecho, mi colección de la Gaceta Ilustrada se inició al comprar, ávidamente, la revista en la que se ofrecieron a todo color esas fantásticas fotografías. Una maravilla.

Y tengo encima de la mesa, a mi lado, el último libro comprado: Luna, de Scott L. Montgomery (Círculo de Lectores, 25 €) {por si te interesa saberlo} que es muy recomendable.

De modo que, si hay viaje a la Luna, me apunto. De volver, ya hablaremos después.... ;-)

Un abrazo.

Manuel Márquez dijo...

No te puedes imaginar, compa Josep, qué alegrón me da el saber que compartimos pasión lunar -claro, que lo tuyo no debería extrañarme, dada tu pasión por las alturas en vuelo...-. Supongo que no te perderás el especial que TVE-1 dedicará al evento la noche del próximo lunes, en el que podremos rememorar (tú) y disfrutar por primera vez (yo) de ese mítico entusiasmo "hermidiano" de la retransmisión. Por tener un ejemplar de ese número de la Gaceta Ilustrada al que te refieres, ni te puedes imaginar cuánto daría; y en cuanto al libro de marras, no te creas que no llegué a plantearme muy seriamente la adquisición -de hecho, aún no está descartada, habrá que renegociar...-.

Un fuerte abrazo, gracias por pasar por aquí y buen fin de semana.

gripe a sintomas dijo...

Recuerdo la emocion de cuando se lanzó el primer transbordador y cunado presencié el despegue de cohete con la zonda a Marte. No puedo pensar siquiera el sentimiento que me hubiera provocado vivir la llegada a la luna

ANRO dijo...

Pues te perdiste un buen momento Manolo, seguro que cuando pasaban el evento por la tele tú estabas dándole el coñazo a tus padres: "Chiquilla ¡podrás haser el favor de dasle de comer al niño, que no nos deja ver ezte momento histórico!" dría tu padre, que estaba hasta elmorro de tu pataleta: "Ay. Rafaé qué emosión, ¿pero eso es verdad?...¡Chiquillo, cállate, ahora mismo te pongo de comer!" y tú ale que te pego!, poniendo al personal y al vecindario hasta el gorro.
En serio. Fue un momento muy especial. A mí me habían concedido unos días de vacaciones...y ¿sabes? Fué la última vez que pisé mi casa natal. Mientras el hombre daba un paso en la luna,yo me aprestaba a dejar atrás un montón de cosas e iba a dar un gran paso en mi vida. Cosas de la iden.
Un abrazote.

Viola Tricolor dijo...

Que post tan bonito. A mi también siempre me han fascinado esas imágenes, son cosas que siguen pareciendome imposible. Esta muy bien un reportaje que leía ayer en el periódico, no sabía que la lanzadera que aterrizó en la luna casi se queda sin combustible porque tuvieron que cambiar el lugar de aterrizaje. Y también hablaba que el astronauta que se quedó arriba esperandoles lo pasó fatal pensando que pasaría si tenía que volver a la tierra sin ellos. Lo mismo pensarían Armstron y Aldrin. Que angustia. Es increíble que todo saliera bien. Y tuvo que ser maravilloso poder vivir ese momento.
Besos.

Manuel Márquez dijo...

Compa Antonio, qué gracia me ha hecho tu "recreación ficticia" de ese momento en mi casa. Bueno, se aleja bastante de lo que debió ser la situación real (en casa éramos todos andaluces, pero bastante poco andaluces en según qué sentidos, supongo que sería largo de contar...), pero sí que se acerca bastante a lo que debió pasar en muchos hogares ese día, seguro que sí. Y ya me imagino que, en tu caso, coincidiendo el evento con una circunstancia personal de tanto significado, seguro que lo debes tener vinculado y muy marcado. En fin. Por cierto, he de pasarme por tu casa a echarle una mirada detenida a esa reseña de Z (peli que no he visto, pero a la que le tengo muchísimas ganas...).

Compa Viola, gracias por tus cariñosas y elogiosas palabras. No he leído el reportaje que enlazas (ayer estaba en el campo, y allí no pillo periódico), pero ya le echaré ojo, ya. Sí que estuve escuchando un reportaje de la SER, que me supongo que iría en línea similar (aunque ésta era una dramatización del momento), y no me perderé el especial de esta noche de TVE-1, si no surge ningún imprevisto. Ya comentaremos, ya...

Un fuerte abrazo a los dos y buena semana.

39escalones dijo...

Yo también comparto esa pasión lunar: en cuanto hay luna llena me crece el pelo y la dentadura...
Un abrazo.

Manuel Márquez dijo...

Compa Alfredo, lo tuyo no es pasión lunar, sino "cinéfila indirecta": eso deberías hacértelo mirar más detenidamente, aunque seguro que se cura con una buena dosis de celuloide (en formatos y dosis a autoadministrar...).

Un fuerte abrazo y buena semana.

Superwoman dijo...

Manuel, la luna es y sera siempre motivo de fascinacion para el genero humano. Yo soy entoavia mas chica que tu y por no tener, no tengo ni vela en ese entierro... pero bueno, te sigo recomendando Cosmos, que a mi no solo me trajo la luna de vuelta, sino gran parte del sistema solar y otras galaxias adyacentes.
Un supersaludo

Manuel Márquez dijo...

Compa Superwoman, qué bien eso de que no te sientas implicada por falta de años suficientes (juventud, divino tesoro; de todos modos, tampoco te entusiasmes, que esa enfermedad la cura el tiempo cagando leches, como dicen en mi pueblo...). De todos modos, ya veo que no por eso el quesito ese de bola te fascina menos que a otros. En cuanto a lo de Cosmos, recuerdo haberte leído la recomendación en algún otro momento (no sé si en tu casa o en la mía...), y bien que me gustaría echarle (como a tanto y tanto...) echarle ojo (y supongo que debe estar relativamente accesible, en esta vorágine digital que ahora nos turba y perturba). Ya te contaré...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Rose dijo...

Mi querido compadre!!!!...no se si será por que soy un signo de tierra,porque soy basicamnete pragmática e hiperrealista que no me gustan ni las pelis de ciencia ficción ni todo lo relaccionado con planetas y viajes por el universo...podría relatarte un post sobre mi fascinación ,sin embargo,por el símbolo de los astros,la luna,su sensualidad,el sol,su poder....pero más allá de eso creo que no iriía ni aunque me lo regalaran (QUE ACOJONE)...soy algo "cagalera en campo raso",como me llama mi madre.;)

Feliz sueño,no obstante.Lo sueños también van pintados de luna;)

Manuel Márquez dijo...

Qué alegría, compa Rose, encontrarme con tu comentario, además, en tu línea habitual: intensidad batiburrillesca (en el mejor sentido de la palabra), humor y buen ánimo. No te creas que yo soy nada valiente, me temo que tan cagueta como tú, o más, pero la Luna, ay, compa, la Luna. Palabras mayores...

Un fuerte abrazo y buena semana.

varoz dijo...

yo siento que todo eso fue un fraude, es ode que llego a la luna, a ver por que no vuelven a mandar una mision ala luna, prq ya no somos tan tontos como antes, a ver si es cierto, me gustaria ver todo eso

Tha dijo...

ay la luna... me gustaría un viaje (hacedme un hueco Corpi y tu) pero creo que más me gusta verla desde aquí, contaminamos menos y es taaaaan preciosa. (Lo que me encantaría es ver la tierra desde la luna, fíjate, más que pisar el suelo lunar).
Un besooo

Manuel Márquez dijo...

Bueno, bueno, compa Tha, es que ése debe ser uno de los puntitos más sustanciosos de andar por aquellos pagos, el ver la bolilla esta tan pequeñilla, tan poquita cosa. Eso sí, sin conexion a Internet. Está claro que no hay nada perfecto...

Un fuerte abrazo y buena semana.

guitarras preston dijo...

Definitivamente debe ser como un sueño para tan pequeñas criaturas como nosotros los hombres poder trascender este lugar y llagar a tan anhelado lugar como es la luna, debe de ser algo indescriptible,... quien pudiera!

viajar dijo...

Yo tambien me apunto a un viaje a la luna. Por cierto, por qué alguien dice que con luna llena le crece la dentadura?

Hotel Perú dijo...

Viaje a la luna ¿ Realidad o fraude?
Probablemente las 40 personas que votaron que el viaje a la Luna fue un fraude son Cristianos . No creen en la realidad que ven sino en la irealidad que se imaginan o les contaron .
Trabaje con un norteamericano que me decia que el susodicho viaje de Amstrong habia sido hipotetico ; este señor si cree 100% que Jesus vivio 2000 años atras . Aunque solo haya evidencia –dudable –biblica y ninguna historicidad verdadera de los cientos de pensadores y seguidores de acontecimientos del siglo 1 ¿ sera verdad o una falsedad?

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