lunes, 1 de diciembre de 2008

Obama C.F. (A salto de mata XXXIX)


¿Un equipo de Champions...?

Más que un equipo, un kit de supervivencia, dada la entidad y gravedad de los problemas que ha de abordar de forma urgente e inmediata. Los medios nacionales e internacionales van dando cuenta, de manera pausada pero continua, de la incorporación de nuevos efectivos a las distintas áreas de gestión de la futura administración estadounidense, ésos que van a constituir el equipo del nuevo presidente. Nombres sobre los cuales, más allá de un reducidísimo círculo de especialistas, doctos en la materia, no tenemos en nuestro país la más mínima referencia (algo sobre lo cual tampoco habría que asustarse ni preocuparse: ¿alguno de ustedes, amigos lectores, sabía hace sólo un año y medio, de la existencia de un joven, apuesto y prometedor senador por Ilinois que atendía al nombre de Barack Obama?), pero sobre los cuales los medios de su país de origen proporcionan amplia y nutrida información (cabe suponer que más o menos fiable), ofreciéndonos, en general y hasta ahora, una perspectiva bastante positiva en cuanto a las bondades que de sus capacidades de gestión cabe esperar. Magnífica noticia, creánme.

No voy a criticar a Barack Obama: no creo, en conciencia, que pudiera hacerlo con el más mínimo fundamento, aunque, eso sí, mantengo la convicción de que, políticamente, se trata de un “melón por abrir” (dicho sea lo de melón sin el más ánimo peyorativo, pese a que me constan las connotaciones de burricie y estulticia que han solido ir asociadas a esa metáfora del melón en nuestra habla común). El problema, probablemente, es que ha despertado tales expectativas sobre una base conceptual tan intangible, que el listón se ha situado en un nivel muy difícil de alcanzar. Y, evidentemente, por una cuestión de mera lógica del ejercicio de la actividad política, es absolutamente imposible conseguirlo en base a las meras cualidades personales del “protagonista de la peli”. Barack Obama -aunque no lo parezca oyendo las desaforadas alabanzas (rayanas en el papanatismo) de numerosos actores de la vida pública (y no sólo políticos, que conste), en nuestro país y fuera de él- es sólo un ser humano; revestido, eso sí, de grandes cualidades y dotado, no lo dudo, de valiosos méritos, pero un ser humano. Ni más, ni menos.

En tiempos difíciles -y éstos, francamente, creo que lo son-, siempre tranquiliza la existencia de un liderazgo personal fuerte, un faro que guíe e ilumine el mejor camino a seguir (o, en el peor de los casos, el menos malo...). Barack Obama, dado su carisma y su brillo personal, puede aportar eso, sin ningún género de dudas. Pero él solo, bajando a la arena de los problemas tangibles y concretos, no podrá arreglar nada. Él y su equipo, aun con todas las dificultades y obstáculos previsibles, sí que podrán. ¿Obvio? Si, quizá. Pero ya saben, amigos lectores, cuán necesario resulta muchas veces -parece mentira...- insistir en lo obvio. Que la fuerza y el talento les acompañen: buena falta les van a hacer.

9 comentarios:

Apesardemi dijo...

Me sigue pareciendo una persona valiente e inteligente que tiene muy claro la necesidad de dar un gran cambio de timón a la forma de gobernar un país como los EEUU y a sus relaciones con el resto de países.

De momento me gustan sus declaraciones. Me sumo a tu deseo: Que la fuerza y el talento les acompañen.

Un abrazo, compa

Manuel Márquez dijo...

Creo, compa Apesar, que coincidimos en las apreciaciones acerca de la persona; de todos modos, insisto en que, sin ánimo de ser agorero ni especialmente pesimista, no todo es cuestión de su talante personal, hay muchos otros factores que pesan, y muchísimo. Ojalá, no obstante, que su trayectoria sea positiva.

Un fuerte abrazo y buena semana.

eulez dijo...

A ver que tal. De momento lo de poner a Hillary Clinton de secretaria de Estado... pues, no se. Desde los sectores más de la izquierda lo ven como un paso a la derecha. No estoy muy seguro de si se creen que Obama es un Che. Pero vamos, como que no lo es.

Joan dijo...

Todo será muy bonito y muy romántico hasta que alguna república asiática o región sudamericana que tenga petróleo en su subsuelo se desestabilice y Mr. Obama se vea "obligado" a intervenir. Ya sabéis, "el bien de la democracia", "la policía del mundo" y toda esa mierda. Porqué no es nada más que eso, heces.

Manuel Márquez dijo...

Pues sí, compa Eulez, habrá que ver qué tal. Parece, según cuentan por allá, que los términos derecha-izquierda, tal y como los entendemos en Europa, no son muy aplicables al posicionamiento ideológico de los partidos usamericanos. Vaya, que Obama, izquierdista, lo que se dice izquierdista, pues me parece que va a ser que no. Tema distinto es que sus matices puedan ir en una línea más abierta o progresista. Pero eso, no más.

Compa Joan, ya veo que tu periplo usamericano no ha atemperado tu natural agreste y montaraz. Así me gusta, sí, señor...

Muchas gracias a los dos por la visita y el comentario, y un fuerte abrazo.

Marchelo dijo...

Hola compa Manuel,

me ha encantado tu artículo, y coincido plenamente contigo. Como me gusta ser positivo, me quedo con que el carisma de Obama es y era necesario para los EUA y el mundo entero, realmente era y ha sido un cambio necesario. Cierto que falta ver como sigue la película, pero la primera escena es sin duda prometedora.

saludos!!

Manuel Márquez dijo...

Muchas gracias, compa Marchelo, por tus cariñosas palabras. Aunque desde un prudente escepticismo, en el que me vengo reiterando desde hace algún tiempo, yo también deseo de corazón (y por la cuenta que nos trae, todo hay que decirlo...) que el "experimento funcione"...

Un fuerte abrazo y buen fin de semana.

Tha dijo...

Bueno... le dejaremos hacer a ver qué pasa. Yo en principio tengo esperanzas :)

Manuel Márquez dijo...

Ya veo, compa Tha, que te sumas a las buenas expectativas generalizadas. En fin, al final me vais a terminar convenciendo; aunque lo que de verdad me ilusionaría, es que me terminaran convenciendo él y su equipo.

Un abrazo.

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