domingo, 26 de octubre de 2008

Togados "intogables" (A salto de mata XXXV)


Más alla de lo paradójico que pueda resultar el hecho de que uno de los pilares del orden establecido -rama ley y derecho-, como es el estamento judicial, se dedique al cuestionamiento de dicho orden a través del ejercicio de acciones de protesta más o menos formales, más o menos encubiertas -algo que, en principio, tampoco debería escandalizar: todo individuo o colectivo, desde el respeto al grupo social en que se inserta, tiene derecho a ese cuestionamiento, con independencia de que la ley positiva le otorgue unas u otras herramientas para su ejercicio-, sí que llama la atención -o quizá no tanto; para algunos, ciertamente, no es ninguna sorpresa- que el motivo de esa protesta -cuando es el de la justicia un ámbito de lo público que acumula tantísimos problemas y deficiencias- sea la defensa numantina y en bloque de -valga la cita del afortunado nombre de esta sección....- “uno de los nuestros”.

El conflicto entre poderes, siempre y cuando no desborde unos cauces que puedan poner en riesgo la convivencia pacífica de la sociedad (que es, al fin y a la postre, la que otorga y legitima dichos poderes) es algo democráticamente saludable, en la medida en que, entre otras cosas, demuestra la vitalidad y dinamismo de los órganos que los ejercen. No habría, pues, que rasgarse las vestiduras ni lamentarse lo más mínimo ante la existencia de los mismos; ahora bien, también es un imperativo moral el de analizar si los fundamentos y motivos del conflicto son legítimos, o no. Y, en este caso, al menos en mi modesta opinión, tengo claro que no lo son: lo que el poder judicial está haciendo, o pretendiendo, es un puro y duro ejercicio de eso que, en mi pueblo, y antiguamente, se llamaba corporativismo. Según tengo entendido, tanto en mi pueblo como en el resto del mundo, y a día de hoy, se sigue llamando igual: corporativismo...

Puedo entender el argumento de los jueces acerca de la necesidad de que el juicio de valor político (que se atiene a lógicas y dinámicas propias de su ámbito, más condicionado por la presión social y mediática, por motivos obvios -y afortunadamente-) no se imponga en una materia sobre la que ha de imperar un juicio de valor estricta (o básicamente) jurídico: las sanciones se han de imponer conforme a derecho, y no de acuerdo al clamor social que se pueda haber generado por una concatenación de circunstancias que han hecho derivar de una circunstancia desgraciadamente muy común (como es la del retraso de una tramitación procesal), una tragedia horrenda, como la de Mariluz. Pero todo juez sabe (es su obligación, y me consta que la cumplen) que el artículo 3 del Código Civil (norma, derecho) indica muy claramente la necesidad de que la aplicación de las normas se atenga a la realidad social del tiempo en que se aplican; dado que parte de esa “realidad social” a la que alude la norma, es el “clamor social” al que antes hacía mención, es blanco y en botella que, si bien ese clamor no puede condicionar de manera absoluta y coercitiva la decisión que adopte el Consejo General del Poder Judicial respecto a la sanción al juez Tirado, sí que debe ser tenido en cuenta, so pena de que pretendamos ignorar uno de los principios básicos de nuestro ordenamiento jurídico. ¿O lo que los jueces están pidiendo, me temo, lejos de ser la aplicación estricta del derecho, es un trato sancionador más cercano a la impunidad que a la justicia?

Bueno sería aclararlo. Y otro día, si les parece bien, amigos lectores, hablamos de los auténticos problemas de la justicia: hará falta un servidor de bastante capacidad para alojar los gigabytes necesarios, ténganlo por tristemente seguro...

14 comentarios:

carla terg dijo...

mira yo creo que es muy dificil precisamente que la justicia sea justa por que esta hecha por hombres y en un momento o otro la objetibidad se ve tocada por cualquier elemento; saludos buen post!

alicia dijo...

Este es un tema que me toca muy de cerca, Manuel, y me indigna. Cuando los funcionarios no transferidos estuvieron de huelga meses prácticamente no hubo noticias; sin embargo los secretarios dejan de funcionar no ya un día sino unas horas y resulta que es el mayor paro de la historia de la justicia. Vamos, hombre. Ya hace mucho tiempo que se va diciendo que se ha de reformar la justicia y modernizarla, sin embargo el proyecto de la oficina judicial sigue estancado, se recortan plantillas de personal pese al aumento de demandas debido a la crisis económica... en fin, que no pararía.

Marchelo dijo...

Compa Manuel, desconocía por completo que te mueves por el mundo de las Leyes... yo por suerte o desgracia soy abogado, y me temo que lo que quieren los jueces es convertirse en una suerte de Dioses intocables... alguien tiene que controlar al controlador, eso está claro!!

Igualmente, lo que apunta Alicia es totalmente cierto, hay una falta alarmante de recursos en los juzgados, y estoy seguro que el 99% de los errores que se producen serían solucionables con dinero.

Un saludo!!

Corpi dijo...

Ignorante soy del tema después de lo que he leído. Lo que sí que tengo claro es que los jueces tienen mucha cara y poca vergüenza. El corporativismo no es más que hoy tapamos tu fallo para que mañana tapéis el mío si lo cometo.

Manuel Márquez dijo...

Compa Alicia, no sé cuán cerca te toca, pero, por el detalle y empeño con que te pronuncias, me supongo que bastante. Y puedo entender tu indignación, que parte de una mirada a lo que hay (no sé con cuánto de subjetividad). Pero también entiendo, y no sé si en eso estarás conmigo o no, que en la justicia, además de modernización, recursos, medios y todo eso que desde los diversos ámbitos judiciales se viene reclamando -y que no pongo en duda que hacen falta, y mucha, por supuesto-, también hacen falta otras cosas de las que no veo mención por ningún lado: voluntad de mejora, autocrítica, racionalización de los recursos existentes, formación, reorganización, cambio de mentalidad (en profundidad, no meramente cosmética). Y creo que, sinceramente, también son cosas que hacen muchísima falta; igual tanta o más falta que las otras. Muy probablemente, cuando concurran unas y otras, las cosas se arreglarán, o, en el peor de los casos, algo mejorarán. Porque estoy convencido de que, sólo con las primeras (leyes de enjuciamiento nuevas y más pasta para más ordenadores y más gente), las cosas cambiarán muy poquito.

Compa Marchelo, no me muevo exactamente por el mundo de las leyes, aunque sí por sus aledaños. Ejercí por libre la abogacía durante diez años (entre el 89 y el 99; pero eso fue, como ves, en el siglo pasado...), y, aunque ni me disgustaba ni se me daba mal, opté por el trabajo (más o menos) fijo y (más o menos) seguro con el que me manejaba, y aún me manejo. Espero que a tí el foro se te dé bien también, seguro que así es. En cuanto a lo de los recursos económicos, te digo lo mismo que a Alicia: son necesarios, pero no suficientes. Hace falta algo más. Creo que ese 99 % al que aludes se queda un poco largo, me temo...

Compa Corpi, a tí te veo con la misma claridad de ideas y rotundidad que de costumbre; y me alegro. Sobre tu definición de corporativismo, nada que añadir: creo que queda más que clarita...

Gracias a los tres por vuestros comentarios, y un fuerte abrazo (ah, y buena semana...).

ferias americanas dijo...

querido si vamos a mirar de esa manera dejame decirte que el sistema de la justicia tiene huecos por todos lados! es lamentable pero cierto, saludos.

organizacion de ventas dijo...

Mientras la justicia sea hecha por humanos sera muuy poco justa

Victor. dijo...

La justicia se forma por un proceso dialectico y el consenso de unos cuantos, la justicia de cada pais depende del consenso de sus integrantes, es el reflejo de sus mentes, si tienen fallas es por que somos imperfectos, pero que tantas fallas tenga depedera de que tan inteligentes seamos, la dialectica de unos imbeciles dara por resultados: verdades imbeciles y mentiras imbeciles, tan simple como eso...

El problema es que muhcas veces hacemos una dialectica nueva y en vez de imitar lo bueno, obtenido por otras naciones para complementarlo... terminamos reinventando lo malo.

Viva el socialismo del siglo 21 y sus viejas estupideces dialecticas

apobacion inmediata dijo...

la justicia no es ciega que se la va a hacer eso no es novedad!! lo malo es que no creo que eso cambie saludos

aprobacion inmediata dijo...

y en estos tiempos la justicia NO es ciega y mucho menos objetiva que lastima para todos nosotros!

credito dijo...

que sorpresa ver que sabes tanto de la justicia manuel! te felicito por el post... denuncia o como le llame estoy contigo!

Tha dijo...

pues qué decir sino que tienes razón, y muy buena la puntualización sobre que no solo se necesitan medios materiales (que lo cierto es que andan casi en la edad media) sino también un cambio de mentalidad en la que dejen de ser dioses y pasen a ser personas. Empiezo a ponerme al día contigo :)
Un besoo

txe dijo...

el juez Tirado es un cabeza de turco, me parece a mí.

credito personal dijo...

bueno no hay ya mucho que decir ya que la justicis es casi lo mismo que la politica en estos tiempos: un lugar donde solo se atienden intereses tanto de jueces como de politicos y no del pueblo!

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