jueves, 16 de octubre de 2008

El alquimista impaciente (España, 2002) (Grageas de cine LVI)

El alquimista impaciente, adaptación de la novela homónima de Lorenzo Silva que, para la gran pantalla, realizó hace algunos años la directora argentina Patricia Ferreira, es una de esas curiosas películas que, sin estar dotada de atributo alguno de grandeza ni revestida de aura alguna de las que nimban a productos que terminan siendo catalogados como de culto, acumula una serie de elementos de interés que terminan haciéndola, pues eso, precisamente: interesante. Una de esas películas que, planteando una narración de suspense bastante convencional y en unos términos narrativos acogidos al más básico estándar, desprende, no obstante, un cierto aire sorprendente, basado, quizá, en la acumulación de detalles un tanto a contracorriente. Posiblemente se trate de algo más relacionado con sensaciones muy subjetivas que con una visión proveniente de un análisis más técnico, pero siempre hay películas así, que cautivan sin que uno acierte a explicar muy bien cómo ni por qué, y por las que, aunque uno sea consciente de que no cabe recomendarlas como las obras maestras que no son, siempre cabe pedir al respetable que les dé, al menos, una oportunidad. Siempre será más fácil que un mayor número de miradas pueda descifrar, de alguna manera, las claves del “misterio”.



¿Será su elenco, lleno de nombres jóvenes y veteranos, a partes iguales, entre los que no consta ninguna figura de relumbrón, pero que ofrece una solvencia —y homogeneidad— en sus prestaciones ciertamente poco habitual? ¿Será la extraña química de su pareja protagonista —encarnada por Roberto Enríquez e Ingrid Rubio—, compuesta por dos personajes de un sosiego rayano en la estolidez, y de cuya buena relación profesional no hay manera de colegir algo que vaya más allá —y de ahí lo insólito del planteamiento argumental—? ¿Será su cadencia narrativa, siempre tranquila, siempre en calma, pese a la sucesión de acontecimientos que, en su despliegue, se van acumulando (sin prisa, pero sin pausa, eso sí)? ¿Será lo sorprendente de algunas presencias, aunque sea en papeles pequeños (pero no por ello menos importantes e influyentes en la trama), como la de un Miguel Ángel Solá con la cabeza rapada, o la de un Nacho Vidal que lo único que marca, en contra de lo que suele ser habitual en su “género predilecto”, es acento ruso —no demasiado logrado, eso sí—? ¿Será su alternancia de escenas de día y escenas de noche? Posiblemente, sea todo ello, y sea algo más, que no puedo recoger aquí, porque ni siquiera sé lo que es.

10 comentarios:

Cristobal dijo...

Amigo Manolo, atento al pedazo de tópico que te voy a soltar... preparado? ahí va: "Me gustó más el libro".
¿Que? ¿De piedra te has quedao, verdá? y te aseguro que las historias de Lorenzo Silva con su pareja de guardia civiles no sonpara tirar cohetes... En tu favor te diré que Ingrid Rubio mejora con mucho la imagen que tenía de la agente (no recuerdo su nombre... ¿Chamorro?).
Un saludo, y nos vemos en los cines.

Corpi dijo...

Casualidades de la vida. Ayer me invitaron a una mesa redonda o una conferencia, no sé bien, que se celebrará el mes que viene en la Universitat de València con Lorenzo Silva y precisamente sobre ese libro. Si puedo asistir reeleeré (vaya cuantas e tiene la palabrita) el libro, y para este fin de semana a ver si veo la película que la tengo pendiente.
Un abrazo

sabrina dijo...

la verdad muy buen post me has dado ganas de leer y ver la peli por que no sabia que existia! muchas gracias!!

Apesardemi dijo...

Casi siempre me pillas, ni he leído el libro ni he visto la peli. Apuntado queda ;)

Un abrazo, compa Manuel.

Tha dijo...

Pues sí a pesar de lo atrayente del título, ni he visto la película ni he leído el libro y no se muy bien si podré hacer una cosa o la otra, ya sabes...prioridades y tal :)
Besoss

luis miravalles dijo...

me llamo la atencion tu post, es una pelicula muy interesante gracias por escribir sobre ella! saludos

andrea tamb dijo...

Muchas gracias por hacer que me interese en esta peli soy muy fanatica del cine y nunca habia oido de ella la estare viendo gracias y saludos!

Manuel Márquez dijo...

Amigo Cristóbal, qué alegría verte por aquí (dado que no nos vemos por otros pagos...); pues yo te he de confesar que no conozco la novela de referencia, no la he leído, pero supongo que tampoco debe estar mal. Y creo que Ingrid sí que lo hace bastante bien, igual que su compañero; lo que no sé es hasta qué punto son fieles a sus referentes literarios.

Pues sí es casualidad, compa Corpi, vaya que sí. Espero que disfrutes del evento, y si, en todo caso, te sirve para ponerte en la tarea, pues mejor que mejor; ya nos contarás...

Compa Apesar, no te preocupes, para los que solemos andar trasteando de blog en blog, es lo más habitual, que siempre tengamos las mil y una sin veer y leer. Hay tanto, tanto, tanto... Gracias por pasar por aquí, siempre es agradable tu visita.

Compa Tha, lo mismo te digo que a Apesar: es difícil roerlo todo, y cada vez lo es más, porque más tarea se va acumulando. La gente no deja de escribir libros, hacer películas y cosas de ese tipo. Un auténtico problema...

Un abrazo para todos, y muchísimas gracias por dejaros caer por aquí.

39escalones dijo...

Pues, Manuel, no sé si serán apreciaciones subjetivas tuyas, pero las suscribo íntegramente. La misma sensación me generó "Sé quien eres", el debut de Ferreira en la dirección. Como bien dices, no se sale de caminos trillados, pero crea atmósferas muy sugerentes y las adorna con precisos toques de algo diferente. No son grandes películas, pero en conjunto interesan y nunca defraudan.

Manuel Márquez dijo...

Gracias, compa 39escalones, por tu comentario, y bienvenido a esta tu cibercasa, en la que siempre encontrarás buena acogida. No he visto (aún) la peli de debut de Ferreira a la que aludes, pero sí que tengo magníficas referencias de ella, y muchas ganas de comprobar si tienen fundamento (que espero que sí).

Un abrazo.

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