martes, 5 de agosto de 2008

Grageas de cine LII: a propósito de... King-Kong (U.S.A., 1933)


YO SOY EL DOCTOR AMOR....-

Si asumimos –y todos, supongo, podemos convenir en ello- que el cine es, en esencia (y entre otras cosas), magia, también podremos convenir que hay algunas películas que son más películas que otras (porque tienen más magia, lógicamente). Y hay un elemento indicativo que he llegado a descubrir como infalible a la hora de explorar ese grado de magia que se puede albergar en un film: la mirada de un niño (para ser más concreto, y ya que es el caso que me ocupa, la mirada de mi hijo). Nada de apelar a ejercicios (bastante complicados, en ocasiones) de recuperación de esa mirada desde nuestra adultez, o a esfuerzos imaginativos importantes: un niño de verdad, de carne y hueso, con poquitos años (en este caso, seis aún no cumplidos). Desde tal perspectiva, les puedo asegurar con toda rotundidad, amigos lectores, que si hay una película que derrocha magia a espuertas, es la primera versión de King-Kong, la de 1933: mi pequeño no se cansa de verla… y yo, tampoco.

Una historia sencilla, elemental, que juega con dos sentimientos tan básicos como son el miedo (el que genera el animal desde su dimensión monstruosa y su aparente fiereza) y el amor (el que termina sintiendo por su hermosa y rubia rehén), y que, adobada con unos efectos especiales que, vistos en su contexto (es decir, el de las posibilidades técnicas disponibles para desarrollarlos), resultan maravillosa y entrañablemente increíbles, termina deviniendo en una auténtica lección de cine, por la redondez con que se despliega la trama, su equilibrio estructural y su concisión narrativa (más encomiable aún, si cabe, si la comparamos con los usos y maneras con que se suele desenvolver, en cuanto a metrajes, el cine de aventuras actual). Todo un lujo en homenaje al rey Kong, ese ser que se hace querer a base de querer tanto y tan ciegamente, y que nos entrega, como moraleja, un mensaje la mar de elemental: no hay fuerza más irracionalmente intensa (o intensamente irracional, que tanto da) que la del amor. Setenta y cinco años después, ¿duda alguien de su actual vigencia…?

7 comentarios:

Granallado dijo...

Concuendo totalmente, una cosa mas que quiero aportar es que tiene mas magia la version del 30 que la del 2000... no les parece?

Manuel Márquez dijo...

Compa Granallado, bienvenido a esta cibercasa; y sí, no puedo más que darte la razón en lo que respecta a la magia, infinitamente superior en la versión originaria a la de Peter Jackson.

Un abrazo.

Josep dijo...

Tu hijo, amigo Manuel, siempre te recordará a su lado temiendo y disfrutando con los combates y desdichas del Rey del mundo perdido.

Ese cinéfilo en ciernes siempre agradecerá el haber crecido en tan buena compañía, a un lado y otro de la pantalla, y nunca olvidará que la magia del cine no reside tanto en la forma en que se presenta cuanto en el talento para sugerir emociones en el espectador, amén de un control férreo del tempo narrativo.

Cuando las facilidades tecnológicas ocultan la falta de talento pierden su condición de avance.

Eres un hombre afortunado, Manuel, no hay duda, por tener en casa un cinéfilo que te "obliga" a disfrutar de grandes películas.

Saludos.

Manuel Márquez dijo...

Muchas gracias, compa Josep, por tus, a la par, sabias y cariñosas palabras. Y ojalá que lo del cinéfilo en ciernes llegue a cuajar algún día (que al pollito este lo veo yo más de la línea "friqui del videojuego"; en fin, se hará lo que buenamente se pueda...).

Un abrazo muy fuerte.

curiosidades dijo...

Muy buenos post. primera vez q te visitó pero volveré sigue subiendo más post de esta calidad.
Bye.

Marchelo dijo...

Buenas Manuel, ya estoy de vuelta de las vacaciones! sí, totalmente cierto, el king kong original tiene toda la magia que no tenia el de Peter Jackson, y es un magnífico ejemplo de que los grandes efectos especiales mal aprovechados, como es el caso, no sirven para nada.O mejor dicho, sirven para joder la película :)

por cierto, a tí qué te pareció batman the dark knight??

saludos!!

Manuel Márquez dijo...

Muchas gracias, compa Curiosidades, por tus elogiosas palabras, y, ya sabes, bienvenido, y espero que, efectivamente, pases por aquí cuantas veces quieras...

Compa Marchelo, totalmente de acuerdo con tus apreciaciones. Y, sobre El caballero oscuro, lamento no poder darte opinión alguna: no la he visto todavía (y lo diré bajito, que todavía habrá alguno que me dará un coscorrón...).

Un abrazo.

Creative Commons License
Los textos de esta obra están bajo una licencia de Creative Commons.