martes, 29 de julio de 2008

A salto de mata XXXIII: Karadzic

La prensa generalista se ha hecho eco, en días pasados, y de manera profusa, de una de las noticias más esperadas de los últimos años: la detención del que, a tenor de todas las referencias disponibles, parece ser uno de los criminales de guerra más sanguinarios de la historia europea reciente, Radovan Karadzic. Más allá de la lógica alegría que a cualquier ciudadano de a pie -persona común, con su cuota de maldad en límites admisibles (es decir, sin grandes cadáveres, reales ni metafóricos, en el armario...)- le ha podido causar tal noticia, resultan tremendamente llamativos muchos de los detalles que han rodeado al suceso, sus peculiaridades. Karadzic no ha sido hallado en una montaña perdida o ignota, rodeado de una guardia pretoriana encargada de su custodia y protección, sino en una vivienda corriente y moliente de un no menos moliente y corriente barrio de la capital serbia, Belgrado, desde la cual llevaba una auténtica vida “camuflada”, refugiado bajo una nueva identidad y un aspecto físico bajo el cual resultaba, ciertamente, irreconocible; identidad y físico que, según todos los indicios, han constituido su particular “escolta” a lo largo de estos últimos años. Y, como también suele resultar habitual en estos casos, todas las personas con las que se relacionaba en los distintos entornos en que desenvolvía su existencia (profesional, vecinal), han manifestado su estupefacción ante el evento; jamás hubieran podido imaginar que ese viejecito de aspecto afable, jovial y simpático (Papá Noel; madre mía...) cubría la identidad del inspirador e ideólogo de matanzas cuyo solo recuerdo pone los pelos de punta al más insensible de los mortales.

No creo que se pueda hablar de algo sorprendente. No sólo porque se trata de una circunstancia bastante habitual cuando se produce un crimen de impacto -¿cuántas veces no habremos oído, en boca de alguno de sus vecinos, aquello de “parecía un chico muy simpático, muy educado, jamás dio un problema...”, refiriéndose al recién detenido por el asesinato de sus familiares cercanos?-, sino porque, más allá de las tremendas dotes de enmarascamiento y ocultación demostradas en este caso por Karadzic (algo que tampoco debería extrañar de alguien a quien siempre se atribuyeron carisma e histrionismo casi ilimitados), no resulta fácil conocer a tu vecino. O a tu marido. O a tu jefe. O a cualquiera.

¿Impotencia? Sí, quizá. Sólo disponemos de elementos externos y muy superficiales para juzgar y valorar a las personas con las que compartimos un determinado ámbito vital, más o menos importante, y es lógico que ese ejercicio resulte complicado, y ofrezca un margen de error tremendamente amplio. ¿Soberbia? Quizá también. Sólo difícil y vagamente llegamos a conocernos a nosotros mismos, ¿cómo pretendemos llegar a conocer a los otros? En suma, limitaciones de la condición humana. Ni somos tan perspicaces (los observantes) ni tan transparentes (los observados). O quizá más bien se trate de que en este gran teatro del mundo, todos tenemos tan interiorizado nuestro papel de desarrolladores de nuestro papel (y, a estas alturas, ya me da igual si la redundancia vale o no...), que ya nada es verdad ni es mentira, sino aquello de más allá. Asumámoslo, amigo lector, y que no baje el telón...

N. del A.: Blogger no me deja -espero que momentáneamente...- publicar una imagen. Se incluirá cuando buenamente sea posible


11 comentarios:

Marchelo dijo...

Buenas compa Manuel, menudo cabrón este tío. Por cierto, no estaré por aquí hasta septiembre, así que te deseo un muy buen verano!!

saludos

Manuel Ruiz Díaz dijo...

Lo realmente llamativo es que no le parasen los pies en su día.
No sé donde leí hace poco que qué hubiese pasado si saeajevo hubiese sido sitiado por musulmanes --las víctimas fueron bosnios musulmanes en su mayoría--.
Las guerras son un conglomerado de intereses y la historia la escribe quienes las ganan, que dicen por ahí.
Lo único bueno de esta historia es que Karadzic ha sido detenido por la policía de su propio país --donde aún muchos lo apoyan-- y será su propio país quien lo pondrá a disposición de la justicia internacional.
Saludos Manuel, en mi caso regreso de las vacaciones, así que estaré pendiente de tu glob.

Anchiano dijo...

Criminal para unos, héroe para otros. En lo que respecta a no conocer al vecino, estoy de acuerdo contigo. Ya saben el dicho "no me fío ni de mi padre".

Un saludo.

Victor dijo...

(suspiro) Espero que algun dia logren condenar a nuestro presidente por las represiones en su actual gobierno...

BUDOKAN dijo...

La verdad que sí, este tipo es el diablo, no se puede creer que haya gente así. Saludos!

Corpi dijo...

Pero si eso estaba cantado. Todo el mundo sabía que el susodicho estaba escondido por algún sitio con la connivencia del estado serbio. Cuando ha interesado, lo han cogido y en paz.
Por cierto, aunque no hubieras publicado la foto del asesino éste, tampoco hubiera pasado nada.

bungalows dijo...

Lo que no hay que permitir es que distraiga a los jueces con cuentos de conspiraciones involucrando a los gobiernos de otros países.

Manuel Márquez dijo...

Compa Marchelo, aunque me consta que llego tarde, muy tarde (estos retrasos en contestar), también te deseo a tí muy feliz verano (y que recargues pilas...).

Compa (y paisano, y tocayo) Manuel, muy bienvenido a esta casa, por la que puedes pasar tantas veces como desees (lo mismo seguiré haciendo yo con la tuya). Interesante, y muy certero, tu apunte. Espero que esas vacaciones hayan sido fructíferas y vengas con las pilas bien cargadas...

Un fuerte abrazo a ambos, y hasta pronto.

Manuel Márquez dijo...

Compa Anchiano, acertado también tu apunte. Y aunque me consta que también en tu caso llego tarde (que ya andarás de vacaciones), mis mejores deseos para su disfrute.

Compa Víctor, si mucho no me equivoco, escribes desde Ecuador; y, aunque no conozco en detalle los avatares de vuestro presidente, Correa, dudo mucho de que lo suyo llegue, ni por asomo, a alcanzar lo de este hombre.

Compa Budokan, cuánto tiempo... pues sí, el diablo, poco más o menos, aunque a mí lo que más me asusta no es que se trate del diablo, sino que sea capaz de conjugar esa condición con la de un ser angelical (al menos, en apariencia). He ahí el peligro...

Compa Corpi, nada que objetar a esa consideración que esbozas; sí que estaba cantado, sí... La foto no era con ninguna intención "admirativa", sino sólo a título de ilustración, pero también, ciertamente, se pierde poco sin ella...

Bungalows, eso que planteas me parece algo muy deseable, pero me temo que bastante complicado de poner en práctica, teniendo en cuenta las circunstancias. Pero ojalá que así pudiera ser, por supuesto...

Un abrazo a todos, y gracias por vuestros comentarios.

Microjetas dijo...

Lo realmente envidiable, es el pelo que tiene en la foto (ironía).

Un psicópata y descerebrado donde los haya.

Un saludo desde http://www.microjetas.com

QLP dijo...

Al fin tras las rejas!

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