lunes, 14 de julio de 2008

A salto de mata XXXII: uno, dos, uno, dos...


Siempre me llaman la atención las fotografías –relativamente frecuentes- de los grandes líderes políticos mundiales haciendo (o, como decía muy graciosamente una amiga que no era muy dada a su práctica habitual, “cometiendo”...) deporte. Montados en aerodinámicas y espídicas bicicletas, o enfundados en su chandal y calzando zapatillas ergonómicas de suela gruesa –llega a haber incluso algún que otro osado que se atreve con las paletas esas de agujeritos, cuyo nombre no quisiera ni mencionar (ni el de la paleta, ni el de su manijero...)-, y, eso sí (como no podía ser de otra manera), rodeados de un buen pelotón de guardaespaldas (de consideración variable, normalmente proporcional al rango de la figura de turno). Y uno, que con el paso de los años se ha hecho no sólo escéptico, sino, dando un pasito más, totalmente incrédulo (en lo que se refiere a la posibilidad de que tras el acto cualquiera de cualquier político haya algo que no sea mera cuestión de cálculo de obtención, mantenimiento o recuperación del poder), se pregunta: ¿qué objeto último y fundamental tiene ese ejercicio exhibicionista?

¿Un acercamiento al pueblo llano y soberano, entre cuyos integrantes es práctica generalizada la del ejercicio deportivo tranquilo y sano? Pudiera ser, pudiera ser, ¿por qué no...?¿La transmisión de una imagen saludable y poderosa, que genere confianza en las potencialidades del sujeto en cuestión? Pudiera ser, pudiera ser; ¿quién dudaría de que un señor capaz de despachar una buena pila de kilómetros sin que se le descomponga el bigote, el tupé o la costura de la malla, está en perfectas condiciones para merendarse el primer Iraq o Afganistán que se le ponga a tiro...? En fin, suposiciones. Y acudir al que podría parecer, a priori, el mecanismo más sencillo para desvelar tales dudas –o sea, preguntar directamente a los implicados sobre la cuestión- se me antoja, en principio, bastante ineficaz: lo normal será que, como ante cualquiera otra cuestión, nos cuenten alguna milonga de veracidad bastante discutible –cuando no, lisa y llanamente, inexistente-.

También habrá quien pueda argüir, sin que le falte una buena dosis de fundamento, que la cuestión tampoco tiene mayor relevancia; que no pasa de tratarse de un elemento anecdótico, cuasi folclórico, y que lo realmente importante son sus talentos y capacidades, y no los kilómetros de footing que el gobernante de marras se mete entre pecho y espalda con la misma regularidad y constancia con que un beato se traga sus misas. Ya me gustaría a mí que fuera así, ya. Pero en este mundo de peso desorbitado y omnipresencia absoluta de la imagen, como factor que determina y condiciona adhesiones, simpatías, seguimientos y, en última instancia, votos y apoyos (con sus correspondientes reversos, claro está), mucho me temo que estos ejercicios floripondiosos terminan teniendo muchísima más trascendencia de la que debieran. ¿O no....?

14 comentarios:

Josep dijo...

Lo llaman vigorexia.
A la obsesión por el vigor, la buena forma física.
¿Cómo debe llamarse la obsesión por preparar y tener en forma el cerebro?

Mejor harían practicando ajedrez, que también es un deporte, mucho más indicado, que duda cabe, para entrenarse en estrategias de largo alcance.

Claro que desde 1972 no he vuelto a ver en la caja tonta -upps, perdón, la tele- la retransmisión de un campeonato de ajedrez.

¿Porqué será?

¿Piensas acaso, amigo Manuel, que los dirigentes políticos están más interesados en que el pueblo se cuide más el físico que la mente?

No sé, no sé...

Un abrazo

Isabel Romana dijo...

Es muy posible que, como dices, ningún político de puntadas sin hilo, incluyendo esto de hacer deporte. Pero vaya, por lo menos que se nos conserven sanos ¿no? y no como yo, que soy una vaga redomada para el tema del ejercicio físico y ya ves, no he llegado ni a concejala de mi pueblo. Besitos, guapo.

Heitor dijo...

Después demuestran su tremenda lucidez cuando abren sus boquitas de piñón, como aquel mandatario patrio que estando en rueda de prensa, soltaba estas perlas sobre sus conversaciones de footing con otro gran lider mundial:

Mandatario extranjero: "6 kilometros en 4 minutos y 45 segundos".

Mandatario ejpañó: "10 kilometros, 5 minutos y 10 segundos".

Con lo que llegamos que aquel lider carismático y deportista hacía footing a unos 120 km/h... sin despeinarse el bigote.

Joan dijo...

Tremendo vacío político el de nuestros líderes hoy en día. Que si la corbata durante el debate era roja, que si el protocolo hace que se siente a la izquierda del vicepresidente, que si tal o que si cual. ¿A quién le importa? Pues según los asesores de imagen, a muchos.

A mí, me entra por un ojo y me sale por el otro. No sé si será porqué paso de la política o porqué todos me parecen unos estafadores, cacos y zafios personajes que sólo buscan perpetuar su asiento en la poltrona.

Si en lugar de citar a los medios para hacerles la foto mientras transpiran por el sobaco, dedicaran ese tiempo a pensar en algo realmente útil para la población (a la cual sirven, quizá no ellos no lo recuerden) otro gallo cantaría.

¿Ves? ya me he puesto de mal humor.

Estoy con Josep en lo del ajedrez como deporte. Y añado: canicas, petanca, mus, póker (texas hold'em) y cualquier otro que no incluya la sudoración masiva como principal consecuencia.

Saludos de martes (que aún parece lunes)

Manuel Márquez dijo...

Compa Josep, me temo que la obsesión por preparar y tener en forma el cerebro, dado lo poco extendido de su práctica, aún ni ha merecido la pena que se le busque un nombre. En cuanto al ajedrez, hace siglos que no lo practico (tampoco fui nunca buen jugador, las cosas como son, o como eran...), pero sobre el hecho de que no se retransmita por TV, sí que tengo muy claro el motivo: no tiene gancho televisivo. Los jugadores no berrean, ni se insultan, ni están cachas, ni van medio en bolas, ni... En fin. Sobre tu última pregunta, yo creo que sí que lo sabes, malandrín, y bastante bien.... Gracias por tu enjundioso comentario, compa, y encantado de verte por esta tu casa.

Compa Isabel, si a mí no me parece mal que se conserven sanos, lo que pasa es que mucho me temo que esto del deporte no lo hacen con tal intención, sino por una cuestión meramente de imagen. En cuanto a tu "no concejalía", eso que se perdió tu pueblo. Muchas gracias también a tí por dejarte caer por aquí...

Un fuerte abrazo.

Miriam G. dijo...

No me hables de políticos, no me hables de políticos, de ninguno...

Pero desde luego si quería mi simpatía, que se hubiese puesto a correr equipado en el decathlon, con prendas que ni broma hacen juego y que se ponga a correr por circuitos urbanos haciendo footing estático en los semáforos como hacemos los demás, no te jode...

Un beso, Miriam G.

Manuel Márquez dijo...

Compa Heitor, no recuerdo bien la anécdota que narras, pero, teniendo en cuenta quién fue su protagonista, no me sorprende lo más mínimo, no... Gracias por pasarte y comentar.

Compa Joan, me has asustado con tu disertación, tan seria... Así no me extraña que te termines poniendo de malhumor. Nada, nada, a "deslunear" el martes, que es lo que te toca. Se agradece tu visita también, cómo no...

Compa Miriam, no te endemonies, que la foto creo que es hasta antigua, de cuando estudiaba Derecho en León, más o menos... Ya veo, ya, que a ZP no le tienes demasiado cariño. En fin... Gracias por tu visita y comentario, que, con estos calores, ya cuesta, ya...

Un fuerte abrazo a todos, y gracias por la perseverancia (que no es sencilla, no...).

Anchiano dijo...

Lo terrible es que estas cosas les funcionan. Para muestra, ahi teneis a toda esa gente que aún cree en ideologías (las derechas, las izquierdas, los centros y los "pá dentros"), los que pegan carteles y le comen el culo a los líderes políticos en los mitines, supongo yo que con la intención última de que les enchufen en algún sitio a ellos o a algún familiar. Porque si no es así, no me lo explico. Confiar hoy en día en la clase política es negar la evidencia.

Yo, por suerte o por desgracia, durante una etapa profesional de mi vida, estuve en contacto con políticos municipales y son todos una panda de cabrones que sólo actuan para medrar dentro del partido y obtener mayores cotas de poder, es un gremio leno de mierda hedionda, falsedad y puñaladas traperas que eriza los pelos de la nuca. Os lo puedo asegurar.

Y para terminar, ¿quien puede tomar en serio a un tío que hace footing con gafas de sol?

Un saludo.

Manuel Márquez dijo...

Compa Anchiano, yo en ideologías sí que sigo creyendo; los que me temo que no creen lo más mínimo son los profesionales de la cosa; a los que, por otro lado, y aun compartiendo en lo esencial toda tu carga crítica (que, por lo que veo, además, no está basada sólo en una observación desde fuera, sino en la experiencia propia, lo que la hace aún más fundada), tampoco me gusta descalificar de manera rotunda, porque, al fin y al cabo, son el fruto de la sociedad en la que sirven y de la que se sirven (y a la que deberían servir). Con lo cual pocos cohetes podemos tirar, vaya...

Gracias por tu comentario y un abrazo.

Anchiano dijo...

Hola, Manuel. No me cabe duda de que hay gente que como tú tiene y cree en ideologías, pero es que los políticos, que se supone que las representan, no creen en nada más alla de su propio interés, que es lo más triste del asunto.

Yo estoy convencido de que hay políticos honestos, con gran corazón y de principios muy firmes, pero esos no llegan muy lejos en la carrera política y son de los menos. Esa es mi opinión.

Un saludo.

Corpi dijo...

Fíjate bien en la foto y verás como es sólo una pose. Mira bien detrás de él y observarás que no hay ninguna huella en la arena, eso quiere decir que se trata de una pose para la foto y a casita a beber una cervecita que hace demasiado calor.

Tha dijo...

ya me gustaría a mi ir tan bien equipada ya... y tener esas vacaciones por la playita. En fin... cada cual tenemos lo que podemos o casi queremos ¡mira tu!
Me quedo con mis paseos y mi intimidad sin cámaras.
Deja que se desestrese, al margen de todo, esta gente no lo pasa tan bien como parece, y si no... ¿a que esperáis para ser políticos? ;)
Besos políticamente correctos

Marchelo dijo...

Buenas compa Manuel!

Veo que el debate ha ido derivando en una dura crítica a los políticos... opino que entre la clase política, como reflejo de la sociedad, hay de todo: corruptos, honrados, lameculos, etc. Es evidente que el querer ser político puede ir directamente relacionado con la vanidad y las ansias de poder, pero también con la pasión por ayudar, servir...

El problema es que se ha trivializado y vanalizado tanto debate político que todos hemos desconectado, hasta el punto de considerar que nada tenemos que ver con los "cabrones" que nos gobiernan. Vaya, que yo sí creo en los ideales e idiologías y sí creo en algunos políticos. De todas formas, uno no puede hacer dogma de fe de tal creencia, pues como se suele decir, hay de todo en la vida.

En cuanto a la foto, entiendo perfectamente que los asesores políticos quieran que los líderes practiquen (o aparenten practicar) algún deporte. Una imagen vale más que mil palabras, ¿verdad?

Saludos a todos!!

Manuel Márquez dijo...

Compa Anchiano, no había en mis palabras mayor ánimo de reproche. En todo caso, ese matiz que apuntas, el del cortísimo recorrido de la carrera del político honesto, sí que me parece bastante acertado; lo normal es que la gente que no es capaz de desenvolverse en un entorno de trapacerías y puñaladas a diestro y siniestro, no llega muy lejos, o queda, a lo sumo, ensombrecida, en puestos de retaguardia, por los que sí se mueven bien en ese ámbito.

Compa Corpi, lo de la condición de montaje de la foto ya fue un tema ampliamente debatido en otros foros internaúticos. No se trata, desde luego, de una foto reciente, y mucho se especuló en su momento sobre si recogía un ejercicio "real", o era una mera filfa. Realmente, ¿crees que hay mucha diferencia en un caso o en otro...? Me da a mí que no.

Compa Tha, sí que estás políticamente correcta, sí. Y tú no te me quejes, que vaya euro-homenaje que te has "pegao" recientemente... En todo caso, tienes toda la razón en ese mensaje que lanzas: no creo que los "no-políticos" seamos, en general, de mucho mejor catadura moral que los "sí-políticos". Tema distinto es que, como no tenemos caja que saquear, damos bastante menos el "cante", eso sí...

Compa Marchelo, bienvenido a esta casa, una agradable sorpresa tu presencia por estos pagos, y más cuando no se habla de cine, precisamente. Enfoque juicioso y equilibrado el tuyo, no exento de crítico, pero sin pasarse de palo; eso está bien, sí, señor. Y ya sabes, a repetir cuántas veces quieras.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, y un abrazo muy fuerte.

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