miércoles, 16 de julio de 2008

THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW (GRAN BRETAÑA, 1975)


SINOPSIS ARGUMENTAL.-

Brad Majors y Janet Weiss son una ñoña y almibarada parejita de novios que, tras asistir a la boda unos amigos, sufre un percance con su automóvil, en medio de una fuerte tormenta, que les obliga a dirigirse, en busca de ayuda, al único lugar habitado cercano al punto donde se encuentran: el castillo donde el doctor Frankie N. Furter, un alienígena transexual proveniente del planeta Transilvania, despliega un fastuoso espectáculo festivo, rodeado de su corte de freakies, y se dedica en cuerpo y alma a insuflar vida a su magna creación: Rocky, una especie de remedo frankensteiniano de cuerpo soberbiamente perfecto y capacidad cerebral inversamente proporcional a su belleza física. La impactante experiencia les hará descubrir algunas facetas ocultas de su personalidad, de cuyo hallazgo serán ellos los primeros sorprendidos...

RESEÑA CRÍTICA.-

Hay fenómenos que, observados desde una realidad cultural algo distante (y distinta), tanto en lo geográfico como en lo temporal, y aun haciendo un enorme esfuerzo de asimilación para intentar comprenderlos, me resultan, sencillamente, inexplicables. Por ejemplo, la fascinación que, aun hoy día, y entre una inmensa legión de seguidores, continúa despertando este The rocky horror picture show, espectáculo teatral y película de culto, merecedora de un sinfín de webs y objeto de frecuentes reposiciones en los escenarios (en cambio, y curiosamente, no ha vuelto a ser revisada cinematográficamente después de esta ya añeja adaptación de 1975).

Y es que podría ser bastante explicable que este musical, surgido en una época en que, tras una larga travesía del desierto (después de sus años de apogeo, coincidentes con la época dorada de los grandes estudios hollywoodienses), el género parecía revitalizarse, mediante la trasposición al celuloide de diversos espectáculos nacidos en Broadway y sus aledaños al calor de las corrientes contraculturales de las postrimerías de los 60 (con Hair o Jesuschrist Superstar como hitos señeros: hippismo, pacifismo y protesta edulcorada a base de besos y flores para unos tiempos convulsos...), sorprendiera a un público entusiasta ante su carga iconoclasta y rompedora, con sus buenas raciones de imagen escandalosa vía sexo, terror y estética agresiva (glam hasta el paroxismo) y su mensaje anticonvencional y de una cierta espiritualidad (¿) esotérica y rebuscada.

Pero visto hoy, con los ojos primisecurales de quien, bien entradito el nuevo milenio, ya ha tenido ocasión de verlas “de todos los colores”, habría que convenir que el producto no ha envejecido demasiado bien, y, tras sus cueros y travestidos, que le siguen dotando de un envoltorio de espectacular colorín, asoma un punto de cutrez de grueso calado, además de otros muchos “agujeros negros”: números musicales poco más que discretos, muy deudores de los vientos de la moda de su tiempo; un guión de texto totalmente descabalado y en el que, tras un pretendido mensaje espiritualista y trascendentaloide, hay una vacuidad y (lo que es peor) un grado de incoherencia impresionante (la historia no tiene pies ni cabeza; y los personajes entran y salen, aparecen y desaparecen, sin ton ni son); y unas interpretaciones, que en ninguna de sus vertientes (ni en la “dramática” ni en la más estrictamente “musical” –canto y danza-), alcanzan un nivel de excesiva altura -si acaso, se agredece, y más a título de curiosidad que en otro aspecto, el ver a una jovencísima y casi primeriza Susan Sarandon exhibir con cierta generosidad su agreste belleza facial y corporal (los talentos interpretativos aún estaban muy por pulir...); del resto, mejor no entrar en calificaciones detalladas-.

Concluyendo, mucho ruido y pocas nueces... Uno se acerca al mito, con la curiosidad expectante del que pretende descubrir qué puede haber en algo que llega a teñirse más con las connotaciones de objeto de adoración que con las de obra menor (nacido en las afueras del West End londinense) venida a más –que es de lo que realmente, y en esencia, se trata-, y se topa cruelmente con la cruda realidad: ¿Esto era The rocky horror picture show? Pues, apaga y vamonos...

13 comentarios:

Miriam G. dijo...

Ahora dime que esta reseña si la has hecho para que veamos la película, dímelo si tienes valor.

¡Ofu! ¡Qué calor!

Yo puedo hacer la kung fu panda. Ya era hora de que se enterasen de que las pelis de niños tienen que durar menos de hora y media, y de que al malo hay que darle hasta en el carnet de identidad.

Un beso, Miriam G.

alicia dijo...

Cierto que no ha envejecido demasiado bien, Manuel, yo siempre la comparo con El fantasma del paraiso, donde se nota que detrás hay un director con talento, y en la otra no, pero aún así Tim Curry está delicioso y de lo mas glamouroso. Lo mejor de la película es verla en una sesión golfa con todo el montaje alrededor que conlleva: mecheros encendidos, público cantando, sopresitas de vez en cuando...

Andrés dijo...

Hola Manuel (offtopic) gracias por tu comentario de ayer en mi página, que contestaré en breve. Abrazos desde Madrid. :) Am

Isabel Romana dijo...

No me gustan las películas de terror, así que te mando un besito.

Tha dijo...

pues todo lo que tu quieras pero sí, nos has quitado las ganas de verla, que ando todavía con la primera temporada de los Soprano y como que no es plan de ir perdiendo el tiempo :)
Un besooo

Cristobal dijo...

Manolo, me sorprendes cada día más. ¿De donde sacas esta selección de pelis? ¿Las eliges al azar? ¿Te las sugiere alguien? ¿alguien te chantajea para que hables sobre ellas?
Confieso que ésta última, este Horror, había desaparecido ya de lo más profundo de mi disco blando mental hace mil vidas, y Aarggh, aunque nunca me gustó, me tientas, me tientas, a volver a sentarme una noche, apagar la luz, jincharme de palomitas y... aaaargh, en que estoy pensando, Satanás, aléjate...
Un saludo, nos vemos en los cines.

Josep dijo...

Francamente: cuando ví el título de la entrada, pensé: mejor no la leas, porque de bodrios va la cosa, y no me apetece discutir... :-)

Esa ni la he visto ni pienso: recuerdo haber visto los trailers en los cines en su época y ya me convencí que no valía la pena el intento. Es aquello que un sexto sentido te avisa: "no te gustará, no te gustará".

Me alegra comprobar que por lo menos hace años, esa vocecita interior funcionaba... ;-)

Observo por otro lado pasmado, que te estás desatando con críticas que en mi caso serían más feroces pero que tu bonhomía dulcifica un tanto.

¿Has pensado ya en crear una sección ad hoc para ellas?

Un abrazo.

Manuel Márquez dijo...

No, no, no, compa Miriam, por supuesto que no. Pero si la veis, yo tampoco os voy a denunciar... ¿Calor? Aun con los días que han pasado desde tu comentario, sigue haciendo, y mucho. Y de Kung Fu Panda, pues qué quieres que te diga, creo que coincidimos en buena medida en las apreciaciones (eso sí, mi crítica completa no la cuelgo aquí, sino en el blog de La Butaca, que queda como más elegante...).

Compa Alicia, esa otra que nombras, El fantasma del paraíso, no la conozco, pero me temo que tardaré en verla... A mí es que pelis de este corte no me llaman demasiado la atención, y sí ví ésta en su día fue por su condición de peli de culto, de ésas de las que hay que ver sí o sí, que diría un político a la moda... En cuanto a las parafernalias que mencionas (que conocí viendo la peli Fama, de Alan Parker), a mí me parecen muy bien todas las liturgias paracinematográficas que cada cual se quiera montar, pero, a título personal, no termino de verme en ellas, no...

Muchas gracias a las dos por vuestros comentarios, disculpas por el retraso en la respuesta, y un fuerte abrazo.

Manuel Márquez dijo...

Compa Andrés, a ver si me paso por tu blog a leer la respuesta en cuestión (que te agradezco de corazón), y, por lo que veo, andas en la capital del reino. Supongo que también con mucho calor. Que lo disfrutes, en todo caso.

Compa Isabel, ésta, tanto como de terror, terror, no sé qué decirte; más bien de coña terrorífica. Eso sí, más allá de gustos o disgustos, el beso me lo quedo, por supuesto.

Muchas gracias a los dos por vuestros comentarios, visitas y afectos, y un fuerte abrazo.

Manuel Márquez dijo...

Compa Tha, ten la completa seguridad de que te aprovechará mucho más dedicar ese siempre tan escaso tiempo al visionado de Los Soprano, sea la temporada que sea...

Un fuerte abrazo.

Manuel Márquez dijo...

Amigo Cristóbal, las pelis vienen de los más variados y remotos orígenes. Hay que ver de todo, hombre, hay que ver de todo. Como en botica. Eso sí, ésta, en concreto, sí ya la olvidaste, casi mejor que no la refresques, que no merece la pena. Y eso sí, que nos vemos en los cines (o, al menos, lo intentamos, que ya sabes cuán complicado suele estar...).

Compa Josep, yo no sé si dulcifico, o no. Uno es que es de natural un tanto bonachón, y he de reconocer que, habitualmente, me cuesta cargar las tintas, aunque me termine quedando con la sensación de que debería haberlo hecho. Pero, en fin, es lo que hay, me temo...

Gracias a los dos por comentar, y, ya sabeis, por aquí os seguiré esperando.

Un fuerte abrazo.

Manuel V dijo...

No estaba muy seguro si dejar este comentario pero al fin me anime puesto que creo que es del interes de toda persona que navaga en Interet. "Como dominar google en 15 minutos" se oye raro, pero si dominar google quiere decir que tienes que estar en la primer pagina de resultados, entonces mi producto es el indicado. Espero que les ayude a posicionar su sitio web o blog o producto que quieran publicar en la primera pagina de google y de todos los de mas buscadores(no hace falta un sitio web)

Camisas mujer dijo...

No llegué a ver la pelicula, dado que el genero de terror que tiende a hacerse me espanta. Se confunde el terror con la sangre, no entiendo porqué deben de ir unidos. Me gustan las sensaciones de terror, pero cuando todo se basa en sacar la mayor cantidad de sangre, muertes violentas, etc., me resulta desagradable.
Por ello es un genero que pierde mi interés por él y creo que necesita evolucionar.

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