miércoles, 23 de julio de 2008

Grageas de cine LI: a propósito de.... nuevas tendencias cinematográficas


APOCALIPSIS AHORA: MALOS TIEMPOS PARA LA LÍRICA.-

El inminente —y, todo hay que decirlo, ansiado— próximo estreno de la factoría Píxar, WALL-E, además de la magnífica factura visual que ya constituye un santo y seña característico de la “casa”, y de ciertas innovaciones narrativas y ambientales que imprimen un giro a la tendencia marcada por producciones anteriores del mismo sello, también genera gran expectación por su fondo temático: una historia que tiene su arranque en un suceso apocalíptico. ¿El signo de los tiempos? Al fin y al cabo, parece bastante claro que no se trata de un episodio aislado, sino, más bien, de la confirmación de una corriente por la que han transitado, en fecha más o menos reciente, y con un peso variable de esa componente argumental, un buen número de estrenos: 3 días; La niebla, de Stephen King; o El incidente. Un cine que nos pone a cavilar (y nos da miedo) para unos tiempos de incertidumbre, temores, crisis. ¿Casual o intencionado? Suele haber pocas casualidades en los fenómenos y corrientes comerciales; y aunque la cartelera sea un “ente” que, aunque suponga una realidad objetiva, no se forma como el fruto de una voluntad consciente y estructurada, sino más bien como el mero agregado, relativamente fortuito, de una serie de decisiones particulares, algo debe subyacer en este cúmulo de coincidencias.

Llegados a este punto, no estaría mal hacer un poco de historia, y remontarnos al precedente quizá más asimilable, en cuanto a connotaciones ambientales, que fue el de la guerra fría entre la U.R.S.S. y los EE.UU. de los años 50 del pasado siglo: un momento, también, de miedo e incertidumbre, sobre el que se cernían los negros nubarrones de un pasado aún demasiado reciente (el de la segunda gran guerra) y los no muy claros presagios de lo que podría llegar si se consumaban los vaticinios de los apóstoles de la MDM (Mutua Destrucción Masiva). Esa concurrencia de hitos e influjos generó una corriente cinematográfica de títulos de terror fantacientífico, cuyos títulos señeros aún son recordados y revisados con cierta frecuencia (desde La guerra de los mundos hasta La invasión de los ladrones de cuerpos, pasando por un larguisimo etcétera, en el que se incluyen diversas variantes temáticas de más o menos calibre apocalíptico). Y, ahora, como entonces, es muy probable que los comerciantes que trafican con este género del celuloide no estén haciendo más que vendernos el mismo producto: un conjuro de fe y magia contra una realidad complicada. Si lo que veo es una ficción cinematográfica, no existe, es falso; la amenaza no llegará a materializarse. Quizá no sea el de Fierabrás, pero, ¿a qué se trata de un buen bálsamo…?

12 comentarios:

Josep dijo...

Ya sabes que mi natural condición me impele a ver el vaso medio vacío; no obstante, permíteme disentir.

La comparación entre obras fílmicas creadas en el inicio de la guerra fría, reciente aún y humeante el genocidio de Hirosima y Nagasaki. con sus actuales "remakes" (que palabra tan fea: voy a tener que buscar un substituto fiable), no tiene parangón: las actuales y paupérrimas versiones de celebradas películas solo tienen, bajo mi punto de vista, una explicación tambien apocalíptica: la desaparición del talento en la industria hollywoodiense.

Recordar que la reciente La Niebla se basa en un relato del año 1980 y que las elucubraciones de El Incidente se deben al mal entendido divismo del hindú nocturno.

De ahí a pensar que el espectador está inmerso en un principio de paranoia apocalíptica hay un paso muy grande, sobretodo porque los productos actuales carecen totalmente del mensaje -subliminal pero magnífico- de las obras de referencia, y se baten en el terreno de lo meramente espectacular deviniendo esas películas en una especie de videojuego sin interactividad alguna con el espectador, más allá de su incapacidad de trascender los efectos especiales y la acción vertiginosa y deshumanizada.

Lo que antes eran representaciones del sentir colectivo hoy también lo son, por desgracia; y digo por desgracia porque no hay más que ver los productos que someramente citas: el remake de La Guerra de los Mundos, por mucha parafernalia spilbergiana que quieras, está hueco de sentido y sentimientos.

Mucho humo y poco fuego, es lo que hay.

Nada por lo que alarmarse.

Tranquilo... :-)

Un abrazo.

Manuel Márquez dijo...

Jodé, compa Josep, cualquier día de estos me escribes una tesis en dos volúmenes sobre el cuento del dinosaurio de Monterroso. Si yo tampoco quería entrar en tantas profundidades ni disquisiciones... Coñas aparte, me parece fenomenal que tú lo hagas, que entres más a fondo y que me dés cañita, sobre todo porque aportas una perspectiva, no sólo discrepante, sino además complementaria. En todo caso, jamás he pretendido comparar nivel de calidad o talentos de las producciones de aquella época (en la que también algún que otro bodrio seguro que se hacía...) y de ésta (donde sí que es cierto que el talento brilla por su escasez, si no ausencia...), sino sólo constatar una cierta tendencia. ¿Que no queremos llamarlo tendencia, porque suena demasiado serio o consistente? Pues lo dejamos en moda; más acorde al signo de los tiempos...

Un fuerte abrazo.

Marchelo dijo...

Buenas Manuel,

has recibido un premio en mi blog, puedes recogerlo cuando quieras!

saludos!

Manuel Márquez dijo...

Gracias, compa Marchelo, ya le había echado una mirada al tema, casualmente, y la verdad es que me llena de alegría, orgullo y responsabilidad. Muchísimas gracias, de corazón, y ya honraré la entrega como es preceptivo, a través de su reseña correspondiente.

Un fuerte abrazo.

Miriam G. dijo...

Yo iba a decir algo pero Josep ya lo ha dicho todo por mí.

Me voy de vacaciones ¡Féliz verano!

Un beso, Miriam G.

Manuel Márquez dijo...

Que las disfrutes, compa Miriam (y ya le enviaré un cheque de tu parte a nuestro común compa Josep por los "servicios prestados"...).

Un fuerte abrazo.

Josep dijo...

¿He oido cheque?

¿Pasta?

¿Parné?

Por fin, por fin....

:-)

marcbranches dijo...

A medida que leía el post me olía yo la tostada de la comparación con la oleada de marcianos invasores de los 50. En aquel momento sí que se podía hablar de una coyunturalidad específica, que se podría resumir en la frase "¡que vienen los rojos!". Hoy en día la cosa va por otros lares. No me voy a ponr en modo "Abuelo Cebolleta" ON, como el caso de Josep (cuidao con el taca-taca, que atropella, abuelo), porque tampoco me gusta ir con el "Tiempos pasados=tiempos mejores" por bandera; digamos que el apocalipsis, de una u otra manera, siempre ha sido un tema recurrente. Además, da para hacer presupuestos muy altos y, por tanto, películas malas. Saludos.

Manuel Márquez dijo...

Lo del cheque, compa Josep, era -nunca mejor dicho- una construcción literaria. Creo que es la única vez que he hecho literatura de verdad en toda mi vida...

Compa Marc, ya sé que me tienes guardadas unas cuantas (las que me he ido ganando, vaya, que tampoco me voy a hacer ahora la víctima injustificada...), pero no sabía que empezarías a hacérmelas pagar tan pronto, y tan crudamente. En traducción libre al castellano de tu comentario, mi reseña es tópica, gastada, redundante, errónea y desenfocada. Entre otras cosas, supongo. Habrá que seguir intentándolo...

A pesar de todo, os voy a mandar un abrazo a los dos. Me pillais de tarde generosa...

marcbranches dijo...

Eeeeeeeeeehhh, a ver esa traducción al castellano, que es manifiestamente mejorable. El pago de tus tropelías tiene su correspondente castigo, que está publicado en mi blog. En cuanto a lo demás, jamás osaría meterme de esa manera con un post tuyo. Si pensara en algún momento eso, simplemente dejaría de visitarlo y de escribir en él... Cuando decía lo de "oler la tostada" trataba de arrojar una flor sobre mi supuesta capacidad deductiva. Un arranque de megalomanía, vamos. La reflexión me parece interesante, y el asunto de la ciencia ficción de los 50 bien traído. Otra cosa es que yo lo interprete de otra manera.

Y no me alargo más, que si no voy a parecer l'avi Jo... estooo, el sr. Josep. Que, por cierto, tendrá que compartir castigo contigo.

No haber visto ni un episodio de "Expediente X"... habrase visto tamaña desfachatez...

Josep dijo...

Ya me parecía a mí raro, tener tanta suerte...

¡Eh! Que me aparto un momento y ya me están dando caña: no hay que bajar la guardia, veo.

A ver si agarro el taca-taca y con un poquito de musiquilla organizo un "ball de bastons"...

(Seguro que no hace falta traducción)

Estos calores y esas ansias de que llegue el día 13... ya se sabe....

Un abrazo.

Manuel Márquez dijo...

Compas Marcbranches y Josep, con gente como vosotros da gusto, en serio. Disculpadme por la tardanza en contestar, pero ya sabeis, el verano y sus cosas...

Un fuerte abrazo.

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