viernes, 2 de mayo de 2008

Varietés artísticas y culturales XIII: una lista musical


Hacia ya tiempo que no dedicaba una tarde a practicar un ejercicio que, antaño, solía llevar a cabo con bastante frecuencia: ir escuchando temas musicales a saltos de recuerdo, dejándome llevar de unos a otros a través de la evocación que los previos me despertaban de los posteriores, hasta encadenar varias horas de audición. Un ejercicio saludable, y que me coloca sobre el tapete una de esas afirmaciones tópicas –y que, por otro lado, nunca me ha terminado de convencer- que, relativa a la lectura, sería extrapolable también al mundo de la música: a partir de cierta edad, ya no merece la pena leer (material nuevo), sino que es preferible dedicarse a la relectura de (lo mejor de) lo ya leído; si es que se ha leído tanto y tan bueno, claro está (que, en mi caso particular, lo dudo).

En fin, segùn se desarrollaba el placentero ejercicio, se me ocurrió la idea de pergeñar una lista –aunque no sea yo muy entusiasta partidario, en general, de tales inventos-: diez temas de la historia del pop español que, en el caso de una hecatombe que me obligara a recluirme eternamente en un sitio cerrado, pudiera conservar en mi reproductor de MP3. Y aquí está la lista, que se acoge, en todo caso, a las siguientes salvedades y observaciones:

- Éstas son las diez de ayer por la tarde. Hoy, probablemente, cuatro ó cinco de ellas ya no estarían, y estarían otras en su lugar. Sí que habría algunas, supongo, inamovibles.

- Hay sólo diez, pero se han quedado fuera de la lista quince ó veinte temas que, a buen seguro, podrían haber formado parte de ella sin el más mínimo problema.

- Todos los autores y/o intérpretes incluidos, salvo algún caso muy particular, tienen otros temas que, probablemente, me gustan tanto o más que los reseñados. ¿Por qué, pues, éstos? No lo sé. Era difícil elegir, en algunos casos, he de confesarlo.

- Hay algunos temas que, probablemente, hace sólo unos años, me hubiera avergonzado reconocer como incluibles en una lista de este tipo. Supongo que me estoy haciendo viejo...

- Los temas no están ordenados; es decir, los diez se encuentran en idéntica posición en cuanto a rango, predilección, gusto y/o querencia.

Los temas de marras:

- Cállate niña, de Pic-Nic.

- Tormentas imaginarias, de 091.

- King George, de Dover.

- Malos tiempos para la lírica, de Golpes Bajos.

- Eres tú, de Mocedades.

- Escala real, de Nacha Pop.

- ¡Cómo es!, de Los Enemigos.

- Un vestido de tul, de La buena vida.

- Sólo pienso en ti, de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán.

- Queda mucho por andar, de Los flechazos.

6 comentarios:

Andrés dijo...

¡Ah! Ese maxi-single de Nacha Pop naranja (¿Maxi-single se decía?) Ese... sí que era bueno. Abrazos, Am

Josep dijo...

Sana costumbre, la de sentarse a escuchar música.

Esa afirmación o aserto, no es del todo verídica. Si la traduces por una irreverente falta de respeto -rayana en la intransigencia- hacia lo más mass-media, llámalo best-seller, llámalo disco de platino, llámalo como quieras, sí que tiene lugar: con los años, cuando algo no te apetece a la primera de cambio, lo dejas y vas a buscar algo conocido, sin la vergüenza -absurda- de reconocer públicamente ir contracorriente y no degustar lo que a todo el mundo le parece perfecto.
No deja de ser un síntoma del camino hacia la libertad personal.
Un abrazo.

Manuel Márquez dijo...

Compa Andrés, efectivamente, era un maxi-single, a 45 r.p.m. (en este caso, con seis cortes, entre ellos las dos versiones -cantada e instrumental- de Una décima de segundo). ¿Bueno...? Buenísimo, esencia de pop.

Compa Josep, lo del "camino hacia la libertad personal" suena fuerte, pero me ha gustado, he de reconocerlo. No sé si la cosa llega a tanto, pero me supongo que es uno de esos privilegios que va asociado a la edad y a la pérdida de la vergüenza (si es que alguna vez se tuvo...). Lo de escuchar música es algo que tendría que practicar más, y no sólo de ésta, sino también de otras, que también me gustan, y mucho (aunque no llego a tu nivel, desde luego...).

Muchas gracias a ambos y un fuerte abrazo.

Miriam G. dijo...

¡Ay 091! ¡Ay los Flechazos!

Un beso, Miriam G.

Manuel Márquez dijo...

Ay, compa Miriam, qué tramposilla... si ésos ya sabías tú que iban a estar, que ya hemos hablado mucho de ellos. Los que igual te habrán sorprendido algo serán los otros. O no, yo qué sé...

Un abrazo.

danza oriental dijo...

Manuel, has inventado una terapia increíblemente efectiva con este ejercicio de dejarse llevar de un tema al otro por el pasado. Lo han incorporado a los cursos. Si yo fuera tú, lo patentaría ;)

Saludos desde Madrid.

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