martes, 27 de mayo de 2008

Mi Buenos Aires querido VII: enjundias


Tengo un buen amigo, cuyo nombre no citaré (y no por falta de cariño, que se lo profeso, mucho y bueno, sino porque él no pertenece al gremio este del bloguerío, y, no habiéndole pedido permiso para nombrarlo ni teniendo enlace al que remitirme, prefiero abstenerme; tampoco importa demasiado: él ya sabe que me refiero a él...) que me acusaba, la última vez que nos vimos, y entre bromas y veras, de que, últimamente, vengo dedicándole más espacio del deseable en esta cibercasa, a asuntos excesivamente frívolos e intrascendentes. Que si cartas de amor a no sé qué señora; que si historietas de fútbol; que si ... En fin, cuestiones de poca monta, de escaso calado, superficiales. Quizá sea cierto.


Pocos días después, leía una reflexión en El País a cargo de Enrique Gil-Calvo, cuyo tema de fondo no recuerdo, pero que me llamó especialmente la atención porque su introducción se basaba en la distinción conceptual y práctica entre interés e importancia, y la relevancia de la misma a la hora de marcar las prioridades informativas en los medios de comunicación de masas: se suele primar lo interesante (y, a menudo, irrelevante, o poco trascendente) sobre lo importante (que, en la mayoría de los casos, suele estar lastrado por un exceso de complejidad, o dificultad, o profundidad). Quizá sea también cierto.


En definitiva, cuestiones de enjundia. Algo excesivamente subjetivo, y de muy personalísima apreciación, cómo no; como tantas y tantas cuestiones. Pero sobre lo que se pueden alcanzar ciertos “consensos conceptuales”, tanto para supuestos particulares como para planteamientos generales.


En el primer caso, no niego la mayor, y estoy dispuesto a admitir como válidas las “acusaciones” de mi amigo: así es, si así parece; en cualquier caso, también es bien cierto que ningún compromiso tengo, más allá del establecido conmigo mismo (de escasa exigibilidad externa, claro...), en materia de contenidos del blog. Y me encuentro más cómodo tratando esos temas intrascendentes que otros de más relevancia –sobre los cuales, por lo demás, y en casi todos los casos, tampoco creo que tenga nada especialmente interesante que aportar, aunque tampoco (bien lo sabe el lector habitual, si es que lo hay) les hago ascos, ni los eludo sistemáticamente-. En definitiva, amigo: se hará lo que buenamente se pueda, pero no te prometo nada.


En cuanto al segundo, también estoy sustancialmente de acuerdo con las apreciaciones de Gil-Calvo. Así suele funcionar, y es algo comprensible desde una lógica mercantil (que es aquella a la que, estrictamente, atienden tales medios que, no lo olvidemos nunca, son el producto con el que empresas –no asociaciones benéficas, ni fundaciones caritativas- acuden al mercado para obtener unas ganancias más o menos legítimas). Lo cual, por cierto, no es el caso de este blog, que no atiende a ninguna otra lógica que... Bien, seamos más precisos: que no atiende a ninguna lógica. Y punto.


P.D. Carmela, no te enfades, que esto no va contigo.

12 comentarios:

Tha dijo...

Nada, nada... sigue como siempre, es decir, sin ningún control jejeejej

Manuel Márquez dijo...

Gracias, compa Tha, por animarme a seguir así, en plan batiburrillo. No creas que no hay días en que me asaltan las dudas (total, ya puestos, me dan ganas incluso de echar el toldo...), pero siempre hay un empujoncillo, siempre...

Un abrazo muy fuerte, y gracias por no cejar en el empeño.

Marchelo dijo...

Para mi esto de las bitácoras es un genial invento, un espacio donde poder canalizar tus inquietudes con total libertad, y compartirlas con gente de todo el mundo. Así que como más caótico mejor!!

A lo mejor Carmela se ha ofendido, pero Tony seguro que andará aliviado, ya no tendrá que enviar a algunos de sus muchos sicarios... jeje

saludos manuel!

Cristobal dijo...

vaaa, Manolo, no hagas caso. Si en el fondo, las palabras de tu amiguete ni nos interesan ni les damos importancia (a las tuyas tampoco les damos importancia, pero de vez en cuando sí nos interesan, jeje). Un saludo y nos vemos en los cines.

BUDOKAN dijo...

Hola, más que nada quería decirte que me gustó mucho tu análisis anterior sobre Family Plot. Y en relación a esto que viva el caos! Saludos!

marcbranches dijo...

Lo mejor es que no cambies el estilo ni la aleatoriedad del abanico. Qué coño, y quién quiere orden. Me agotan las bitácoras narcisistas y pretendidamente trascendentes que se dedican a tratar de convencernos, a golpe de paja mental, de que tienen algo importante que decir, de que son los nuevos Rimbaud, Dostoievski o Bukowski, y lo único que consiguen es fatigar nuestras neuronas y presionar a nuestras dioptrías. Muchas veces se dicen más cosas a través de lo inane o lo anecdótico que desde el discurso universal. Dude ud. todo lo que quiera, que es sano, pero no cambie. Saludos.

Miriam G. dijo...

A mi esto me gusta tal cual está.

Un beso, Miriam G.

Corpi dijo...

Tú a la tuyo, habla de lo que te dé la gana, que para eso esto es tuyo. Después si nos espantas, allá tú.
Ay Carmela, jaja.

Carmela soprano dijo...

Vale, habla de lo que quieras, pero a mí no dejes de escribirme.

Manuel Márquez dijo...

Gracias, compa Marchelo, por tu comprensión y tu visión bloguera, tan cercana a lo que por aquí se ofrece. Y gracias, cómo no, por comentar. En cuanto a Tony, espero que no me mande a los sicarios, pero yo pienso seguir dándole motivos. Espero...

Amigo Cristóbal, eso está bien, que no le deis importancia a lo que escribo, que no lo tiene, ni lo pretende. Eso sí, divertimento, cuánto más, mejor...

Compa Budokan, todo un placer contar con tu visita, como siempre. Y me alegro que ese caos que por aquí impera (por más esfuerzos que hago por intentar reconducirlo a algún tipo de orden, de vez en cuando...) sea de tu agrado; mientras así sea, motivo habrá para seguir.

Compa Marc, tu encendida proclama a favor de..., y en contra de..., me ha llegado al corazón, te lo puedo asegurar. Muchísimas gracias: palabras como las tuyas son venenillo en vena -a sumar al que ya corre por ellas, que esto de la escritura va como va...-, y animan, y mucho, a seguir.

Compa Miriam, pues no se hable más. Por si había alguna duda (que ya creo que no...). Gracias, amiga.

Compa Corpi, tú, como siempre, reivindicando no la libertad, sino el libertinaje (cómo nos reímos mi mujer y yo de esa muletilla tan extendida en los primeros años de la transición entre el -aún amplio- facherío nacional...). Te haré caso, faltaría más...

Y ya, para cerrar, lo más de lo más. Amada Carmela, jamás imaginé que terminarías recalando por estos pagos. Aunque no sé muy bien por qué, me barrunto yo que no sois vos quien decís ser, ¿o sí...? Porque si así fuera, cuán colmada que estaría mi dicha. En fin...

Un abrazo muy fuerte para todos, y muchísimas gracias por vuestras cariñosas palabras. Así da gusto...

Superwoman dijo...

La posdata de la carta no tiene precio... Se me saltan las lágrimas con Carmela (esta vez de la risa).

Creo que un blog personal tiende a ser reflejo de los gustos e intereses de su propietario. Creo que todos tenemos épocas, fechas y momentos en que lo trascendental nos prima, otros en que somos invadidos por una vena frívola y algunos, los más, en que nos gustaría poder ganar un premio Pullitzer con lo que pensamos, pero no tenemos el tiempo, las ganas, las energías y/o el talento para conseguirlo...
Un supersaludo

Manuel Márquez dijo...

Compa Superwoman, muchísimas gracias por tu apunte. Es curioso; tardío, pero de mucha enjundia (valga la redundancia): creo que esas alternativas que despliegas en panoplia, reflejan bastante bien las opciones y posibilidades. Poco más o menos, así son las cosas también para mí...

Un fuerte abrazo.

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