jueves, 27 de marzo de 2008

BALAS SOBRE BROADWAY (BULLETS OVER BROADWAY; U.S.A., 1994)


SINOPSIS ARGUMENTAL.-

David Shayne, joven e imaginativo autor teatral de “provincias” que pretende triunfar en la meca de Broadway, se encuentra desesperado ante la imposibilidad de poner en marcha su última obra, debido a la falta de recursos económicos. La solución a ese problema vendrá de la mano de las pretensiones artísticas de una corista ambiciosa, Olive Neal, cuyo amante, el capo mafioso Nick Valenti, está dispuesto a satisfacer los anhelos de su amada mediante una sustanciosa aportación financiera al montaje de su obra, con la única condición, eso sí, de que su chica disponga de un papel relevante. De esa manera, la obra se pone en marcha, pero los problemas no han hecho más que comenzar, y se encarnan, además de en la desastrosas dotes interpretativas de Olive, en las cada vez más sustanciosas aportaciones que a la trama de la obra no deja de aportar el “vigilante” que el capo Valenti “asigna” a la representación, un frío e implacable matón, Cheech, que cada vez cobra mayor presencia en los entresijos de la compañía. Los acontecimientos se precipitarán cuando Cheech, desesperado ante el lastre que, para el éxito de la que él ya casi considera “su” obra, supone la nefasta interpretación de Olive, decide zanjar la cuestión a su muy peculiar manera....

RESEÑA CRÍTICA.-

Películas que giran alrededor del mundo del teatro hay muchas y de muy diversos enfoques, niveles y calidades (a título de ejemplo, y sin ir más lejos, en esta misma sección, pueden encontrar la reseña crítica de Doble vida, de George Cukor, un intensísimo drama que explota sabiamente el paralelismo realidad/ficción como leit-motiv de su trama).

Pero Balas sobre Broadway no es, básicamente y en su esencia, una película sobre teatro, aunque ése sea el territorio en el que se desenvuelve la historia que, en tono de comedia paródica, y con las habituales gracilidad y ligereza que son “marca de la casa”, nos cuenta Woody Allen. Se trata, fundamentalmente, de una peli del autor, en la qué este nos ofrece una nueva reflexión (la enésima) sobre lo absurdo de las convenciones, sobre cómo no siempre las cosas son lo que parecen y sobre cómo deberíamos huir de prejuicios que tanto nos lastran y nos confunden.

Y lo hace enfrentando dos mundos tan antitéticos, a priori, como el del arte (en su vertiente escénico-teatral) y el del hampa (representado por esa banda de matones que encabeza Nick Valenti, un Joe Viterelli en su salsa propia), en el Broadway fronterizo entre los años 20 y 30. Un enfrentamiento que se produce por una casual coincidencia (la falta de recursos financieros de la compañía para poner en pie su obra y las veleidades artísticas de la novia del hampón), gracias a la cual ambos grupos confluyen y, oh, sorpresa, terminamos descubriendo cómo, poco a poco, aquellos que habían de aportar la sensibilidad, el talento y el arte se terminan disipando en una bruma envuelta de las más nimias mezquindades (ya sea gastronómicas, económicas o amorosas), mientras que, por el contrario, el más burdo exponente de la zafiedad y la brutalidad (bien se encarga Allen de mostrárnoslo en todo su “esplendor”, llenando de plomo a la víctima de turno con la misma naturalidad con la que se toma una cerveza bien fría), ese matón al que su jefe encarga el seguimiento y control de su inversión y de su chica (un genial Chazz Palminteri, que borda su interpretación con ese nihilismo que hemos podido ver posteriormente, quintaesenciado, en el Ed Crane que interpreta Billy Bob Thornton de The man who wasn’t there, de los Coen), es el único elemento capaz de aportar aspectos artísticamente enriquecedores –aquellos que terminan convirtiendo una obrita mediocre en un auténtico bombazo sobre las tablas-.

Ésa es la paradoja sobre la que Allen construye su enorme parodia, su irreverente desmitificación de ese mundo de la creación artística del que él tanto reniega y abomina, aun asumiendo su ineludible pertenencia al mismo; una parodia envuelta, eso sí, en los ropajes preferidos del maestro: ambientación en sus amados años 20; música, vestuario, decorados y fotografía a tono con esas refererencias temporales; y un elenco de actores para configurar un reparto coral de un nivel interpretativo colosal.

Ya destacaba en líneas anteriores el trabajo de Chazz Palminteri, el que fue gran revelación de este film; tampoco se puede olvidar el majestuoso despliegue de glamour trasnochado y delirante que derrocha una Dianne Wiest en estado de gracia. Pero si hay un intérprete que, asumiendo el reto más difícil, como es el de abarcar dos papeles en uno (el de su propio personaje en la película, y, además, el de alter ego del director, supliendo a Woody Allen en esos menesteres protagónicos que tan caros le resultan –hasta el punto de hacer muy poco habituales estas “delegaciones”-), lo supera con una suficiencia increíble, ése es aquel que, en mi modesta opinión, se trata del actor más talentoso y carismático de su generación: el prota, John Cusack. De auténtico sombrerazo su trabajo: toda la pasión, toda la ignorancia, toda la estulticia, toda la ingenuidad que su personaje amalgama, emanan con tal naturalidad, que se hace difícil calibrar si el mismísimo Woody hubiese sido capaz de cuajarlos con tan extraordinario resultado; muy probablemente, no.

Es inevitable que en autor tan prolífico como Allen, las diferencias de calidad entre sus películas (y eso es algo que se ha venido agudizando en estos últimos años, dando pie a dimes y diretes tan sonados como suele ser habitual en estos casos), sean, en ocasiones, considerables (él, que es muy tramposillo, ya cuenta con que sus fieles le perdonamos las regulares por el inmenso placer que nos proporcionan las buenas...); por ese motivo, se hace importante resaltar que Balas sobre Broadway es de las buenas, muy buenas. De las mejores. Disfrútenla sin prejuicios, y, en cualquier caso, diviértanse pensando si, a lo mejor, esos golpes tan geniales de guión no son invención del cineasta, sino de su quiosquero... Quién sabe...

11 comentarios:

Josep dijo...

¡Jolín, manuel, amigo, qué hiperactividad!

Uno no da abasto...

Me la has pisado; sí, me la has pisado, pero saldrá, vaya si saldrá, en el futuro...

Me ha encantado el comentario, tanto como la película, que descubrí hace unos meses, gracias al afán de comprar dvdeses...

Una gran película ésta de Allen, que por suerte prefirió mantenerse fuera de pantalla, dejando el lucimiento a Cusak.

Aunque, francamente, me impresiona más Palmintieri, espléndido en su ambiguo personaje, "obligado" a un trabajo que no le satisface y que ve la oportunidad de satisfacer su vocación verdadera.

Claro que Chazz lleva ventaja, pues él mismo es autor de teatro (y director de cine), al parecer muy elogiado en el off-broadway.

El resto del elenco es fabuloso, también, y el conjunto, una de esas películas que no te cansas de ver, sorprendente, con puntazos de humor negro, negrísimo, más que notables.

Un abrazo.

Manuel Márquez dijo...

Pues sí, compa Josep, esta semana no me puedo quejar; después de una etapa de cierta atonía, ésta, como está "mandao": como el platano de Canarias, uno al día (por lo menos...). Incluso hoy, viernes, igual cae algo...

Me alegro de que te haya gustado el comentario -gracias por tus elogiosas palabras sobre él-, y no me extraña que también te haya encantado la peli: es buena, buenísima.

Y para terminar, pues qué menos que desearte un muy buen fin de semana, y agradecerte, una vez más, tu fidelidad lectora y "comentarista". Suelo ser muy efusivo con los comentaristas que llegan por primera vez (por aquello de la novedad), y no es justo que sea más cicatero con los que estais ahí, día sí, día también, justificando que esto merezca la pena mantenerse.

Un abrazo muy fuerte.

Listo Entertainment dijo...

Woody Allen es un crack.

Superwoman dijo...

Cachis, Manuel, lo que te cunde la cosa en dos dias que no me paso por aqui. La apunto en la lista... El Allen de las pelis buenas me gusta (todavia tengo encima el desasosiego mental que me quedo despues de ver Match Point).
Feliz fin de semana tambien a ti.

alicia dijo...

A mi también me gusta mucho, Manuel, el personaje de Chazz Palmintieri tiene bastante de sí mismo, por cierto; y John Cusack hace una de las mejores imitaciones habidas de Woody Allen(a mi tanto John como su hermana me caen genial)

Hatt dijo...

Gran película, también estoy de acuerdo. Y coincido en lo de los Cusack.

Un saludo.

Recaredo Veredas dijo...

Palmintieri está genial en su doble papel de gangster-escritor. En cuanto a películas sobre el teatro me quedo con "Eva al desnudo". Saludos.

Manuel Márquez dijo...

Buenos días, buenos días, comienza una nueva semana, a ver qué tal...

Compa Listo Entertainment, bienvenido a estos ciberpagos. Ya veo que lo tuyo es aquello de lo breve, si bueno, y tal y tal... Supongo que todos concidimos: sí que es un crack.

Compa Superwoman, te he de reconocer que sí, que sí que me ha cundido esta semanita más de lo habitual. Y ésta, desde luego, no deberías perdértela, creo que te va a gustar un montón -además de que guarda escasa relación con esa Match Point a la que aludes-.

Compa Alicia, veo que también coincidimos en apreciaciones. Y sobre los hermanos Cusack, ¿qué te podría decir? En mi casa -porque mi mujer los admira tantísimo como yo-, los tenemos colocados en nuestro santoral -bastante poco nutrido, por cierto; a determinada edad, mitomanías, las justitas...- de grandes maestros.

Compa Hatt, veo que tú también, otro de la cofradía cusackiana; a ver si paso por tu blog, a dejarte una notita de cumpleaños (aunque no sea yo muy de efemérides...).

Eva al desnudo, compa Recaredo, palabras mayores, desde luego... Creo que son pelis muy diferentes, pero, por supuesto, no puedo más que admirarte el gusto. Y sobre Palminteri, ya veo que hay práctica unanimidad: lógico, el tío lo borda...

Un fuerte abrazo a todos, gracias por comentar y que tengais una excelente semana.

Miriam G. dijo...

Se me han adelantado: "Woody Allen es un crack."

Un beso, Miriam G.

Manuel Márquez dijo...

Compa Miriam: no se te han adelantado, sino que te han imitado. Eso es parquedad. Ains, cómo sois, los de la cofradía del verbo corto...

Un abrazo (y gracias por pasarte...).

Punto Baires dijo...

Estoy Obsesionado, http://puntobaires.blogspot.com/2008/03/obsesion-do-follow-page-rank.html te invito a participar de esta iniciativa, saludos, te espero...

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