martes, 12 de febrero de 2008

Grageas de cine XLII: a propósito de.... Deseo, peligro (o un -real- rollo)


Un prestigioso diario de tirada nacional se hacía eco, en días pasados, y a través de un breve texto, de la asistencia de los príncipes de Asturias a un cine de la capital para ver la última pelicula de Ang Lee, “Deseo, peligro”. Oh, albricias (y que nadie, por favor, piense en rimas fáciles): una corona cinéfila, amante del séptimo arte; nada mejor para perpetuar, vía jefatura del Estado, la pujanza del celuloide en nuestro solar patrio. ¿Qué más podrían pedir las gentes de una publicación dedicada al cine? Francamente, poco, muy poco. Pero, ya se sabe, difícilmente puede haber alegría plena en esta vida, y el pozo de nuestro gozo llegaba pocas líneas después: el príncipe Felipe había manifestado, al salir de la sala, que “vaya rollo”. ¿Referencias previas inexactas o pura y dura “cinefobia”? Corrosiva duda la que me asalta sobre el particular…


Líbreme la Santina de cuestionar los gustos cinematográficos de nuestro futuro monarca; gustos que, por otra parte, desconozco totalmente, y respecto a los cuales no quisiera incurrir en el pecado de sacar conclusiones genéricas al hilo de un episodio tan puntual. Pero me barrunto, sin necesidad de ninguna bola de cristal, ni de evacuar consultas con la Zarzuela, que los príncipes no suelen dedicar las noches de los sábados a repasar la filmografía de Bergman, o degustar las delicatessen patrias que elaboran chefs como Érice, Guerín, Rosales y otros francotiradores de similar ralea. Algo, naturalmente, muy respetable, y en lo que se pueden sentir, por lo demás, ampliamente respaldados. Eso sí, majestad, para su próxima salida a la sala oscura, le doy un consejo de amigo: busque las referencias más fiables acerca de la película elegida; o sea, y traducido al castellano, lea blogs como los de La Butaca, po ejemplo, y evítese rollos indeseados. Palabra.

10 comentarios:

Miriam G. dijo...

Últimamente Manuel, nos das menos trabajo. Otra que podemos tachar. Eso me gusta. ;-)

Un beso, Miriam G.

Manuel Márquez dijo...

Compa Miriam, no tienes arreglo... y conste que no la tacho yo, sino Su Alteza Real: que de toda la vida, hubo clases sociales...

Un abrazo.

Miriam G. dijo...

Te he enviado un correillo Manuel.

Un beso, Miriam G.

Hatt dijo...

Pues a mi me gustó, la verdad, un pelín larga, que no lenta, pero me gustó esta historia de una película sobre la resistencia, que es también una historia de amor obsesiva (y casi compulsiva) y que es, también, la historia de una humillación continuada a una mujer...

Un saludo.

P.D. La verdad que no "compa" Manuel, no los veo discutiendo sobre si Godard está sobrevalorado o sobre el significado de un plano secuencia o un picado concreto...

Elena dijo...

Deduzco de tu texto que tú no la has visto todavía, ¿no? A mí me gustó mucho, cómo ya comenté hace poco, pues entré en la película y me quedé embobada como cuando eras pequeño y te contaban un cuento bien contado.

Superwoman dijo...

A mi lo que me sorprende es que estuviera alguien a distancia suficiente para escuchar el real comentario... vamos, que me parece un bulo como una catedral de grande...

Manuel Márquez dijo...

Compa Miriam, oido cocina. Tengo el correillo de marras bajo control, te contesto en un huequecillo de estos...

Compa Hatt, me alegro de que te gustara: lo cierto es que tengo referencias muy variadas, desde las muy buenas hasta las no tanto, así que no quedará más remedio que hacer "comprobación directa" (aunque ya se sabe, aquello de sarna con gusto y tal...).

Compa Elena, deduces bien, sin duda alguna, y es que, cierto es, no la he visto aún, pero espero arreglar eso no muy tarde. Recuerdo, en todo caso, que hiciste mención de ella en tu blog, y en términos elogiosos (tendré que revisar tu nota...).

Compa Superwoman -por cierto, bienvenida a ésta que puedes considerar, desde ya, tu cibercasa, una más...-, que se trate de un bulo (o eso que ahora se llamaría una "leyenda urbana") no es descartable, desde luego, pero yo no creo que se trate tampoco de algo demasiado extraño. Él hizo el comentario, alguien lo oyó y le contó la milonga a un periodista: así de sencillo. Además, la expresión es exactamente la misma que muchos de nosotros utilizamos en situación similar. Pero sí, quién sabe...

Un fuerte abrazo, y gracias por venir y comentar: justificais el empeño...

Andrés dijo...

Holaaaa,

Compa Manuel, por casi menos que esto a los Compas Jueves casi los meten en el trullo (¡cuidadete!) Estoy de acuerdo con la Compa Elena, la peli es embobante a pesar de su metraje, para mí ex.ce.len.te. Y yo (al contrario que Superwoman) sí me creo el cotilleo: me lo imagino: "Jo, ¿qué rollo no?!" con esa voz tan característica de los borbones. (Jo: ¿quién, a los 40 años, puede decir esa palabra? Sólo él -y conste que le tengo sinmpatía porque nació sólo unos meses antes que yo) Abrazos distribuidos, Am

Thalatta dijo...

Pues creo que no voy a hacer caso del príncipe. Me da que esta a mí sí que me va a gustar, pero claro... no se cuándo encontraré el hueco para echarle el ojo.
Me encanta toda la estética y las historias que nos cuenta Ang Lee, así que le daré una oportunidad.
Ta mañana, compa Manuel, que se me ha hecho tarde y ya no puedo leer lo que nos has escrito. Besoo

Manuel Márquez dijo...

Compa Andrés, espero librarme de las iras de las turbas monárquicas (perdón, que no me acordaba, que las turbas eran las republicanas...). Coñas aparte, ya me gustaría a mí, ya, que se liara algo parecido: ya sabes, aquello del que "hablen de mí, aunque sea bien...". Y a mí el príncipe no me cae antipático, el problema no es personal, sino de estructura política, pero, en fin, ésas son otras historias, que me supongo que poco tienen que ver con el cine.

Compa Tha, siempre fiel a la cita, más tarde o más temprano, pero siempre fiel: no es algo frecuente, y, por tanto, motivo de admiración (y agradecimiento). Y la peli, no te la pierdas, me parece muy bien, yo espero hacer lo mismo...

Un fuerte abrazo, y hasta pronto.

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