jueves, 11 de octubre de 2007

LA NOCHE DEL DEMONIO (CURSE OF THE DEMON; U.S.A., 1957)


SINOPSIS ARGUMENTAL.-

John Holden, prestigioso psiquiatra norteamericano, acude a un congreso en Gran Bretaña con la pretensión de desenmascarar las patrañas que él considera que se ocultan tras supuestos fenómenos paranormales. Allí espera encontrarse con un amigo, el doctor Henry Harrington, pero descubre con estupor que éste, tras mantenido unos misteriosos tratos con un personaje bastante siniestro, vinculado al cultivo de los ritos satánicos, Julian Karswell, ha fallecido en un accidente acaecido en circunstancias poco claras. Impulsado por el deseo de averiguar la verdad de lo sucedido, y ayudado en tal empeño por Joanna, la joven y bella sobrina del finado –hacia la cual también irá sintiéndose paulatinamente más atraído-, el doctor Holden inicia una implacable persecución de ese siniestro personaje, en el curso de la cual se irá viendo afectado por extraños acontecimientos que le harán reconsiderar todos sus prejuicios racionales y cientifistas hacia el mundo de lo oculto.

RESEÑA CRÍTICA.-

Los años 50 alumbraron en el cine estadounidense -como reflejo de unos miedos nacidos al calor de las secuelas de la gran guerra (y su horror atómico de Hiroshima y Nagasaki) y ese territorio ignoto que se abría con los albores de la guerra fría-, y especialmente en el ámbito de la serie B (y aún inferior), un fértil reguero de producciones de terror plagadas de monstruos extraños, fenómenos paranormales y engendros alienígenas que se alejaban enormemente de los referentes clásicos del género: malos tiempos para Frankenstein, Drácula o el Hombre-Lobo –aunque no tardarían en ser rescatados y devueltos a su trono por obra y gracia de las producciones británicas de la Hammer de los primeros 60-.

Pero el demonio es otra cosa. Mucho Belcebú, este Belcebú. Este personaje no podía abandonar la escena así como así. Y aquí, en esta sencilla y humilde película de Jacques Tourneur, resurge en todo su esplendor: inquietante, amenazante y todopoderoso, ni la racionalidad más científicamente ortodoxa puede interponerse en su camino, para cuyo recorrido tampoco requiere de excesivos alardes; le bastan dos apariciones “completas” (al principio y al final) y un mero amago (a mitad del metraje) para sentar sus reales y sobrecogernos como pocos horrores podrían hacerlo.

Con un blanco y negro turbio, tanto en exteriores como en interiores, pero que consigue un resultado ambiental magnífico, plenamente a tono con los requerimientos temáticos del film, Tourneur plasma muy bien lo que constituye el auténtico telón de fondo de la historia, que no es otro sino la trayectoria del protagonista –apoyándose también para ello en un muy correcto trabajo de un discreto pero eficaz Dana Andrews-: éste va pasando de un escepticismo un tanto histriónico y burlesco (se siente particularmente ofendido ante la más simple sugerencia de la posibilidad de la existencia real de elementos paranormales) a una duda más que inquietante, para terminar en un miedo convincente y convencido, del que ni siquiera sus galanteos con una atractiva (y también eficiente en su trabajo interpretativo) Peggy Cummings podrá distraerlo.

Film sencillo, tanto en su concepción como en su desarrollo, inquieta fuertemente, especialmente por su textura visual, y sorprende lo logrado de sus resultados, habida cuenta de las obvias limitaciones técnicas que la época imponía; muy a destacar, sobre todo, ese diablo protagonista, de aspecto francamente terrorífico: efectos especiales mucho más chapuceros se han podido ver en películas (tanto del género como de sus aledaños) muy, muy posteriores y de presupuestos infinitamente más generosos. Y da miedo, por supuesto que da miedo, y de eso, en última instancia, es de lo que se trata, cuando a una peli de terror nos asomamos: misión, pues, cumplida...

7 comentarios:

Josep dijo...

Amigo ManueL:
Recuerdo haber visto esa película una noche, de madrugada, en una de esas raras sesiones cinéfilas que en ocasiones se dan por la tele, sin anuncios de por medio.
Era una noche de tormenta, y, francamente, entre la ambientación "natural" y lo que veia en la película, me quedé algo acojonado.
Coincido pues en casi todo lo que dices, excepto en el adjetivo de humilde que le das, pues, para mí, Tourneur de humilde sólo tenía el escaso presupuesto que le daban para realizar sus magníficas películas, como, por ejemplo, y hablo de memoria, "Yo anduve con un zombie" y "La Mujer Pantera", excelentes también ambas.
Gracias por recordarme ese título.
Un abrazo.

e-catarsis dijo...

Pues la verdad es que yo no recuerdo haberla visto aunque sí he visto otras de Tourneur y la verdad es que es un poco brujo ;-)( narrativamente hablando)
Me tomo nota de la película porque me gusta el tema aunque... luego tenga que dormir con la luz encendida
:P

Thalatta dijo...

Espero que esta de miedo de verdad y no pase como en "El orfanato".Me atrae la propuesta, pero no se yo si en mi larguísima lista podré meter esta película. Lo intentaremos :)
Vengo de ver "Promesas del Este" ¡no perdérsela!
¡Un beso!

MABANA dijo...

No la he visto y trataré de buscarle para poder comentarte algo apropiado, digo no??

Buen inicio de semana...saludisimos

MABANA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
BUDOKAN dijo...

Hola, a mi me ha gustado mucho este film de Tourner porque consigue con poco mucho. Quizás no sea una obra maestra pero es un buen exponente del género. Saludos!

Manuel Márquez dijo...

Compa Josep, lo de la humildad era algo relativo a los medios con los que el maestro Tourneur contó para hacerla, no a la calidad de la propuesta. Y acojona, desde luego que acojona: en mi caso, tuve el privilegio de verla en pantalla grande, en V.O., en un reestreno en Madrid (cine Bellas Artes), en el año 1989, y no salí pitando del cine de milagro... Ah, por cierto, tienes un regalito en la reseña posterior, pero ya pasaré por tu casa a contártelo...

Compa-e, no me extrañaría que tuvieras que dormir después con la luz encendida, pero, aún así, merece la pena, te lo puedo asegurar, así que no te la pierdas. Ah, y tienes el mismo regalito que Josep, así que aplícate el cuento tú también...

Compa Tha, ni punto de comparación con El orfanato, en ningún sentido, te lo puedo asegurar (que el orfanato la tengo recién vista...). Y sí, creo que merecería la pena el huequecito. Sobre Promesas del este, ya te contaré, ya, las referencias que tengo son bastante diversas (unas mejores, otras peores), pero sí que habrá que verla... Ah, y tú también tienes premio (es lo que tiene esto de no faltar a clase...).

Compa Mabana, muchísimas gracias por pasarte; a ver si visito tu blog, que lo tengo abandonadísimo (imperdonablemente, por mal que ande de tiempo...),y, sí, la peli harías bien en verla, creo que merece, y mucho, la pena.

Compa Budokan, estamos totalmente de acuerdo: un film sencillo, y con pocos medios materiales, que consigue un resultado impresionante, desde luego que sí...

Muchas gracias a todos por vuestra fiel presencia, y un fuerte abrazo.

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