jueves, 20 de septiembre de 2007

Bésame, tonto (Kiss me, stupid; U.S.A. 1964)


· Crítica de Bésame, tonto (Kiss me, stupid; U.S.A., 1964), de Billy Wilder, con Ray Walston, Kim Novak y Dean Martin.


SINOPSIS ARGUMENTAL.-

Orville Spooner es un compositor musical que vive en un pequeño pueblo de la América profunda, arrastrando una mísera existencia como profesor de piano y consumiéndose en unos celos patológicos que le hacen ver fantasmas en todo cuanto rodea a Zelda, su bella y joven esposa. Pero parece ser que, por fin, le llega un golpe de suerte, que puede hacer cambiar su destino, cuando para en su pueblo a repostar gasolina Dino, una estrella de la canción ligera a la que intentará “colocar” sus numerosas composiciones de todo género y estilo. Para conseguir su objetivo, habrá de urdir un plan, junto a su fiel cómplice (y colaborador musical), Barney –el empleado de la gasolinera-, que le permita retener a Dino el tiempo suficiente para sus fines. El problema radica en sus celos enfermizos, que, unidos a la condición de mujeriego impenitente del famoso crooner, componen un cóctel explosivo, para cuya “digestión” los dos aspirantes a glorias de la canción habrán de recurrir a los servicios de Polly “La bomba”, la profesional más prestigiosa del Belly Botton, único local del alterne del pueblecito. A partir de ese momento se sucede toda suerte de enredos y equívocos que, no obstante, culminarán con un final feliz para todos. ¿O no...?

RESEÑA CRÍTICA.-

Bien es sabido cuán difícil es mantener, de manera permanente, un nivel de excelencia creativa muy alto, incluso para el genio más reconocido, y es que –ya lo dice el refrán- hasta el mejor escribano echa un borrón. De esa forma se explica que el monstruo Wilder, que ya había cuajado comedias tan redondas como Con faldas y a lo loco o Uno, dos, tres –y aún habría de cuajar alguna que otra genialidad más- también fuera capaz de alumbrar productos bastante menos brillantes, como esta Bésame, tonto.

No se trata, ciertamente, de una mala película (eso es algo que resulta francamente complicado para los genios cuando, además de eso, gozan de oficio y veteranía; aunque también se llega a dar el caso, cómo no...), pero resulta evidente que no alcanza el nivel de sus predecesoras, respecto a las cuales evidencia una notoria falta de consistencia, vista desde una perspectiva global: no le faltan buenos gags, tanto verbales como visuales, pero éstos no dejan de ser apuntes, salpicaduras, en el marco de una trama que no termina, en ningún momento, de enganchar de forma definitiva, quizá –posiblemente- por lo poco original de las premisas sobre las que se articulan los orígenes del enredo (por otro lado, correctamente resuelto desde el punto de vista narrativo).

Además, no deja de resultar algo cargante la inyección de moralina con que el habitualmente caústico Wilder nos regala en el tramo final del film (moralina convenientemente resaltada con un elemento como la música, aunque ésta constituye, paradójicamente, uno de los aspectos más resaltables de la película: excelente la banda sonora musical de Previn...): perfectamente prescindible y, aunque pueda resultar contradictorio, poco edificante cuando el que nos la ofrece es un maestro consumado de la ambigüedad ética, un autor al que nunca le ha resultado necesario redimir a sus personajes de faltas ni deslices.

Para completar el estropicio, tampoco son precisamente espectaculares las interpretaciones de sus protagonistas: el principal, Ray Walston (un habitual de películas anteriores de Wilder) peca de un exceso de histrionismo que desquicia demasiado a su personaje; y los otros dos vértices del trípode (Kim Novak y Dean Martin) tampoco rayan a excesiva altura, o, en cualquier caso, cabría esperar algo más de ellos, habida cuenta de que su vis cómica podía dar muchísimo más de sí.

Film, pues, fallido, que, si bien no llega a arrojar un baldón infamante sobre la estima en que cabe tener al maestro Billy Wilder, sí que demuestra que la divinidad, entendida como perfección, siempre es condición preferiblemente reservada –al menos, en exclusiva...- al mismísmo Dios, y que no se me enfade don Fernando (Trueba, of course...): ya se sabe, nadie es perfecto...

6 comentarios:

Josep dijo...

Amigo Manuel, siento decirte que no estoy de acuerdo en casi nada de lo que dices; hace tiempo que no he visto esa película, pero nunca me ha parecido que la intención de Wilder sea la de ofrecer una comedia; creo que, en todo caso, es lo que en teatro se denomina comedia dramática, es decir, un tema serio, con pinceladas de humor.
Me parece un estudio acertado de la patología de los celos, contrapuestos, en la trama, al afán por descollar, aprovechándose de una oportunidad inesperada, así como la percepción efímera de la fama que el crooner, magnífico Dean Martin, como triste autoparodia, objetiviza en su relación con el aspirante a famoso compositor, mirando tristemente como otros pretender alcanzar un estatus que él mismo deplora, siendo el eje de todo ello una sexual Kim Novak como mujer objeto consciente de su situación.
Una película que deja un sabor amargo por el triste retrato de todos los personajes que en ella intervienen.
Claro que igual mi memoria me falla y, por otra parte, sobre gustos, ya se sabe...
Parafraseando al gran filósofo: "sólo es cine" :-)
Un abrazo.

BUDOKAN dijo...

Hola Manuel, creo que este film no es una gema de las que Wilder está acostumbrado a entregarnos. No obstante sale airoso con un aprobado. Saludos y me ha gustado leer tu reseña!

Thalatta dijo...

Yo diría que la he visto, estoy casi completamente segura, pero no recuerdo si me gustó, me disgustó... El hecho de no recordarlo, en mi caso, no quiere decir nada ya que soy un desastre, pero me han dado ganas de volverla a ver ¡apuntada queda!
Besillos de findeeeee

alicia dijo...

Aunque coincido en que no es la mejor de mi adorado Billy, aún así sigue valiendo la pena. Aquí su enfrentamiento con la censura fue brutal, pero aún así consiguió que la principal idea de la obra se mantuviera: que a la esposa y a la prostituta les gusta intercambiar sus papeles por una noche.

Laura Hunt dijo...

Pues no, no es la mejor película de Billy Wilder... pero es que estamos hablando del hombre que nos regaló joyas del calibre de Con Faldas y a lo Loco, El Apartamento, Perdición, El Crepúsculo de los Dioses, etc. y, claro, el listón está alto, muy alto. Pero, a pesar de todo eso, a mi me gusta mucho Bésame, Tonto.

Resulta muy divertida como comedia y, sin embargo, estoy de acuerdo con Josep en que su fondo es más bien amargo. Desde luego, no puede decirse que el guión de Wilder y Diamond sea lo que se dice muy sutil, pero es efectivo y bien cargadito de mala leche.

Por cierto, que esta película en principio iba a protagonizarla Peter Sellers, en el papel que luego hizo Ray Walston. Ya había empezado a rodarla, pero tuvo un ataque al corazón y la cosa no pudo ser. Una pena.

Un saludo!

Manuel Márquez dijo...

Como ya he ido comentando en diversos momentos y lugares, ando con problemas informáticos, no lo tengo fácil ni para actualizar el blog, ni para contestar comentarios, ni para casi nada; en fin, nos haremos huequecillo por donde se pueda...

Compa Josep, que no estemos de acuerdo no sólo no me molesta, sino que, más bien al contrario, me llena de alegría: se crece más desde la discrepancia que desde la coincidencia (dentro de un orden, tanto una cosa como la otra, claro está...). En cualquier caso, creo que todas tus apreciaciones acerca del punto dramático y el sabor amargo serían más plenamente aplicables a una peli como El apartamento que a ésta (ya recordarás que me echaste un buen rapapolvo, posiblemente merecido, por calificar El apartamento de comedia, así, sin más...); lo cual tampoco quiere decir que esas apreciaciones no tengan bastante fundamento. Gracias, en todo caso, por enriquecer con tus comentarios.

Compa Budokan, gracias por tus cariñosas palabras; creo que estamos de acuerdo en que se trata de un film menor, en el contexto de la obra del señor que lo firma, por supuesto. Pero ésa es harina de otro costal...

Compa Tha, no creo que esté mal que la veas (si no la has visto) o la reveas (si la viste ya): aunque no sea una de las grandes de Wilder, siempre es una opción mejor que el 99 % de las comedietas que te despachan en cualquier tarde televisiva de sábado, tenlo por seguro...

Compa Alicia, muy interesante tu apunte: era un dato que desconocía (como millones de ellos, desde luego...), y que sirve para darle más enjundia a la reseña. Muchísimas gracias...

Gracias, compa Laura Hunt, a tí también por tu apunte informativo sobre el protagonista. Y creo que pones muy bien el dedo en la llaga sólo con la relación de pelis que apuntas al principio de tu comentario: hacer algo a la altura de todo eso es tremendamente complicado... .incluso para su autor. Un ser humano, al fin y al cabo, pese a Trueba y pese a quien pese...

Gracias a todos por vuestros comentarios, y disculpas prr la demora en contestaros.

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