lunes, 20 de agosto de 2007

Micro XXVII: terremotos


Terremotos… qué curiosa paradoja, y qué ejemplo más palmario de cuán cierto es el aserto aquel de que todo es relativo. Aún no me había respuesto del susto causado por el terremoto –de escasa intensidad (no llegó a 5 en la escala Richter) y duración (unos segundos, pocos…), y con epicentro a trescientos kilómetros de mi casa- que tuve ocasión de experimentar personalmente el domingo, día 12 –ese ruido sordo, gutural, telúrico, que evoca, de forma instintiva, la apertura de la corteza de la tierra; ese movimiento convulsivo de la librería y los libros (la misma que han podido ver ustedes, amigos lectores, en alguna foto de este blog), en un temblor tenue, pero perfectamente perceptible-, cuando, sólo tres días después, el día 15, se producía uno tremendo, en intensidad (casi 9 en la escala Richter) y duración (cercana a los dos minutos), que ha causado una profunda devastación en amplias zonas de Perú: o sea, a miles de kilómetros de casa. Es evidente que las repercusiones, efectos y gravedades de uno y otro terremoto no tienen punto posible de comparación, pero ¿cuánto pesa la vivencia en la apreciación emocional de un fenómeno determinado? ¿Poco? ¿Mucho? ¿Todo…? Lamento de corazón lo que ha pasado en Perú, y aprecio y valoro el sufrimiento de tantos miles y miles de personas; pero el sentimiento de impotencia, de absoluta incapacidad para protegerme a mí y a mis seres queridos de los embates irracionales de la madre naturaleza, y el miedo cerval, radical, atroz, lo sentí por ese pequeño temblor del que a Córdoba sólo llegó un ligero eco. Curioso, ¿no…?


Fotografía: Santi Burgos-El País

7 comentarios:

Naela dijo...

Pues si,muchos mexicanos cuando sabemos de movimientos de esa magnitud recordamos septiembre del 1985 , por lo menos yo, y si es aterrador además de ese ruido sordo tan característico, recordamos ese movimiento que me hizo caer de rodillas -y no a rezar, no te deja mantener el equilibrio-y un minuto te parece eterno y no estás seguro de si la casa se va a mantener en pie, y luego sales, o miras las noticias, y te enteras de la real magnitud de todo.

yo espero de todo corazon que muy pronto estos pueblos de Peru se levanten, es un pueblo muy fuerte y van a salir adelante de esta tragedia, la tierra es un ser vivo, a veces se nos olvida y nos creemos omnipotentes y estas cosas nos hacen recordar nuestra posición en el planeta, mi país y mi ciudad están en una zona muy sísmica, y corre el rumor de que cualquier dia viene "el grande", buen motivo para sopesar si algunas preocupaciones y cosas a las que les damos valor realmente son valiosas ;)

un saludo

Naela dijo...

Por cierto, otra cosa en que pensar, uno a veces se olvida de que estamos "conectados", hay un pequeño sismo en España, y un terremoto en Perú, muchas personas, un mismo planeta...

Thalatta dijo...

Curioso no... natural. Cada uno siente el miedo y el instinto en cada momento y según lo que conoce. Pero como dice Naela, nos olvidamos de la madre naturaleza muy a menudo y este tipo de catástrofes en las que nos vemos tan indefensos, no se sienten realmente hasta que se sufren.
Da pavor no poder hacer nada.
Besillos

BUDOKAN dijo...

También me sumo en las condolencias al pueblo peruano que desgraciadamente está sufriendo este trance.

e-catarsis dijo...

Es normal eso que dices, ante un posible peligro cerramos el círculo hasta lo único ( y posible) abarcable, es el primitivo ( y práctico) sentido de la supervivencia querido compa
Bss

Patri dijo...

Yo también lo he sentido y mucho. De hecho conozco a alguien allá y no he hecho otra cosa que preguntarle cómo estaba. ^_^

Besotesssssssssssss

MABANA dijo...

Entiendo a lo que te refieres...viviendo yo en México, y dentro de la zona de temblores, pues como que se te hacen "normales" estas demostraciones de su poder de la madre naturaleza...

En mi caso en lo particular, no me dan miedo, no entro en pánico como mucha gente, claro como que para que te empanicas, y luego provocas cosas peores...

Es interesante ver como los perros aullan uno o dos minutos antes de que tiemble...y leugo guardan silencio...todos los animales no hacen ningun ruido...

En fin...si te contara...

Un buen finde...

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