jueves, 16 de agosto de 2007

EL HIJO DE LA NOVIA (ARGENTINA, 2001)


¿Drama con pinceladas cómicas? ¿Comedia con ribetes dramáticos? Dejando a un lado encuadramientos de género, El hijo de la novia es, sobre cualquier otra consideración, cine clásico, cine grande, cine hecho con el corazón, puro extracto de vida.

Y es cine clásico porque explota sabiamente las convenciones de género en cada una de sus facetas: por ejemplo, esa música de violines agudos que te sitúa al borde del llanto en los momentos más duros se contrapuntea con diálogos chispeantes e ingeniosísimos en los pasajes más divertidos; y todo ello, en un devenir de la trama que te lleva imperceptiblemente de la sonrisa a la lágrima en cada voluta en que se despliega la historia, no por cotidiana y sencilla, menos atractiva o imaginativa en su planteamiento.

Punto y aparte merecen las interpretaciones. Ricardo Darín y Héctor Alterio, hijo y padre, las bordan, sin fisuras ni altibajos, pero la que realmente toca lo súblime es la gran dama, Norma Aleandro. Su personaje, que daba pie para un muestrario de muecas y desvaríos gestuales tan al uso en películas de otro corte, queda ceñido y controlado para mostrar, puramente, el vacío y el desvalimiento que una enfermedad tan devastadora como el Alzheimer puede llegar a generar; me cuesta trabajo recordar alguna interpretación de ese nivel dentro de esa tipología de personajes. Tampoco se puede olvidar la presencia, fresca y gratificante, de una Natalia Verbeke que proporciona una agradable sorpresa, mejorando ampliamente su un tanto plana interpretación de Nadie conoce a nadie; o el tierno y afable personaje al que da vida Eduardo Blanco, imprimiendo siempre a su condición de redentor la dimensión precisa. En cuanto al resto del elenco de secundarios, quizá no quepa hacerles mayor elogio que el de reseñar que rayan a idéntico nivel que los protagonistas (es decir, altísimo).

Una película de este tenor está, necesariamente, trufada de escenas de gran intensidad, pero si he de resaltar alguna es la del “reencuentro” entre madre e hijo, punto de inflexión tanto en el desarrollo de la historia como en la decantación del personaje protagonista hacia su definitivo cambio de rumbo personal: pone los pelos de punta. Tampoco olvidaré el diálogo entre el protagonista y el sacerdote (divertidísimo) o el final, una resolución precisa y preciosa, que abarca todas las dimensiones humanas desplegadas en el metraje anterior, y, además, pone al “pastel” una guinda que no desmerece en lo más mínimo a sus deliciosos sabores.

En definitiva, una muestra más (y cuán brillante) de la actual pujanza del cine argentino, una cuestión de talante y talento, y una demostración de que, cuando este segundo corre a raudales, otras consideraciones (como las económicas) bien pueden pasar a un segundo plano.



P.S. esta reseña crítica data del 11 de enero de 2002, y es, como se puede apreciar claramente, el fruto de un impacto instantáneo (y excesivamente entusiasta...): sus no demasiado ponderadas apreciaciones se han atemperado muchísimo, naturalmente, en visionados posteriores de la película. Además, una batallita: este fue el regalo de Reyes que mi mujer me hizo el 6 de enero de 2002, dos entraditas de un cine de Sevilla para ver esta peli (que, vergonzosa e inexplicablemente, no se estrenó en mi ciudad, Córdoba, hasta varios meses después, una vez conquistado, como colofón a una impresionante carrera de premios, el Oscar a la mejor película en lengua no inglesa). Supongo que la circunstancia también influiría en tan encendidos panegíricos...

10 comentarios:

Thalatta dijo...

Preciosísima película, recuerdo una tarde de sábado tumbada en el sofá y con las lágrimas cayéndome, disfrutando de la interpretación de esa señora de sonrisa encantadora.
Aquí me has dado, señor Manuel. Como no la he visto más de una vez no me ha cambiado la percepción.
Hala besillos casi de finde

Ninoschka dijo...


te he dejado un regalo en mi blog... espero te guste.. ve a recogerlo.
Bss y cuídate mucho.
-yo-

e-catarsis dijo...

Pues fíjate querido compa-m que a esta película la he "pillado" varias veces en TV y no la he terminado de ver nunca...
¿Crees que esto mío tiene arreglo? :P
PD Miente porfa que agosto no está para sinceridades brutales ;-)

Por cierto compa-m ¿pero usted no está de vacances?...¡¡¡menudo culo inquieto estas hecho!!!
XDDD

PD2 No me cuentas nada de la peli de los ratones cocineros ¿has llevado a tu peke?

Patri dijo...

¿Te puedes creer que no la he visto? ¬_¬

Me apuntaré a verla según tenga oportunidad.

Besotessssssssssss

marcbranches dijo...

Pues a mí me sigue fascinando, revisitada ya varias veces, esta muestra icónica de adonde puede llegar el cine argentino, reuniendo su sentido del humor autopunitivo y lacerante, ese tierno acento porteño y la perenne crisis económica que azota a ese interesantísimo país. Una gran conedia se distingue de las demás por sus secundarios, y en esta se salen: valga el ejemplo de Claudia Fontán, interpretando a la ex del personaje de Darín, que se marca un soliloquio-bazooka en una visita de su exmarido que lo deja temblando. Magnífica película, bordeando la sensiblería sin dejarse atrapar por su fango. Saludos veraniegos.

Manuel Márquez dijo...

En primer lugar, y ante todo, disculpas a todos por la enorme demora en contestar. Ya sabeis, vacaciones y tal y tal, pero... En fin, al turrón...

Compa Tha, no me sorprenden las lágrimas ante lo impresionante de la actuación de Norma Aleandro: hace falta mucho talento y sensibilidad para conseguir sacar brillo de un papel así (y lo hace, vaya si lo hace...). Espero que, en todo caso, cuando vuelvas a verla (que, a buen seguro, lo harás...) la disfrutes con igual intensidad...

Compa Ninoschka, paso por tu blog en cuanto tenga ocasión, a ver si saco un huequecito. El regalo, ten la completa seguridad de que me gustará...

Compa-e, no basta con verla, hay que terminarla (y, además, no te pierdas los créditos, que tienen "premio"...). Lo tuyo sí que tiene arreglo, desde luego que sí, bastarán unos días de asueto, supongo... Y la de los ratones, por supuesto que cayó, ya te contaré, ya...

Compa Patri, no sé qué decirte (aparte de lo avergonzado que estoy por no haber hecho aún el meme de los pecados capitales, claro...); en todo caso, ésta es de esas pelis que casi todo el mundo ha visto. No te la pierdas, que creo que te gustará...

Compa Marcbranches, si te he de ser sincero, me has dejado turulato con tu declaración de tanta admiración por esta peli. Y yo que te tenía por un tío más de "corazón de pedernal": está claro que todo tenemos nuestro "lado blandito". En todo caso, no te discuto que, más allá de visiones y revisiones, se trata de una muy buena peli...

Un enorme abrazo a todos; se agradece que, con la que vuelve a caer, os deis un paseito por estos ciberpagos...

seeUaround dijo...

Acabo de verla, buscaba comentarios para ser segura de no haber sido la unica a emocionarme asì y....veo que no!Jeje!!

Plenamente de acuerdo con todo lo que has escrito sobre ella!

Javier dijo...

Una de las mejores películas que he visto, junto a Esperando la Carroza y 12 reinas. Cardassia

Manuel Márquez dijo...

Gracias, compa Javier, y bienvenido a esta tu cibercasa (si así a bien lo tienes). Me alegro de que compartamos apreciación positiva de la peli, aunque ya veo, por tu web, que tus querencias más fuertes van por otros derroteros, vaya...

Un abrazo.

camisetas mujer dijo...

Buen reparto y algunos papeles secundarios logrados, pero no puedo con este tipo de peliculas para mujeres sensibles...

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