lunes, 9 de julio de 2007

Metablog XXI: la importancia de llamarse.... (sobre cabeceras, títulos, denominaciones e hierbas similares)


Mucho se habló y se especuló siempre, a lo largo de la historia de la literatura universal, acerca de la importancia de los títulos de las obras: igual que un buen arranque puede resultar fundamental para su éxito (al menos, así lo proclaman muchos de sus autores), también el título goza de su peso y trascendencia en la consecución de tal objetivo. No en balde, el título de una obra es su carta de presentación, la etiqueta con la que se presenta ante su universo de potenciales lectores, y no se puede dudar de que, en lo acertado de su elección (por su sonoridad, su representatividad, su poder y capacidad de evocación, o incitación, de futuros contenidos; en fin, por los mil y un motivos que ustedes quieran o puedan imaginar...), puede radicar buena parte de la responsabilidad sobre el destino final de la obra que lo soporta (goza o sufre, que ése ya es otro cantar...).

En el mundo de los blogs, las cosas no son muy distintas, y está claro que el acierto en la elección de un título puede significar un elemento importante para atraer lectores y seguidores –me imagino que es un dato que aún no miden las estadisticas, rankings y demás zarandajas de ese tipo (inventos que, por cierto, serían harina de otra costal, y de los que hablaremos otro día, en otro metablog), pero, no les quepa duda alguna, todo se andará-; al fin y al cabo, no deja de ser otro señuelo más, cuya entidad objetiva no cabe menospreciar (no en balde, ésa es la identificación con la que el blog aparece en enlaces, buscadores, agregadores y todas esas “gaitas-muletas” con las que nos manejamos en las procelosas aguas de este ciberocéano...). Y, a tenor del ingenio que derrocha muchísima gente a la hora de elegir los títulos de sus blogs (no me duelen prendas reconocer que a más de uno de los que actualmente sigo de forma habitual, me acerqué –en su momento- atraído por lo llamativo de su cabecera...), me resulta claro que no soy el único que piensa lo mismo.

En cualquier caso, también les quedará claro, amigos lectores, que una cuestión es la de la convicción teórica, y otra, bien distinta, la del ejercicio práctico: no creo que sea necesario que les confiese –resulta evidente...- que no fui yo uno de esos que se quebró la cabeza pensando en el nombre que le daría a su blog. ¿Resultado? Pues ése, el que ven en la cabecera.... Descartado el uso de cualquier seudónimo, alias o similar (eso que ahora parece poder denominarse solamente nick; como si esta lengua de nuestras cuitas no dispusiera de una buena batería de opciones para denominar ese objeto...), por una mera cuestión de querencias personales, tampoco andaba muy por la labor de darle a la cuestión un tinte (digamos que) excesivamente creativo: un simple juego de palabras con inversión de las dos consonantes que abren y cierran el “palabro mágico” (y me perdonarán la incoherencia, pero siempre me dio la pereza denominar a este invento bitácora, diario o cualquier otra cosa –y tampoco es cuestión de, parafraseando a la compa Chirvi, llamarlo “picha-log”, “nabo-log”, o algo similar: sonoridades aparte, pues eso, en fin...-). Hale, hop, asunto resuelto. Ah, y no busquen intencionalidad ni sentido alguno al jueguecito en cuestión: aquí no hay ni subtextos, ni dobles lecturas, ni tramas paralelas, al menos de manera consciente (supongo que, tumbado en un diván, algún aspirante a sucesor de Freud encontraría un buen cúmulo de argumentos ad hoc –o se aburriría como una ostra, más bien, supongo...-).

Y esto es todo amigos, más o menos. Como saben que me gusta aprovechar estas disquisiciones blogueriles para lanzarles envites al uso –al fin y al cabo, todos somos miembros de la misma manada, compartimos territorio y supongo que alguna que otra cosa más-, esta semana no me privaré de tal ejercicio. Y aquí les dejo la pregunta: ¿cómo se les ocurrió el nombre que dieron a su blog –si es que se les ocurrió de alguna manera; es decir, no se lo chorizaron a un vecino, o lo sacaron del libro de los nombres ese que lleva siendo un auténtico best-seller desde la noche de los tiempos...-? Espero, cómo no, sus respuestas. Feliz semana, amigos....

14 comentarios:

Josep dijo...

A veces, lo más sencillo parece imposible, hasta que lo más posible resulta inoperante, y uno vuelve a lo más sencillo, resultando que sí es posible...:-)

Naela dijo...

el mio en un insuperable alarde de creatividad...lo llamé igual que mi página web...

Me ha dejado impresionada tu colección de películas! yo quería enviar varias (como quedamos) pero como no son "originales" pues no se pueden mandar por mensajería, igual otro dia te dejo los títulos y tal vez haya forma de que las bajes...

Saludos!(y me encanta el título de tu blog)

Thalatta dijo...

Un post interactivo...
Bueno pues mi blog no tiene título en sí, confieso que en un principio se llamaba una horterada que llevaba en sí una palabra que ahora si la pones en el google ¡oh prodigio!, hace aparecer mi enlace el primerísimo de todos jajajajaaj (dejaré aquí la tensión y las dudas y que tu vena cotilla se retuerza de curiosidad).
Pero sí que el nombre Thalatta tiene muchísimo que ver conmigo jajaja (investiga también si es que ya no lo sabes y te apetece, claro)
Buenooo que he venido rauda y veloz a comentarte sin esperar finde ni nada, pero si me echas de menos vuelvo otra vez y comento (horror horrorrr dicen las masas)
¡Hala besos!!
(Oye me has dejado preocupada con eso de que "mejor una receta que bragas y lascivias..." pero qué dicesssss ¡a mezclarlo todo!!)

Joan dijo...

Compa, pues al crear mi “palabro mágico” también opté por huir de cualquier alias; Joan es mi nombre real. De hecho, “A pesar de todo, Joan” apareció rápidamente en mi teclado, casi de forma inconsciente. Fue el primero que se me ocurrió y ahí se quedó incrustado. Este título quiere dar paso a un mundo (el mío, el de mi blog) cuyo camino se encuentra para huir del real. Es decir, ante la ignominia de la política, el tedio laboral, la hipocresía humana y demás mierdeces, a pesar de todo eso, está mi espacio que puede servir como vía de escape, refugio o mero paréntesis. Muchos dirán, “pero este tío ¿qué se ha creído?. Pues lo mismo que otros, si no, ¿por qué escriben un blog? Si es que en esto del bloguerío, la vanidad o el deseo de ser publicitado es uno de los motores que nos mueven, ¿o no?

Saludos

PS: Como siempre, me quedo con la sensación de haberme explicado como un libro cerrado.

Miriam G. dijo...

Sin tiempo Manuel. Sé que te debo corro y lo tengo encima de mi alma.

En cuanto a lo que preguntas:

http://www.manzanasazules.com/blogm/?p=73

http://www.manzanasazules.com/blogm/?p=182


Un beso, Miriam G.

Manuel Márquez dijo...

Compa Josep, si aquí el que se explica como un libro cerrado es el compa Joan...!!! En fin, yo creo que, más o menos, te entiendo... gracias por pasarte por aquí (y qué ilu el poder llamarte ya, con toda propiedad, compa; pero de eso hablamos más detenidamente otro día...).

Compa Le... ejto, Naela... gracias, una vez más, por tu visita, y por tus cariñosas palabras. Sobre el envío de pelis, no te preocupes; eso sí, me parece buena idea la de que me indiques los títulos y yo intentes localizarlos. Sí, efectivamente, no me puedo quejar de "fondo de armario", salvo en lo que respecta al "problema logístico" de que me empieza a faltar sitio donde meterlas...


Compa Tha, no está bonito poner el caramelillo en la boca, y luego retirarlo: quiero el nombre ese del Google, y lo quiero ¡¡¡¡YA!!! Sobre el Thalatta, ya investigaré ya, con tiempo y detenimiento, y sí, me ha hecho ilusión que no hayas esperado al fin de semana. Por supuesto, vuelve cuantas veces quieres, siempre eres bienvenida (no Pérez, sino bienvenida solamente...); y en cuanto a lo de mezclar recetas, bragas y lascivias, yo estoy totalmente de acuerdo contigo sobre las bondades de la fórmula, pero me da a mí que mi mujer, no tanto, no tanto...

Compa Joan, no me seas mendruguillo, que no te has explicado como un libro cerrado, y bien que lo sabes, vanidosín... muy juiciosa y enjundiosa tu reflexión, aunque la hayas camuflado de coñas y ligerezas, vaya que sí... ah, y a ver si me paso a leer las últimas cosillas de tu cibercasa, que la tengo un tanto dejada (como otras más, ay, el tiempo...).

Compa Miriam, ay, el mal del tiempo (del no tiempo, para hablar con propiedad). Recuerdo que ya hablamos en su momento sobre tus libélulas y tus hadas, sus presencias y sus ausencias, en esas reseñas que indicas. No tengas prisa, cuando buenamente puedas, que esto es todo divertimento sin agobios (o debería serlo, vaya...).

Muchas gracias a todos por dejar aquí vuestras palabras: se las aprecia en lo que valen (oro en paño, os lo aseguro...).

Un abrazo.

e-catarsis dijo...

Pues la verdad es que yo no le di demasiadas vueltas fue algo sencillo y a la par elegante ( ¡qué calor!¿no?), "diario" pues eso ¿qué es un diario? ¿acaso tengo que explicarlo? pero luego claro pienso...igual no es tan diaria la cosa ( que una se conoce... de lejos pero se conoce) y entonces le añado el "sólo a veces" que esto así me da cancha a la hora de mis momentos sublimes de inactividad total ( del tipo contemplativo musarañil) y lo de "reincidente" es como una constante en mi vida...vamos esos puntos que me dan
:P
Ya lo de catarsis bueno el e no sé ¿como e de email? ( que horror de comment compa) y lo de catarsis...por ver si sacaba algo en claro de esta puesta en comun de mis "cositas", de momento no hay conclusiones pero...seguimos al ataque
:))
Besos?...naaaa hoy no me merezco nada por plasta
;-)

BUDOKAN dijo...

Interesante tema el que planteas y como verás no pensé demasiado en el márketing ya que mi blog es de cine y el título no tiene nada que ver con ello. Veo que tienes muchas películas. Saludos!

apesardemi dijo...

Pues si, seguro que tod@s le dimos alguna vuelta a la decisión de elegir título y alias para el blog.

En mi caso surgió con bastante fluidez, "La segunda" es el segundo blog de mi historia bloguera, el título lo deja bien claro, me pareció casi el más lógico.

El primer blog se llamaba "Apesardemí" al igual que mi alias que aún conservo. ¿La razón del título? es su momento pensé que de alguna forma me definía (en muchas ocasiones me tengo por mi peor enemigo).

Creo que he contestado decentemente ;)) Un abrazo Manuel.

alicia dijo...

Pues el origen del título de La linterna mágica es muy simple, Manuel. La linterna mágica fue un aparato precursor del cinematógrafo, y además creo que el cine tiene algo mágico, así que la elección fue muy fácil

Patri dijo...

Yo tenía claro que lo quería llamar Cosas cotidianas, porque en principio pensaba que mi blog sería simplemente un diario de mi vida...

La gracia es que más de uno me tiene linkeado como cosas de Patri, y sinceramente, en alguna ocasión he pensado en cambiar el título, porque los que me conocen personalmente saben que esas cosas que me pasas o que cuento, son eso, "cosas" mías. o_-

Besotessssssssss

Manuel Márquez dijo...

Compa-e, de plasta, nada: para mí, tus explicaciones han resultado bastante ilustrativas (y elegantes, también, ¿por qué no...?). He de reconocer que eso de "e-catarsis" tiene un potencial atrayente y seductor fortísimo (y no lo digo en el plano afectivo, sino en el de puro y duro interés lector). ¿Y calor...? Calor "pa'reventar"...

Compa Budokan, pues yo sí que pienso que el título de tu blog tiene bastante relación con el cine -aunque pudiera aplicarse a muchas otras ramas del arte-. ¿Muchas pelis...? No sé; uno, que es un pelín agonías, siempre piensa que son pocas...

Sí que ha sido decente tu respuesta, compa Apesar: no sólo decente, sino también clara y muy ilustrativa, como la de -e... No soy quién para objetar tus consideraciones acerca de tí mismo (¿quién mejor tú para valorarte y apreciarte...?), pero no te veo yo muy de enemigo de nadie, ni de tí mismo. Pero, claro, ésa es una apreciación mía muy de tripa, de intuición...

Compa Alicia, el vuestro, desde luego, sí que se hace bastante evidente. En todo caso, como opción, está muy bien: es un título, a la par que muy revelador temáticamente, de buena sonoridad. Chapó...

Compa Patri, pienso que el título de tu blog también refleja fenomenalmente bien su contenido: son eso, cosas tuyas, y, además, cotidianas, nada que ver con historias trascendentes y de gran calado. Una opción tan valiosa, cuando está hecha con cariño, ganas y gracejo, como cualquier otra. Felicidades.

Y un abrazo muy fuerte para todos, con mi agradecimiento, como siempre, por darle a esto cuajo y consistencia con lo que aportais...

Oliveria dijo...

Un poco tarde…soy nueva en esto, disfruto mas leyendo que aportando, Oliverio se llama el personaje de mi película favorita, (el lado oscuro del corazón,) lo de un continente lejano en principio va por aquella distancia física que nos separa (vivo en México), pero también va por vivir en un mundo nostálgico.

un saludo desde este continente lejano, que me gusta lo que escribes...


besos extranjeros. :P

Manuel Márquez dijo...

Compa Oliveria, qué agradable sorpresa verte por aquí. Ya te había leído en algún comentario en blogs amigos, y acabo de visitar tu blog: sugerente y cargado de bellas imágenes. Pasaré por allí con frecuencia, dalo por hecho. Y gracias por tus cariñosas y elogiosas palabras...

Un abrazo.

P.S. curioso personaje (y muy buena interpretación de Grandinetti) el de Oliverio en El lado oscuro...

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